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Pólemos Tôn Agíon: Vol.1_ kosmogenesis_Español - Capítulo 35

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  4. Capítulo 35 - 35 Bellum Filiorum Caeli - “La guerra de los hijos del cielo” parte 1
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35: Bellum Filiorum Caeli – “La guerra de los hijos del cielo” parte 1 35: Bellum Filiorum Caeli – “La guerra de los hijos del cielo” parte 1 ⚠️ Advertencia ⚠️ El siguiente contenido puede mencionar descripciones ante la mitología judeocristiana ✝️ y también hacer menciones a otras referencias de religiones de la Mesopotamia 🏺 que pueden resultar sensibles para la espiritualidad y las creencias de las personas 🌍.

El autor no pretende hacer morbo con las creencias de nadie 🙏.

Recuerde que todo lo narrado aquí es ficción 📖.

Se recomienda discreción del lector 👁️‍🗨️.

📝 Nota del autor Esto es muy loco de verdad.

Quisiera regresar a esa época para poder conversar con mi yo de 12 años ⏳ y decirle: “¿De dónde te sacabas tanta imaginación?” 💭✨ _________________________________________________________________ Kamei-san y Jack estaban cruzando en un barco el Lago Ontario Como punto estrategia de cruzar al puerto de Toronto.

Jack no podía evitar sentirse fascinado por las estrellas.

Y para romper el silencio le preguntó a Kamei-san.

—Kamei-san, ¿puedo preguntarte algo?

A lo que Kamei-san respondió: —Adelante, Jack.

Jack habló: —¿Tú crees que Adelaida se preocupe por ti?

Kamei-san caminó y se detuvo un momento.

Volteó y dijo: —Solo espero que no me extrañe tanto, porque  tal vez no regresemos dentro de un año, Jack.

—Tal vez más.

Será mejor que no pensemos en eso.

—¿Puedo hacerte otra pregunta, Kamei-san?

Kamei-san dijo: —Que no tenga que ver con Adelaida ni con Dánae, por favor.

Estamos a medio del lago y no quiero llorar, francamente.

—Por más abrazos que nos dimos, no fueron suficientes como para la larga espera que van a tener que ellas dos hacer.

—Y ni siquiera mencionemos a Nuriel.

Entonces Jack se quedó callado y dijo lo siguiente: —Entonces te haré otra pregunta, que no tenga nada que ver con eso.

Kamei-san dijo: —Adelante.

—Tú me dijiste que la bóveda de Zhuang era uno de los pilares más grandes, ¿no?

Del mundo espiritual.

—No comprendo en su totalidad qué significa eso, pero ¿puedo preguntarte si solamente existe una bóveda?

A lo que Kamei-san respondió: —No, Jack.

No existe solamente una bóveda.

—Por ejemplo, estás caminando en una.

—Las bóvedas, las torres que sostienen los pilares de la creación de la Tierra en el mundo espiritual, están regadas por todas partes.

—Pero hay algunas mucho más importantes que otras.

Y ahora que me lo pongo a pensar, si la bóveda de Zhuang se cayó.

—Eso quiere decir que las cosas se están poniendo muy mal.

Mientras tanto, en el otro lado de China, Heshin y Frollam estaban hablando.

Heshin dijo lo siguiente: —Si tal vez te cuento todo esto, te hará cambiar de opinión.

—Adelante —dijo Frollam.

Heshin continuó: —No te he contado, pero yo fui uno de los sirvientes de Dios en medio del palacio de la tercera unidad, en los grandes pilares de la creación.

—Estaba encima del firmamento cuando todo empezó a ser creado.

Las grandes maravillas que Dios me mostró son algo que ningún ser humano podría comparar jamás por medio de la existencia.

Dios dijo: “Crearé tantas cosas que todo será semejante a mí.

Todos glorificarán lo que soy y lo harán porque la bondad de mi amor será el reflejo de todo el universo.” —Yo era uno de sus ángeles de más bajo rango.

—Tengo que aceptar que me agradaba poder servir a mi Padre.

Un día me acarició la cabeza por prestar más atención al movimiento de las estrellas.

—Aún recuerdo esos bellos tiempos en donde todo parecía tan sencillo, tan fácil.

