¿Qué Quieres Decir Con Que Hay Otros Transmigrantes En Mi Fantasía de Harén? - Capítulo 347
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Capítulo 347: Volando con la sirena
Despedimos a los aldeanos en la entrada del túnel, que conducía hasta la superficie y conectaba con el pozo de una mina abandonada.
También descubrí que Aoi no es en realidad la jefa de la aldea, sino que solo hace de jefa interina. El verdadero era su padre, que había salido con los otros cazadores de su aldea a una cacería, lo cual también fue la razón por la que los esclavistas consiguieron capturarlos fácilmente.
Lo más probable es que me dijera que era la jefa de la aldea para hacerme creer que era más importante de lo que en realidad era y para que la tomara más en serio, supongo. Para ser sincera, no estoy segura de si fue una buena jugada por su parte.
Aunque sí que me hizo prometerle que visitaría su aldea en el futuro. Como planeaba atravesar el bosque en mis viajes, acepté.
Les pregunté si de verdad podían volver a su aldea por su cuenta, pero me aseguraron que se las arreglarían, afirmando que sería grosero por su parte depender de mí más de lo que ya lo habían hecho.
Eso nos dejó a Delmare y a mí solas de nuevo.
Me volví hacia la Sirena. —Bueno… pues eso ha pasado… No pensé que nuestra cita acabaría así.
—Kukukú~ Ni yo tampoco. Estar con Aster es muy interesante~.
—¿No es eso algo malo?
—¡Oh! ¡Para nada! Antes de conocer a Aster, me pasaba los días junto a mis hermanas. A veces, llegaban marineros a nuestra orilla y daban con nosotras, pero esos sucesos eran muy esporádicos. E incluso después de que aparecieran, nos veíamos obligadas a huir por culpa de mi canto. Estaba segurísima de que mi vida no cambiaría jamás hasta que apareció Aster~.
Me rasqué la mejilla. —Aunque yo no lo planeé… Y fue pura suerte que te encontrara allí…
—Ejejé~ En lugar de suerte, prefiero creer que fue el destino~.
Supongo que podemos dejarlo así.
Entonces, levantó la mano para entrelazar sus dedos con los míos. —No creo haber dicho esto antes, pero… estoy infinitamente agradecida de haber conocido a Aster. Cada día que estamos juntas es como un sueño.
—¿Eh? ¿Qué quieres decir?
—¡Ah! ¡Quiero decir que cada día ha sido tan feliz para mí que me cuesta creer que sea real!
Apreté su mano para tranquilizarla. —Bueno, es totalmente real, así que no tienes que preocuparte por despertarte y que todo desaparezca~.
Me devolvió el apretón. —Ejejé~ Lo sé, pero a veces soy tan feliz que me parece imposible que no sea un sueño~.
—Supongo que tendrás que acostumbrarte a tanta dicha~. Hablando de eso, ¿qué hacemos ahora?
Delmare se volvió hacia la cueva. —Umm… Sinceramente… había planeado pasar todo el día dándole una serenata a Aster ahí dentro… Pero no creo que debamos volver, ya que esos esclavistas siguen allí. Hablando de eso, ¿qué hacemos con ellos?
—Mmm… No hay forma de que podamos traerlos de vuelta por nuestra cuenta, así que estaba pensando que podríamos volver a la ciudad e informar a los guardias sobre ellos. Supongo que probablemente enviarán a alguien a por ellos más tarde. Siento que tu actuación se viera interrumpida, por cierto…
Ella negó con la cabeza. —No es culpa de Aster~. Después de todo… siempre podemos volver a casa para hacerlo de nuevo… Oh, supongo que debería disculparme de nuevo por perder el control…
—¿Hmm? Oh, ¿te refieres a cuando te excitaste con mi gemido y empezaste a montarme sin que te importara nada? Ya estoy acostumbrada~.
La Sirena se cubrió el rostro con las manos mientras su cara se ponía roja de vergüenza. —¡Ahhh! ¡No lo digas así! ¡No puedo evitar excitarme cuando oigo tus gemidos! ¡Siempre intento controlarme, pero nunca lo consigo! ¡Lo siento mucho!
