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Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 117

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117: Capítulo 117: Competición 117: Capítulo 117: Competición Editor: Adrastea Works —Gran señor, vaya con precaución.

Cabe la posibilidad de que estos dragones no reconozcan el aura propia de la ley de la Ira, no después de tantos años desde que dejó de existir, aunque hay aquellos, como mi persona, que están familiarizados con ella y pueden reconocerla —la voz de Líder era calmada, aunque cargada con seriedad mientras le hablaba a Dorian.

—Se que deseas mantener tu identidad como un secreto por un tiempo y si tenemos que matarlos, eso podría arruinar sus planes —Líder tenía una confianza enorme en la fuerza de Dorian.

Dorian lo miro a los ojos mientras sonreía con arrepentimiento en su mente.

«No pongas tanta confianza en mí, Líder.

No creo poder hacerles competencia a esos dos».

En su nivel actual, había poca probabilidad de que pudiera sobrevivir una pelea con cualquiera de los dos dragones.

Yukeli probablemente sería capaz de manejarlos sin problemas, dado al guerrero genio que una vez fue, pero por el momento el y Yukeli no tenían un acuerdo claro.

Dorian no quería arriesgarse a perder su cuerpo o alma ante ese hombre.

—Estoy al tanto, Líder.

En realidad, no lo estaba, hasta ahora.

El pensamiento nunca le había pasado por la mente.

Aun así, el necesitaba seguirle el juego para mantener la imagen que el demonio del Orgullo tenia de él.

—Por supuesto, gran señor —afirmó Líder como si esa fuera la cosa más natural del mundo.

—¿Cómo van las cosas con los dragones?

—Dorian continuo la conversación, mientras levantaba su barbilla de forma elegante.

Líder no había dicho nada ante la nueva forma de vampiro de la Ira de Dorian, simplemente tomándolo por sentado.

La sensación sutil de la ley de la Ira era imposible de replicar a menos de que uno mismo tuviera algún artefacto raro con trazas de Ira.

—Hmm.

El de piel dorada, Aiden, es arrogante.

He chocado cabezas con el algunas veces en la cubierta para mostrarle los errores de su camino, pero no ha hecho ningún movimiento abierto.

El orgullo inherente de Líder parecía forzarlo a confrontar a cualquiera que se atreviera a actuar con arrogancia en su presencia.

—En cuanto a la callada, la dragona sabia de jade, ella no ha molestado a nadie.

Dorian había pasado la mayor parte de una hora concentrándose en solo entender su nueva ley de la Ira, ya que su matriz de hechizos del alma ya estaba en la clase Dominus, así él, técnicamente, debería ser capaz de tomar poder desde la ley de la Ira para imbuirla en sus ataques o para utilizar sus características únicas.

Desafortunadamente, él no sabía nada acerca de la ley de la Ira aparte de un poco de información que había obtenido de Líder.

Tampoco conocía ninguna de sus técnicas como la del ‘super estado’ que la ley del Orgullo de Líder le permitía utilizar.

Si Dorian quería descubrir que más era capaz, lo tendría que hacer mediante la experimentación, probando por si solo o mediante la búsqueda de algún tipo de herencia.

De acuerdo a Líder, existían remanentes de la raza de los demonios y de las leyes que habían estudiado, ocultas dentro las tierras de la Comunidad Sombra.

Dorian había hecho una nota mental sobre revisar eso en el futuro.

En el tiempo durante el que Dorian había pensado sobre la ley, Líder había estado interactuando con los otros con la intención de reunir información sobre ellos.

—Entendido —en ese momento ambos estaban parados en la habitación de Dorian.

Líder se había presentado ante él en cuanto Dorian había terminado de meditar sobre la ley de la Ira, haciendo desvanecer su alma.

—Vayamos a echar un vistazo —dijo Dorian.

Comenzó a caminar hacia su puerta y la abrió, saliendo a un pequeño pasillo de madera con una alfombra de fibras largas.

