Paraíso Lujurioso - Capítulo 81
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81: ¿Tu hermana?
81: ¿Tu hermana?
Era una fría noche de viernes y la ciudad bullía de actividad.
Lucifer y Shawn estaban fuera de una de las discotecas más populares de la ciudad, esperando para entrar.
La música retumbaba y la cola era larga.
Pero no les importaba, porque sabían que merecería la pena.
Ambos llevaban sus mejores galas, con un aspecto lo bastante bueno como para atraer la atención de todas las chicas.
—Oye, colega, ¿por qué no te buscas a una tía buena y te diviertes con ella esta noche?
A Lucifer le sorprendió la sugerencia de Shawn.
—¿Qué?
Todavía estoy con Gwen.
¿Por qué dirías algo así?
—Oh, vamos.
Puedes tener una aventura de una noche si quieres.
No se lo cuentes y todo irá bien.
A ver, hemos venido a divertirnos, ¿no?
Así que, ¿por qué no?
No se lo diré a nadie, te lo prometo.
Solo quiero que experimentes con una chica que no sea Gwen —respondió Shawn mientras le daba a Lucifer una palmada tranquilizadora en la espalda—.
Confía en mí, colega.
Será una buena experiencia para ti.
—Bueno, si tú lo dices, me lo pensaré —dijo Lucifer mientras sonreía a Shawn.
Sabía que su amigo solo intentaba cuidarlo y agradecía el detalle—.
Pero que no se te ocurra contárselo a nadie.
¿Entendido?
—Por supuesto, tío.
No se lo diré a nadie —respondió Shawn con una sonrisa—.
Confía en mí, será nuestro pequeño secreto.
Lucifer se rio y negó con la cabeza.
—De acuerdo, entonces.
Entremos a divertirnos un poco.
Con eso, los dos amigos entraron en la discoteca, listos para ir de fiesta y pasarlo bien.
La música retumbaba y la multitud estaba desatada.
Era como un mundo completamente diferente dentro de la discoteca.
Todo el mundo bailaba y se lo pasaba bien, disfrutando al máximo.
Las mujeres eran hermosas y estaban vestidas para impresionar.
Lucifer y Shawn no pudieron evitar apreciar las vistas mientras se abrían paso entre la multitud.
Pronto encontraron un sitio en la barra y pidieron unas copas.
Mientras sorbían sus copas, Lucifer echó un vistazo y se dio cuenta de que Shawn tenía razón: había muchas mujeres hermosas en la discoteca.
Sin embargo, no le interesaba cualquier mujer.
Ya había estado con algunas de las mejores mujeres que podía desear, así que era selectivo con sus elecciones.
Mientras Lucifer miraba a su alrededor, se fijó en un grupo de chicas que bailaban juntas.
Parecían pasárselo bien, riendo y disfrutando.
Entre ellas, vio a Kiera, su hermana.
Se sorprendió al verla, ya que no esperaba que estuviera allí.
Kiera llevaba un ajustado vestido negro que resaltaba sus curvas, y tenía una sonrisa traviesa en la cara mientras miraba a sus amigas.
Parecía estar disfrutando, y Lucifer no pudo evitar admirar su belleza.
Sin embargo, Shawn se dio cuenta de que Lucifer estaba mirando a las chicas y le dio un codazo.
—¿Oye, colega, has encontrado a alguien que te guste?
—No, es solo mi hermana.
No sabía que estaba aquí —respondió Lucifer mientras volvía a prestarle atención a Shawn.
—¿Tu hermana?
Ah, ya veo.
¿Por qué no vamos a saludar?
Algunas de las chicas que van con ella están buenas, ¿sabes?
—dijo Shawn con una sonrisa burlona mientras les echaba el ojo a las chicas—.
Estoy seguro de que no les importará un poco de compañía.
—Bueno, no estoy tan seguro de eso, pero no estaría de más saludar —respondió Lucifer mientras se terminaba la copa y se levantaba de su asiento.
Shawn lo siguió, y ambos se dirigieron hacia Kiera y su grupo de amigas.