—Pero un día me enteré de que hubo una legión de ángeles que se juntaron frente al Parlamento de Dios a discutir sobre la creación de la Tierra y la creación de otros.

—Ningún ángel tenía nombre, pero él mismo se puso uno.

Los que más lo conocían lo llamaban Lucy.

—Pero para el resto de nosotros… era… Lucifer…

La estrella más alta de entre todas las estrellas.

—O al menos así él se proclamaba.

—Lo cierto es que era un ángel de menor rango.

—Pero nunca escuchamos jamás sobre la palabra libertad.

—De hecho, el concepto de la libertad lo inventó él.

—Y esto es porque, en esos tiempos, la libertad no era necesaria porque no había opresión.

—O al menos eso es lo que creíamos.

—Dios trató de dialogar con él.

—Trató de convencerlo, de decirle que por favor se detuviera.

—Que esto podría dividir al cielo para siempre.

—Pero Lucy se negó.

—La razón es sencilla.

—Me da risa cuando los seres humanos dicen que los ángeles somos perfectos.

—Si fuéramos perfectos, no habríamos caído para empezar.

Y si fuéramos perfectos, y fuéramos puros en su totalidad, seríamos dioses.

—Y no seríamos ángeles.

—Hay algo dentro de Lucy que no tenían casi ninguno de los ángeles.

Y era…

querer ser como Dios.

Él dijo y replicó cosas como: —”Si tú nos amas de verdad, ¿por qué no dejas que nosotros creemos nuestros mundos?” A lo que Dios respondió: “Aun si yo los hago dioses, terminarían siendo, al fin y al cabo, lo mismo que son ahora.

No cambiaría las cosas.” —Lucy creía que todo lo que Dios estaba construyendo, estaba obedeciendo un régimen absurdo.

—Y todo cambió cuando llegó el hombre.

Cuando el hombre aún se arrastraba en cuatro patas.

—Dios había ordenado y dictado en su nombre que esa criatura iba a ser su obra maestra, junto con las demás.

—Lucy se enojó.

—Porque los ángeles son hechos de luz.

Algunos nacieron de la nada, otros de las estrellas.

—Y algunos más, que permanecieron en la tierra, fueron formados del viento, de las plantas y de los muchos materiales del mundo.

¿Por qué los ángeles pueden viajar a través de dimensiones, y éramos prácticamente poderosos.

—La cuestión era simple… ¿por qué tendríamos que servir a un ser que apenas lograba mantenerse de pie?

—Había algo diferente en el hombre.

—Nosotros tenemos cuerpo, alma, y al mismo tiempo espíritu.

Pero el cuerpo humano era de agua y tierra.

—Es tripartito como nosotros.

—Pero algo completamente nuevo para nosotros.

Dios ordeno a todos los ángeles del cielo se arrodillarán ante el nuevo hombre creado: Adam.

—Él fue el primero, pero él no fue el único hombre creado.

Ha habido más de un Adam, como tú sabrás.

—Y han habido más jardines del Edén de los que tú podrías contar.

— “Uno en las riberas del río Éufrates, cuna de los primeros hombres.” — “Otro, el Jardín de las Hespérides, en los confines del occidente, donde los frutos dorados colgaban como perlas lustradas.” — “Dilmun, junto a los ríos salados del Golfo Pérsico, puro y silencioso.” — “Aaru, a orillas del Nilo, el reino de los justos que los mortales apenas recuerdan.” — “Tamoanchan, en tierras que hoy llamamos México, hogar de los primeros hombres arquitectos.” — “Plaksaduipa, en los horizontes de la India, donde el tiempo no existía, donde la alegría era plena por Dios.” — “El jardín de los Incas, en los Andes, Perú y Bolivia, donde la tierra tocaba el cielo.” — “Yuy Maraey, en el corazón de Sudamérica, donde los varones y hembras se amaban con gran intensidad.” — “Mount Horai, en las islas del este, hogar de los inmortales, y sus hermosas islas.” — “El jardín de los Zulu, en las llanuras del sudeste de África, olvidado por los hombres.” — “El jardín en Persia, Irán antiguo, donde los canales y árboles susurraban a los querubines.” — “Paliuli, en los mares del Pacífico, escondido entre corales y nubes.” — “Y otros jardines más, dispersos a lo largo y ancho del mundo, todos cuidadosamente ubicados, todos llenos de vida.” —Pero estaban cuidadosamente seleccionados.

—Todos estos jardines estaban cuidadosamente ubicados.

—Y como si fuera una torre equilibrada, si un jardín caía, todos caerían.

—Y mientras eso pasaba la Gran guerra cósmica ya estaba librándose en la galaxia.

—La rebelión contra los ángeles y Dios fue una completa masacre.

—Nunca oímos del concepto de la palabra “muerte”.

Jamás la oímos.

La conocimos en la guerra cósmica.

—Lucy sabía que no podía enfrentarse al trono de Dios, así que lo que hizo fue primero tomar posición en el universo por medio de las estrellas.

—Empezaron a atacar a las estrellas, y fue ahí donde Dios creó a los querubines.

—Seleccionó a una gran legión de soldados y les dio poderes sobre la Tierra y poderes sobre el universo.

—Adoptando la materia de forma en la que las cabezas de animales significarían técnicamente su rango.

—Algunos tenían cabezas de toro y de león, como lo conocen en Mesopotamia y el Mediterráneo.

—Pero otros no tenían cabezas de hombres.

—Muchos otros eran tal vez lo más parecido a una fiera salvaje.

Pero eso era porque eran los protectores de lugares sagrados.

—Tenían que proteger los jardines del Edén.

Fueron seleccionados no solo para protegerlos, sino también para batallar en la guerra.

—Los serafines también fueron creados.

Fueron creados para dictar la sentencia de lo que sería la gran rebelión.

—Y los que fueron creados de las estrellas los llamaron virtudes y potestades.

—La guerra se llevó a casi toda la rebelión, y solamente el tercio de mis hermanos que sobrevivieron nos acorralaron en Orión.

—En la estrella que apuntaba a su trono.

—Creí que nos aniquilarían, ya no quedaban soldados.

—Pero a Lucy, a Astaroth y a Bense se les ocurrió una gran idea para evitar la muerte definitiva y ganar tiempo.

Frollam escuchaba con mucha atención: —Mandó una gran legión de ángeles.

nuestros hermanos más rápidos, hacia la Tierra.

—Todos con dirección hacia los jardines del Edén, intentando ingresar.

—La misión era que, si Dios nos aniquilaba, lo haría con la humanidad.

—Si nos aniquilara por el pecado de rebelión, entonces nos llevaríamos a los humanos con nosotros.

—Tal vez así Dios tendría que, por medio de las leyes del cielo, retrasar la condena de los ángeles y preocuparse por la humanidad.

—Y tal vez en los humanos.

—Encontrar…un aliado.

—Ninguno logró hacerlo, excepto uno.

—Lograron ingresar al jardín del Edén del río Éufrates.

—Y para que sepas, el que cayó no fue la esposa de Adán, sino la décima generación de Adán.

—No engañaron a una mujer.

Las mujeres eran fieles, al igual que los hombres.

—Quien cayó fue una niña.

Su nombre era Eva.

—Nombrada de la misma forma que la abuela Eva, la primera mujer tomada de la costilla de Adán.

—Todos fueron creados del barro.

Eva no es como la interpretan.

—La pequeña niña, Eva, tan solo se movía en cuatro patas y apenas podía sostenerse en dos.

—Era una tierna criatura.

Tenía cuerpo, alma y espíritu.

—A ella se le había ordenado no tocar el fruto prohibido.

—El fruto era para una nueva era.

—Cuando los humanos, estén listos, para salir de los jardines.

—Dios los haría comer de este fruto.

—Pero si lo comían antes de tiempo, se contaminarían para siempre.

—En pocas palabras era como darle vino a un recién nacido.

—Lo mataría, la humanidad no estaba lista para el fruto del conocimiento.

—Pero él logró engañarla y, con el error de una niña, condenó a toda la humanidad.

—Después de eso, solamente nos consiguieron tiempo.

Lucy logró escapar, pero el resto de las legiones fueron capturados y enviados al abismo.

—Y los que estaban esparcidos por el universo, Dios tuvo misericordia y ordenó que no nos atacaran, porque vagaríamos por el cosmos en condena hasta el día del juicio final.

—Creí que lo había perdido todo, Frollam.

Creí, por un momento, que no vería otra tragedia.

—Me duele recordar…todo lo que sufrimos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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