Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 196
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- Capítulo 196 - 196 Capítulo 196 — Arroz frito dorado con doble huevo al estilo Lu
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196: Capítulo 196 — Arroz frito dorado con doble huevo al estilo Lu 196: Capítulo 196 — Arroz frito dorado con doble huevo al estilo Lu Editor: Nyoi-Bo Studio —Aquí está su arroz frito.
Por favor, disfruten de la comida —Lu Xinyi les sirvió los tazones a los jueces.
El rico y aromático olor del arroz frito les provocó el olfato.
El olor era nostálgico y extrañamente familiar para dos de los jueces.
Inmediatamente, les invadió las fosas nasales, lo cual hizo que les gruñera el estómago por solo el olor.
Todos tragaron, habían probado muchos arroces fritos antes, pero ese era el único que les generaba mucha hambre.
Cuatro pares de ojos la miraban fijo a Lu Xinyi, ella dudó sobre si moverse de donde estaba, mientras que esperaba a que probaran el platillo.
Sacaron lo que cubría los tazones y el repentino vapor, que estaba atrapado dentro, se disipó, lo cual sorprendió a los jueces.
Qu Shaowei, el director de los estudiantes del último año estaba asombrado.
No había visto ni probado ese platillo familiar en años y cuando Tian Lingyu lo hizo el año anterior durante los exámenes de ingreso, Qu Shaowei se arrepintió de no haber sido parte del panel de jueces en ese entonces.
Ahora, el mismo platillo que Lu Sibai y Tian Lingyu presentaron antes, lo sirvió esa mujer.
—¿Tu nombre?
—preguntó¿Era pariente de ellos dos?
—Lu Xinyi, señor.
—¡¿Es una Lu?!
—pensóél.
Miró fijo el arroz frito en el tazón, Qu Shaowei creyó que ese era realmente el Arroz frito dorado con doble huevo al estilo Lu: el icónico arroz frito que Lu Sibai hizo hace años.
Qu Shaowei miró de manera elocuente a Lu Xinyi, antes de mirar la lista de gente que iba a dar el examen, para ver su perfil.
Se maldijo a sí mismo, cuando vio la conexión innegable de esa mujer con el difunto superior de él.
Señor Lu, ¿es esta la forma que tiene de recordarme el trato que hicimos antes?
¿Al mandar a dos de sus hijos?
Jun Simin, otro miembro de la junta directiva, notó la reacción de Qu Shaowei.
Era consciente de que Lu Xinyi era la hija del superior de ellos, Lu Sibai.
Ella también fue parte del panel de jueces el año anterior y pudo probar la versión de Tian Lingyu de ese arroz frito.
Abrieron grande los ojos, mientras que escudriñaban el arroz frito dorado que Lu Xinyi les presentó.
A diferencia de la versión de Lu Sibai y Tian Lingyu, el arroz frito de ella tenía una yema de huevo viscosa y cremosa arriba, que lentamente caía y cubría cada grano de arroz frito.
La yema de huevo estaba totalmente cocida por el calor retenido del arroz.
También tenía carne de pato cortada en tiras y cebolla verde como guarnición, pero, en general, el huevo era lo que específicamente resaltaba en el platillo.
La rica fragancia continuamente se precipitaba en las narices de ellos.
El delicioso olor era como agua tibia que les acariciaba la piel y les causaba que el cuerpo entero se relajase.
La mente de ellos estaba completamente en paz y, ¡lo único en lo que pensaban era en comer!
Sin decir otra palabra más, los cuatro jueces agarraron las cucharas, mezclaron el platillo y, gentilmente, sacaron con la cuchara arroz frito dorado de Lu Xinyi.
Una vez que les llegó al paladar, las dos juezas soltaron un gemido, lo cual sorprendió a la audiencia, mientras que Qu Shaowei y el otro juez se quedaron sin palabras y sintieron la repentina urgencia de llorar.
¿Cuán bueno podía ser ese arroz frito dorado que hizo que las mujeres se olvidaran de donde estaban y solaran un sonido erótico?
La cámara enfocó el platillo de Lu Xinyi y todos pudieron sentir cómo las gargantas y los estómagos reaccionaban a ese supuestamente común arroz frito que se presentó.
Se veía tan irresistible, que la audiencia que estaba cerca de los jueces casi podían oler el aroma del platillo.
Les agarró hambre y les rugió el estómago como un trueno en el cielo, pero solo podían lamerse los labios y esperar a que pudieran encontrar algo de comer.
Los cuatro jueces ignoraron los murmullos de la audiencia y atacaron los tazones con el arroz frito sin decir nada.
Los rostros permanecieron sin expresión alguna, pero las acciones decían que claramente estaban disfrutando del arroz frito.
Justo cuando Huo Meili estaba a punto de preguntarles si estaban bien, simultáneamente bajaron los tazones, los cuales no tenían nada de arroz frito ya.
Lu Xinyi permaneció calmada y en silencio, mientras que estaba parada y esperaba los puntajes.
—Usaste huevos de pato en vez de huevos de gallina, ¿por qué?
—le preguntó Qu Shaowei.
Sabía la respuesta, pero quería que Lu Xinyi dijera por qué ella y el padre habían elaborado el mismo platillo.
—Aunque hay muchas diferencias entre el huevo de gallina y el de pato, el de pato tiene una yema más grande.
También tiene un contenido graso más alto, lo cual hace que sepa más rico un platillo, pero eso no es necesariamente algo malo.
La combinación de las grasas monoinsaturada y poliinsaturada, contienen más alta concentración de ácidos grasos omega tres.
Ya se lo considera significativamente más alto que el de huevos de gallina.
De hecho, use los dos tipos de huevo en este arroz frito; las yemas de huevo de gallina las use para cubrir y añadirle color a los granos de arroz, mientras que las yemas de pato sirvieron como aderezo.
—¿Por qué yemas de pato arriba?
—preguntó Juan Simin.
Esa era la diferencia entre el arroz frito de Lu Xinyi y el del hermano adoptivo.
Tian Lingyu no uso salsa de huevo o aderezo en la versión de él.
—Los huevos de pato tienen menos contenido de agua que los de gallina, por lo que cocinarlos de más puede darles una textura gomosa.
En vez de cocinarlos de manera normal, hice que lo que quedaba de calor del arroz lo cocinara por mí, para evitar tener ese problema.
—El aceite que usaste, ¿cuál es?
—preguntó la otra mujer.
El distintivo sabor del pato estaba grabado profundamente en cada grano de arroz.
—Sustituí el aceite de maní por la grasa del pato para revolver todo.
La grasa del pato es más sabrosa y creo que se complementa bien con el resto de los ingredientes —contestó Lu Xinyi sin explicar todo acerca del platillo de un plebeyo.
Los cuatro jueces se pararon y discutían susurrando sobre las decisiones que iban a tomar.
Se volvieron a sentar después y miraron a Lu Xinyi de manera vacía, antes de darle el puntaje de la primera ronda del examen.