Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 167

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente
  4. Capítulo 167 - 167 Capítulo 167
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

167: Capítulo 167.

Especial de San Valentín: El general y el zorro de nueve colas, tercera parte 167: Capítulo 167.

Especial de San Valentín: El general y el zorro de nueve colas, tercera parte Editor: Nyoi-Bo Studio En la últimas dos semanas, la mujer zorro de nueve colas lo había estado ayudando a recuperarse de sus heridas.

Le dio ungüentos y medicinas que él podría usar para sanarse.

Eran tan efectivas que en 5 días fue capaz de pararse y caminar, pero aún estaba muy débil para poder dejar la guarida.

Se estaba haciendo difícil evitarla, pero trataba de ignorar su presencia la mayor parte del tiempo.

Desde aquella noche, rechazó persistentemente la oferta de la mujer zorro.

¿Quién en su sano juicio aceptaría convertirse en su pareja de todos modos?

Él esquivaba sus avances y la mujer le sonreía tímidamente y lo dejaba solo en la guarida mientras ella buscaba su comida.

Nunca la vio comer o alimentarse antes; Tampoco tuvo el coraje de preguntar.

—¿Cuál es tu nombre?

—preguntó mientras pasaba sus dedos por sus salvajes mechones y lo ataba con una trenza.

El general arqueó una ceja hacia ella.

¿Cómo es que supo que él era el mismo niño que le salvó la vida antes si no sabía su nombre?

—¿No lo sabes?

—¿Debería?

—ella sonrió mientras él se encogía de hombros y mordía la carne del venado que ella había cazado.

—Shen Yi —respondió, sin molestarse en mirarla, pero fue suficiente para que una amplia sonrisa brotara en su hermoso rostro—.

¿Y el tuyo?

—Lamento decepcionarte, pero no tenemos nombres.

—La mujer zorro se echó a reír y volteó la carne del ciervo al otro lado para cocinarla adecuadamente.

La luz proveniente del fuego iluminó su rostro, permitiendo que el general Shen lo examinara.

—¿Por qué?

—Tonto humano.

¿No sabías que los nombres son algo poderoso?

—Te daré un nombre si no tienes uno.

—Miró el carbón quemado y luego miró su rostro sonriente—.

Xinyi.

—¿Qué?

—Ese es tu nombre.

Úsalo.

Es lo único que puedo darte de todos modos.

La mujer lo miró desconcertada antes de sacudir la cabeza.

—Realmente eres un tonto mortal, Shen Yi.

Su largo cabello negro caía en cascada sobre su pequeña espalda.

Las gruesas túnicas que se puso cubrían elegantemente su cuerpo.

Sus gruesas pestañas blancas tocaban sus mejillas, su pequeña nariz se arrugó como si tratara de distinguir entre los olores a su alrededor.

De repente se puso de pie, frunciendo el ceño.

—Deberías irte —pronunció ella, con el rostro carente de cualquier emoción que atrapó al general con la guardia baja.

Ella siempre estaba sonriendo.

Siempre estaba feliz.

¿Qué podría haberla agitado así?

¿Acaso no le dijo que nunca dejara su guarida sola?

—Toma tu espada y vete.

No vuelvas nunca a este lugar.

Toma la salida al otro lado de la cueva —dijo la mujer zorro mientras balanceaba su manga larga para señalar el rastro desconocido dentro de su guarida—.

Ve.

¿No dijiste que no querías ser mi pareja?

¡Ve y abandona este lugar!

Tenía que dejarlo ir, de lo contrario el otro zorro lo mataría.

Como Shen Yi se negó a convertirse en su pareja, y ella no lo había marcado, el otro zorro intentaría dominarla.

Ella no lo permitiría, de todas formas.

—¿No dijiste que podías protegerme?

—preguntó el general Shen.

Ella había confesado que estaba esperando a que todas sus colas crecieran antes de que decidiera conquistarlo.

Sabía que aún no era lo suficientemente fuerte como para protegerlo si lo tomaba como su compañero, pero aún así…no pudo evitar ir tras él cuando se cayó de ese acantilado.

Podía sentir el miedo en sus ojos.

Nunca le hizo saber de sus problemas porque los escondía detrás de sus sonrisas.

—Shen Yi, aunque tenga nueve colas, todavía soy considerada una novata.

No puedo protegerte de otra criatura mítica más antigua y más fuerte que yo.

Ahora, deja de perder el tiempo y regresa a tu campamento.

Están al sureste de esta zona.

—Xinyi.

Las lágrimas brotaron de sus ojos.

Ese nombre…lo mantendría en su corazón.

Shen Yi se olvidaría de ella pronto, ya que su magia borraría todo lo que él sabía de ella.

Lo salvaría de la culpa y el dolor después de que falleciera esta noche.

No había una maldita forma de que pudiera volver a ver el amanecer después de esta noche.

Volteó a mirarlo, se levantó del suelo para encontrarse cara a cara con él, dado que era la más baja de los dos.

Empujó su cabeza hacia abajo y le dio un último beso.

Fue el primer y último beso que compartirían en esta vida.

La mujer zorro se quedó en el área principal de su guarida mientras observaba a Shen Yi tomar sus cosas e irse.

Sus ojos estuvieron fijos en su espalda hasta que se perdió de su vista.

Parpadeó para contener las lágrimas mientras esperaba que el otro espíritu zorro llegara.

—Adiós, amor mío.

Nos veremos en nuestra próxima vida —susurró ella, sabiendo que en el momento en que él dejó la guarida, los momentos que compartían fueron borrados de su memoria.

El mortal había cometido un gran error, pero era ese error la había salvado de ser marcada por otra criatura mítica.

Él le había dado un nombre, lo cual significaba que su alma ahora estaba grabada y conectada con la suya.

Sus ojos vacilaron entre café, rojo y amarillo.

Se transformó en su verdadera forma: un enorme zorro blanco de nueve colas, erguido y alto.

Se sentía físicamente débil desde la última década que había comido a un humano debido a Shen Yi, pero eso ya no importaba.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo