Pólemos Tôn Agíon: Vol.1_ kosmogenesis_Español - Capítulo 36
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- Capítulo 36 - 36 Bellum Filiorum Caeli - “La guerra de los hijos del cielo” parte 2
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36: Bellum Filiorum Caeli – “La guerra de los hijos del cielo” parte 2 36: Bellum Filiorum Caeli – “La guerra de los hijos del cielo” parte 2 ⚠️ Advertencia⚠️ El siguiente capítulo puede contener descripciones muy gráficas con respecto a la mitología y las colecciones de culturas de la Mesopotamia, que puede poner sensible la fe de muchas personas y de muchos creyentes.
El autor no pretende hacer morbo con ninguno de estos temas.
Y recuerde que todo lo narrado aquí es ficción.
Se recomienda la discreción del lector.
📝 Nota del autor🫠😏 La segunda parte, chicos, ¿saben?
Esta vez voy a ser muy honesto con ustedes.
Y voy a subir ambas partes porque sé que ustedes no creo que quieran quedarse con las ganas.
_________________________________________________________________ —La Gran Guerra de los Ángeles fue una de las mayores tragedias que tuvo toda la creación.
—Pero lo peor es que no acabó allí.
—Otra tragedia, incluso más grande, vendría tan solo un par de miles de años después.
—Los ángeles que habían servido a Dios, los que habían luchado en las guerras cósmicas, recibieron la orden de proteger a la humanidad de nosotros.
—Su misión era guiarlos y cuidarlos —Pero nosotros, estábamos desmoralizados.
—Algunos querían corromperla, —Otros estaban tan aterrados, que ya no tenía sentido iniciar otra guerra.
—Y Lucy, lo único que hacía era esperar el momento perfecto.
—Que podría darnos alguna esperanza.
—Muchos humanos murieron.
—Humanos que podían haberse adaptado a este mundo.
—Pero por culpa de los demonios, y del hambre que provocó la caída de los jardines, hubo periodos de penumbra terribles.
—El planeta se congeló.
—El planeta casi se destruye.
—Todo para limpiar el rastro del pecado de la humanidad.
—Muchos de los humanos que creíamos sobrevivir terminaron extinguiéndose.
—Solo quedaron los jardines del mediterráneo.
—Y del África.
—Ellos son los padres y madres de la humanidad.
—Solo quedaron esas ramas, y se multiplicaron por todo el mundo.
—Pero cuando evolucionaron lo suficiente, los seres humanos adoptaron una forma semejante a la nuestra.
—Y no lo entendimos, como ustedes podían evolucionar.
—Eso fue inesperado.
—Mis hermanos que en las escrituras los conocen como los Vigilantes, que debían proteger a los humanos.
—Interesante…como terminó todo ¿no?.
—Entiendo por qué mis hermanos se enamoraron de sus hijas de los hombres.
—Fue más por la soledad y por el trauma que dejaron las guerras cósmicas.
—No podían soportar el hecho de haber asesinado a sus hermanos y condenarlos.
—Y, al igual que nosotros, también comenzaron a preguntarse si lo que decía Lucy era verdad.
—Y no solo eso.
—Empezaron a preguntarse si la justicia de Dios era realmente justa.
—Porque si…Él sabía todo lo que estaba pasando, ¿por qué permitió esta guerra desde el principio?
—Entiendo por qué se aparearon con las mujeres.
—Para empezar, no podían hacerlo con los hombres.
—Y ellos querían dejar un legado.
—Como la humanidad ya había evolucionado lo suficiente para comprender el habla.
—Vieron en las mujeres un consuelo.
—Un amor prohibido.
—Mis hermanos dijeron entre sí: “Dios nos privó por completo de la libertad.
Y ahora también privará a la humanidad de ella.
¿Por qué no mejor consolidamos nuestro amor, para así encontrar un intermedio entre los dos?” “La unificación de los ángeles y los humanos sería el primer paso para encontrar algo de paz en nosotros.” “Ellos no son diferentes a nosotros, los protegeremos, a nuestras mujeres e hijos” —Esto no le agradó a Dios.
—Lo consultaron con las Virtudes del Cielo, y dijeron que, si lo hacían, podían ocasionar otra guerra.
—Lucy los defendía también.
A pesar de estar del lado contrario defendiendo, el trono de Dios, Lucy no les tenía rencor.
—He hicieron una alianza.
—Y empezaron a darse cuenta de que tal vez lo que decía Lucy no solo era verdad, sino que podría ocasionar la condena eterna.
—Los ángeles tienen muchos dones, Frollam.
—Dones de la creación, dones de la destrucción, dones del vacío y dones del espíritu.
—Esos son todos los dones que los ángeles poseemos.
—Lo sabemos gracias al lugar del conocimiento, —La biblioteca universal más grande de la creación.
—De ahí salió todo el conocimiento y la ciencia de los ángeles.
—La mayoría de los que se unieron con las mujeres eran ángeles creados de las estrellas.
¿Quién imaginaría que de ellos nacerían los que hoy se conocen como los Nephilim?
—De la unión del hombre y la mujer nacieron hombres de renombre, los que hoy se conocen como gigantes.
—Nacieron en todas partes.
—En Grecia los conocen como titanes.
—Ellos fueron quienes mejor lograron adaptarse.
—Ellos lograron tener hijos.
—La historia de los dioses griegos es verdad, pero está distorsionada.
—De la misma forma en China, se aislaron por completo del mundo.
—Y lo mismo ocurrió en América.
—La mayoría se hizo pasar por dioses.
—Pero la mejor raza de gigantes, la que tuvo la mayor bendición genética.
—Fueron los gigantes definitivos… Los más grandes de entre toda la variedad de gigantes en la tierra, los Anunnaki.
—Estos gigantes, a diferencia de los demás, tuvieron las mejores bendiciones genéticas, pues eran capaces de viajar a través del cosmos.
—Y les dieron el poder de los ángeles: el poder de volar.
“Ellos trasladaron a los humanos a otros planetas, y trajeron a otras creaciones de Dios…de otros mundos, creando híbridos nuevos, con habilidades especiales.
—Había gigantes buenos, Frollam, al igual que gigantes malos y gigantes neutrales.
—Los buenos eran los que se quedaban en las montañas.
—Se sentían culpables por haber comido a sus padres y se ocultaron de las civilizaciones para evitar hacerle daño a la gente.
—Creían en Dios porque sabían de su existencia y al mismo tiempo se lamentaban profundamente de todo lo que eran.
—Una forma muy patética de vivir.
—Luego estaban los neutrales, los que quisieron ayudar a las civilizaciones.
—Se hicieron pasar por dioses, otros se hicieron pasar por héroes y otros por gobernantes.
—Ellos, técnicamente, ayudaron a las civilizaciones a unificarse de tal manera que les permitió vivir.
—Y luego estaban los gigantes malvados.
—Ellos se autoproclamaron en varias legiones como los verdaderos soberanos de la Tierra.
—Se reunieron en grupos y empezaron a hostigar a la humanidad.
—Hubo también guerras entre gigantes.
Algunos trataban de defender su territorio, mientras que otros simplemente estaban fuera del conflicto.
—Los padres intentaban ordenar la actitud de sus hijos, diciendo que esto podría poner en peligro el balance cósmico.
—Y mientras tanto, Lucy se preparaba para el contraataque del cielo.
—El creía que tenía una oportunidad con ellos, ya que los gigantes eran tal vez la raza más poderosa que existía sobre la Tierra.
—Dios, al ver todo esto, se horrorizó.
—Toda la Tierra estaba contaminada y la única forma de limpiarla fue por medio del diluvio.
—Al principio, trató de ordenar las cosas.
—Todo cambió cuando un joven, que tenía gran conexión con Dios, lo entendió todo.
—El nombre de este joven era Enoch.
—Enoch fue quien traspasó el conocimiento a la humanidad.
—Los ángeles dieron un ultimátum tanto a los vigilantes que lo defendían como a los Nephilim.
—Porque los gigantes habían corrompido a los animales y habían creado aberraciones.
—Todas las criaturas mitológicas de todas las razas del mundo fueron creadas por ellos.
—Entremezclaron la sangre de animales y humanos, provocando abominaciones: centauros, enanos, tiboteos, cachorros y dragones.
—Algunos escupían fuego y otros eran como serpientes.
—Querían dominar a la raza de los animales para poder contraatacar en una posible guerra.
—Dios ordeno el juicio de forma rápida.
—Ordenó el diluvio universal.
—Toda la Mediterráneo se inundó, pero solo hasta ahí, porque se suponía que de ahí nacería el Mesías.
—Pero los gigantes que estaban allí huyeron hacia el norte y se dispersaron por el mundo para evitar el diluvio.
—El problema vino después.
