Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 136
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136: Capítulo 136: ¿Estás embarazada?
136: Capítulo 136: ¿Estás embarazada?
Editor: Nyoi-Bo Studio Shen Xue estaba enojado, pero no podía quejarse con el hermano.
Shen Yi y Lu Xinyi se enteraron que entraba a la casa temprano en las mañanas para robarles comida de la cocina.
La última vez que se atrevió a hacerlo, lo sorprendió encontrarse con dos cajas de Premium donuts en el refrigerador de Shen Yi.
Imagínate el brillo en sus ojos, cuando lo vio: era como que solo había ido por algo de comer y se encontró solo con la nota del hermano que decía que le iban a empezar a cobrar todas las comidas que consumiera dentro de la casa de Shen Yi.
Se le oscureció el rostro, cuando recordó como Shen Yi se encargóél mismo del asunto, cuando decidió cobrarle todo en el salario anterior ¡Le cobró doble!
Shen Xue masculló para sí mismo, mientras que ponía el cerdo agridulce en el tazón.
La abuela y el padre habían decidido ir a la casa de Shen Yi ese día.
Obviamente, Lu Xinyi aprovechó la oportunidad de prepararse con anticipación y, con ayuda de la señora Jin, logró cocinar muchos platillos para cenar.
Shen Xue miró los diferentes platillos servidos en la larga mesa.
La mayoría eran sus favoritos, pero el amable hermano lo había obligado a acompañar a Lu Xinyi a comprar y pagar las cosas esa mañana.
Al mirar a la deliciosa comida que estaba servida, decidió disfrutar de todo, ya que él era quien había pagado por todo eso.
—Tío Xue, ¿me pasarías los rollos primavera por favor?
—La pequeña Yuyan, quien estaba sentada entre él y Lu Xinyi, señaló los rollos primavera que estaban a la derecha de él.
Shen Xue con gusto le dio tres piezas de este.
—¿Cómo te está yendo en la empresa Yi?
Parece que le estás prestando más atención recientemente —le preguntó Shen Huang al hijo mayor.
Shen Yi no había ido casi nada a Shen Group últimamente.
—Solo fue una semana papá.
Simplemente estaba ocupado con algunos procedimientos para las sucursales.
Lu Xinyi también va a necesitar algo de ayuda financiera para la matrícula, por lo que mejor me preparo antes de que empiece el año escolar —le contestó Shen Yi.
Le agradeció a la esposa cuando le puso otro pato asado en el plato.
—¿Es por lo general esta una época ocupada, antes del año escolar?
—preguntó con curiosidad Lu Xinyi.
—No realmente.
Solo tuvimos mucho trabajo que hacer —dijo Shen Yi encogiéndose de hombros.
—No te canses demasiado Yi ¿Cómo pueden tú y Xin’er concebir un bebé si sigues trabajando hasta tarde?
—preguntó la señora Shen.
Lu Xinyi intentó ocultar que se había ruborizado al recordar el regalo de bodas que le había dado la señora Shen.
—No me preocuparía por eso, abuela —dijo ella riéndose nerviosa, mientras que fulminaba con la mirada al esposo, lo cual este ignoró intensamente—él sabe lo que pasará si sigue trabajando horas extras.
Shen Xue arqueó las cejas y dejó en el aire los palillos chinos, mientras que miraba fijo a la cuñada.
—¿Lo vas a encerrar?
—preguntóél antes de reírsele al hermano.
—No me gusta que me molesten mientras duermo.
Él sabe que debe estar aquí antes de la cena y siempre se olvida de llamarme si tiene que quedarse horas extras —asintió Lu Xinyi.
—Pobre hombre.
—Shen Huang negó con la cabeza, pero podía entender porque Lu Xinyi estaba enojada con él por no llamarla— el sillón debe ser incómodo para dormir.
Lu Xinyi pensó que la señora Shen la estaba mirando con atención desde que había llegado con Shen Huang, pero decidió que probablemente lo estaba imaginando.
—Xin’er te ves diferente hoy ¿Subiste de peso?
—le preguntó la matriarca Shen y miró a Lu Xinyi de manera expectante.
Shen Huang frunció el ceño un poco, mientras que intentaba dar en el clavo con lo diferente que decía la madre que estaba la nuera.
—¿De verdad?
Creo que subí algo de peso, eso debe ser.
—Lu Xinyi no estaba segura de donde salió esa pregunta.
—¿Sí?
—le preguntó Shen Huang— Para mí estás igual.
—¿Pensaste que quizá estás embarazada?
—Esas palabras que dijo la matriarca Shen, hizo que todos se quedaran congelados en el asiento y la miraran fijo con los ojos bien abiertos.
Tomó con calma un dumpling y mordió el sabroso platillo que Lu Xinyi había cocinado.
Ah, tan sabroso.
Entonces, esa era la razón por la que el otro nieto decidió irse de la mansión y eligió vivir al lado de la casa del hermano.
—Yo…—Lu Xinyi tartamudeó.
Ella sabía que había subido de peso, pero no porque estuviera embarazada.
Pobre señora Shen.
Debía de haber estado esperando buenas noticias de ella y Shen Yi, por lo que había decidido visitarlos.
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