Pasión en llamas: Amor y renacimiento en Madrid - Capítulo 164
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164: Capítulo 171 Nigeria El Código en las Plantaciones de Caucho 164: Capítulo 171 Nigeria El Código en las Plantaciones de Caucho En las densas selvas de Nigeria, donde el sonido de los pájaros y el rugir de los monos se mezclaba con el zumbido de las abejas, los agricultores de caucho de la aldea de Umuahia estaban en un dilema.
Las plantaciones extensivas de caucho estaban destruyendo los hábitats naturales de los gorilas y chimpancés.
Pero cuando Sofía llegó con Luna y Zoe, trajeron una solución que podría salvar tanto la economía como la naturaleza.
“¿Y si plantáramos caucho de manera sostenible?”, preguntó Sofía a un grupo de agricultores reunidos bajo un toldo.
Sacó un mapa y señaló áreas donde se podía aplicar el sistema de siembra en rodaje.
“Con este método, el suelo se mantiene fértil y los bosques se preservan”.
Mostró un código QR: “Este mostrará cuánto CO2 absorbe cada hectárea de nuestra plantación”.
Luna, con muestras de tela en sus manos, se acercó a un árbol de caucho.
“Si mezclamos la savia del caucho con lino, creamos una tela elástica y sostenible”, dijo, estirando un trozo de tela para que los agricultores la tocaran.
“Es perfecta para ropa deportiva”.
Mientras tanto, Zoe estaba filmando con su teléfono y hablando en inglés para sus seguidores internacionales.
“El hashtag RubberWave va a revolucionar la forma en que vemos la ropa deportiva”, decía.
La creación de “RubberGreen” La cooperativa “RubberGreen” se fundó rápidamente.
Los agricultores aprendieron a plantar caucho en áreas donde previamente hubo cultivos, siguiendo un calendario de siembra en rodaje que permitía que el suelo se regenerara.
GPS tracking en las plantaciones permitía medir con precisión cuánto CO2 absorbían los árboles de caucho.
En un taller de confección en Lagos, artesanos tejían ropa deportiva con la mezcla de savia de caucho y lino.
“Cada prenda lleva un código QR”, decía Amara, una costurera.
“Al escanearlo, verán no solo la cantidad de CO2 absorbida, sino también un transmisión en vivo (directo en vivo) de la estación de protección de los chimpancés”.
El desfile “Ola Elástica” en la playa de Lagos En la playa de Bar Beach en Lagos, el sol brillaba fuertemente sobre un escenario construido sobre el agua.
Modelos caminaron por un pasillo elevado que se extendía sobre las olas, luciendo trajes de baño y ropa deportiva de “RubberGreen”.
Un modelo llevó un traje de baño de color verde bosque, hecho completamente con la tela de savia de caucho y lino.
Cuando se detuvo, un espectador escanó el código QR en la cintura del traje.
Apareció un video en vivo de una estación de protección de chimpancés: se veía a los monos saltando entre los árboles y a los guardabosques cuidando su hábitat.
“Con cada prenda vendida, se protegen 5 metros cuadrados de bosque”, dijo una voz en off.
Luego, los modelos se sumergieron en el mar, mostrando cómo la tela era a prueba de agua y mantenía su forma y elasticidad incluso mojada.
Acciones de los personajes Sofía subió al estrado con representantes de la Unión Africana.
“Hemos logrado incluir los datos de captura de carbono de las plantaciones de caucho en los acuerdos mundiales sobre el clima”, anunció.
“Ahora, Nigeria puede recibir reconocimiento y ayuda para seguir protegiendo sus bosques”.
Luna llevó a cabo una demostración en vivo.
Tiraba y doblaba la tela de “RubberGreen”, luego la sumergía en un tanque de agua.
“Mira, no se estira ni se deforma”, dijo.
“Y es transpirable, lo que la hace perfecta para deportes”.
Zoe anunció el reto RubberWave en YouTube.
“Muéstranos cómo puedes usar la savia de caucho en tus creaciones”, pidió.
“Los mejores videos recibirán un viaje a las plantaciones de ‘RubberGreen'”.
