Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 132
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- Capítulo 132 - 132 Capítulo 132 Te amo
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132: Capítulo 132: Te amo 132: Capítulo 132: Te amo Editor: Nyoi-Bo Studio Las palabras que dijo el pequeño niño, causaron que Shen Yi se detuviera.
Le sonrió a Shen Zhichen.
—Ah, bueno, eso —no supo qué decir ¿Cómo debía contestarle al niño?
Shen Yi sabía que los mellizos ya se habían encariñado con Lu Xinyi para ese entonces.
—Déjame hablarlo con la tía Xinxin primero.
No estamos planeando tener un hijo, pero no veo por qué no podemos adoptarte a ti y a Yuyan —contestó.
Iban a haber problemas para adoptar a los mellizos porque el padre todavía vivía.
Un padre irresponsable, el cual le haría más fácil a Shen Yi y Lu Xinyi poder adoptarlos y agregarlos al registro familiar.
Shen Zhichen levantó la cabeza.
Él de verdad esperaba y rezaba con el corazón que la tía Xinxin estuviera de acuerdo.
—¿De verdad?
¿Entonces podemos decirte papi?
Shen Yi asintió y continúo caminando despacio para que Shen Zhichen pudiera seguirlo.
—Papi suena bien, pero voy a tener que hablar con la tía, ¿sí?
——— Lu Xinyi estaba agradecida del repentino viaje que tenían.
Con todo el repaso y las prácticas que estaba haciendo últimamente, sentía que necesitaba un descanso.
Ella quería disfrutar de las vacaciones tanto como pudiera.
—Pareces feliz.
—La voz de Shen Yi le sorprendió, pero se calmó rápido.
—Lo estoy.
No tenemos mucho tiempo para relajarnos, por lo que estas vacaciones son agradables —repuso titubeando.
Se olvidó sobre la cama la lapicera y la lista de compras, mientras que el esposo la sujetaba en brazos—¿dónde están los mellizos?
—Durmiendo la siesta.
—Oh…—Lu Xinyi pensó que podría llevar a los mellizos con ella para que la ayudaran a comprar las cosas para la cena—¿Qué te está molestando?
—le preguntó al esposo, cuando notó el ceño fruncido grabado en su rostro.
—Zhichen me preguntó si podemos adoptarlos —respondió Shen Yi suspirando.
Lu Xinyi apoyó la cabeza en el pecho de él y escuchaba los latidos del corazón.
Él se dejó caer sobre la espalda, en la cama, y llevó a Lu Xinyi con él, lo cual hizo un suave ruido sordo.
Despacio empezó a acariciarle arriba y abajo la espalda.
—¿Qué le dijiste?
—susurró ella.
—Le dije que lo íbamos a hablar.
Todo eso había pasado demasiado rápido para él.
Shen Yi solo necesitaba una esposa, pero tenía mucho más de lo que había pedido.
Adoptar a los mellizos, significaría que Lu Xinyi y él habían empezado su propia familia e iban a tener que criar a los niños como si fueran propios.
Lu Xinyi era todo lo que él quería.
No era que no le gustaban los mellizos, pero no estaba seguro de si podría ser un padre para ellos.
Sabía que necesitaba a Lu Xinyi al lado de él, si decidían adoptarlos, y, como ella se iba a ir a la Academia Silver Leaf, eso no iba a ser fácil.
Él no creía que ella lo supiera, pero él haría cualquier cosa por ella.
No entendía cómo ella podía capturarle el corazón, pero no lo cuestionaba.
Shen Yi se había dado cuenta a lo que se refería a la madre, cuando era más chico.
—El corazón quiere lo que quiere, la mente no tiene ni voz ni voto en eso —pensóél, jamás se hubiera imaginado que iba a estar con una mujer, después de que falló la primera relación que tuvo, pero, ahí estaba, enamorado de la esposa y no le molestaba ni un poco.
Lu Xinyi se sentó y lo miró fijo al esposo.
