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Puedo Copiar Y Evolucionar Talentos - Capítulo 672

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Capítulo 672: Palabras ponderadas

Una vez hecho todo eso, para evitar levantar sospechas innecesarias en Aster, Northern copió su talento y lo mejoró. Luego, le vinculó el talento copiado.

El resultado fue extraño, y en ese instante los ojos de Aster se abrieron de par en par, su boca se entreabrió, pero las palabras se congelaron en su lengua por la conmoción de lo poderoso que se había vuelto su talento de rayo.

El talento de Aster permitía la generación física de un rayo con forma de vara y usarlo como arma por sí mismo.

Además de que en su versión mejorada el chico descubrió que podía sostener la vara durante más tiempo, también sintió que su poder físico se cargaba con esta vara de rayos.

La vara era como una generación de poder que adquiría una forma física y cargaba su cuerpo, aumentando sus capacidades físicas a pequeños pasos.

También podía cargar cualquier dispositivo eléctrico y mucho más que no podía hacer debido a su poca esencia; descubrió que era capaz de hacerlo todo.

Lo hizo genuinamente feliz. Por primera vez en su vida, el chico empuñó el verdadero alcance de su poder. Fue como si un torrente de felicidad brotara de una montaña sellada en su corazón.

Nada podía calmar lo genial que se sentía, y lo agradecido que estaba con Northern. ¡Le entregó su vida!

Sin embargo, en ese momento Northern le informó de que no había tiempo para juegos. Escribió algo en un trozo de papel y se lo dio a Aster para que fuera a las autoridades.

Desde entonces, no estaba seguro de cómo habían ido las cosas porque se había quedado dormido inmediatamente después de regresar a su habitación desde la forja privada donde todo esto sucedió.

Y ahora que estaba despierto, aunque todavía se sentía un poco débil, tenía cosas importantes que hacer.

Northern abrió su armario y cogió la toalla blanca y afelpada que colgaba dentro. Se la echó sobre su hombro frío y se quitó perezosamente los pantalones antes de entrar en el baño llevando solo unos calzoncillos tipo bóxer con estampado de osos.

Después, el agua brotó de la alcachofa de la ducha, un ritmo constante que resonaba en la habitación alicatada, ahogando el silencio.

Al cabo de un rato, Northern salió del baño, secándose el cuerpo. Cogió una camiseta blanca ajustada y se la puso, se vistió con unos pantalones ceñidos y se sentó en la cama para calzarse las botas hasta la rodilla.

Cuando terminó, echó un último vistazo a su alrededor y salió de su habitación, asegurándose de cerrar la puerta con llave antes de recorrer el pasillo.

Cuando Northern salía del dormitorio, una voz aguda atravesó el aire inmóvil.

—¡Hermano! ¡¡Hermano!!

Se detuvo a medio paso y frunció el ceño al girarse. Su mirada se ensombreció al instante por la irritación al ver de quién se trataba.

Aster corrió hacia él, radiante con una sonrisa alegre.

—Hermano, he hecho lo que me pediste y, como dijiste, en efecto era posible. ¿Cómo sabías lo de la Ley Blanca? Ni siquiera yo sabía que existiera algo así en la academia. Los administradores se quedaron de piedra.

La irritación en el rostro de Northern se acentuó, crispando su expresión. Apartó la vista del chico y habló antes de continuar su camino.

—Lo encontré por casualidad mientras estudiaba la historia de la academia.

—¿Que estudiaste? ¿De dónde sacaste el tiempo para hacerlo? Siempre estabas en la forja o en tu habitación. No recuerdo haberte visto ir nunca a la biblioteca.

Northern se detuvo y se giró con el ceño fruncido y una expresión gélida.

—¿Se supone que tengo que informarte de todos mis movimientos?

Aster respondió de inmediato, agitando las manos y la cabeza.

—No, no, no, no, no es lo que quería decir. Solo estaba muy preocupado… Poder encontrar tiempo para estudiar con lo ocupado que has estado, me hizo preguntarme de dónde sacaste el tiempo y cuándo. Pero supongo que me he pasado de la raya.

Su voz y su mirada se apagaron.

—Lo siento. No pretendía molestarte así. Desde que me ayudaste, todo ha cambiado en mí. Me siento más fuerte y mejor. Quiero saber más de ti, acercarme a ti, ser alguien en quien puedas confiar. ¿Es mucho pedir?