Me reí tontamente. —Está bien, Delmare. No me importa~. Después de todo, es parte de quien eres, así que no voy a odiarte solo por algo así.
—Uuuu… Te quiero mucho, Aster… No solo escuchas mis canciones… sino que tampoco te importan mis rarezas…
—Bueno… disfruto escuchando tus canciones, así que eso es más bien una recompensa para mí~.
—Como pensaba… Aster de verdad me mima mucho…
¿Hmm? ¿No es al revés? Ella siempre me da serenatas con las canciones que compone sin pedir nada a cambio. A veces incluso siento que me quedo un poco corta como su amante por eso, así que siempre me aseguro de darle placer como es debido cada vez que tenemos sexo.
Oh, bueno, mientras ella sea feliz, supongo.
—Supongo que deberíamos volver a casa ya, ¿no? —pregunté.
—Umm… Si no es mucha molestia… ¿podríamos volar un rato antes de volver?
—Ejejé~ Veo que de verdad te gusta volar~. Aunque, en realidad, puedes usar tu Somatomancia para darte mis alas y volar.
Juntó las puntas de sus dedos. —Umm… Eso… eso es verdad… Pero… me da miedo volar sola…
Mmm… Supongo que volar es una habilidad en sí misma y dudo que ella pudiera volar correctamente en su primer intento tampoco… En el peor de los casos, podría distraerse y deshacer el hechizo sin querer, lo que la haría caer del cielo.
Eso ya ha pasado varias veces con sus piernas, así que no me sorprendería que también ocurriera mientras vuela, y ese es un riesgo que no estaba dispuesta a correr.
—Supongo que la próxima vez te enseñaré a volar por tu cuenta, ¿vale? —ofrecí.
Sorprendentemente, pareció poco receptiva a la idea y negó con la cabeza rápidamente. —¡No… no quiero molestar a Aster con algo así! Umm… ¿Podría dejar que Aster me lleve contigo? ¿O eso también es una molestia?
Lo negué de inmediato. —¡Claro que no! ¡Disfruto volando contigo, Delmare!
—Ejejé~ Entonces, ¿podría molestar a Aster con esto?
Bueno, como ya he dicho, siento que no hago lo suficiente por ella a cambio de su canto, así que algo como esto era fácil para mí.
La tomé en mis brazos una vez más mientras ella me abrazaba por el cuello, con su cara apretada contra la mía.
—Kukukú~ Esto sigue siendo lo mejor, después de todo~ —rio tontamente.
No estaba segura de a qué se refería, pero decidí no preguntar. En vez de eso, salté en el aire con la Sirena y procedí a volar por el cielo.
No teníamos un destino en mente, así que simplemente planeaba en el aire con Delmare, disfrutando de las vistas bajo nosotras.
A juzgar por los ruidos de emoción que hacía mientras me abrazaba, creo que puedo decir con seguridad que ella también se lo estaba pasando bien.
—¡Aster! ¡Estamos muy alto! ¡Mira! ¡Incluso la gente se ve tan pequeña ahí abajo! ¡Ah! ¡Esos son los aldeanos que salvamos hace un momento!
—Fufú~ Sí que lo son~. Ten cuidado de no moverte mucho o podrías caerte.
—Kukukú~ Aunque lo hiciera, Aster me atraparía, ¿a que sí? Entonces no tengo nada de qué preocuparme~ —rio tontamente mientras acurrucaba su cara con la mía.
Me alegra que tengas tanta fe en mí, pero ten cuidado, ¿vale?
Volando por el campo, las dos pasamos por las tierras de cultivo a las afueras de la capital, incluso volamos por encima de la mansión que habíamos usado en aquel entonces.
Esperaba que el lugar estuviera vacío, pero parecía que todavía había varios trabajadores cuidando los campos alrededor de la mansión. Supongo que tiene sentido, ya que este lugar técnicamente pertenece a Madre y los productos de la mansión también son parte de los negocios de Madre.