—De verdad, no me molesta adoptarlos, pero sabes que va a afectar nuestros planes futuros, ¿no?
¿Por qué dudas de todos modos?
—le preguntó ella, mientras que se desataba la colita y se soltaba el pelo.
—Son ruidosos por momentos…
—¿Ruidosos?
¿Quieres decir muy energéticos?
Yo soy energética y ruidosa a veces —señaló ella— pero, la mayor parte del tiempo, soy vaga y no te estás cansando de mí.
—Entonces, imagínate a ti misma multiplicaba por tres.
La casa se está volviendo más ruidosa y apretada con la repentina visita de ellos, sin mencionar a mi hermano que viene a casa para comer gratis, como el mendigo que es —se quejó Shen Yi.
Solo quería vivir una vida pacífica con ella.
Quería probar nuevas cosas con ella, descubrir más cosas sobre ella que solo ellos pudieran saber.
Lu Xinyi se rió.
Sabía que el esposo prefería interactuar poco con la gente.
—Veo a lo que te refieres.
Se lo que se siente crecer sin padres y es difícil.
Pueden ser chicos, pero deben sentir lo mismo que yo sentí cuando perdí a mis padres —dijo Lu Xinyi con una expresión seria en el rostro.
—Es extraño que acordamos no tener hijos hasta que terminaras tus estudios y, sin embargo, aquí estamos hablando de adoptar a mi sobrino y sobrina —dijo Shen Yi sentado y frotándose las manos.
—Creo que no me importa tener hijos y adoptarlos, siempre y cuando te tenga a ti —confesó ella.
La sonrisa en el rostro de ella, cuando escuchó la decisión de él, hizo que le diera un vuelco el corazón por la sonrisa brillante de ella.
Eso también le confirmó a el que había tomado la decisión correcta para él y los mellizos.
Solo el tiempo diría si ellos habían tomado la decisión correcta para el resto, pero Shen Yi esperaba que fuera para mejor.
Lu Xinyi luego continuó hablando sobre cómo podrían criar a los mellizos como propios y le dijo como él podría ser un gran padre para los niños.
En algún lugar en el medio de la divagación de ella, le tomó la mano a él y entrelazó los dedos.
La miró a la cara y vio lo feliz que estaba ella.
Dentro de él creció un calor, que hizo que no pudiera contener más las palabras.
—Te amo.
Fue realmente gracioso lo rápido que Lu Xinyi cerró la boca cuando le escuchó.
—¿Qué dijiste?
—susurró ella.
Shen Yi no quería decirle eso en ese momento.
Planeaba proponerle casamiento por segunda vez una vez que pasara los exámenes de Silver Leaf, pero las palabras le salieron de la boca naturalmente.
—Dije que te amo —repitió el.
Lu Xinyi recobró el aliento, tenía los ojos bien abiertos mientras lo miraba fijo, para intentar ver si mentía.
Ella puso sus brazos alrededor de los hombros de él y colocó la frente de ella contra la de él.
—¿Me amas?
—le preguntó ella de nuevo.
Lu Xinyi sabía que se preocupaba por ella profundamente, pero, escucharlo decir esas palabras, hizo que se sintiera segura y amada.
—Obvio que sí.
Shen Yi le besó con cuidado.
Ella también lo besó despacio, mientras que se le caían las lágrimas.
Cerró los ojos por el alivio y dejó que su confesión le llegara al corazón y al alma.
El amor era mucho más poderoso que tres simples palabras.
Las palabras eran palabras y cuando se decían, podían ganar poder.
Lu Xinyi sabía que escucharlo decir te amo era genial, pero saberlo de verdad era mucho más importante.
Las acciones significaban mucho para ella, pero las palabras significaban tanto también.
Ella definitivamente quería escucharlo salir de la boca de él y, en ese momento, que Shen Yi lo dijo, Lu Xinyi se sentía mejor y más feliz con él en los brazos de ella.
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