¿Qué Quieres Decir Con Que Hay Otros Transmigrantes En Mi Fantasía de Harén? - Capítulo 480
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Capítulo 480: Ella usaba emojis antes de que fuera cool
A juzgar por la expresión de confusión en la cara de Delmare, no parece que se dé cuenta de que a estos chicos les gusta.
Levanté la mano a modo de saludo. —Ehm… Hola. Max y Samuel, ¿no? Encantada de conoceros. Y sí, estoy saliendo con Delmare.
Los dos chicos parpadearon, y entonces el de la izquierda levantó la mano para señalarme lentamente con el dedo.
—Espera… No… ¿Eres tú… la Estudiante de Clase Especial? ¡¿Esa chica loca que puede usar como cien tipos de magia diferentes?!
Me rasqué la mejilla. —Eeh… Soy Aster, la que tiene el desafío que requiere que mis retadores usen ocho tipos de magia diferentes para derrotarme y así quitarme el puesto, sí.
¿A qué viene eso de cien tipos de magia? Nunca he dicho que sea capaz de hacer eso… ¿Es eso lo que la gente anda diciendo de mí?
—Kuhh… ¡¿Por qué tenías que ser tú?!
Delmare los miraba con severidad, obviamente molesta por cómo me estaban hablando, pero por ahora prefirió no decir nada.
Yo también decidí actuar como si no supiera lo que estaba pasando. —¿Perdonad, pero, ehm… puedo ayudaros en algo?
El chico de la izquierda ignoró mi pregunta y se dirigió a Delmare. —¡Delmare! ¿Qué tipo de arma buscas? ¡Yo puedo ayudarte a elegir una!
La Sirena me miró y yo me encogí de hombros, demostrando que en realidad no me importaba cómo quisiera manejar la situación.
Garabateó de nuevo en su cuaderno antes de darle la vuelta para enseñarle lo que había escrito.
«Lo siento, Max, pero ya he elegido lo que quería. Gracias por ofrecerte, de todos modos».
Incluso dibujó una carita sonriente muy mona al final.
El otro chico, que supuse que sería Samuel por eliminación, dejó escapar un jadeo. —No puede ser… Has conseguido la carita sonriente… No me lo puedo creer…
¿Eh?
Me giré hacia Delmare y volvió a levantar su cuaderno.
«No lo sé, pero a mis compañeros de clase les gustan mucho mis dibujos».
Ah, supongo que en este Mundo, donde no existen las aplicaciones de mensajería, su forma de comunicarse es poco común y la ha hecho única añadiendo su propia versión de emoticonos a sus mensajes. El punto a favor era que sus dibujos también eran muy monos.
Sus compañeros debían de haberse quedado prendados de esta «peculiaridad» suya, y puede que incluso intentaran convertirlo en una competición para ver qué tipo de emoticonos conseguían que les dibujara en sus notas.
Max malinterpretó su nota como una posible invitación y dio un paso hacia ella. —¿Pero necesitas a alguien que te ayude a acostumbrarte al arma, no? ¿Qué tal si te ayudo? ¡Estoy en la clase de combate cuerpo a cuerpo básico! ¡Puedo entrenar contigo!
«No hace falta que te molestes. Gracias».
—¡No, no! ¡De verdad que no es ninguna molestia! ¡Podemos ir a practicar unos mandobles en el parque de aquí al lado justo después!
En ese momento, Delmare usaba su cuaderno para ocultar la mitad inferior de su rostro. Sus labios se habían curvado en una mueca de disgusto mientras me miraba con las cejas ligeramente fruncidas.
Desde mi posición, me di cuenta de que a Delmare le molestaba bastante su invitación, ya que no quería rechazarlo sin más.
Pero como los chicos solo podían verle los ojos, parecieron malinterpretar sus sentimientos y me miraron con el ceño fruncido.
—¡Lo sabía! ¡Estás usando tu posición para obligarla a hacer lo que quieres, ¿a que sí, Aster?! —exclamó Max, señalándome con un dedo acusador.
Pero qué cojones.
¿Pero cómo demonios has llegado a una conclusión así?
Vale, de acuerdo, entiendo por qué pensarías algo así. Has pensado que la estoy obligando a salir conmigo usando mi posición como Estudiante de Clase Especial o algo por el estilo.
Al fin y al cabo, no es que hayamos hecho pública nuestra relación…
Así que… ¿Qué debería decirles a estos dos chicos que creen que soy una futa malvada que está obligando a la chica que les gusta a salir con ella?
Je.
Alargué el brazo y atraje a Delmare hacia mí hasta que su cara quedó presionada contra el costado de mi pecho.
La Sirena se sorprendió, obviamente, pero no se quejó de mis acciones. De hecho, incluso me devolvió el abrazo, pasando un brazo por detrás de mi espalda para apoyarlo en mi cintura.