Toda la Mediterráneo quedó limpia.
—Pero el mundo seguía contaminado.
—Dios ordenó a los querubines ahogar y matar a todos los titanes, gigantes y aberraciones que quedaban sobre el mundo.
—Fue una cacería.
—Los vigilantes tuvieron que enfrentarse de nuevo a los querubines en otra guerra.
—Y los vigilantes, los pocos que quedaron, fueron encarcelados.
—Mis hermanos que lucharon en las guerras cósmicas, en la gran guerra de los ángeles, ahora corrían con la misma suerte que Lucy.
—Lucy no pudo ayudarlos tanto.
—Serán fuertes, pero no tienen el poder ilimitado que les da Dios.
—Era obvio que iban a perder esta guerra.
—Los gigantes fueron asesinados y purgados del mundo.
Algunos lograron esconderse, pero no pudieron multiplicarse.
—Porque los únicos que podían hacerlo eran los Anunnakis, los titanes y los gigantes del norte de Asia.
—Eran los únicos capaces de tener descendencia, porque el resto nació estéril.
—No lograron permanecer así por mucho tiempo y conforme pasaron los siglos.
—La humanidad terminó el trabajo de los ángeles: los cazaron a todos.
—No sobrevivieron a la extinción.
—Ahora vagan en sufrimiento como los malos espíritus del mundo.
—Todos esos días hacen que mis manos tiemblen.
—Recordar todo lo que viví, Frollam, es tal vez la razón por la que no quiero una tercera guerra.
—Ni siquiera los gigantes se habían atrevido a enfrentarse ante algo como lo que nos enfrentamos.
—Los Tronos fueron creados tiempo después de la segunda gran guerra cósmica.
—¿Y ahora me estás diciendo que con el derrumbe de la bóveda de Zhuang quieres técnicamente provocar una tercera?
—Al principio creí que teníamos alguna posibilidad, porque veía en ti lo que Lucy representó desde el principio.
—¡Pero ahora ya no creo en ti para nada!
—Has perdido por completo la razón.
—¡Eres solamente un humano!
—¡No puedes hacerlo, no puedes llegar a la posición de los ángeles!
—El único que tal vez pudo fue Enoch, y aun así lo hizo con la ayuda del Creador, el único que puede romper las leyes de este universo.
—¡Tú no puedes hacerlo!
—¡Yo luché en esas guerras!
—¡Pero no ganamos!
—¡Y no solo no ganamos, nos espera un juicio peor de lo que imaginas!
—¡¿Y quieres salvarnos de ese juicio provocando otra guerra más?!
—¡¿No han muerto suficientes de mis hermanos?!
—¡¿No han muerto suficientes de nuestros hijos?!
—¡¿No han muerto suficientes?!
Frollam se quedó callado por un momento y dijo: —¿No te has puesto a pensar que tal vez Dios no es lo que te imaginas?
A lo que Heshin levantó una ceja y respondió: —¿Qué estás diciendo?
—Frollam contesto: Digo, tal vez toda esta guerra fue un berrinche.
Heshin se molestó, diciendo: —¿Estás diciéndome que todo lo que vivimos, todo lo que hicimos, solo fue un berrinche?
Frollam dijo: —Exacto.
—¿Te das cuenta de lo absurdo que es lo que cuentas?
—Ustedes no hicieron nada malo.
—Y si dices que lo hicieron, entonces no deberían ser condenados a muerte por ello.
—Dios es un ser controlador.
—No permite la libertad en este mundo.
—Y no lo permitirá mientras siga existiendo.
—Hay una oportunidad, y esa oportunidad la tomaremos, si tú cooperas conmigo y me ayudas a unificar a los príncipes del Sheol.
—Todavía tenemos una oportunidad.
—Porque por primera vez hay un ser humano que comprende la verdadera ciencia de los ángeles.
Y ese soy yo.
—Solo tengo que hacerme inmortal, lo suficiente para no morir fácilmente, ni siquiera ante la espada de los ángeles.
—La mejor manera de provocar la tercera guerra cósmica es adelantando el Apocalipsis de Juan.
—Lo único que necesito es provocar el Apocalipsis.
Nada más.
—Y verás cómo todo se irá al caos.
Heshin lo miró y dijo: —¡Estás loco!
!De verdad que estás loco!
!Estás completamente ido de la cabeza!
Sin embargo, Frollam lo calmó diciendo: —La humanidad está por enfrentar un juicio.