Al pasar volando por la carretera principal que lleva a la capital, Delmare aprovechó para saludar a la gente que viajaba por los caminos de abajo.
Decidí volar más lejos, hacia el borde del territorio, ya que aún no he explorado toda la zona a pesar de llevar tanto tiempo aquí.
—¡Oh! ¡Mira, Aster!
Dirigí la mirada hacia donde Delmare señalaba para ver una especie de campamento situado dentro del bosque.
Al principio pensé que era algún tipo de campamento de caza Mahun, hasta que me di cuenta de que los habitantes del campamento eran monstruos.
¿Un campamento de monstruos tan cerca de la capital? Eso no puede ser bueno, ¿verdad? ¿Quizá debería ir a subyugarlos ya que estoy aquí?
Justo cuando pensaba en eso, sentí a Delmare tirar de mi brazo. —¡Aster! ¡Hay Mahuns ahí!
Efectivamente, había unos cuantos Mahuns dentro del campamento, pero no eran prisioneros. De hecho, caminaban por el campamento entre los monstruos como si fueran los dueños del lugar.
¿Eh? ¿Están conspirando con los monstruos para atacar la capital o algo? Pero, mirando a los monstruos… veo unos cuantos Lobos Infernales e incluso algunos Goblinos… La fuerza de estos monstruos no es ni remotamente suficiente para romper las puertas de la ciudad, y mucho menos para suponer una amenaza para la misma.
¿A menos que estuvieran apuntando a una de las aldeas cercanas?
Justo en ese momento, uno de los Mahuns llevó un carro de caballos al centro del campamento y me sorprendió bastante ver que los monstruos parecían estar cargando algo en el carro.
Al inspeccionarlo más de cerca, me di cuenta rápidamente de que estaban cargando lo que parecían ser cadáveres de animales muertos.
Oh… En realidad es un campamento de caza Mahun, después de todo. Esos tipos son Kalomantes.
Así que así es como la gente de este Mundo podría usar la Kalomancia normalmente. Los únicos ejemplos que he visto hasta ahora estaban todos relacionados con la atadura de esclavos.
Qué interesante~.
Eso hace que me den ganas de aprenderla ahora… Me pregunto si podré aprenderla de alguien en la ciudad.
También me gustaría tener mis propias mascotas~.
—Ufufufu… Como pensaba, mi pequeña es la más hermosa…
—Ma… Mami… Paraaa… Me estás avergonzando… —gemí, asegurándome de que la máscara que llevaba puesta se mantuviera en su sitio sobre mi cara.
Cuando Madre dijo que tenía planes para nuestra «cita», pensé que sería un tiempo a solas con ella, pero no… Su idea de una cita era llevarme a un baile con ella.
Y no un baile cualquiera, sino un Baile Real en el palacio.
Al parecer, uno de los príncipes estaba celebrando algo, no estaba prestando mucha atención cuando me lo dijeron, ya que estaba bastante distraída con Delmare y Odeta, que estaban entusiasmadas con mi vestido y mi maquillaje.
Juro que Delmare casi quiso arrastrarme a algún sitio con ella y me alegro de que Lisa no estuviera aquí, o podría haberme tumbado de verdad allí mismo.
Me preguntaba cómo podríamos asistir teniendo en cuenta quiénes éramos, pero al parecer Madre tenía estas máscaras sin rasgos que nos ocultaban la mitad superior de la cara.
Por supuesto, en circunstancias normales, eso no sería suficiente, pero me dijeron que eran artefactos que impedían que los demás reconocieran quiénes éramos.
[Máscara de Identidad Imposible: Impide que los demás reconozcan la identidad del portador, al tiempo que permite que siga siendo percibido].
El diseño de la máscara se parecía al de las máscaras de disfraces victorianas de mi antiguo Mundo, que solo cubrían la mitad superior de la cara.
Al parecer, con esta máscara, la gente podría saber que estoy ahí y hablarme con normalidad, pero si más tarde les preguntaran por mi aspecto, no podrían responder. Ni siquiera podrían recordar el color de mi pelo o la entonación de mi voz, pero al menos sí podrían rememorar el contenido de nuestra conversación.