Les sonreí con superioridad a los dos chicos. —Así es. ¡Después de todo, soy una Estudiante de Clase Especial! ¿No es obvio que debería tener a la chica más guapa de la Academia como pareja? ¡Si me sigue, tendrá más oportunidades de continuar sus estudios en la Academia Aerialla principal en lugar de quedarse estancada aquí! ¿Hay alguna razón por la que no debería estar conmigo?
¡Jajajaja! ¿Qué tal mi actuación de villana?
Vale, ha sido bastante mala, pero vamos, es graciosa~
Samuel me gruñó. —¡¿Cómo puedes hacer esto?! ¡No es justo!
Atraje a Delmare aún más hacia mí. —¿Y qué vais a hacer al respecto?
Max me señaló con el dedo. —¡Yo… yo te desafío por tu puesto como Estudiante de Clase Especial!
Parpadeé. —¿Ehm… has olvidado que uno de los prerrequisitos para desafiarme es usar ocho tipos de magia diferentes para luchar contra mí? ¿Acaso eres capaz de hacer eso?
Parece que sí que lo había olvidado, porque cerró la boca de golpe cuando lo mencioné.
Venga ya… Sé que puede que estés coladísimo por Delmare, pero ¿acabo de mencionar todo eso hace un momento y ya te has olvidado?
Intentó recuperarse. —¡¡Entonces te desafío a un duelo!! ¡Un duelo normal! ¡Con espadas!
—No, gracias.
—¿Qu… qué?
Enarqué una ceja. —¿Por qué te sorprendes? ¿Por qué iba a batirme en duelo contigo por esto? ¿Acaso gano algo venciéndote? No. Y además, estás tratando a Delmare como si fuera un objeto que se puede ganar. ¿Le has preguntado si quiera si quería que la ayudaras? De hecho, ya te ha rechazado. Así que, ¿por qué sigues intentándolo?
El chico farfulló y retrocedió un paso.
Samuel tomó su lugar e incluso se cruzó de brazos con la barbilla levantada hacia mí. —¡Ja! ¿No tienes miedo de que tu reputación se vea arrastrada por el fango por esto? ¡Le diremos a todo el mundo en la Academia que la estás coaccionando para que salga contigo! ¡¿Sabes cuánta gente vendría a buscarte si se enteraran?!
Estaba a punto de señalar que, aunque se unieran todos contra mí, no podrían hacerme nada, pero Delmare se apartó de mí para acercarse a ellos.
Los dos chicos se animaron, probablemente pensando que Delmare se ponía de su lado y me abandonaba. Pero cualquier pensamiento de ese tipo desapareció cuando ella le dio una bofetada a Samuel en la cara.
El pobre chico la miraba completamente confundido mientras ella garabateaba otra nota para enseñársela.
«Amo a Aster. No os atreváis a separarnos nunca».
Oh, vaya, yo… no pensaba que Delmare fuera tan sensible con este tema…
Quiero decir… solo estaba bromeando, ya que estos dos eran claramente un par de críos sin idea de nada que confundían su capricho con amor. Dudo que pudieran conseguir gran cosa yendo por ahí contándoselo a la gente, ya que todo podría explicarse fácilmente si Delmare les dijera la verdad.
Además, tampoco es que me importe mucho lo que piensen mis compañeros de la Academia.
Por otro lado… estoy medio segura de que Odeta les daría una paliza si se enterara de que intentan algo así, así que por su propio bien, es mejor que no lo hagan.
Entonces Delmare volvió a mi lado y me abrazó el brazo, escondiéndose detrás de mí.
Mierda, ahora siento un poco de vergüenza ajena por el chico… Espero por su bien que no comparta muchas clases con Delmare.
Como si fuera una señal, Elrik regresó de la trastienda con el estoque y una vaina que parecía estar especialmente diseñada para él.
Lo primero que pensé al verlo fue que me había engañado para que creyera que iba a fabricar una vaina para el estoque desde cero, cuando en realidad ya tenía una preparada desde el principio.
Uf… Debería haberle rebajado otros cincuenta Creas al precio.
Elrik debió de darse cuenta de que algo había pasado entre sus recién llegados y nosotras, así que, con mucho tacto, mantuvo la boca cerrada mientras me presentaba la hoja.
La recibí e hice un espectáculo de desenvainar la hoja y presumir de ella ante los dos chicos antes de pasársela a Delmare.
El estoque era precioso, y los dos chicos al menos pudieron darse cuenta de ello por cómo se les abrieron los ojos.
La Sirena lo tomó con ambas manos antes de abrazarme para darme las gracias.
Luego se apartó para hojear su cuaderno y mostrar las palabras «Gracias» con un adorable dibujo de una versión chibi de sí misma con símbolos de corazones flotando alrededor de la imagen.
—No… No puede ser… El legendario dibujo del corazón… Así que existe de verdad… —jadeó Max.
…
Ni siquiera voy a comentar nada sobre eso…
Pero bueno… larguémonos de aquí antes de que las cosas se pongan más raras.
Sin embargo, mientras nos íbamos, me preguntaba si Delmare tendría un club de fans en la Academia y si sería posible que me uniera a él.
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