Pasión en llamas: Amor y renacimiento en Madrid - Capítulo 170
- Inicio
- Todas las novelas
- Pasión en llamas: Amor y renacimiento en Madrid
- Capítulo 170 - 170 Capítulo 177 Alemania La Moda Inteligente de Berlín
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
170: Capítulo 177 Alemania La Moda Inteligente de Berlín 170: Capítulo 177 Alemania La Moda Inteligente de Berlín En el corazón tecnológico de Berlín, donde los laboratorios modernos se mezclan con los restos de la historia, Alejandro se inclinó sobre un microscopio.
Delante de él, una fibra finísima brillaba bajo las luces blancas.
“Esta fibra no es solo textil”, dijo a su equipo.
“Es un sistema inteligente que reacciona al calor”.
Luna, con un termómetro en la mano, sonrió: “Y todo el proceso de fabricación funciona con energía eólica.
El código EcoTransparencia lo demuestra”.
Zoe, en un rincón, configuraba cámaras para una transmisión en vivo.
“La gente en Twitch va a elegir si probamos esta fibra en el desierto o en el polo”, decía, ajustando los micrófonos.
“Quiero que vean que la moda puede ser científica y divertida”.
La creación de “TempTex” La marca “TempTex” nació de la colaboración entre ingenieros de BMW y científicos textiles.
La fibra inteligente, llamada “TermoReact”, contenía partículas termorreguladoras que se expandían o contraían según la temperatura.
“A 20°C abajo, las partículas se cierran para retener el calor”, explicaba un ingeniero en un video promocional.
“A 40°C, se abren para透气 (permitir la ventilación)”.
Todo el proceso de fabricación, desde la extracción de los materiales hasta la confección, se llevaba a cabo en fábricas alimentadas exclusivamente por energía eólica.
Cada prenda llevaba un código QR que, al escanearse, mostraba gráficos de la producción: “100% energía eólica • 0 emisiones de CO₂ • control de temperatura probado en laboratorio”.
El desfile “Moda Térmica” en la Puerta de Brandenburgo En la emblemática Puerta de Brandenburgo, el escenario se convirtió en un gran termómetro.
Monitores gigantes mostraban la temperatura ambiente en tiempo real, mientras que los modelos caminaban bajo la lluvia simulada y el sol artificial.
Un modelo llevó una chaqueta negra de “TempTex”.
A medida que la temperatura en el escenario subía de 15°C a 25°C, la chaqueta cambiaba de color a gris claro y se veían abiertos pequeños poros en la tela.
Un espectador escanó el código QR en el puño y apareció un video de la estación de monitoreo climático en la Antigua Muralla Berlín: “La chaqueta reduce el consumo de aire acondicionado en un 30%”.
Acciones de los personajes Alejandro subió al estrado con representantes de BMW.
“Hemos firmado un acuerdo para usar ‘TermoReact’ en los interiores de nuestros coches”, anunció.
“La tecnología de moda inteligente mejorará la comodidad y reducirá el consumo energético”.
Luna llevó a cabo pruebas en vivo.
Colocó la fibra en un horno a 40°C y luego en un congelador a -20°C.
“La fibra mantiene su elasticidad y capacidad termorreguladora”, dijo, mostrándola sin daños.
Zoe transmitió en Twitch desde un laboratorio.
“Los viewers eligen: ¿desierto o polo?”, preguntó.
La mayoría votó por el polo.
Zoe puso la fibra en un cámara fría y mostró cómo retenía el calor.
“¡La fibra funciona perfectamente en -30°C!”, gritó, rodeada de nieve artificial.
El impacto en la industria y el medio ambiente Las ventas de “TempTex” explotaron en Alemania y en Europa.
“Compré esta chaqueta para mi hijo que estudia en Moscú”, dijo una madre.
“Sabe que está caliente y que no contribuye a la contaminación”.
En Berlín, las estaciones de monitoreo climático registraron una disminución en el uso de aire acondicionado y calefacción en personas que usaban “TempTex”.
“Es como llevar una calefacción inteligente en tu hombro”, decía un investigador.
Un año después: el legado de “TempTex” Luna presentó una nueva versión de la fibra: “Ahora, ‘TermoReact’ también purifica el aire”, anunció.