Dorian caminó hacia el final del pasillo donde encontró unas escaleras hacia arriba y las subió rápidamente sin dudas.

Mientras llegaba a la cima de las escaleras, inhaló profundamente, mirando a su alrededor.

Una enorme cubierta de madera con docenas de metros cuadrados se expandían ante Dorian.

Podía ver algunos hombres haciéndose cargo de carias partes de la embarcación flotante.

La tripulación era bastante pequeña para el tipo de transportación, mucho más pequeña de lo que hubiera necesaria para una embarcación marítima.

—Ah, el grandioso guerrero en persona —una voz arrogante llena con una pizca de irritación resonó.

Dorian se giró, mirando hacia el lado izquierdo de la embarcación aérea, cerca de la orilla.

Aiden, el dragón de llamas doradas, yacía parado en su forma humanoide con una larga túnica dorada cubriendo su cuerpo.

Se mostraba a si mismo con orgullo, una sensación de realeza fluía desde el.

«Uh, a Líder ha debido parecerle realmente molesto eso», pensó Dorian mientras miraba de reojo a Líder.

El demonio del Orgullo lo había seguido a la cubierta.

—Hmm, tu destreza palidece ante la de mi maestro —Líder había vuelto, parándose a un lado de Dorian con sus brazos cruzados.

Aparentemente, el dragón había reconocido a Dorian a pesar de haber cambiado de forma.

Parecía que el hecho de que el pudiera cambiar de formas había sido explicado por su compañero.

—Oh ¿con que sí?

Bueno, he estado pensando en… —Aiden había comenzado a hablar mientras recargaba su brazo derecho sobre el costado de la embarcación—.

¿Qué tal una pequeña competencia?

Aún tenemos una hora más antes de llegar a nuestro destino.

—¿Qué tipo de competencia?

Si se trata de algo que solo un dragón de llamas doradas puede hacer, obviamente nosotros pasamos de la oferta —respondió Líder inmediatamente, con su voz llena de desconfianza y aún con sus brazos cruzados.

—No, no.

Una simple prueba de precisión, yo mismo permaneceré en mi forma humanoide.

Una prueba justa para todos —Aiden le contestó sacudiendo ligeramente su cabeza.

—En tal caso, aceptamos.

Aprenderás lo que es la verdadera fuerza, estúpido dragon —la voz de Líder era orgullosa.

—Bueno, uno de nosotros será quien lo aprenda —Aiden sonrió ligeramente, un sentimiento que no se presentaba en sus ojos.

«Guau, realmente están encendidos», pensó Dorian, con una pequeña semilla de preocupación plantándose en su corazón.

Después de todo, la embarcación en la que viajaban no podía recibir mucho daño.

Si el dúo fuera a comenzar a pelear, sin duda destruirían la embarcación.

Aiden agito su mano.

Inmediatamente después, varias docenas de cuchillos aparecieron flotando en el aire como por arte de magia.

Parecían estar hecho de metal y parecían tener el mismo largo que la mano de Dorian.

—Esta es la competencia.

Cada uno de nosotros tendrá veintiún cuchillos para usar —comenzó a explicar Aiden, haciendo referencia al cuchillo que sostenía.

Después se giró para apuntar hacia el cielo por el que viajaban.

El cielo de Lansc estaba lleno de islas y brisas caóticas.

Las corrientes de aire tomaban extraños giros y vueltas a los alrededores de las islas creando corrientes y torbellinos enormes.

Era un escenario caótico, casi compuesto de puro azar.

—La meta es simple.

El primero cuchillo debe ser arrojado al frente de la embarcación.

La persona que logre mantener su cuchillo al frente de la embarcación sin que caiga usando los otros cuchillos para alterar su trayectoria, gana.

Una prueba de precisión y habilidad.

—Aiden asintió con firmeza.

—Sin embargo, una advertencia.

El uso de magia no está permitido, así como también lo está el uso de los poderes de las Leyes.

—Aiden giró su cabeza hacia Líder y Dorian, una arrogante sonrisa cubría su rostro.

—Un desafío perfectamente justo.

¿Aceptan?

«Realmente parece ser justo», pensó Dorian, asintiendo su cabeza.

Líder era un talentoso arquero y su aura del Orgullo podía aumentar en gran cantidad su fuerza, aunque él seguía siendo considerablemente fuerte sin ella.

Dorian tenía la seguridad de que Líder también tenía habilidad con el lanzamiento de cuchillos.

—¡Claro, aceptamos!

—Líder vio el asentir de Dorian y le contesto golpeando su pecho.

—Excelente.

Comencemos de inmediato.

Aiden se giró hacia el frente de la embarcación, caminando hacia la proa con pasos llenos de confianza.

Líder se volteó para ver de frente a Dorian, sus ojos estaban llenos de fervor.

—¡Aplasta su arrogancia, oh, gran señor!

¡Muéstrele lo que la fuerza de verdad en realidad es!

Los ojos de Dorian se abrieron enormemente en el momento en el que se dio cuenta de la horrible verdad.

El dragón de llamas doradas no se había estado dirigiendo a Líder cuando proponía el duelo.

A quien había desafiado en realidad era a Dorian.

Su cabeza se giró lentamente hacia el frente de la embarcación, una sensación de pesadez de formaba en su estómago.

«Oh, dios.

Esto no es bueno.» ..

..

..

..

..

..

..

..

RUIDO (WHOOSH) Un destello de luz salió disparado en el momento en el que un grupo desaliñado de figuras aparecía en el medio de un pequeño patio en las afueras del distrito de la ciudad de Tomo.

El patio estaba bien cuidado, construido con piedra, con algunos pequeños arboles decorando las esquinas y con una pequeña pared de piedra que la rodeaba.

Un par de casas de madera podían ser vistas en la parte trasera del patio, conectando con una serie de edificios de piedra, todos con techos manchados de ceniza gris.

Una pintoresca y austera casa enorme construida en el estilo más común y tradicional de Tomo.

—¡Vamos!

¡Comiencen el tratamiento de Probus inmediatamente!

—la urgente voz de Trajan era implacable mientras levantaba Probus con heridas mortales y cargándolo a una de las casas cercanas.

El mago de lluvia le dio una mirada vacía de emoción a Helena con sus ojos vacíos antes de correr a una de las casas con el silencioso Probus.

Varios magos vampiros Magnus Magister siguieron a Trajan, preparándose para hacer todo lo que pudieran para salvarlo.

Helena recobro su aliento mientras miraba a su alrededor en el patio mientras apretaba sus puños.

Habían sido forzados a utilizar su plan de escape de respaldo.

Helena había enviado a uno de sus vampiros para que rentara uno de los patios.

Solo había sido un pequeño viaje ya que estaban tan cerca de la ciudad para obtener la ubicación del lugar y volver.

El brazalete de la loba capitolina era un artefacto mágico que tenía dos poderes.

Uno de ellos podía ser usado para escapar y el otro podía ser utilizado para atacar.

El plan original usar a las otras anomalías para convencer a Veritas y si ese plan fallaba, matarla.

El brazalete podía desatar una controlable cantidad de poder y con las habilidades de Helena, matar a la anomalía conocida como Veritas podría haber sido un hecho seguro.

El hechizo de lluvia ralentizante, torrente de corriente cambiante, en conjunto con Probus y las otras dos anomalías, hubiera sido capaz de mantener a raya a las sombras.

El plan debió haber sido a prueba de fallos.

Pero todo había salido mal.

Apretó sus puños nuevamente mientras inhalaba profundamente.

Ella pudo sentir como su corazón se retorcía al ver la casa a la que Trajan había entrado corriendo con Probus.

