Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Puño del renacer - Capítulo 40

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Puño del renacer
  4. Capítulo 40 - 40 El Silencio Antes del Grito
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

40: El Silencio Antes del Grito 40: El Silencio Antes del Grito El cielo había cambiado.Ya no era azul, ni siquiera gris.

Una capa rojiza, densa y sucia se extendía sobre los reinos, como si el propio mundo contuviera el aliento antes de gritar.

El aire sabía a hierro, y las nubes parecían llorar sangre.Los escuadrones aliados afinaban sus armas, los magos revisaban sus sellos y los mensajeros corrían de un punto a otro entregando órdenes.

Las antorchas crepitaban, pero el viento helado no llevaba vida…

solo presagio.Entre todo ese caos ordenado, Roniel se encontraba lejos, en una colina solitaria.

Miraba el horizonte manchado de sombras, pero su mente estaba mucho más lejos…

en un tiempo donde el mundo todavía tenía color.

Aquel día..

Bajo el árbol junto al mar El mar golpeaba suavemente las rocas, y el atardecer pintaba el cielo de oro y carmesí.

Bajo un árbol enorme, junto a la costa, Roniel reía.

A su lado estaba Selene, con una sonrisa tan brillante que parecía competir con el sol.Ambos estaban sentados, hombro con hombro, los pies rozando la arena húmeda.—Eres la mujer más bella…

y la más fuerte que conozco —dijo Roniel, sin apartar la vista de ella.—Claro que soy la fuerte —respondió Selene, riendo con picardía—.

¡Tengo al hombre más fuerte de este mundo a mi lado!Roniel bajó la mirada, ruborizado.

Ella lo miró con ternura y agregó:—Nunca imaginé que serías así…

Yo te observaba desde lejos, luchando, venciendo monstruos, protegiendo reinos.

Pero cuando estoy contigo…

ese guerrero desaparece.

Solo queda el hombre que amo.Roniel tartamudeó, nervioso.

—Y-yo…

tú también eres hermosa…

y yo…

te amo.Selene soltó una risa cálida y tomó sus manos entre las suyas.

—No importa lo que pase…

aunque el mundo quiera separarnos, aunque no debamos estar juntos…

yo estaré ahí.

Porque te amo muchísimo.El viento marino sopló, llevando consigo la promesa.

El recuerdo se desvaneció cuando Roniel sintió una presencia detrás.

Se giró, instintivo, y sus ojos se abrieron de par en par.—¿Selene…?Ella estaba allí, envuelta en una capa oscura, con el rostro marcado por el arrepentimiento.

Sus ojos brillaban con lágrimas que amenazaban con caer.—¿Qué haces aquí?

—preguntó él, su voz tan fría como el viento.—Vine a advertirte —dijo ella con voz temblorosa.—¿Advertirme?

—Roniel frunció el ceño, con rabia contenida—.

¿Y por qué debería creerte?

¿Después de lo que hiciste?

¡Por tu culpa casi mato a mi hermano!

¡A mis amigos!

¡A inocentes!Selene retrocedió un paso, con el corazón desgarrado.

—¡No tenía opción!

—gritó, las lágrimas corriendo por sus mejillas—.

¡Black me obligó!

¡Dijo que si no te hacía perder el control, te transformaría en una bestia infernal que solo podría ser destruida…

¡Matándote!

El pacto oscuro Una sala oscura, como una catedral en ruinas.Black, sentado en un trono de piedra, la observaba desde lo alto.—Haz que ese caballero de fuego se descontrole —ordenó con voz profunda—.

O lo transformaré en algo peor que la muerte.Selene cayó de rodillas.—¡No!

¡No quiero eso para él!

¡Lo amo!La sombra sonrió.—Entonces prueba cuánto lo amas… obedeciéndome.

Selene cayó de rodillas frente a Roniel.—Perdóname… —susurró entre sollozos—.

Todo lo que hice fue para protegerte.

