Pasión en llamas: Amor y renacimiento en Madrid - Capítulo 151
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151: Capítulo 158 Emiratos Árabes Unidos, El Lino del Desierto 151: Capítulo 158 Emiratos Árabes Unidos, El Lino del Desierto En el corazón del desierto dubaiense, donde el sol se abatía con furia sobre la arena que se extendía hasta donde alcanzaba la vista, un grupo de agricultores se reunió alrededor de Alejandro.
Su rostro, curtido por los viajes alrededor del mundo, reflejaba determinación.
“¿Sabéis qué es más valioso que el petróleo en este lugar?
El agua”, dijo, señalando un charco seco.
“Y con ella, podemos hacer que este desierto florezca”.
Luna se acercó, cargando una maleta llena de muestras de algodón egipcio y pequeñas bolsas de semillas de lino.
“He estado estudiando cómo combinar estos materiales para crear una tela que pueda soportar las altas temperaturas de aquí”, explicó, mostrando una muestra de fibra que relucía suavemente bajo el sol.
Zoe, con su teléfono en constante uso, estaba ya contactando con influencers locales.
“Vamos a hacer que el mundo se enterde esto.
El desierto no es un obstáculo, es una oportunidad”, dijo, sonriendo.
La creación de “DesiertoVivo” La cooperativa “DesiertoVivo” se fundó rápidamente.
Los agricultores, con el apoyo de ingenieros y científicos, construyeron una instalación de desalinización de agua de mar.
La tecnología era sorprendente: paneles solares alimentaban los sistemas de filtración, convirtiendo el agua salada en agua dulce apta para el riego.
“Antes, el agua era un lujo”, decía un anciano agricultor.
“Ahora, es un recurso que podemos controlar”.
Luna se dedicó a la laboratorio.
Mezcló fibras de lino con algodón egipcio, sometiéndolas a pruebas en un horno que reproducía las temperaturas extremas del desierto.
“Después de muchas iteraciones, he encontrado la fórmula perfecta”, anunció un día, mostrando una tela fina y transpirable.
“Esta fibra no solo resiste el calor, sino que también se mantiene fresca en contacto con la piel”.
El código QR que contaba la historia del agua Zoe diseñó los códigos QR para “DesiertoVivo” con un enfoque en la narrativa del agua.
“Cada prenda de ropa es un libro abierto sobre nuestro proyecto”, explicaba en un video promocional.
Al escanear el código de un vestido blanco, los usuarios podían ver: Un video detallado del proceso de desalinización, desde el agua marina que entra en las instalaciones hasta el agua dulce que sale lista para el riego.
Imágenes del sistema de riego por goteo, mostrando cómo cada gota de agua es dirigida directamente a las raíces de las plantas, reduciendo el desperdicio al mínimo.
Entrevistas con los agricultores, contando cómo han transformado su vida y la del entorno gracias a “DesiertoVivo”.
El recorrido de la tela, desde la cosecha del lino y el algodón hasta la confección de la prenda final en las fábricas locales.
En un pantalón beige, el código QR abría un video en el que un científico explicaba: “Gracias a los ingresos de ‘DesiertoVivo’, hemos podido regenerar un lago artificial.
Ese lago ahora es un hábitat para muchas especies de aves y peces”.
La inauguración de la “Fábrica del Agua” en Abu Dhabi El día de la inauguración llegó cargado de expectativa.
La “Fábrica del Agua” en Abu Dhabi era un maravilla de la tecnología y la sostenibilidad.
La estructura, construida con materiales reciclados y techos cubiertos de vegetación, se erigía en medio del desierto como un oasis moderno.
Modelos de todo el mundo caminaron por el pasillo de desfile, luciendo ropa de “DesiertoVivo”.
Un modelo lucía un traje de lino combinado con algodón egipcio, con motives que recordaban las dunas del desierto.
Otras models llevaban vestidos transparentes, mostrando la tela transpirable y resistente a la vista del público.
Alejandro subió al estrado, rodeado de representantes de Masdar y altos cargos del gobierno de los Emiratos.
“Hoy firmamos un acuerdo histórico”, anunció.
“Masdar financiará la expansión de proyectos de agricultura sostenible en todo el Medio Oriente.
