Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

Re:Ascender - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Re:Ascender
  4. Capítulo 18 - Capítulo 18: Лёд
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 18: Лёд

De alguna forma, mientras Kael y Dio entretenían a los extraños goblins, Any logró infiltrarse en el castillo que había aparecido recientemente.

—”Bueno… a partir de ahora solo queda masacrar” —pensó el muchacho mientras subía una escalera en espiral que parecía no tener fin.

Poco sabía él que ahora descubriría por qué este lugar era verdaderamente una Nightmare.

Dos minutos subiendo escalones interminables a paso rápido y ya comenzaba a desesperarse.

Dos horas pasaron en un abrir y cerrar de ojos, y ahora el muchacho había cambiado de dirección.

Desde hacía rato ya no intentaba subir, sino bajar.

¿La razón?

Simple.

Parecía que este lugar no tenía fin.

Mejor ayudar a sus amigos que quedarse atrapado allí para siempre.

Para cualquiera habría sido un pestañeo.

Para él…

Dos malditos días dentro de ese infierno.

Ya ni siquiera miraba hacia atrás. Solo se concentraba en bajar, intentando salir de ese maldito lugar lo más rápido posible.

—¿No te cansas de meterte en problemas? —preguntó una voz en su cabeza, realmente consternada—. Problemas por aquí, problemas por allá… ¿no te gusta pintar o cantar?

—Dios… he tardado tanto en este lugar que hasta tú has vuelto.

¿De quién era esa voz?

Nada más y nada menos que del gran Kaiser.

—Bueno… en realidad no me fui. Solo estaba descansando los ojos un poco, ya sabes… —dijo Kaiser con una sonrisa pícara, si es que pudiera verse.

—Entonces podrías explicarme qué mierda está pasando aquí y por qué este maldito lugar quiere volverme loco —preguntó Anyael, ya desesperado.

Pero algo lo sacó de sus pensamientos.

Una sensación ominosa.

Alguien lo estaba observando.

Y de repente…

Puf.

Fue empujado por las escaleras.

Comenzó a caer al vacío.

Pero algo era extraño.

¿Acaso todo en este maldito lugar estaba mal?

¿Por qué estaba cayendo hacia arriba y no hacia abajo?

No entendía nada.

Oscuridad.

Y después, luz.

Había vuelto al momento exacto en el que Kaiser había comenzado a hablar.

—Sí… yo también vi eso, Anyael —dijo Kaiser con un tono mucho más serio que antes—. Parece que tendrás un largo camino a partir de ahora. Solo espero que no termines loco, como este lugar desea.

—Entonces al menos tienes alguna idea de lo que pasa aquí —preguntó Any, con preocupación en la voz.

—Bueno, teniendo en cuenta que Nightmare tiene esa propiedad llamada Mimic, que imita los miedos de cualquiera que haya pisado este bosque, puedo decirte algo.

Algún lunático por ahí le tiene miedo a castillos infinitos llenos de goblins donde mueres y revives.

Un miedo demasiado específico.

De nada servía lamentarse.

Lo único que quedaba era seguir adelante.

Unos minutos después, Any encontró a uno de los enanos verdes. Presumiblemente, aquel que lo había empujado antes.

El idiota había caído en su propia trampa para osos.

Ahora tocaba darle un poco de su propia medicina.

Tras ese curioso intercambio, Any continuó bajando.

Bajando.

Bajando.

Bajando.

Bajando.

Bajando.

Bjnd.

Bdnj.

Aao

Aao.

BAJANDO.

Definitivamente, este lugar tenía algo mal.

Horas después, Any no solo se dio cuenta de que allí no sentía hambre, sueño ni cansancio…

También vio algo extraño.

Uno de los escalones…

se movía.

Y como si la propia escalera lo hubiera escupido, apareció un cartel.

Al leerlo decía:

«Prepárate bien, joven héroe. La próxima decisión puede hacer todo más fácil… o empeorarlo».

Mientras Any lo leía, Kaiser dijo con aburrimiento:

—Excelente. También resulta que el lunático que le teme a esto se cree un héroe.

Una extraña máquina tragamonedas apareció en el aire.

Any vio su reflejo en el cristal de la máquina.

Kaiser asintió.

Sin decir nada más, Any jaló la palanca.

Los tres slots comenzaron a girar.

El primero marcó 7.

El segundo 4.

El tercero %.

Después de eso, el cartel se reescribió solo.

«Felicidades, gran héroe. Las probabilidades de encontrar la perdición son del 74%».

Y justo cuando Anyael terminó de leerlo…

Toda la gigantesca estructura de escaleras comenzó a temblar.

Y cayó.

Estaba seguro de que había muerto por la caída. Vio otra vez la oscuridad… y luego la luz.

Pero, a diferencia de la vez anterior, no volvió a un punto anterior.

Y más importante aún…

¿Por qué no le importaba haber muerto?

Se suponía que debería estar en shock ahora mismo.

Bueno…

Probablemente tuviera que ver con Kaiser.

Probablemente.

No podía ser que apenas llevara unas semanas en este mundo y ya estuviera perdiendo su humanidad… ¿no?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por unas palabras de Kaiser.

—Mira.

Eso fue todo lo que dijo.

Siguiendo la indicación, Any miró hacia el frente.

Había tres puertas frente a él.

Cada una con una etiqueta.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo