palabras sin importancia - Capítulo 42
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 42: ¿suplica?
Ámame, ámame
No me dejes, no me dejes.
Eres mi estabilidad.
Por favor, no me dejes.
Sin importar lo que pase,
te necesito.
No me abandones, no me dañes.
Yo te necesito, te necesito.
No me dejes, no me dejes.
No te voy a soltar.
Eres lo único que necesito,
lo único que se puede cambiar.
Tú eres mi adicción,
mi cafeína que no me deja dormir,
la parte que no me deja en paz.
¡Sal de mi mente!
No puedo dejar de pensar en ti.
Entonces, ¿por qué me apena conversar
si no sé de qué hablar?
Vamos, dime algo,
no dejes esta incomodidad.
Me fascinas cada vez más.
¿Y qué si plagio? ¿Y ya?
Si tu existencia me hace brillar…
Luz de la noche o de un amanecer confuso,
¿qué sé yo?
Es parte de mi imaginación.
Porque no te puedo extrañar.
Sé que no te interesa,
pero por favor no me dejes alejarme de tu lado.
Nada me ha salvado
más que tu luz desde lejos.
Caída del cielo al infierno por abandonarme.
Dame algo de esperanza para seguir tu luz.
Es aburrida la situación…
Entonces ¿por qué espero tu aparición?
Es que el amor propio se esfumó.
Te asquea mi presencia.
Entonces ¿qué tengo que hacer para mejorar?
¿Qué es eso que he de cambiar?
Solo soy un pecador.
Mis pensamientos vuelan y ya.
A ti no te deseo soltar.
El castigo divino está destinado
a un blasfemo como yo.
Pero la luz era tan hermosa…
Es un pecado robar la luz del fuego.
No me importa quemar,
solo no pienso soltarte.
Superar a Prometeo fue un intento,
pero no dejo mis deseos.
Vamos, di algo…
Un juicio ante mis crímenes
que he estado encaminando al final.
Todo se puede solucionar,
mi amargo no puedo olvidar.
Pero este amor enfermizo es irrelevante.
Solo unjo por ganar en la balanza de mi ambición.
La corrupción ahoga mi resolución.
No pretendo ser el villano,
pero aun así te debo poseer.
Nada es bueno en esta ocasión,
pero yo no fui quien idealizó.
En fin de cuentas solo soy una voz…
No soy otro, sino pensamientos de tu cabeza.
Vamos, tú dejaste las piezas perdidas.
No puedes ser más patético.
Vamos…
Todos son hipócritas y tú más.
Vamos, sabes que la amas, entonces ignoras tus emociones.
¿Miedo al rechazo o acaso algo más?
Está bien o mal que no sabes diferenciar tu verdadero yo.
Vamos, acepta la verdad
y deja de ignorar a tus emociones
y lo que eres en realidad.
Vamos… la soga está allá.
Silencio a todo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com