Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 179
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- Capítulo 179 - 179 Capítulo 179 — El poder sobre él
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179: Capítulo 179 — El poder sobre él 179: Capítulo 179 — El poder sobre él Editor: Nyoi-Bo Studio —Te ves horrible —le comentó otro pasajero del tren sin rodeos y Lu XInyi suspiró.
No le preocupaba mucho la apariencia de ella, solo quería alejarse del ex novio.
—Lo sé, ¿verdad?
—repuso ella riéndose.
Lu Xinyi pudo mirar su reflejo en las ventanas del tren muchas veces, durante el viaje.
El pelo era un desastre, el vestido estaba manchado y tenía suciedad pegada en los bordes de este.
El brazo todavía le dolía e incluso podría salirle otro moretón oscuro más tarde, por el cual el esposo seguramente se enojaría de nuevo.
El cheesecake que había comprado antes se arruinó durante el ataque y no se podía salvar.
Lloró por el postre arruinado ¿Por qué el señor cheesecake siempre sufría daños colaterales por los problemas de ella?
La expresión de ella se apagó, cuando el clima cambió de repente.
El clima cálido de la tarde, que ella había disfrutado antes, se convirtió en un clima gris y triste.
Podía escuchar los truenos a la distancia.
Iba a llover muy fuerte pronto.
Qué manera de terminar el día.
No había considerado llevar paraguas.
Sacó el teléfono de la cartera y decidió llamar al esposo para pedirle ayuda.
——— Shen Yi fue hacia el estudio de él, cerró la puerta y la cerró con llave, antes de que los mellizos decidieran interrumpirle los pensamientos de nuevo.
Se sentó en el escritorio, cerró los ojos y se calmó.
Había esperado que Lu Xinyi llegara a la casa, pero lo que no se esperó fue que Xiao Lan llevara a los niños a la casa sin la esposa.
Xiao Lan le dijo que Lu Xinyi necesitaba hablar sobre algo con Xia Yuhan.
Había estado esperando desde entonces y se había empezado a convertir en una pesadilla.
La esposa había estado fuera solo por unas horas, pero él ya estaba en pánico sobre donde estaba ella.
Todavía no iba a Silver Leaf, pero la ansiedad le estaba ganando.
Estaba perdiendo la cordura y la calma mental por ella ¿Desde cuando alguien, por no hablar de una mujer, tenía poder sobre él?
Él era el distante e invencible presidente de Shen Group y, sin embargo, estaba atrapado en las manos de ella.
Shen Yi abrió los ojos y miró fijo la pared, mientras que reflexionaba sobre la situación de ellos.
Podría haber sido más fácil, si a Lu Xinyi no le importara que el público supiera acerca del matrimonio de ellos.
Todavía no podía entender por qué tenía que demostrarse a sí misma.
Estaba bien siendo ella misma y él no le pedía nada, siempre y cuando la tuviera a ella.
Podía torturarse y convencerse a sí mismo de que tenía todo bajo control, pero, ¿a quién engañaba?
Ciertamente, él quiso a Lu Xinyi desde el momento en que la vio en las vacaciones en el crucero ¿Por qué otra razón le iba a pedir de ser la esposa, si no la atrajera ella en primer lugar?
Demonios, no le importaban las consecuencias a esa altura, Lu Xinyi se había grabado profundamente en él y él no creía que pudiera cambiar eso.
Quería todo de ella y más, específicamente, su compañía.
Era fácil estar con ella.
El fuerte sonido del teléfono, lo sacó de los pensamientos.
Después, vio el nombre de la esposa en la pantalla del teléfono.
La paciencia resultó ser aliada de él esa vez, mientras que Lu Xinyi lo llamaba.
Le costó mucho no hablarle mal cuando respondió la llamada de ella.
—Xinyi —le saludóél con frialdad, pero Lu Xinyi ya estaba acostumbrada a eso.
Nunca esperaría un saludo cálido de él, después de todo.
—Shen Yi…
—El tono frágil de la voz de Lu Xinyi lo alarmó a Shen Yi ¿Qué sucedía con ella?
—¿Dónde estás?
—Estoy varada aquí en la estación de tren ¿Podrías venir a buscarme?
—le suplicó Lu Xinyi.
Las palabras de ella fueron casi como un llanto para los odios del esposo, pero a ella no le importaba.
Ella solo quería volver a estar a salvo en los fuertes brazos de él.
Era raro.
Desde que habían muerto los padres, Lu Xinyi nunca había querido compañía, cada vez que tocaba fondo.
Ni siquiera cuando todavía estaba con Gong Yijun o con Meng Jiao y Juan Jin.
Lu Xinyi sabía que no era fuerte, nunca podría ser fuerte.
Había aprendido a sobrevivir a lo largo de los años, pero eso no quería decir que fuera fuerte.
En ese preciso momento, necesitaba la fuerte presencia de Shen Yi, o sino podría caer en la desesperación.
Estaba cansada.
Estaba cansada de que la propia familia la hostigara, de que la compararan constantemente con Sun Feiyan y Meng Jiao y estaba cansada de intentar probarles a todos de que era capaz.
Hasta los amigos habían intentado no informarle de algo, lo cual le dolía profundamente.
Ya era suficiente.
Ella quería la compañía de Shen Yi porque él la quería.
Él no la hacía sentir sobre ella, cuando estaba con él.
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