Puedo Asimilar Todo - Capítulo 488
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Capítulo 488: ¡Patrones 1
Existe un tipo de esperanza que infecta la conciencia humana… la creencia de que las personas pueden cambiar en esencia.
Es el mismo optimismo que hace que alguien salga con un infiel en serie pensando: «Conmigo será diferente», o que adopte un tigre domesticado que ya ha enviado a tres dueños anteriores a urgencias porque «solo necesita amor».
O el amigo que insiste en que su compañero de piso, eternamente sin trabajo, empezará a pagar el alquiler el mes que viene sin falta. Lleva dos años diciéndolo.
En ese tiempo, el compañero de piso ha llegado a dominar diecisiete videojuegos, ha aprendido a hacer malabares y, de alguna manera, ha obtenido un doctorado en evadir responsabilidades, pero, en efecto, no ha pagado el alquiler.
O la pareja que sigue convencida de que la colección de ranas de peluche de su otra mitad dejará de crecer.
—Me lo prometió —dicen, mientras se instala otra estantería. La casa ahora contiene más ranas que una plaga bíblica, pero sin duda, el cambio está a la vuelta de la esquina.
La Existencia observa estos ejercicios de optimismo con la perpleja fascinación de un padre que ve a su hijo intentar acariciar un cactus una y otra vez. Algunos seres, bien lo sabe, son simplemente lo que son.
El escorpión picará a la rana que cruza el río no porque sea malvado, sino porque eso es lo que hacen los escorpiones.
El gato tirará el vaso de la mesa mientras te mantiene la mirada.
La persona que dice: «A mí no me van los dramas», estará invariablemente en el centro de todos los conflictos en kilómetros a la redonda.
A veces, aceptar que algunos seres no pueden cambiar no es pesimismo… ¡es simplemente una cuestión de reconocer patrones!
—
En el espacio estelar, donde momentos antes la posibilidad parecía infinita, Aquiles miró a Syl’thessara con unos ojos que albergaban la última y titilante brasa de esperanza de que aquella entidad por fin eligiera algo que fuera más allá de sus patrones establecidos.
Entonces, sus ojos se abrieron de par en par con conmoción e incredulidad, y negó con la cabeza como si hubiera sentido que algo se acercaba… un peso familiar, un ritmo narrativo que reconocía demasiado bien.
No podía ser. Sin duda, no después de todo…
Syl’thessara cerró los ojos y sus facciones perfectas adoptaron una expresión de dolorosa determinación.
Cuando negó con la cabeza, el gesto encerraba una rotundidad que había sido ensayada durante milenios.
—No.
La palabra cayó entre ellos como una piedra en aguas tranquilas, creando ondas que se extenderían mucho más allá de este momento.
—No —repitió, con la voz cargada de la severa tristeza de quien toma la única decisión que sabe tomar—. No me opondré a los Nar’Thyss. No puedo. No voy a fingir que soy valiente ahora, cuando he sido una cobarde durante tanto tiempo.
Hizo una pausa, su forma se solidificó como si extrajera fuerzas de la aceptación de su propia naturaleza.
—Pero… tampoco los ayudaré. No les hablaré de ti, ni de esta reunión, ni de aquello en lo que te has convertido.
Abrió los ojos y los clavó en él con algo que podría haber sido el espectro de una protección maternal.
—Un Nar’Thyss contactó conmigo para que revisara este Mar Estelar y me asegurara de que no había surgido aquí ningún Punto de Desviación del Nexo. No sé si tú eres esa desviación o no, pero tampoco mencionaré nada de esto.
Se irguió, como si esa mínima rebelión fuera todo lo que era capaz de ofrecer.
—Esa es mi elección. Mi elección final. No hacer nada, como siempre he hecho, pero al menos esta vez mi inacción podría ayudar en vez de perjudicar.
La expresión de Aquiles se había tornado gélida durante el discurso de ella, y la rabia cristalizó en algo más cortante que la mera ira.