“Incluimos partículas de titanio dióxido que descomponen contaminantes”.
Alejandro anunció acuerdos con aerolíneas para usar la fibra en los asientos.
“Esto reducirá el consumo energético en los aviones”, dijo.
Zoe mostró que su transmisión en Twitch había motivado a miles de jóvenes a interesarse por la tecnología textil.
“La moda inteligente es el futuro”, dijo.
Un futuro termorregulado En una tarde en Berlín, Alejandro, Luna y Zoe se reunieron en la Puerta de Brandenburgo.
La chaqueta de “TempTex” en sus hombros se adaptaba a la temperatura cambiante.
“Recuerdo cuando era solo un sueño”, dijo Alejandro.
“Ahora, es una chaqueta que cuida el clima”.
Luna sonrió: “Estoy trabajando en una fibra que reaccione a la humedad y la contaminación”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando que la ciencia puede ser sexy”.
Así, en Berlín, “TempTex” demostró que la moda puede ser inteligente y sostenible.
Cada código QR en una chaqueta era una invitación a entender el clima, un recordatorio de que la ropa no solo viste, sino que también cuida el planeta.
En los laboratorios modernos de Berlín, rodeados de maquinarias tecnológicas y pantallas que mostraron datos en constante movimiento, Alejandro y su equipo se sumergieron en la investigación de una nueva tecnología textil.
“Imaginad una fibra que se adapta a la temperatura, como si tuviera una mente propia”, dijo mientras mostraba una muestra de material finísimo a Luna y Zoe.
“Y todo el proceso de fabricación se hace con energía limpia, nada de gases de efecto invernadero”.
Luna, con lentes protectores en los ojos, examinó la fibra bajo un microscopio electrónico.
“Las partículas termorreguladoras que hemos agregado son capaces de expandirse y contraerse según el calor”, explicó.
“Es como tener miles de pequeños válvulas en una tela”.
Zoe, emocionada, encendió su cámara.
“Esta tecnología no puede quedarse escondida en un laboratorio.
La gente tiene que verla en acción en Twitch”.
La creación de “TempTex” La marca “TempTex” se fundó tras meses de experimentación.
Las fábricas donde se producía la ropa estaban repletas de molinos eólicos en sus techos, convirtiendo el viento en energía para alimentar todo el proceso.
Los trabajadores aprendieron a manipular la fibra “TermoReact”, tejida con un patrón tan complejo como el de una red neuronal.
Cada chaqueta, sudadera y pantalón de “TempTex” llevaba un código QR en una etiqueta discreta.
Al escanearlo, los clientes accedían a una página donde se mostraban imágenes y videos de la fábrica: los molinos eólicos girando, las máquinas tejendo la fibra y los controles ambientales comprobando que no se emitieran gases dañinos.
“Con este código, sabes que tu ropa no solo te cuidará, sino que también cuida el planeta”, decía un anuncio en televisión.
El desfile “Moda Térmica” en la Puerta de Brandenburgo La Puerta de Brandenburgo se transformó en un escenario futurista.
Luces multicolores iluminaban la histórica estructura, mientras que monitores gigantes mostraron la temperatura en tiempo real.
Modelos caminaron por un pasillo de cristal, luciendo ropa de “TempTex”.
Un modelo llevó una chaqueta azul oscuro.
A medida que el termómetro en el escenario subía de 10°C a 28°C, la chaqueta pasó de un tono oscuro a un azul claro, y se podían ver con el ojo desnudo cómo los poros en la tela se abrían para dejar que el aire circulara.
Cuando la temperatura bajó de nuevo, la chaqueta volvió a su color original y los poros se cerraron.
Un espectador escanó el código QR en la chaqueta del modelo.
Un video se encendió en un gran monitor: se veía la estación de monitoreo climático en la Antigua Muralla Berlín, con gráficos que mostraban cómo el uso de ropa “TempTex” reducía el consumo de aire acondicionado y calefacción en un 35%.
“Con cada prenda vendida, se ahorran 500 kilovatios horas al año”, dijo una voz en off.
Acciones de los personajes Alejandro subió al estrado con representantes de BMW.
