Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente - Capítulo 51
- Inicio
- Pequeña señorita diablita: la esposa traviesa del presidente
- Capítulo 51 - 51 Capítulo 51 Creo que me estoy enamorando de ti
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
51: Capítulo 51: Creo que me estoy enamorando de ti 51: Capítulo 51: Creo que me estoy enamorando de ti Editor: Nyoi-Bo Studio Lu Xinyi se rió de su historia.
No creía que su esposo había tenido momentos embarazosos cuando había sido joven.
Él le contaba sobre aquella vez que Shen Xue soltó un gas en público e hizo que pareciera como que había sido Shen Yi y no su hermano menor.
—¿Te vengaste de él?
—le preguntó ella, mientras se sacaba las sandalias porque estaban hundiéndose en la arena.
—Sí, obvio.
No puedo dejar que él ría último —le contestó Shen Yi y se sacó los zapatos también.
Luego de la abundante cena, decidieron caminar por la orilla que habían visitado antes, excepto que esa playa en ese momento era para ellos solos porque no había otros turistas allí.
A Lu Xinyi le gustaba el olor de la sal del mar, la suave humedad y el cielo estrellado.
Respiró hondo y luego exhaló.
—La noche es todavía joven y esta hermosa.
—Pero no tan hermosa como tú…—masculló Shen Yi para sí mismo.
—¿Dijiste algo?
—Lu Xinyi lo miró porque no había entendido lo que había dicho.
Él negó con la cabeza.
—Dije que, en efecto, es una noche hermosa.
—Debe ser lindo tener tu propio pedacito de cielo —Lu Xinyi sonrió mientras que las olas del mar le lavaban los pies— sabes, de chiquita siempre soñé con vivir en una casa cerca del mar.
Con un viñedo en la parte de atrás y un gran jardín lleno de flores y frutas de estación.
Shen Yi la escuchaba y prestaba atención a como los ojos le brillaban como si ella estuviera a punto de llorar.
Continuaron caminando por la orilla, en la arena mojada y los dos sostenían los zapatos en una mano, mientras que la otra se entrelazaba con la del otro.
—Shen Yi, ¿alguna vez tuviste novia?
—le preguntó Lu Xinyi.
Le había querido preguntar eso desde que hicieron el trato en las vacaciones en el crucero.
Se rehusaba a creer que su esposo nunca había estado con otra mujer.
Era tan bueno coqueteando y cualquier mujer podía caer ante sus encantos fácilmente, si él quería.
—Sí, solo una —dijo Shen Yi despreocupadamente, mientras que miraba hacia adelante.
¿Solo una?
Eso era sorprendente.
Ella pensó que él había estado al menos con más de tres más o menos.
—¿Solo estuviste con una mujer?
¿Es enserio?
—Sí.
Después de graduarme de la universidad y hacer maestrías, no tenía tiempo de tener citas o conocer otras mujeres.
Muchas horas de trabajo y problemas de negocios no ayudaban para nada —dijo y fue honesto con su esposa.
Lu Xinyi se preguntó por qué no terminó con su novia antes.
Vaciló, pero sentía que necesitaba saber o la carcomería por dentro si no obtenía una respuesta.
—¿Entonces qué pasó?
¿Por qué terminaste con ella?
—Fue cuidadosa con las palabras.
No quería ofenderlo o destapar una caja de pandora con la cual ella no estaba preparada para lidiar.
—Me dejó para perseguir sus propios sueños en el extranjero.
La dejé ir porque creo que no me correspondía pedirle que se quede, si realmente se quería ir y dejarme.
—Al recordar lo que había pasado, Shen Yi se dio cuenta de que podía hablar con libertad, sin sentirse dolido.
Se dio cuenta de que realmente lo había superado y que no le afectaba para nada ya.
Lu Xinyi quedó boquiabierta por lo que él acababa de decir ¿La dejo ir a pesar de que iba a ser doloroso para él?
Quería preguntarle más cosas, pero tenía miedo de que pudiera arruinar la noche.
Continuaron caminando en un silencio cómodo.
—Estoy un poco cansada.
Sentémonos —Le agarro más fuerte la mano e hizo que la siguiera.
Lu Xinyi se quitó y desató el chal que tenía alrededor de los hombros y lo dejó sobre la arena.
Shen Yi se sentó sobre él y tiró de ella para que se sentara con él.
Hizo que se sentara entre sus piernas, mientras que él la sostenía por la cintura.
Ella apoyó la espalda en su pecho ancho y miró al mar.
Los dos eran conscientes de la repentina proximidad entre ellos, desde que tuvieron su primer beso en esa playa.
Lu Xinyi nunca antes lo había tocado voluntariamente, pero, en ese momento, los suaves e íntimos contactos físicos que compartían causaban una gran diferencia en la relación.
Incluso los besitos usuales que él le daba cada mañana habían cambiado.
Lu Xinyi ahora dejaba que él la tocara más.
Era consciente de que la miraba siempre, pero nunca se quejó de eso.
La sonrisa intencional que apareció en la cara de ella, le hizo saber a él que ella era consciente de lo que estaba pasando.
Shen Yi la empujó hacia él gentilmente, hasta que ella estuvo tan cerca que podía sentir el calor de su respiración sobre la piel.
Se ruborizó un poco, mientras que sentía unos brazos fuertes que la envolvían vagamente.
Aunque a Lu Xinyi no le importaba el cambio en la relación, había momentos en lo que le resultaba difícil reaccionar cuando Shen Yi intentaba tocarla.
Solo podía mirarlo sorprendida, antes de darse cuenta de que estaba encerrada en sus brazos de nuevo.
Shen Yi se acomodó y apoyó la cabeza en su hombro y escuchaba los fuertes latidos del corazón de él.
Se sentía exhausta por haber corrido y caminado antes en las ruinas que habían visitado.
Los músculos de los muslos le rogaban que parará de caminar y descansará.
Cerró los ojos, decidió relajarse un poco y escuchar las suaves olas que chocaban con la orilla.
—Shen Yi…—dijo ella medio dormida.
—¿Mmm?
—preguntó Shen Yi y le tocaba, lentamente, la espalda hacia arriba y abajo, mientras que le daba un honesto beso en la coronilla.
—¿Qué debo hacer?
Creo.
Creo que me estoy enamorando de ti.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com