Pero, por lo visto, Madre la había modificado para que yo al menos pudiera seguir viéndola a ella y ella a mí, a pesar de llevar la máscara.
Supongo que era de esperar que Madre tuviera algo así… Probablemente utiliza este artefacto para participar en eventos como este, para que la gente sepa que es la matriarca de la familia Nilm, pero sin que sepan realmente qué aspecto tiene.
Ahora mismo llevo un vestido de gala negro de diseño similar al de Madre, con una abertura para lucir una de mis piernas, cubierta con medias blancas para la ocasión, lo que contrastaba con las medias negras de Madre.
También nos dirigimos al palacio en el carruaje de Madre con Mary y Katsuki acompañándonos, ya que a cada participante se le permitía ir con un acompañante.
Madre soltó una risita—. Pero si es verdad que mi pequeña es hermosa… Ufufufu… ¡Oh, mira qué bien te han peinado! ¡Katsuki ha aprendido a hacerlo de maravilla!
Sin embargo, tengo que darle la razón a Madre en eso; Katsuki me ayudó a recogerme el pelo en una trenza de princesa muy elaborada que ni siquiera sabía que era capaz de hacer, y la verdad es que me quedó preciosa, aunque lo diga yo.
Katsuki hizo una reverencia desde su asiento a mi lado—. Es un honor recibir sus elogios, Señora.
—Ufufufu… Después de todo, es lo que se espera de la persona que mi querida niña ha elegido como su doncella personal…
—No, todo es gracias a que la Ama de Llaves Mary me ha enseñado bien. Y también porque la Señora ya es hermosa de por sí.
Mary asintió—. Respetuosamente, estoy de acuerdo con lo segundo, Señora.
Gemí, sintiendo cómo se me sonrojaban las mejillas por la atención que recibía de todos en el carruaje. Estoy casi segura de que lo hacen a propósito para tomarme el pelo…
Poco después, el carruaje se detuvo y supe que habíamos llegado.
La puerta la abrió Sebastian, que también era nuestro cochero esa noche; el mayordomo hizo una reverencia en nuestra dirección.
—Hemos llegado, Señora, Joven Señorita.
Madre se volvió hacia mí con una sonrisa—. ¿Vamos, mi pequeña?
Asentí, lo que hizo que nuestras dos doncellas bajaran primero antes de volverse para ayudarnos.
Esperaba bajar yo, pero Madre se adelantó y comprendí por qué cuando se giró hacia el carruaje para tenderme la mano.
Instintivamente, le tomé la mano y dejé que Madre me ayudara a bajar del carruaje.
Fue entonces cuando me di cuenta de que estábamos en medio del patio del palacio, frente a una fuente donde parecían haberse reunido varios nobles.
También me di cuenta de que, por alguna razón, solo unos pocos carruajes habían llegado hasta el interior de las murallas exteriores del palacio, mientras que a la mayoría de los demás nobles se les había hecho bajar fuera y recorrer el resto del camino a pie.
Voy a suponer que solo se lo permiten a ciertos nobles de alto rango y que los de menor rango son los que van a pie.
La esperanza que tenía de que nadie supiera quiénes éramos se desvaneció rápidamente cuando uno de los Mahuns cercanos le habló a su acompañante: —Es la familia Nilm…
—¿Cómo lo sabes?
—¿Ves a ese Trasif y al Wrunch? Sirven a la familia Nilm y, si esos dos están aquí, significa que la Matriarca también está.
—¿Y qué hay de ese Inugami? ¿Y de la última persona que va con ellos?
—No lo sé, nunca los había visto…
No logré oír el resto de la conversación, ya que Madre tiró de mí para que la rodeara con mi brazo.
—Ufufufu… Parece que todo el mundo se siente atraído por tu belleza, mi pequeña…
Definitivamente, ese no es el caso, Madre… Sobre todo cuando esta máscara bloqueaba su percepción de mis rasgos… Lo que también me hizo preguntarme por qué se molestarían en emperifollarme así si, de todos modos, nadie más que Madre puede verlo.