Negó con la cabeza con la decepción de quien ha ofrecido la redención solo para ver cómo la rechazan a cambio de la comodidad.
—Al menos eres fiel a ti misma hasta el final —dijo él, con una voz de filos capaces de seccionar estrellas.
—Dime, Ancestro, antes de que regreses a tu cómoda prisión de culpa… ¿qué es exactamente un Punto de Desviación del Nexo?
La expresión de Syl’thessara adoptó un cariz clínico, y ella se refugió en la seguridad de la exposición de datos en lugar de la emoción.
—Un Punto de Desviación del Nexo es una anomalía en la estructura narrativa de la realidad —explicó, y su tono adquirió la cualidad de quien recita hechos para evitar sentir.
—Ocurre cuando surge algo que tiene el potencial de alterar o amenazar en esencia los patrones narrativos establecidos que mantienen los Nar’Thyss. Un ser que no debería existir, un suceso que no debería ser posible, una elección que rompe el flujo narrativo predeterminado.
Hizo un gesto vago hacia el cosmos que los rodeaba.
—Son raros… quizá uno cada varios siglos en todos los Mares Estelares que supervisan. Y son peligrosos para los Nar’Thyss porque representan la incertidumbre, la posibilidad de que sus Fábulas, cuidadosamente elaboradas, evolucionen más allá de su control.
Su expresión se endureció, se volvió más fría.
—No importa si eres uno de ellos o no. Los Nar’Thyss han hecho colapsar cada Punto de Desviación del Nexo que ha surgido. Tienen demasiadas salvaguardas, demasiadas contingencias. En el momento en que confirmen tu existencia como una desviación, desplegarán contra ti fuerzas que no puedes ni imaginar.
Se apartó parcialmente y sus alas, con toques de platino, atraparon una luz que pintó sombras sobre el vacío.
—Permíteme darte una advertencia, descendiente. Ni se te ocurra oponerte a los Nar’Thyss. Los que están por encima de mí… los verdaderos seres de la Clase Constelación, existen en una Escala de Existencia completamente distinta. Lo que estás contemplando sería el equivalente a una hormiga intentando escupir al sol para apagarlo. Ridícula, imposible y cómicamente fútil.
Negó con la cabeza con genuino pesar, un gesto que encerraba el duelo por pérdidas que aún no habían ocurrido, pero que se sentían inevitables.
—Operan más allá de la Escala Nula que tú comprendes. Algunos han rozado el Nivel Cero, la Existencia Pre-Civilizacional. Ellos escriben la realidad misma, no solo las historias que contiene. Tus habilidades de asimilación, tus linajes, incluso esa autoridad imposible que has manifestado… para ellos, sería como el dibujo de un niño intentando luchar contra el artista que lo creó.
Le dio la espalda por completo, un gesto que contenía tanto rechazo como protección a partes iguales.
—Ese es mi consejo, el único regalo que puedo hacerle a mi linaje. Detente ahora. Escóndete. Sobrevive. Deja que los ciclos continúen como siempre lo han hecho. Si sigues por este camino, si los Nar’Thyss descubren tu existencia por otros medios…
Hizo una pausa justo antes de marcharse, su figura ya empezaba a desvanecerse en el vacío estelar.
—Estás solo. Como siempre lo ha estado nuestro linaje.
Dicho esto, comenzó a alejarse, eligiendo una vez más el camino de la no intervención, de la supervivencia a través de la inacción, de una culpa que resultaba cómoda por serle familiar.
La Traidora siguió siendo la Traidora, la tragedia siguió siendo trágica, y la historia continuó exactamente como había sido escrita.
A su espalda, Aquiles permanecía con sus alas de platino extendidas, observando a la mujer que había iniciado el sufrimiento de su linaje elegir no hacer nada para ponerle fin. El patrón se mantuvo. El escorpión había picado. El gato había tirado el vaso.
¡Parecía que, en verdad, algunos seres no podían cambiar!
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