La mirada de Northern se demoró, sombría e inmóvil, como si contuviera secretos demasiado pesados para salir a la luz.

Luego, tras unos instantes de tensión, su voz se abrió paso, fría y directa.

—Es inútil… No puedes ser alguien en quien yo pueda confiar. La dependencia es una debilidad que no puedo permitirme, ni ahora, ni nunca. Deja de tener emociones inútiles y céntrate en derrotar al líder del comité disciplinario.

Después de eso, Northern se dio la vuelta y siguió su camino.

Todas las palabras que Northern había dicho le hicieron un nudo en la garganta a Aster y fueron como un duro golpe en el pecho. Sin embargo, algo concreto que escuchó lo había dejado completamente confundido e incapaz de centrarse en el dolor de las crudas palabras de Northern.

«… ¿eh?». Tras darle un par de vueltas en su mente, el sonido escapó de sus labios.

Inmediatamente, corrió tras Northern, que no se había alejado demasiado. Cuando finalmente lo alcanzó, agarró a Northern suavemente por el brazo, con la voz teñida de urgencia.

—Hermano, ¿qué acabas de decir?

Frunciendo el ceño con irritación, Northern se soltó de la mano del chico.

—Te he dicho que te preocupes por ganar al comité disciplinario. ¿Tienes algún problema con eso?

Su voz era fría, cortante como una cuchilla.

Aster se estremeció y apretó las manos en puños a los costados.

—No… No… No, Hermano —tartamudeó, desviando la mirada al suelo.

—Es solo que… —dudó, y añadió con voz temblorosa—: no puedo luchar contra el líder del comité disciplinario. ¡Es el líder del comité disciplinario! ¿Cómo podría ganar contra alguien así?

El ceño de Northern se frunció aún más, y sus ojos se entrecerraron peligrosamente.

—Si ya estás derrotado en tu mente, ¿cómo exactamente planeas serme útil?

Las palabras golpearon a Aster como un mazazo. Sus hombros se hundieron mientras su rostro ardía de vergüenza. Miró al suelo, con un tumulto de emociones parpadeando en sus facciones: frustración, impotencia y algo más oscuro. Finalmente, levantó la vista, todavía con el ceño fruncido, pero ahora resuelto.

—No lo entiendes… —protestó, con la voz elevándose en una mezcla de desesperación e ira.

—Ese tipo está en su cuarto año. Es de una familia prestigiosa, tiene un talento de Clase S y es uno de los pocos Sabios de esta escuela. Es un desastre andante, ¡la razón por la que el comité disciplinario es tan temido! Yo solo soy un Nómada, y a duras penas, con un nuevo talento que ni siquiera entiendo del todo. En términos de experiencia, rango y habilidad, no soy nada comparado con él. ¡Me aplastará antes de que empiece el combate!

Los ojos de Northern ardían de ira, su presencia casi sofocante mientras se acercaba.

La voz de Northern era aguda, su tono como un látigo restallando en el aire.

—¿Y qué crees que conseguirás con excusas como esas? ¿Crees que a tus enemigos les importará tu rango o tu inexperiencia? La debilidad no se perdona, Aster; se explota.

Dio un paso más, con la mirada penetrante.

—Si ya has decidido que vas a perder, entonces has perdido antes incluso de que empiece el combate. Pero si quieres estar a mi altura, si quieres sobrevivir en este mundo, dejarás de pensar como un cobarde y empezarás a actuar como alguien que merece un lugar aquí.

Northern hizo una pausa, su expresión se endureció aún más.

—Talento de Clase S, Sabio, cuarto año… nada de eso importa. Sigue siendo humano, y los humanos sangran como cualquiera. La pregunta es, ¿tienes las agallas para hacerlo sangrar?

No esperó la respuesta de Aster. Le lanzó una mirada aguda y evaluadora, una que pareció sopesar el valor de Aster en un solo instante, y luego se dio media vuelta y se marchó sin decir una palabra más.

Aster se quedó clavado en el sitio, con los puños apretados a los costados.

El peso de las palabras de Northern lo oprimía, cada una golpeando como un martillazo.

Su mente bullía, luchando con la dura verdad que conllevaban, y su pecho se oprimió con una mezcla de frustración y determinación.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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