Juntos, haremos que más desiertos se conviertan en tierras productivas”.
Luna llevó a cabo una demostración en vivo.
Colocó la fibra que había desarrollado en un ambiente controlado a 55°C y mostró cómo mantenía su forma y su frescura.
“Esta tela no solo es ideal para el clima de los Emiratos, sino que también es biodegradable”, dijo.
Zoe, acompañada de famosos influencers del Medio Oriente, anunció el reto DesiertoSinLimites en Instagram.
“Querido público, queremos ver vuestra creatividad.
Diseña una prenda con materiales del desierto y gana la oportunidad de trabajar con nosotros”.
El impacto en la comunidad y el medio ambiente Después de la inauguración, la respuesta fue abrumadora.
En las tiendas de lujo de Dubai y Abu Dhabi, clientes se apresuraban a comprar ropa de “DesiertoVivo”.
“He comprado este vestido no solo porque es elegante, sino porque quiero apoyar un proyecto que está haciendo del desierto un lugar más verde”, dijo una mujer en una tienda de Dubai Mall.
En las comunidades locales, el impacto fue ainda más significativo.
Los agricultores ahora tenían un ingreso estable, y muchos jóvenes se interesaban en aprender sobre agricultura sostenible.
El lago regenerado se convirtió en un destino turístico, atraendo a personas que querían ver cómo la tecnología podía transformar un entorno tan hostil.
Un año después: un legado en crecimiento Un año después, “DesiertoVivo” seguía expandiéndose.
Luna presentó una nueva versión de la fibra: “Ahora, hemos incluido residuos de plantas del desierto, como el cactus, para aumentar su resistencia y su biodegradabilidad”.
Alejandro anunció que el acuerdo con Masdar se había extendido a cinco países más en la región.
Zoe celebró que el reto DesiertoSinLimites hubiera tenido más de 40 millones de visualizaciones en Instagram.
“La creatividad de la gente es impresionante.
Hemos visto diseños increíbles, desde vestidos hechos con fibras de palmera hasta accesorios hechas con conchas de desierto”.
Un futuro de posibilidades En un atardecer en el desierto, Alejandro, Luna y Zoe se reunieron cerca del lago regenerado.
Mientras observaban a las aves posando en las orillas y a los peces nadando en las aguas cristalinas, Alejandro dijo: “Recuerdo cuando era solo una idea loca.
Y ahora, es un proyecto que está cambiando vidas”.
Luna sonrió: “Y todavía hay mucho por hacer.
Estoy trabajando en una fibra que pueda absorber el calor y transformarlo en energía”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando al mundo que el desierto es un tesoro escondido.
Con un poco de creatividad y tecnología, podemos hacer cualquier cosa”.
Y así, en ese capítulo de la historia de la Alianza, los Emiratos Árabes Unidos demostraron que nada es imposible.
El agua, que antes era un recurso escaso, se convirtió en la clave para crear una industria floreciente y un hábitat saludable.
Cada código QR en una prenda de “DesiertoVivo” era una invitación a descubrir cómo el desierto podía ser un lugar de esperanza y progreso.
En las dunas rojizas de Dubai, con el sol que abrasaba la arena hasta convertirla en un espejo ardiente, un grupo de agricultores arabes excavaba surcos en el suelo.
Alejandro, con un gorro que protegía su cabeza del sol, se arrodilló y tocó la tierra seca.
“Esta arena puede ser fértil”, dijo a un joven agricultor.
“Solo necesitamos darle agua…
y tecnología”.
Luna, que había transportado muestras de algodón egipcio desde África, abrió una maleta llena de fibras.
“El lino resiste el calor, pero combinado con este algodón, la tela será transpirable y duradera”, explicó, mostrando una mezcla de hilos.
Zoe, con una cámara en la mano, filmó el intercambio: “Queremos que el mundo vea cómo el desierto se transforma en algo vivo”.
La creación de “DesiertoVivo” La cooperativa “DesiertoVivo” se fundó alrededor de una idea radical: cultivar lino en el desierto usando agua desalinizada.
Instalaciones de desalinización, alimentadas por energía solar, comenzaron a convertir el agua del mar en agua dulce.
“Cada litro de agua salada se convierte en un litro de agua pura para regar”, decía un ingeniero en un video.
Los agricultores sembraron lino resistente, regándolo con un sistema de goteo programado por app.
Luna se encerró en un laboratorio en Abu Dhabi.
Mezcló fibras de lino con algodón egipcio, sometiéndolas a pruebas de calor extremo.
“Aquí está”, anunció, mostrando una tela blanca.
“Resiste hasta 60°C y transpira como la piel humana”.
Un agricultor la palpó: “Con esto, podremos trabajar en verano sin sentarnos”.
El código QR que contaba la historia del agua Zoe diseñó los códigos QR para “DesiertoVivo” con videos que narraban el ciclo del agua: El mar convertido en agua dulce a través de filtros de desalinización, mostrando los paneles solares que alimentan el proceso.
El riego por goteo en los campos de lino, con un sistema que reduce el consumo de agua en un 80% respecto a métodos tradicionales.
Un lago artificial regenerado gracias a los ingresos de “DesiertoVivo”, ahora un hábitat para flamencos y peces.
El proceso de cosecha, tejido y confección de la ropa, con artesanos que cosían a mano.
En un vestido blanco, el código QR abría un video en el que un ecólogo explicaba: “Este lago estaba seco hace dos años.
Ahora, es un punto de encuentro para la vida salvaje del desierto”.
La inauguración de la “Fábrica del Agua” en Abu Dhabi El día de la inauguración llegó con brisa marina.
La “Fábrica del Agua” lucía como un oasis tecnológico, con paredes de vidrio que reflejaban el sol y estanques con peces.
Modelos caminaron por el desfile, luciendo ropa de “DesiertoVivo”: – Un modelo llevó un traje de lino con motives de olas, hecho con la fibra de Luna.
– Otras modelos lucían vestidos con bordados que representaban el flujo del agua, con códigos QR en los cinturones.
Alejandro subió al estrado: “Hemos firmado con Masdar para financiar proyectos de agricultura sostenible en todas las regiones áridas”.
anunció que el agua residual de la fábrica se purificaba y reutilizaba para regar.
Luna mostró en vivo la propiedad transpirable de su fibra: “Pongamos esta tela en un cuarto a 45°C…
¡Mira, sigue fresca!”.
Zoe anunció el reto DesiertoSinLimites en Instagram: “Diseña con materiales del desierto y gana una visita a nuestras instalaciones”.
El impacto en el medio ambiente y la comunidad Después del desfile, las ventas de “DesiertoVivo” explotaron.
En tiendas de Dubai, clientes escanearon códigos QR: “He comprado este pantalón porque quiero que mi dinero ayude a regenerar lagos”, dijo un turista.
En el desierto, el lago regenerado atrajo a científicos y turistas.
Los agricultores ahora podían enviar a sus hijos a la universidad.
“Antes, no soñábamos con tener un futuro aquí”, decía un agricultor, mostrando fotos de su familia.
Un año después: el legado de “DesiertoVivo” Luna presentó una nueva fibra: “Ahora, usamos residuos de cactus para mejorar la resistencia a la humedad”.
Alejandro anunció que el acuerdo con Masdar se extendió a Irak y Yemen.
Zoe celebró que el reto DesiertoSinLimites tuviera 30 millones de visualizaciones.
“La gente ha creado prendas con arena, fibras de palmera y hasta conchas”.
La cooperativa anunció una colaboración con diseñadores internacionales.
Un futuro de agua y esperanza En un atardecer en el desierto, Alejandro, Luna y Zoe se reunieron junto al lago.
Mientras observaban a los flamencos posar en las orillas, Alejandro dijo: “Recuerdo cuando era solo una idea.
Ahora, es un proyecto que cambia vidas”.
Luna sonrió: “Estoy trabajando en una fibra que absorba humedad del aire”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando que el desierto es un tesoro”.
Así, en este capítulo, los Emiratos demostraron que la tecnología puede convertir el agua en esperanza.
Cada código QR en una prenda de lino era un recordatorio de que, con trabajo y creatividad, incluso el desierto más árido puede florecer.
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