Puedo Hacer Que Todo Suba de Nivel - Capítulo 613
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Capítulo 613: Dragón (8)
Billy voló hacia el monstruo y no esperó al último momento para usar Cuerpo Mejorado y Aura Destructiva.
También usó todos los demás potenciadores que tenía, y el monstruo se dio cuenta de que Billy por fin iba en serio. No prestarle atención probablemente provocaría que la bestia se llevara un gujazo en uno de sus ojos. Eso sería más que un poco doloroso…, así que era hora de que la bestia cambiara su estrategia.
El dragón también voló hacia Billy y después le lanzó un tajo con sus dos garras. Billy blandió su guja, y entonces se produjo el impacto que hizo aparecer pequeños rayos cerca de ellos. Con todos sus potenciadores, las estadísticas de Billy se cuadruplicaron, por lo que podía igualar al monstruo en velocidad y fuerza, pero no por mucho tiempo. Cuerpo Mejorado ejerce mucha presión sobre el usuario, así que tenía que tener cuidado. No sentirá nada hasta que desactive la habilidad, pero una vez que lo haga, sentirá como si alguien le hubiera machacado los músculos con un martillo de guerra.
La bestia pareció sorprendida de que alguien tan pequeño pudiera igualarla en fuerza, por lo que tardó un rato en reaccionar de algún modo. Aun así, el monstruo sabía que Billy no podría seguirle el ritmo para siempre, y la criatura también quería ganar ese enfrentamiento, por lo que pronto volvió a volar para atacarlo.
Como si se tratara de un juego de golpear al topo que podía contraatacar, el dragón intentó aplastar a Billy muchas veces. Lo que era aún más enfurecedor para el guardián era el hecho de que su arma ni siquiera mostraba signos de daño. Por otro lado, las garras del dragón empezaban a acumular daños. Aunque la bestia podía repararlas al instante, eso estaba hiriendo su orgullo…
Ambos siguieron volando por el aire, atacando y defendiendo como si intentaran demostrar algo con ello. Billy estaba feliz de poder probar toda su fuerza contra algo. Nunca antes había tenido esa oportunidad. Estaba aún más feliz porque estaba ganando tiempo para que los demás atacaran…
—¿Todavía no estás lista? —preguntó Ícaro—. Ya hemos usado todo nuestro maná en la flecha.
—El monstruo es consciente de nosotros… Tengo la sensación de que la esquivará, aunque hayas encantado la flecha con tu poder —respondió Meryl—. Estoy esperando el momento adecuado.
—¿Cómo sería eso posible…? Con mi maná actual, la flecha volaría como a… unos diez mil kilómetros por segundo —dijo Ícaro.
—¿Unos? ¿Como a? —preguntó Lucyna—. ¿Por qué suenas tan inseguro?
—No se me dan bien las mates, ¿vale? —preguntó Ícaro.
—Billy se va a enfadar una barbaridad si se entera de que estábamos teniendo este tipo de conversación mientras él luchaba contra esa bestia… —dijo Lucyna.
—Estoy totalmente sin maná, así que no puedo crear una oportunidad… En cualquier caso, ¿cómo demonios tiene Billy tanto? —preguntó Ícaro—. No tiene ninguna habilidad que le conceda maná extra, al menos no a niveles absurdos. Las habilidades que restauran su maná funcionan con el tiempo, pero incluso con su reserva de maná… usa mucho más del que se supone que tiene.
—Estoy empezando a ser un poco más sensible en lo que respecta al maná, y creo que tiene algo en la espalda que le ayuda con eso —dijo Lucyna.
—Nunca vi nada raro en su espalda cuando estaba en la bañera —dijo Ícaro.
—Basta de cháchara… Me estoy concentrando —dijo Meryl.
Como si Billy supiera que Meryl estaba esperando a que él le diera una oportunidad. De repente, aumentó la potencia de su Aura Destructiva y, cuando el monstruo volvió a atacarlo, el mandoble de su guja empujó hacia atrás los brazos y todo el cuerpo de la bestia. La sorpresa era evidente en la cara del dragón y, antes de que la bestia pudiera recuperarse, Meryl disparó la flecha.
La bestia sabía desde antes que algo se acercaba y confiaba en que podría bloquear ese ataque. Sin embargo, el golpe de Billy, el hecho de que el monstruo hubiera estado luchando contra él de verdad, la cooperación que pusieron en esa flecha… Todos esos factores aumentaron la posibilidad de que el ataque tuviera éxito y, gracias a eso, incluso antes de que el monstruo pudiera pensar en reaccionar… La flecha de cromo atravesó su corazón y el cuerpo del monstruo.
«Idiota… ¡al menos apunta al cerebro para evitar que el monstruo piense en curar su propio cuerpo!», pensó Billy.
Se produjo una explosión, y el impacto de la flecha obligó al dragón a dirigirse también en esa dirección. Al final, la bestia fue engullida por esa masiva onda de choque de maná que hizo temblar a todo el continente. Billy y los demás fueron empujados hacia el otro extremo de la sala, pero él usó Telequinesis para detenerse. El trabajo no había terminado… Después de todo, no había recibido ninguna notificación.
Billy se preparó para atacar de nuevo, y esta vez, planeaba apostarlo todo en el siguiente ataque. No podía permitirse cometer un error. De lo contrario, tendría que usar su carta del triunfo.
Cuando por fin tuvo la oportunidad, Billy voló hacia el centro de la explosión, ya que no había señales de que el dragón estuviera cayendo. La enorme cantidad de maná que había allí le puso la piel de gallina e incluso se la dañó, ya que el ataque tenía toneladas de maná aportado por cuatro individuos reencarnados. Al final, Billy vio al dragón volando en medio del polvo y el humo, esperando a que su herida en el pecho sanara. Aun así, a la criatura le costaba cerrar la herida porque esta había sido causada por el maná de cuatro personas como Billy. Probablemente, parte de este entró en su sistema y estaba ralentizando la velocidad de curación.
Billy quería saber cómo podía el monstruo batir las alas cuando el corazón era el que bombeaba su sangre, pero no era el momento adecuado. Antes de que el polvo y el humo pudieran disiparse, Billy se equipó la Espada de Velocidad de Luz.
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