¿Qué Quieres Decir Con Que Hay Otros Transmigrantes En Mi Fantasía de Harén? - Capítulo 370
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Capítulo 370: He venido a robar a su princesa
—Mmm… ¿Katsuki? —la llamé, vestida con mi pijama.
—Desea infiltrarse en el palacio y llevarse a la Princesa a la tienda que venderá los dulces de Trasif esta noche.
—Ah, ¿nos oíste?
—Nunca haría algo tan grosero, Señora. Supuse que esa era la razón, ya que el balcón estaba orientado hacia la calle del mercado de la ciudad, donde una tienda ya era conocida por organizar tal evento. A juzgar por cómo la Princesa ya estaba entrenando con Odeta, llegué a la conclusión de que debía de haber ganado suficiente confianza como para pedirle a la Señora que la escoltara a esa tienda para que ambas pudieran disfrutar de los dulces.
¿Así que consiguió deducir nuestro plan solo con eso? ¡Como era de esperar de Katsuki!
¡Ahhh! Es tan mona que no pude evitarlo y fui a ahuecarle la cola~
Ejejeje~ Frufú, frufú~
—Nngh… ¿A… acaso… mmm… he molestado a la Señora? —preguntó Katsuki, con voz preocupada.
—¿Mmm? Para nada, ¿por qué lo preguntas?
—Y-yo… pensé que la Señora me estaba castigando…
Miré la cola que estaba ahuecando. —¿Ah, esto? Es que eras tan mona que no pude evitarlo~ ¡Y tu cola es tan esponjosa!
—Gra… gracias, Señora…
Aww, está avergonzada~ Qué mooona~
La estuve esponjando durante un buen minuto antes de separarme de ella.
—Ejem… Bueno, como has adivinado, voy a buscar a la Princesa esta noche y la llevaré conmigo a comer unos dulces. Me preocupa no ser suficiente para protegerla si alguien intentara hacerle daño… Pero ella quería que fuera un secreto, así que…
Ella hizo una reverencia. —Entendido, Señora. Haré que la Jefa de Criadas asigne a algunas personas más para que acompañen a la Señora desde las sombras. También informaré a Aria, así como al rey y a la reina, de este plan.
—¿Eh? ¿También es necesario que el rey y la reina lo sepan?
—Por supuesto, Señora. No sería bueno que pensaran que le ha pasado algo a la Princesa y movilizaran a la Guardia Real para buscarla.
—Mmm… Ya veo. En ese caso, eso ayudaría mucho, Katsuki. ¡Gracias!
—Es un honor, Señora. También me he tomado la libertad de preparar un conjunto de ropa y una capa para la Señora y otra para la Princesa, para ocultar mejor sus identidades.
Como era de esperar de Katsuki, es tan eficiente como siempre~
Rápidamente me ayudó a quitarme el pijama y a ponerme la ropa que había preparado para mí.
En lugar de un vestido, era un conjunto de camisa y pantalones relativamente sencillo pero elegante, con el que era fácil moverse. Por supuesto, la [Máscara de Identidad Imposible] también formaba parte de mi atuendo de esta noche.
—Supongo que la Señora planea ir volando hasta el palacio, ¿no? —preguntó Katsuki, mientras pasaba a cepillarme el pelo.
—Mmm… No me digas que hay algún tipo de barrera que impide entrar volando.
—Así es, Señora. Le sugiero que simplemente se acerque a las puertas principales y entre caminando con normalidad.
—Mmm… Pero ¿cómo se supone que demuestre mi identidad a los guardias?
—No es necesario, Señora. Ya les he informado de que iba a llegar.
Mis ojos se abrieron de par en par. —¿Eh? ¡¿Cuándo?!
—Cuando nos fuimos del palacio, Señora.
¿Eso significa que ya estaba haciendo preparativos para mí desde tan temprano? ¡Como era de esperar de Katsuki!
Ya vestida, me acerqué a la ventana y me tomé un momento para mirar a Katsuki. —¡Ya me voy!
—Tenga cuidado, por favor, Señora —dijo ella con una reverencia.
Salté por la ventana y dejé que mis alas brotaran de mi espalda, batiéndolas para volar en dirección al palacio.
Cuando me acerqué a las puertas, plegué las alas y me lancé en picado hacia el suelo, desplegándolas de nuevo en el último momento para frenar mi descenso y aterrizar frente a los guardias.
Todos desenfundaron sus armas y se pusieron en alerta, solo para envainarlas rápidamente al instante siguiente y hacerme una reverencia.
—¡Perdone nuestra grosería, Joven Señorita Nilm!
Tal como había dicho Katsuki, sabían que era yo a pesar de que llevaba esta máscara. ¿Quizá solo la Familia Nilm tiene esta máscara? Y como ya les habían informado de antemano de mi llegada, no dudaron de quién era la que había aparecido frente a ellos.
Bueno, ¿a quién le importa? Mientras pueda ir a sacar a la Princesa a comer dulces sin ningún problema~
Saludé a los guardias con la mano. —No se preocupen. Pero ¿por dónde se supone que meta y saque a la Princesa a escondidas?