En horas, el hashtag estaba lleno de vídeos: personas creando accesorios con restos de savia, diseñadores mostrando nuevos modelos de ropa deportiva y artesanos haciendo objetos de arte con la tela.
El impacto en la comunidad y el medio ambiente Las ventas de “RubberGreen” explotaron en Nigeria y en el extranjero.
“Quiero esta camiseta porque ayuda a proteger a los chimpancés”, dijo un joven en una tienda de Lagos, escanendiendo el código y viendo el transmisión en vivo (directo en vivo) de la estación de protección.
En las selvas, los bosques comenzaron a recuperarse, y la población de chimpancés y gorilas aumentó.
Los agricultores de caucho, ahora con ingresos estables, construyeron una escuela y un hospital en la aldea.
“Antes, pensábamos que el caucho era un problema”, dijo Emeka, un agricultor.
“Ahora, es una solución para todos”.
Un año después: el legado de “RubberGreen” Un año después, “RubberGreen” expandió su producción a otras regiones de África occidental.
Luna presentó una nueva fibra: “Ahora, combinamos la savia de caucho con fibras de plátano, lo que hace que la tela sea aún más resistente y sostenible”, anunció.
Sofía celebró que la Unión Africana hubiera adoptado el sistema de siembra en rodaje como estándar para cultivos en toda la continente.
“Esto significa que miles de hectáreas de bosque se salvarán”, dijo.
Zoe mostró los resultados del reto RubberWave: más de 30 mil vídeos enviados y muchas ideas que serían desarrolladas en futuras colecciones de “RubberGreen”.
“La creatividad y la sostenibilidad van de la mano”, dijo.
Un futuro más verde En una tarde en la selva de Nigeria, Sofía, Luna y Zoe se reunieron con los agricultores de “RubberGreen”.
Los árboles de caucho ondeaban suavemente al viento, y en el fondo, se podía escuchar el sonido de los chimpancés.
“Recuerdo cuando era solo una idea”, dijo Sofía.
“Ahora, es un movimiento que está cambiando vidas y salvando especies”.
Luna sonrió: “Estoy trabajando en una fibra que pueda absorber contaminantes del agua, usando residuos de la producción de caucho”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando que la ropa deportiva puede ser eco-friendly y de alta calidad”.
Y así, en las selvas de Nigeria, “RubberGreen” demostró que la industria del caucho podía ser sostenible y protectora de la naturaleza.
Cada código QR en una prenda era una invitación a ser parte del cambio, un recordatorio de que, unidos, podemos construir un futuro en el que la economía y el medio ambiente prosperan juntos.
En las selvas vírgenes de Nigeria, donde los árboles de caucho crecen como gigantes verdes y los chimpancés saltan de rama en rama, la aldea de Omu-Aran vive rodeada de un dilema: la necesidad de cultivar caucho para sobrevivir, pero a expensas de los hábitats de los primates.
Cuando Sofía llegó con una cartera de mapas y un equipo de expertos, trajo una idea que podría unir economía y ecología.
“El caucho no tiene que ser un enemigo de la selva”, dijo a un grupo de agricultores sentados en círculo.
“Con el siembra en rodaje, plantamos caucho en zonas controladas, permitiendo que el bosque se regeneren”.
Sacó un dispositivo GPS y lo colocó en la mano de un agricultor.
“Este rastreará cada hectárea, y el código QR mostrará cuánto CO2 absorbe tu plantación”.
Luna, con un maletín lleno de fibras, se acercó a un árbol de caucho en el que colgaba una calabaza recibiendo la savia.
“La savia, combinada con lino, crea una tela elástica y sostenible”, dijo, mostrando un pantalón deportivo.
“Es resistente al agua y transpirable, perfecta para deportes”.
Mientras tanto, Zoe grababa con su cámara, hablando en inglés para su audiencia internacional: “El RubberWave va a mostrar cómo la ropa puede salvar selvas”.
La creación de “RubberGreen” La cooperativa “RubberGreen” se fundó en pocos meses.
Los agricultores aprendieron a plantar caucho en parcelas rotativas, evitando la deforestación masiva.