Entonces me di cuenta de que esa era, muy probablemente, la razón exacta.
Sebastian se adelantó para llevarse el carruaje, mientras que Katsuki y Mary se colocaron detrás de nosotras mientras nos dirigíamos al palacio.
Los otros nobles se apartaron rápidamente, permitiéndonos caminar por el centro del camino sin obstáculos, mientras Madre ni siquiera les dedicaba una mirada.
Oí a algunos nobles susurrar entre ellos y la mayoría se preguntaba quién era yo.
Estaba claro que casi todo el mundo sabía quién era Madre, pero no entiendo por qué casi todos pensaban que yo era su amante en lugar de su hija o algo así.
Entonces recordé que se suponía que Madre era estéril o algo por el estilo, y supongo que su condición era bastante conocida en la comunidad nobiliaria, por lo que pensarían que tener una hija era imposible.
Pero ¿por qué no han considerado la posibilidad de la adopción? ¿Quizá a Madre tampoco le gusta la idea de adoptar? ¿O es alguna regla de la nobleza? No sé.
Pronto llegamos a las puertas del palacio, donde un grupo de criadas estaba apostado para recibir a los invitados. Lo interesante era que la mitad de ellas no eran Mahuns.
Parecían estar comprobando las invitaciones de cada noble y dándoles la bienvenida con una sonrisa profesional.
Sin embargo, cuando llegó nuestro turno, dejaron inmediatamente lo que estaban haciendo e hicieron una reverencia perfecta de noventa grados.
—Bienvenidas, Señora, Joven Señorita.
Madre asintió hacia ellas—. Ufufufu… Sigan con el buen trabajo…
—Le agradecemos el elogio.
Oh… Supongo que eran criadas entrenadas por nuestra casa y enviadas a trabajar al palacio.
Al oír las palabras de las criadas, los nobles que estaban detrás de nosotras empezaron a susurrar de nuevo entre ellos.
—¿Han dicho «Joven Señorita»?
—¿Entonces es su amante?
—No sabía que la Matriarca de la Casa Nilm estuviera interesada en tener pareja.
—¿De dónde ha salido?
Madre me guio por la entrada antes de que pudiera oír más.
Justo después de la entrada se encontraba el vestíbulo principal, que estaba espléndidamente decorado con varios cuadros, antigüedades e incluso flores exóticas que parecían haber sido preparadas para esta ocasión.
Había aún más sirvientes alineados en el vestíbulo que nos guiaban hacia el lugar del baile, todos ellos impecablemente vestidos y perfectamente corteses.
—¿También están entrenados por nuestra casa, Mami? —pregunté, asintiendo hacia los sirvientes que nos saludaban.
—Ufufufu… En absoluto, mi pequeña. Los de aquí dentro son los sirvientes entrenados por el propio palacio. Nuestras criadas de fuera sirven tanto para exhibir el estatus de la Familia Real como de guardias contra cualquier alborotador que intente entrar en el palacio sin invitación.
Ugh… Suena a política… En ese caso, me olvidaré del tema…
Para una persona normal, creo que se quedaría asombrada de cómo se veía todo y de lo hermosamente decorado que estaba el salón. Algunos de los nobles más jóvenes y también los hijos de los nobles hacían sonidos de «ooh» y «ahh» al verlo.
Pero a mí… la verdad es que no me produjo ninguna sensación.
No me malinterpreten, era ciertamente una vista hermosa, pero…
Bueno… es difícil impresionarse cuando ya veo prácticamente lo mismo en casa cada día que atravieso las puertas principales… Hasta el punto de que ya me he acostumbrado…
Poco después, pasamos el vestíbulo para entrar en el salón de baile, que era el lugar del evento de esta noche.
Y… bueno… me gustaría mucho decir que me impresionó la decoración, la comida o incluso los músicos que tocaban a un lado, pero…
Todo esto ya lo he visto antes en casa…
Oh, no… Me he vuelto demasiado consentida, ¿verdad?
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