Los agudos sentidos de Helena escuchaban los adoloridos gritos.

Los dos eran tan cercanos como hermanos.

Tomó un segundo respiro estremeciéndose con pequeñas lagrimas formándose en las orillas de sus ojos.

—Lo siento… ..

..

..

..

..

..

..

..

Pavlo frunció el ceño mientras miraba hacia fuera desde la ciudad de Tomo mientras se frotaba la barbilla.

La pared era larga y extremadamente alta, hecha de piedra blanca que estaba manchada de gris por la lluvia de ceniza que ocurría a ocasiones.

A pesar de que era raro que algún gigante de lava o cualquier otra bestia nativa de las tierras de magma aterrizara un ataque en la ciudad, en especial con lo alta que es la pared, aun así, había guardias y magos patrullando al tope de la pared.

—Henry, ¿Qué información tenemos sobre los grupos que están peleando por allá?

Parado junto al rey en llamas estaba un grupo de subordinados, dirigidos por el mago de la clase Rex, Henry.

El hombre pelirrojo tenía el ceño fruncido mientras miraba a las explosiones que ocurrían en la distancia.

—Sir.

Aunque no estamos al tanto de quienes sean los atacantes, lo que sí sabemos es que la Familia Aurelius apostaron tres de sus reavers en ese campamento.

En adición, creemos que dos de sus miembros del grupo son parte de las criaturas caóticas conocidas como ‘anomalías’, de acuerdo a nuestros magos del Destino.

Los vampiros entraron en la ciudad con anterioridad y rentaron uno de los patios del distrito a las orillas de la ciudad —sus palabras eran precisas y rápidas, habladas con tanta velocidad que parecían que todo era una sola palabra.

—La Familia Aurelius, ¿eh?

—Pavlo miró hacia el cetro que llevaba en sus manos, inclinándolo ligeramente.

—Hablé con su gran señor hace muchos años atrás.

Dejó claro que no tenía interés en intentar tomar por las malas el planeta de Magmor, o de que tuviesen muchas probabilidades de lograrlo —Pavlo sacudió su cabeza con confusión.

—Henry, toma a algunos de tus hombres y vayan a revisar.

No me gusta que haya un combate tan intenso tan cerca de la ciudad.

Oblíguenlos a detenerse —justo cuando termino de hablar, sin embargo, un rápido y casi imperceptible rayo de luz salió disparado desde la escena a la distancia y aterrizó dentro de la ciudad.

Ese rayo se movió tan rápido que prácticamente era invisible ante el ojo simple.

Incluso Pavlo, el poderoso mago de la clase Rex que estaba cerca de irrumpir en la clase Angelus, fue incapaz de detectarlo.

De hecho, de todos aquellos parados sobre la pared, solo uno de ellos pudo ver el rayo de luz.

Una figura encapuchada parada en la parte de atrás del grupo de subordinados.

Los ojos de Mello se iluminaron dentro de su capucha cuando apenas había sido capaz de ver el rayo, su cabeza se giró lentamente hacia el distrito de Tomo donde el rayo había aterrizado.

Inclinó su cabeza ligeramente a un costado.

Henry inmediatamente hizo una reverencia en cuanto escuchó la orden de Pavlo, quien ladraba algunas órdenes.

—Balt, Kanden, ustedes dos irán conmigo.

El resto puede regresar a la ciudad, están libres hasta que sean convocados.

Esten preparados para movilizarse con su equipo sin previo aviso.

La tortuga de fuego empírea emergerá a la superficie pronto, esta vez, en algún lugar de las cercanías de Tomo.

El grupo de magos subordinados del rey en llamas se dispersaron, moviéndose en diferentes direcciones.

Uno de ellos en particular, cubierto por un largo y oscuro manto, podía ser visto dejando el grupo y dirigiéndose hacia el distrito en las orillas de la ciudad…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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