GPS en cada plantación medía el impacto carbono, y los datos se actualizaban en el código QR de cada prenda.
“Antes, cortábamos árboles sin control”, dijo Emeka, un agricultor.
“Ahora, cada hectárea de caucho es un aliado contra el calentamiento global”.
En un taller de Lagos, artesanos tejían ropa con la mezcla de savia de caucho y lino.
“Cada sudadera lleva un código que conecta a la estación de Proteger chimpancés”, decía Amara, cosiendo un logotipo en un top.
“Los clientes verán en directo cómo sus compras ayudan a proteger a los primates”.
El desfile “Ola Elástica” en la playa de Lagos En la playa de Lekki, Lagos, el escenario se erigió sobre pilotes en el mar.
Modelos caminaron sobre un pasillo de cristal, luciendo trajes de baño y ropa deportiva de “RubberGreen”.
Un modelo llevó un traje verde oscuro, hecho con la tela híbrida, y cuando se acercó al borde del escenario, se sumergió en el mar.
Los monitores mostraron en tiempo real cómo la tela resistía el agua y mantenía su forma.
Un espectador escanó el código QR en la cintura del traje y apareció un transmisión en vivo (directo en vivo) de la estación de Proteger: chimpancés comiendo fruta y guardabosques revisando los hábitats.
“Cada prenda protege 5 metros cuadrados de bosque”, dijo un mensaje en pantalla.
Acciones de los personajes Sofía subió al estrado con representantes de la Unión Africana.
“Hemos incluido los datos de captura de carbono en los acuerdos climáticos mundiales”, anunció.
“Ahora, Nigeria puede intercambiar créditos de carbono por cada hectárea de caucho sostenible”.
Luna llevó a cabo una prueba de elasticidad: estiró una tela de “RubberGreen” hasta doblarla y luego la soltó.
“No se deforma ni se rompe”, dijo.
“Y es hypoalergénica, ideal para todo el mundo”.
Zoe anunció el reto RubberWave en YouTube: “Crea algo con residuos de caucho y gana un viaje a Nigeria”.
En días, el hashtag tuvo miles de vídeos: un joven hizo un bolso con savia, una diseñadora presentó un vestido con texturas de caucho, y un estudiante mostró una chaqueta reciclada.
El impacto en la selva y la comunidad Las ventas de “RubberGreen” se dispararon en África y en EE.
UU.
“Compré estos zapatos porque quiero ayudar a los chimpancés”, dijo un adolescente en Lagos, mostrando el código que le permitía ver el progreso de la estación de Proteger.
En la selva, los bosques began a repoblarse, y la población de chimpancés aumentó un 15%.
Los agricultores construyeron una escuela con los ingresos, y Emeka pudo enviar a sus hijos a estudiar.
“Ahora, el caucho es un símbolo de esperanza”, dijo, mirando un grupo de chimpancés en la distancia.
Un año después: el legado de “RubberGreen” Luna presentó una nueva fibra: “Ahora, usamos residuos de caucho y fibras de plátano para una tela más ligera”, anunció.
Sofía anunció que la Unión Africana había extendido el sistema de siembra en rodaje a Ghana y Camerún.
Zoe celebró que el reto RubberWave hubiera tenido 25 millones de visualizaciones.
“La gente ha creado hasta muebles con savia de caucho”, dijo, mostrando un sillón hecho con la materia prima.
Un futuro elástico En una tarde en la selva, Sofía, Luna y Zoe observaron a un grupo de chimpancés desde la estación de Proteger.
“Recuerdo cuando era solo una idea”, dijo Sofía.
“Ahora, es un modelo que salva vidas y selvas”.
Luna sonrió: “Estoy trabajando en una fibra de caucho que purifique el agua”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando que la moda puede ser elástico y sostenible”.
Así, en Nigeria, “RubberGreen” demostró que la industria del caucho puede ser amiga de la naturaleza.
Cada código QR en una prenda era una invitación a proteger los bosques, un recordatorio de que la elasticidad de la tela refleja la flexibilidad con la que podemos cuidar el planeta.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com