palabras sin importancia - Capítulo 19
- Inicio
- Todas las novelas
- palabras sin importancia
- Capítulo 19 - 19 El reflejo relato
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
19: El reflejo (relato) 19: El reflejo (relato) El insomnio te afecta después de un día demasiado agotador; no te deja regresar al suave abrazo del descanso.
Por aburrimiento te diriges a verte en un espejo.
Quizás por la falta de un descanso adecuado, o por una terrible alimentación —o como simple efecto del insomnio—, vislumbras en el espejo a tu versión de ocho años en lugar del reflejo de tu imagen actual.
Este te pregunta: —¿Qué te pasó?
¿Dónde quedó esa chispa?
¿En qué momento tropezamos para dar esta imagen tan endeble?
¿Para quedar así?
Me lo dice con un tinte de inocencia, pero en el fondo sabes que hay tristeza y lástima en su tono.
Después de un silencio incómodo, y ante tu inacción para responder, vuelve a cuestionarte: —Dime… la vida fue dura, pero ¿qué fue lo que te aterrorizó tanto como para terminar así?
En tu mente aparecen respuestas en torrente, o quizás excusas, pero no tienes el valor de expresarlas en voz alta.
—¿Acaso fue fallar demasiado seguido?
¿No recordar nunca una validación, un “estoy orgulloso de ti”?
¿Fue procrastinar por miedo a fallar?
¿No tener a alguien con quien hablar de temas en común?
¿Fue ahogarte por primera vez en internet, hablando con desconocidos para sentirte menos solo?
¿O que cada amistad se cortara con nosotros de forma tan abrupta?
Las respuestas vuelan a tu alrededor, pero sigues callado, sin darle una sola explicación a ese reflejo.
En un instante abrupto, tu reflejo responde de forma acusadora y directa: —Todo igual, ¿eh?
Dialogando lo justo para que todos en el camino te ignoren, y dejándote más vacío que antes.
¿Crees que no fuiste merecedor de nada?
¿Pones en duda todo lo que has obtenido?
Te comportas como un impostor… ¿pero eso ha cambiado algo?
Todo lo que hemos perdido fue por tu evitación a cualquier confrontación.
¿No lo ves?
¡Reacciona!
Si no fue eso, ¿por qué no expresaste esos sentimientos a esa persona?
¿Inseguridades?
Eso estás pensando.
¿Y no te preguntas cómo las ganaste?
¿Fue por miedo al cambio?
¿O por ese pequeño complejo de salvador, intentando ayudar a otros con sus problemas emocionales sin entender los tuyos?
¿Acaso fue porque te sentiste excluido?
¿Y qué?
Actualmente todo está en el pasado.
Sobrepiensas constantemente y no ganas nada.
—¡Ya reacciona!
—dice a gritos.
Tu cuerpo tiembla.
Tu equilibrio se altera y te cuesta mantenerte de pie.
En frustración, y para que esa voz deje de resonar, quitas el espejo y lo rompes contra el piso.
El impacto lanza fragmentos al aire; algunos se entierran en tu cuerpo, desde las plantas de los pies hasta el rostro.
Y aun así, en esos fragmentos lo ves.
Ves a esa versión de ti, sosteniéndote la mirada con una expresión de completo asco y desprecio.
Miestras el único testigo fue la noche estrellada.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com