¿Qué te asegura que ese juicio será justo?
De la misma forma que tus hermanos.
—Es cierto, técnicamente la humanidad salvó a los ángeles.
De no ser así, ustedes habrían muerto hace milenios.
—Hay que ayudarnos mutuamente.
¿No lo crees así?
—Tú te creerás mejor que yo, pero sin mis antepasados, tú no estarías aquí.
—Y te diré algo, Heshin: te aseguro que no perderemos esta guerra.
—Y no la perderemos por una razón: yo quiero libertad.
—Y no la obtendré mientras ese Dios siga existiendo.
—La única manera de tener esperanza es que cada uno de nosotros tenga un verdadero libre albedrío.
—No me interesa el bien ni el mal.
—Solo quiero que no exista el control de alguien que puede controlar el universo.
Heshin dijo: —Estás en contra de todo esto.
A lo que Frollam responde: —Si estoy en contra de todo eso, entonces tú amas el orden de Dios.
Me doy cuenta que hablas como si quisieras regresar con él.
Heshin dijo lo siguiente: —No es verdad.
Heshin se molestó, caminó y se calmó diciendo lo siguiente: —Te están buscando, Frollam.
La razón por la que no te encuentran es porque tienes esa habilidad.
Si no tuvieras esa habilidad, ya te habrían cazado.
—Sí, tengo que aceptar que el viajar por medio del mundo espiritual, teletransportándome, es tal vez la mejor invención que se me ocurrió.
—Si no fuera por eso, no hubiera escapado de los querubines cuando nos atacaron.
A lo que Heshin responde lo siguiente: —Dios nos está observando.
Si tú no eres capaz de entenderlo, entonces no tengo opciones.
Entonces Frollam dice: —Entonces lárgate, lo haré solo.
Heshin dijo lo siguiente: —Eres un hombre muy testarudo.
—Pero no quiero verte morir.
—Te conozco lo suficiente como para saber y para que tú sepas también que, a pesar de que me enoje, no entiendo por qué sigo apoyándote.
A lo que Frollam respondió: —Es sencillo.
Tú tienes esperanza en mí y yo tengo esperanza en ti.
—Si no fuera por esa esperanza que tenemos entre los dos, nunca me habrías rescatado del bosque confinado en primer lugar.
Y nunca me habrías dado el báculo de Heshin en primer lugar.
Ambos nos necesitamos, Heshin.
Heshin solo dijo lo siguiente: —Hablaré con mis hombres.
Frollam dijo lo siguiente: —No.
Yo hablaré con ellos.
Les debo una disculpa.
Frollam respondió: —Vete antes de que Lee te vea… tú sabes cómo se pone cuando te ve.
Heshin replicó: —No entiendo por qué respetas tanto a ese imbécil.
Sé que es como tu medio amigo, hermano, novio, pero… ¿sabes qué?
—Tienes razón, mejor me voy.
Heshin estuvo a punto de cruzar la puerta, pero se detuvo y añadió: —¿En serio no hay forma de hacerte cambiar de opinión?
A lo que Frollam respondió: —Sé que te preocupa el mero hecho de que soy humano… pero no te has puesto a pensar que tal vez yo no pertenezco a ese rebaño.
—Tengo esperanza, sí… pero no porque crea que voy a ganar.
—Tengo esperanza porque existe la incertidumbre de si ganaré o no.
—Y la intención no es ganar.
—La intención es cumplir con nuestra meta, cumplir con nuestro objetivo y alcanzar la libertad para todos.
—En este mundo hay personas que no tienen la fuerza suficiente para tomar el destino en sus propias manos.
—Pero yo tengo esa fuerza… porque la muerte vino por mí, y yo la negué.
—Los ángeles intentaron matarme, y yo escapé.
—Los demonios buscan enfrentarme, pero no pueden… porque saben que soy valioso.
—Y si saben que soy valioso, es porque soy poderoso.
—Y si soy poderoso, es porque me necesitan.
—Y si me necesitan, esa es la razón por la que ganaré esta guerra.
—Porque si en dos mil años nadie ha logrado detenerme, tampoco habrá quien me detenga en las guerras cósmicas.
—Tal vez tú estás cansado… Entonces deja que alguien que apenas nació hace dos mil años te ayude a encontrar tu libertad.
—Porque la libertad no se gana con guerras ni con batallas.
La libertad se alcanza cuando el poder absoluto cae, y ya no existe ningún poder que lo controle todo.
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