Cuando se acercaron a las chicas, Kiera se fijó en Lucifer y le sonrió.
—Hola, hermano.
¿Qué haces aquí?
No sabía que ibas a venir esta noche —dijo mientras abrazaba a Lucifer.
Lucifer le devolvió el abrazo a Kiera y respondió: —Podría hacerte la misma pregunta, Kiera.
Yo tampoco sabía que estarías aquí.
He venido con Shawn a divertirme un poco.
—Hola, Kiera.
Cuánto tiempo.
¿Cómo estás?
—dijo Shawn con una sonrisa mientras saludaba a Kiera.
Kiera le devolvió la sonrisa a Shawn y respondió: —Estoy genial, gracias por preguntar.
Y me alegro de verte también, Shawn.
—Luego miró a Lucifer y continuó—: Como puedes ver, estoy aquí con mis amigas.
Ha sido una semana larga y solo queremos soltarnos la melena.
—Ya veo.
Pero no bebas demasiado, ¿vale?
—dijo Lucifer con un tono de preocupación en la voz.
Sabía que Kiera sabía cuidarse mejor que la mayoría, pero aun así sintió la necesidad de recordárselo.
Sin embargo, Kiera se rio e hizo un gesto displicente con la mano hacia Lucifer.
—Oh, no te preocupes, hermano.
Sabes que no me emborracho demasiado.
Estaré bien.
Entonces Shawn intervino: —Bueno, ya que estamos todos aquí, ¿por qué no nos divertimos juntos?
Cuantos más, mejor.
—Por mí, bien.
¿Qué decís, chicas?
—preguntó Kiera mientras miraba a sus amigas.
—¡Suena genial!
—respondió una de las chicas.
—Claro, ¿por qué no?
Será más divertido con más gente.
Además, de todas formas, quería bailar con un chico bueno —dijo otra chica mientras les echaba el ojo a Shawn y a Lucifer.
Era una morena de pelo largo y suelto y ojos oscuros.
Llevaba un top ajustado que resaltaba sus curvas y una falda corta que dejaba al descubierto sus largas piernas.
Tenía los labios rojos y la piel morena, lo que le daba un aspecto exótico y seductor.
Y cuando hablaba, su voz era como la miel.
Pero Kiera sabía que ambos tenían novia, así que le dijo a su amiga: —Shawn y mi hermano tienen novia, así que mantén las manos quietas, Roxy.
No quiero dramas.
—Jo…
qué pena.
Están buenísimos —dijo Roxy mientras miraba a Lucifer y a Shawn con cara de decepción.
Parecía que Shawn también se sentía atraído por Roxy, porque respondió: —Oye, Kiera, ya no tengo novia.
Así que no te preocupes por mí.
—¿Qué?
¿Desde cuándo?
—preguntó Kiera con tono de sorpresa.
Sabía que Shawn salía con Ashley, y le pareció extraño que hubieran roto.
Aun así, se acercó a él y le susurró: —De todos modos, aunque Roxy es una buena chica, también tiene su lado salvaje.
Así que no me sorprendería que la pillaras intentando ligar con otros tíos mientras está contigo.
No la culpes si pasa, porque no puede resistirse a un tío bueno, ¿vale?
Es una golfa en ese sentido.
—Jajaja…
Creo que puedo con eso, no te preocupes.
Y, además, un poco de diversión no le hace daño a nadie, ¿verdad?
Solo quiero pasármelo bien esta noche —respondió Shawn con un extraño brillo en los ojos.
Kiera se encogió de hombros y dijo: —De acuerdo, entonces.
No digas que no te lo advertí, y no me vengas llorando si te metes en líos, ¿vale?
No quiero lidiar con ningún drama esta noche.
—Jajaja…
Por supuesto, Kiera.
Te prometo que no causaré ningún problema —respondió Shawn mientras le daba una palmada en el hombro a Kiera antes de volver su atención a Roxy.
—¿Y bien, Roxy, ¿bailamos?
—dijo mientras le tendía la mano.
Roxy sonrió y tomó su mano mientras se dirigían a la pista de baile, seguidos al poco por otros que también querían bailar.
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