Puedo Hacer Que Todo Suba de Nivel - Capítulo 537
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Capítulo 537: Armaduras (4)
Un día, Billy se escabulló en mitad de la noche y salió de su casa. Por fin había llegado el momento de hacer algunas pruebas con la armadura. Basándose en lo que experimentara y aprendiera de ella, tendría que tenerlo todo en cuenta a la hora de proyectar la siguiente. Como ya tenía algo de experiencia fabricándola, los próximos proyectos deberían tardar menos en completarse.
Tras encontrar la armadura abierta en su taller, Billy simplemente entró y activó los circuitos mágicos. Una vez hecho esto, la armadura empezó a cerrarse y a cubrirle todo el cuerpo. Esta vez, Billy no sintió el peso, ya que el maná hacía que la armadura se moviera, y esta solo seguía la voluntad de su portador. Aunque era un poco raro moverse así, ya que Billy tuvo que ajustar la velocidad de su pensamiento; al fin y al cabo, no estaba acostumbrado a los movimientos de la armadura.
En cualquier caso, una vez terminado esto, Billy pensó en hacer levitar la armadura, y eso ocurrió casi al instante y muy lentamente. Para ser la primera prueba, todo iba sobre ruedas… Valió la pena que Billy le pusiera tantos efectos a todas las partes de la armadura. Añadió el efecto de viento Caminar Ligero para hacerla más ligera. También añadió el efecto de tierra, Piel de Acero, para aumentar su durabilidad. Esos eran los más básicos para el primer prototipo…
Con otro pensamiento, la armadura empezó a inclinarse horizontalmente, y entonces las piezas de las piernas comenzaron a disparar una potente pero silenciosa ráfaga de viento que impulsó su cuerpo hacia delante. La potencia de salida era todavía bastante débil, por lo que a Billy le sorprendió no perder altitud… No obstante, decidió salir de su taller por uno de los túneles que había creado.
Aunque el túnel estaba oscuro, Billy también había mejorado el visor de su casco para tener una visibilidad extra incluso en lugares oscuros como ese. Todo funcionaba bien, probablemente porque la idea de Billy de tener más núcleos también ayudaba. Por ahora, la armadura tenía cuatro núcleos. Uno para las piernas, otro para los brazos, otro para el torso y otro para el casco. Esto no solo aumentaba su potencia mágica, sino que también disminuía la presión del maná en los circuitos mágicos, para que no sobrecargaran un único núcleo. Finalmente, Billy salió del túnel y se vio volando hacia el cielo nocturno. Por fin tenía algo de libertad, así que aprovechó para probar la velocidad de vuelo de la armadura, y se sorprendió al cruzar las nubes del cielo en un abrir y cerrar de ojos. Cuando se detuvo, pudo ver unas luces a lo lejos: eran de la capital…
«Supongo que la velocidad de vuelo es mucho mejor que la de Destello…», pensó Billy. «Todas las piezas funcionan bien a pesar de la repentina aceleración, pero necesito llevarlas al límite».
Billy aumentó la velocidad de la armadura y empezó a volar hacia el Este. Normalmente, tardaría una hora en llegar a su primera ciudad mazmorra con su coche mágico y, forzando la marcha, cinco minutos con Destello. Sin embargo, en solo diez minutos, llegó a ese lugar con su armadura. El primer prototipo podía volar a unos 1800 kilómetros por hora…
—Vaya, vaya, me atrevería a decir que esto está bastante bien —dijo Billy con una sonrisa arrogante—. Los circuitos siguen bien y no hay señales de que ni ellos ni la armadura lleguen a una fase de sobrecalentamiento… A ver, he usado el veinte por ciento del maná que los cuatro núcleos acumularon en el transcurso de una semana. Supongo que tengo que mejorar esto.
El lado bueno era que los núcleos podían dar maná a todo lo que los tocara… Siempre que su capacidad de maná no estuviera al máximo… Así, Billy podía usar el maná que reunían para subir de nivel los núcleos. Era posible hacer copias extra de ellos, pero eso llevaba algunas horas, y Billy podría hacerlas una vez que tuviera una armadura decente.
En cualquier caso, Billy confirmó que la velocidad de la armadura era decente, así que tenía que confirmar su potencia. Tenía que elegir un buen lugar para ello. De lo contrario, podría causar problemas a la gente de los alrededores y se extenderían rumores extraños. Con eso en mente, Billy voló a la zona donde una vez vivieron los elementalistas, y allí descendió para atacar el suelo.
El impacto de su aterrizaje ya hizo mucho ruido. Sin embargo, su puñetazo hizo temblar todo el desierto e incluso abrió un cráter de cincuenta metros de ancho.
«No está mal, no está nada mal…», pensó Billy.
Billy no podía probar más su armadura sin causar un alboroto, así que se dio por satisfecho por el momento y decidió volver a casa. Por no mencionar que mostrar todo el potencial de su nueva armadura podría ser peligroso, ya que no se sabía desde dónde podría verle el enemigo… Clarividencia. Ese era uno de los poderes que Billy consideraba que el nigromante podría tener ahora que había convertido al antiguo invocador en un no-muerto.
Aun así, aunque lo estuvieran vigilando, Billy tenía algunas ideas que sorprenderían a sus enemigos y que no había implementado en su prototipo.
«Las cosas han funcionado bien, mucho mejor de lo que esperaba, así que supongo que solo tengo que mantener el ritmo», pensó Billy al llegar a casa.
En lugar de ponerse a trabajar en ello de inmediato, Billy se fue a la cama y se quedó dormido mientras pensaba en sus siguientes pasos. Al día siguiente, Billy se despertó y fue a su taller a ver si tenía mensajes, y rápidamente encontró uno que le había enviado Ícaro.
«He encontrado algunas aldeas mientras exploraba las tierras de los alrededores. La mayoría habían sido destruidas por algo extremadamente poderoso. Mientras investigaba eso, sentí unos temblores y luego confirmé que varias tribus estaban luchando entre sí. Aunque su número no era impresionante, cada uno de los luchadores era lo suficientemente poderoso como para causarnos problemas si se les diera la oportunidad».
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