Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 118
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- Capítulo 118 - 118 Capítulo 118 Aniversario De La Muerte
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118: Capítulo 118: Aniversario De La Muerte 118: Capítulo 118: Aniversario De La Muerte Editor: Nyoi-Bo Studio Por suerte para Shen Yi y Lu Xinyi, al día siguiente no tenían que levantarse temprano porque era domingo.
Los mellizos ya estaban despiertos y estaban jugando en el jardín con los perros y el tío Xue.
La suave luz de la mañana despertó a Lu Xinyi y se movió sobre el cálido abrazo del esposo.
—Ya están despiertos.
—Ella giró la cabeza para mirar para atrás y le susurró a él en voz baja.
—Cinco minutos más —se quejó Shen Yi porque no quería que lo separan de la esposa tan pronto.
—No podemos hacerlos esperar tanto.
—De acuerdo.
Shen Yi suspiró y le costó mucho separarse de ella.
La besó ligeramente, antes de ir al baño para bañarse.
Lu Xinyi se estiró y se inclinó hacia atrás sobre las suaves almohadas y miró fuera de la ventana.
Era un día brillante y soleado, totalmente opuesto al día que hizo hacía diecisiete años.
Si hubiera sabido que la madre moriría ese día, ella hubiera insistido para que se quedara a su lado.
La amargura en el corazón de ella empezó a reaparecer.
Ah, el recordar esos días le había arruinado el humor, sin duda alguna.
Ese día, era el aniversario de la muerte de la madre y planeaba ir a visitarla.
El sonido de voces que se aproximaban al dormitorio la sorprendió y la obligó a sentarse y vestirse.
Una vez que estaba lista, abrió la puerta y no se sorprendió de ver a los mellizos que corrían hacia ella y la abrazaron con grandes sonrisas en los rostros.
—Buen día —los saludó ella con una brillante sonrisa y se olvidó de lo triste que estaba antes.
—¡Buen día, tía Xinxin!
El tío Xue dijo que nos va a llevar al parque de diversiones ¿Vas a venir con nosotros?
—preguntó Shen Zhichen con entusiasmo, mientras que bajaban las escaleras con Lu Xinyi.
Nunca habían ido al parque de diversiones, por eso estaban tan emocionados.
—Perdona, cariño.
La tía Xinxin tiene planes para hoy ¿Quizá la próxima vez?
—repuso Lu Xinyi pensativamente.
El esposo no había dicho nada sobre que Shen Xue se llevaba a los niños.
Cuando Shen Yi entró en la cocina, Shen Xue les había servido el desayuno a los mellizos, mientras que Lu Xinyi hacia la lista de compras para más tarde.
—¿Tuviste una buena ducha fría?
—le preguntó Shen Xue al hermano con una amplia sonrisa, mientras que veía como se acomodaba la camisa.
Shen Yi se cruzó de brazos y se burló del hermano menor.
—No soy el perro soltero aquí¿No estas harto de ser el tercero en discordia, que ya te acostumbraste a tener duchas frías en cambio?
—¡¿Quién es el perro soltero?!
—Tú¿Ya tuviste tu porción justa de comida para perro y jarra de vinagre?
¿Necesitas un espejo para verlo por ti mismo?
—dijo Shen Yi con una sonrisa enigmática.
Lu Xinyi se acercó a él y le tiró del brazo para alejarlo del hermano.
—Ya, ya.
No peleen enfrente de los niños.
Xue dijo que va a llevar a los niños al parque hoy con él ¿Está bien?
Shen Yi levantó los hombros como medio encogiéndose de hombros—.
No veo cual es el problema —después se inclinó hacia abajo y le susurró en el odio a ella—¿esto significa que vas a ser mía todo el día?
Lu Xinyi se rió y lo alejó al empujarlo del pecho.
—Nop, tengo planes ¿Quieres venir conmigo en cambio?
—le repuso guiñándole un ojo al esposo.
—¿Oh?
¿Me estas invitando a salir?
Ahora, esto es nuevo.
—Shen Yi se pasó los dedos por el pelo húmedo.
A Lu Xinyi se le dificultó mantener el contacto visual.
No sabía si él aceptaría su oferta.
—No, no realmente.
Pensé que quizá querrías conocer a mis padres.
—Ella se enredó un rulo del pelo de él en los dedos.
Se dio cuenta de que quizáél lo malinterpretó cuando Shen Yi no dijo nada—.
No planeó matarte, tonto.
Es el aniversario de la muerte de mi mamá.
Shen Yi sonrió ampliamente y se inclinó para besarla.
—Entonces, te acompañaré.
Sin tus padres, no te tendría como mi esposa.
——— Debería ser un día especial para Lu Xinyi porque el esposo accedió a acompañarla, pero parecía que el destino no estaba del lado de ella, cuando vio a un viejo hombre parado frente a la tumba de la mamá, junto con un hombre de mediana edad, vestido con un traje negro.
Ella se detuvo, mientras que Shen Yi continúo caminando delante de ella.
Él solo se detuvo, cuando se dio cuenta de que el sonido de los tacos de ella detrás se había detenido.
—¿Xinyi?
La voz de él le llamó la atención al viejo hombre y giró, solo para ver a Lu Xinyi mirándose de manera escéptica las manos que estaban apretadas a los costados.
—¿Qué estás haciendo aquí?
—La voz de Lu Xinyi estaba llena de desprecio.
—Xin’er.
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