Uno de ellos señaló hacia un lado de la puerta, donde había una escalera apoyada en el muro. —Entre por ahí, por favor, Joven Señorita Nilm. Tampoco tiene que preocuparse por los guardias de dentro.
No pude evitar soltar una risita ante el montaje que habían preparado para evitar que la Princesa se diera cuenta de que todo el mundo conocía su «astuto» plan.
—No necesito la escalera, puedo saltar el muro yo sola.
—Como desee, Joven Señorita Nilm. También me han ordenado informarle de que un destacamento de Guardias Reales la acompañará de incógnito desde la distancia. Por favor, grite si necesita ayuda, aunque dudo que sea necesario.
No estoy segura de si su último comentario sugería que no habría problemas o que confiaba en que yo sería capaz de encargarme de lo que se nos presentara.
Supongo que será lo segundo.
Dos de los guardias quitaron la escalera del muro, que tenía la altura de dos pisos, antes de que yo saltara, usando mis alas para impulsarme un poco más alto, lo justo para sobrepasar el muro.
Aterricé al otro lado sin problemas y me pregunté cómo funcionaba la barrera antivuelo, ya que no me había impedido saltar por encima.
¿Solo se activaba a cierta altura o podía detectar que estabas volando e impedirte pasar por encima del muro?
¿Significa eso que la gente puede traer una escalera alta o incluso saltar el muro si quiere?
Argh, ¿y a mí qué me importa? ¡Solo he venido a llevar a la Princesa a por dulces! ¡Así que a lo que vamos!
Paseé por los terrenos del palacio y los jardines, sin molestarme siquiera en intentar esconderme, ya que todavía no era necesario.
Curiosamente, no me crucé con ningún guardia, ni siquiera así.
Tuve que pasar por el puesto de guardia para llegar a la torre, y los guardias de dentro estaban colocados de tal forma que me daban la espalda, seguramente a propósito.
Llegué a la base de la torre con bastante facilidad, sin que nadie me detuviera, aunque me sorprendió relativamente ver a Aria esperándome allí.
Katsuki ya debería haberle contado el plan, pero pensé que simplemente dejaría que sucediera sin reunirse conmigo.
—Buenas noches, Joven Señorita Nilm. Supongo que está aquí para sacar a la Princesa a escondidas a la ciudad, ¿verdad?
—Mmm… ¿Vas a detenerme o algo por el estilo?
—Por los Dioses, no. Simplemente estoy aquí para entregarle esto a la Joven Señorita Nilm.
Sacó dos pequeñas monedas de plata y me las entregó.
Miré lo que eran básicamente doscientos Creas. —¿Para qué es esto?
—Es solo dinero para sus gastos, para usted y para la Princesa. Ya que la Joven Señorita Nilm se toma la molestia de entretener a nuestra Princesa, sería impensable que además tuviera que cargar con el coste económico. Por lo tanto, acepte esto como una muestra de agradecimiento de la Familia Real.
—A ver… Solo vamos a por unos dulces… No creo que gastemos ni un Crea entero en esa tienda… No es para nobles, ¿sabes? Una galleta allí cuesta probablemente uno o dos Decreas como mucho, ¿no?
Ella sonrió. —Como he dicho, esto también es una muestra de nuestro agradecimiento por entretener a nuestra Princesa, Joven Señorita Nilm.
Me encogí de hombros y me guardé las monedas. —Lo aceptaré entonces. ¿Voy ya a buscar a la Princesa?
—Por supuesto. La dejamos a su cuidado.
Hice brotar mis alas y salté en el aire, volando hasta el balcón, donde encontré las puertas abiertas de par en par.
Mis pies tocaron el suelo sin hacer ruido, pero la Princesa debía de haber estado vigilando el balcón todo el tiempo, porque salió corriendo de detrás de las puertas para abrazarme.
—¡Hermana mayor! ¡Estás aquí! ¡Estás aquí! ¡¡Vámonos!!
Qué mona~
Saqué la capa extra que Katsuki nos había preparado. —Ponte esto primero y te sacaré a escondidas~
—¡Hala! ¿La hermana mayor ha preparado esto para mí? ¡¡Lo guardaré como un tesoro!!
Es solo una capa normal para ocultar tu rostro…
Se puso la capa rápidamente e incluso dio una vuelta con ella. —¿Qué tal me veo, hermana mayor? ¿Me parezco a ti?
Como ya he dicho… Es solo un trozo de tela marrón con una capucha que te cubre la cara, Princesa… Pero de todos modos le seguí la corriente, asentí y me puse mi propia capucha.
—Sí, Princesa~ Ahora vámonos, antes de que se acaben todas las galletas. ¿Estás lista para escabullirnos de aquí?
—¡Sí! ¡Vámonos! ¡Vámonos!
Cargué a la Princesa en brazos y salté del balcón.
¡Esperadnos, dulces, ya vamos a por vosotros!
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