“Hemos trabajado juntos para adaptar la tecnología ‘TermoReact’ a los asientos de los coches”, anunció.
“Los conductores y pasajeros se sentirán cómodos en cualquier temperatura, sin gastar energía extra”.
Luna llevó a cabo pruebas extremas en un laboratorio abierto al público.
Colocó prendas de “TempTex” en una cámara fría a -25°C y luego en una sauna a 45°C.
“Mira cómo la fibra no se daña y sigue regulando la temperatura”, dijo, mostrando cómo una persona podía estar cómoda en ambos ambientes.
Zoe comenzó su transmisión en Twitch.
“Hoy los viewers deciden: ¿Probamos la fibra en un desierto artificial o en un congelador gigante?”.
La mayoría votó por el desierto.
Zoe llevó a cabo la prueba, mostrando cómo la ropa se mantenía fresca incluso bajo el sol abrasador.
“¡Y eso no es todo!”, dijo.
“Ahora vamos a probarla en las lluvias torrenciales”.
El impacto en la sociedad y el medio ambiente Las ventas de “TempTex” se dispararon en Alemania y en otros países europeos.
“Esta chaqueta es ideal para mi trabajo en construcción”, dijo un obrero.
“No me caliento demasiado cuando trabajo al sol ni me enfrio en las horas tempranas”.
En ciudades como Berlín, los datos de consumo energético mostraron una disminución significativa en el uso de sistemas de temperatura controlada en hogares y oficinas donde las personas usaban ropa “TempTex”.
Los ambientalistas celebraban que este invento ayudara a reducir las emisiones de CO₂.
Un año después: el legado de “TempTex” Luna presentó una nueva versión de la fibra: “Ahora, ‘TermoReact’ no solo se adapta a la temperatura, sino que también filtra partículas contaminantes del aire”, anunció.
“Incluimos nanoestructuras en la tela que captan polvo y gases dañinos”.
Alejandro anunció acuerdos con aerolíneas y ferrocarriles para utilizar la tecnología en los asientos y los interiores.
“Esto significa que miles de viajeros tendrán un viaje más cómodo y sostenible”, dijo.
Zoe mostró los resultados de sus transmisiones en Twitch: más de 500 000 personas habían visto las pruebas de la fibra, y muchas habían contactado a “TempTex” para sugerir nuevas formas de utilizar la tecnología.
“La comunidad nos ha dado grandes ideas”, dijo.
Un futuro termorregulado y limpio En una tarde en Berlín, Alejandro, Luna y Zoe se reunieron en la Puerta de Brandenburgo.
La ciudad estaba viva con la actividad, y muchas personas lucían prendas de “TempTex”.
“Recuerdo cuando era solo una idea loca”, dijo Alejandro.
“Ahora, es una realidad que está cambiando la forma en que pensamos sobre la ropa y el clima”.
Luna sonrió: “Estoy trabajando en una fibra que se adapta no solo a la temperatura, sino también a la humedad y la presión atmosférica”.
Zoe asintió: “Y yo, en seguir mostrando a la gente que la ciencia y la moda pueden crear magia juntos”.
Así, en Berlín, “TempTex” demostró que la tecnología podía unirse a la moda para cuidar el planeta.
Cada código QR en una prenda era una invitación a ser parte de un futuro más sostenible, un recordatorio de que con innovación y empeño, podemos hacer que la ropa sea más que solo tela: puede ser una solución para el cambio climático.
Capítulo 219: Argentina, La Moda del Viento en Patagonia Título: Ushuaia, la lana que captura el viento En las tierras frías y desoladas de Patagonia argentina, donde el viento huraca barre las laderas y las montañas se elevan majestuosas, los pastores de ovejas de la región de Ushuaia enfrentaban los rigores del clima.
Pero también tenían un recurso valioso: la lana de sus ovejas, que era resistente y cálida.
Cuando Alejandro llegó con Luna y Zoe, trajeron una idea que podría convertir esa lana en algo más que ropa caliente.
“¿Y si la lana no solo protegiera del frío, sino que también captara energía?”, preguntó Alejandro a un grupo de pastores.
Mostró una muestra de lana trenzada con hilos finos de materiales conductores.
“Con esta tecnología, la lana se convertirá en una fuente de energía limpia”.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com