Porque te amo con todo lo que soy.Roniel la miró en silencio, el fuego de su interior luchando contra el amor que aún ardía.Y entonces, con una voz suave, recordó las mismas palabras de aquel atardecer:—No importa lo que pase… aunque el mundo quiera separarnos, aunque no debamos estar juntos… yo estaré ahí.

Porque te amo muchísimo.Selene rompió en llanto.

Se lanzó a sus brazos.

Roniel la sostuvo fuerte, besándola bajo el viento frío, como si el mundo les concediera un último segundo de paz antes del caos.Cuando se separaron, ella lo miró con determinación.—Escúchame… tengo que contarte lo que Black planea.

Momentos después En la tienda de mando, Ronald, Tharion, Aria, Caleb, Boulder, Marina y otros líderes estudiaban el mapa del continente.El ambiente era tenso.Roniel irrumpió, su armadura manchada de polvo.—Ronald, tenemos un problema.

Black va a dividir sus fuerzas.

Atacará al norte, al sur y al centro.

Quiere separarnos.—¿Cómo lo sabes?

—preguntó Caleb.Roniel bajó la cabeza.—Selene me lo dijo.El silencio cayó.Un soldado murmuró:—¿Y si es una trampa?Roniel levantó la voz, firme:—Yo confío en ella.

Y si ustedes no pueden hacerlo… entonces confíen en mí.

Si hace falta, daré mi vida.

Pero lo que dijo es cierto.

¡Lo siento en mi fuego!Ronald lo observó unos segundos, y luego asintió lentamente.—En tiempos de guerra, la confianza es más difícil que el acero… pero también más necesaria.

La noche antes del caos Fuera, junto a una fogata, Selene estaba con Aria.Ambas miraban las llamas danzar.—Es curioso —dijo Aria—.

Tú amas a Roniel… y yo amo a Ronald.

Dos hermanas… al borde del fin del mundo.Selene sonrió con tristeza.—Supongo que el amor siempre encuentra un lugar donde esconderse, incluso cuando el mundo se derrumba.En ese momento, Lina y James se unieron al fuego.Las risas entre las chicas aliviaban por un instante el peso de la guerra.Lina notó el silencio de James.—¿Estás pensando en la batalla?Él asintió.—Aún no controlo el poder de la luz.

Y se supone que soy… la clave para salvar este mundo.Lina lo miró con dulzura, pero con firmeza.—Tal vez aún no domines esa luz… pero nosotros no luchamos por una profecía.

Luchamos contigo.

Porque tú no estás solo, James.

Mientras estemos juntos… ni el más oscuro destino podrá vencernos.James sonrió por primera vez en horas.

El primer rugido del fin De repente, un grupo de jinetes irrumpió en el campamento, cubiertos de polvo y miedo.—¡Las aldeas del norte y del sur están bajo ataque!

¡Fang y Titán están destruyendo todo!

¡Y un lobo blanco gigantesco está arrasando el sur!Ronald se levantó de golpe.—¡Todos a sus posiciones!La tienda estalló en movimiento.—Sylas y Boulder, al norte.—Roniel y Marina, al centro.—Tharion, Caleb y yo, al valle.—James y Aria, al sur.—Max, Lina y Robin: evacúen a los aldeanos.Ronald levantó su espada al cielo.—¡Hoy no luchamos por gloria, ni por poder!

¡Luchamos por los que amamos!

¡Por nuestro mundo!

¡Por nuestra luz!Los gritos de guerra retumbaron en el valle.Las llamas se encendieron.Y el ejército de la esperanza marchó hacia el amanecer… En lo alto de una colina oscura Black observaba el horizonte, solo.Ni ejército, ni generales.

Solo él… y su sombra.El viento golpeaba su capa mientras el anillo oscuro en su mano pulsaba como un corazón.—Todo está en su lugar… —susurró con una sonrisa helada.Cerró el puño.Los cielos comenzaron a sangrar fuego.—Que comience… el fin.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo