Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 225
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- Capítulo 225 - 225 Capítulo 225 — El infame diablo de hielo
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225: Capítulo 225 — El infame diablo de hielo 225: Capítulo 225 — El infame diablo de hielo Editor: Nyoi-Bo Studio Justo como dijo, ShenYi la llevó a Lu Xinyi al hospital privado.
Antes de que la recepcionista pudiera tomar los nombres de él y Lu Xinyi, una familiar mujer corrió hacia ellos y saludó a ShenYi.
—Esto es una sorpresa.
No supe nada de ti en seis mesas —dijo y luego miró a Lu Xinyi, quien todavía estaba en los brazos de ShenYi— oh, discúlpame.
Qiao He me informó de lo que te pasó cariño.
Ella movió una mano y llamó a una enfermera de turno—.
Puedes poner a esta hermosa señorita en una silla de ruedas y yo la voy a cuidar.
—Zhao Xi, espero que trates esto como un asunto privado —le advirtió ShenYi.
—Por supuesto, presidente Shen.
No tiene que recordármelo—les susurró la doctora, llamada Zhao Xi, que fue hacia la recepción y luego agarró la silla de ruedas de Lu Xinyi y la llevó a una oficina privada con ShenYisiguiéndolas detrás.
—La voy a cuidar desde ahora.
Puedes quedarte afuera, mientras que la reviso –le dijo Zhao Xi a ShenYi sonriendo, antes de intentar cerrar la puerta, pero ShenYi fue rápido y puso un pie para evitarlo.
—¿Por qué debo quedarme afuera?
No es tan grave, ¿no?
—Necesitamos algo de privacidad —le señaló Zhao Xi, antes de correrle el pie de la puerta y cerrarle la puerta en la cara.
Zhao Xi ayudó a Lu Xinyi a moverse de la silla de ruedas a la cama vacía.
Ella después se arrodilló ante Lu XInyi, antes de inspeccionarle el tobillo.
Mientras que le sacaba el zapato, Lu Xinyi reprimió el llanto y se mordió el labio inferior para evitar gritar de dolor.
—¿Duele?
—Zhao Xi la miró a Lu Xinyi y vio el gesto de ella—.
¿Te empujaron y pisotearon los paparazzis?
Esos reporteros están locos.
Zhao Xi asintió al estar de acuerdo.
Empezó a tratar el tobillo hinchado y preparóanalgésicos.
Esa no era la primera vez que curaba a alguien porque los reporteros y paparazzis seguían a la familia Shen.
—Tu tobillo está hinchado y sensible.
Lo bueno es que nada se rompió.
—Gracias por cuidar tan bien de mí—agradeció Lu Xinyi suspirando aliviada.
—No te preocupes.
Es mi trabajo como doctora.
Por cierto, soy Zhao Xi, ¿y tú eres?
—Soy Lu Xinyi.—No mencionó que era la esposa de ShenYi ya que no sabía quién era realmente Zhao Xi.
Zhao Xi le sonrió, antes de continuar tratándole el pie a Lu Xinyi.
—ShenYi es un gran hombre.
No se encuentran hombres así estos días.
El tío está tan orgulloso de él y Xue.
No puede dejar de hablar de los hijos en cada celebración.
Lu Xinyi se quedó en silencio y dejó que Zhao Xi hablara.
Parecía cercana a la familia Shen.
Aunque estaba bastante de acuerdo con Zhao Xi.
Desde que lo conoció en el crucero que estuvo bastante atraída porél y no podía dejar de pensar en él.
—Aunque, el tío Huang está preocupado por la vida amorosa de ShenYi—continuó Zhao Xi—él y la matriarcaShen están empezando a pensar que quizá es realmente—se ruborizó un poco— ya sabes, gay.
Lu Xinyigiró la cabeza para mirar a la doctora ¿Qué?
No podía creer que hasta los amigos y conocidos de su esposo dudaban de la orientación sexual de él.
Oh, dios.
Si tan solo supieran.
Zhao Xi se mordió el labio, casi avergonzada de lo que le dijo a Lu Xinyi.
—Uh, sabes que quizáél sea gay, pero yo no lo creo —se rió de manera rara— estoy segura de que a ShenYi no le atraen los hombres y ahora que estás aquí, estoy más que convencida de que hay esperanza para él.
Lu Xinyi abrió grande los ojos y parpadeó rápido por las palabras de la doctora.
No sabía que decir.
—Es linda.
Me pregunto que vio ShenYi en ella —pensó Zhao Xi y sonrió internamente.
No podía esperar a darle las jugosas noticias a su esposo.
Apostaba a que ni siquiera su esposo sabía de la existencia de Lu Xinyi en la vida de su amigo hasta ese momento.
Lu Xinyi no pudo evitar mirar alrededor de la oficina de Zhao Xi.
Se parecía mucho a la de los otros doctores a los que había ido antes, pero la de Zhao Xi teníamás fotos enmarcadas en el escritorio y algunas hasta estaban colgadas en la pared.
Vio una foto de Zhao Xi con una mujer joven, una foto de ella en un vestido de novia con su esposo y algunas fotos de la secundaria en la que fijó los ojos, cuando vio a ShenYi en ellas.
Ahí estaba su ShenYi, en el uniforme de la secundaria, se veía aburrido y dormido con algunos de sus compañeros de colegio alrededor.
Estaba tan absorta en las fotos de ShenYi que no notó que Zhao Xi miraba cada movimiento de ella.
Agarró la foto más cercana que había de ShenYi con los compañeros de colegio y se la mostró a Lu Xinyi.
—ShenYi y yo nos conocemos desde la secundaria.
Esta es una de las fotos que nos tomaron en ese entonces.
Oh, ¿ves ese hombre sonriendo a la derecha de él?
Él es mi esposo, KangWei.
Los ojos le brillaron a Lu Xinyi—.
Lo conoces hace tanto ¿Cómo era?
—Estaba bastante interesada en qué clase de hombre fue el esposo antes de conocerlo ¿Siempre fue así de coquetear o solo con ella?
ZhaoXi se rió y asintió.
Por suerte, pudo echar a ShenYi de la oficina.
Él no sabía qué le decía ella a Lu Xinyi.
—Ah, déjame ver ¿Qué puedo decirte sobre el infame diablo de hielo?
—dijo dándose palmaditas en la barbilla.
—¿Diablo de hielo?
—Lu Xinyi estaba confundida.
XiaoLan le contó historias sobre la infancia de ShenYi, pero no tenía idea de cómo fue él en la adolescencia.
—¿Qué piensas sobre ShenYi?
—le respondió Zhao Xi.
Ella quería saber qué pensaba esa mujer sobre el amigo de hace tanto tiempo de ellos.
Esa era la primera vez que veía a ShenYi voluntariamente agarrando la mano de una mujer sin encogerse del asco.
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