PAKNEY - Capítulo 7
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
7: ¡Mascotas Exóticas!
7: ¡Mascotas Exóticas!
Tras obtener el registro, Elizabeth y Alis se adentraron en las arterias de la ciudad.
Las calles vibraban con una energía peculiar: carteles flotantes titilaban en tonos pastel, y hologramas danzaban sobre las avenidas con mensajes publicitarios en idiomas que Elizabeth apenas comenzaba a reconocer.
—(Oh, todavía es de día…) —Pensó, mirando al cielo cubierto de nubes pálidas —(Alis dijo que en este planeta un día dura 48 horas… ¿Qué hora será?) —Oye, Alis… —¿Sí?
Dime.
—¿Qué hora es ahora?
Alis tocó ligeramente el borde de sus gafas.
Un destello cruzó el lente mientras su mirada se detenía en los datos suspendidos en el aire.
—Todavía faltan siete horas para que anochezca.
Elizabeth hizo cuentas mentales.
—(Dormí seis horas y aún quedan siete de luz…
Eso suma trece horas activas.
Si los días aquí duran 48 horas, quizás se dividen en 24 de día y 24 de noche… entonces, cuando llegué debía ser la tarde…) Mientras reflexionaba, algo captó su atención: una tienda decorada con esferas de neón y vitrinas repletas de movimiento.
Criaturas diminutas saltaban, volaban, se acurrucaban unas contra otras.
—(¡Increíble!
¿Qué es lo que ven mis ojos?
—¡Alis, mira esa tienda de animalitos!
—Ah, esa es una de las tiendas de adopción interplanetaria.
Puedes encontrar criaturas de toda la Galaxia…
incluso de galaxias vecinas.
—¡Oh!
—Lo mira con gran emoción —¿Quieres entrar a mirar?
—¿Podemos?
—Sí, pero solo miraremos.
No te compraré nada; cuidar una mascota es una gran responsabilidad —(Le falto agregar que no tenemos espacio…) ¡Entiendo, entiendo!
Al cruzar la calle, el ventanal se desplegó como una pantalla viva: criaturas de ojos enormes, piel brillante y colores iridiscentes se movían dentro de los habitáculos transparentes.
—¡Qué adorables!
Mira esos ojitos, Alis…
(Tal vez este lugar no sea tan aterrador después de todo… al menos mientras haya ojos tiernos como estos que mirar) —No… —Pero mira esos ojos llenos de ternura, como si dijeran: llévame a casa contigo…
Alis sonrió con resignación.
—Entonces, nos vamos —Está bien, está bien, ya capté.
¿Sabes de qué planeta son?
—La verdad, no lo sé.
Soy más de tecnología que de animales.
(Aunque este de ojos grandes me encanta, pero no puedo ceder) —Ya veo —¿Por qué no entras y preguntas?
(ya entro…) Elizabeth empujó la puerta —Buenas tardes Una mujer esbelta, de rostro elegante y cabello largo con reflejos violáceos, se acercó —Buenas, ¿en qué puedo ayudarte?
—Este pequeñín aquí, ¿de qué planeta es?
—Dijo señalando a una criatura de escamas suaves y alas cubiertas de plumas.
—Ese viene de este mismo planeta, del sur de Ogan.
Se encuentra principalmente en los páramos; es parte reptil, parte ave.
Se alimenta de reptiles más pequeños e insectos.
La especie se llama Petti y cuesta 38oz —¿Y este de aquí?
—Es un Ukra, del planeta Tambora.
Se alimenta de plantas, frutas y animales más pequeños.
Puede llegar a medir hasta 90 cm Sus orejas se encogen al llegar a la adultez.
Es una criatura leal y amigable si se cría desde pequeño.
Viven al oeste, cerca del desierto de Ogan Son territoriales y agresivos en estado salvaje, especialmente si se acercan a sus crías, pero huyen si se sienten amenazados.
Este de criadero cuesta 155oz por su origen planetario.
—(Territoriales…
peligroso, pero fascinante.)¿Y si no fuera de criadero?
—Sin ser de criadero, costaría unos 363oz… —Siempre hay una diferencia, ¿el precio también varía por la dificultad?
—¿A qué te refieres?
—Me refiero a si el precio aumenta cuando es más difícil obtener la especie, como si estuviera en peligro de extinción —Claro, en ese caso el precio aumentaría, especialmente si el planeta es de alta peligrosidad.
Por eso criamos a los Ukras; el planeta Tambora está en el sistema solar Gren, en la galaxia Gax, y está clasificado con un nivel H de peligrosidad —¿Cuál es el rango más peligroso?
—Buena pregunta.
Verás, los planetas se clasifican según su nivel de riesgo desde el rango más bajo D, F, hasta los más peligrosos G, H, A, y L.
El rango L indica un ecosistema donde es improbable encontrar vida inteligente; la mayoría de las criaturas en un planeta L serían mortales para nosotros Solo en el mercado negro encontrarías tales seres.
—(En un universo como este, ya esperaba que hubiera planetas así de peligrosos.
No querría terminar en uno de ellos) Entiendo.
¿Cómo te llamas, por cierto?
—Me llamo Muteria, es un placer —Soy Elizabeth, el placer es mío, Muteria Muteria le regaló una sonrisa cálida y volvió a explicar, con entusiasmo, los rangos legales permitidos en tiendas como la suya.
Elizabeth escuchaba con fascinación, mientras Alis acariciaba discretamente un Amenis de ojos cristalinos que parecía encariñarse con ella Tras un breve momento, deciden salir del establecimiento.
—(Este mundo es inmenso y peligroso… pero también está lleno de maravillas.
No puedo evitar emocionarme por lo que me espera) Al salir, una suave brisa movía los carteles flotantes de la calle, y los rayos semi verdosos del atardecer teñían los bordes metálicos de los edificios…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com