Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 118

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Reborn: Evolucionando de la nada
  4. Capítulo 118 - 118 Capítulo 118 Pregunta
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

118: Capítulo 118: Pregunta 118: Capítulo 118: Pregunta Editor: Adrastea Works Aiden suspiró, negándose a que ni siquiera una pizca de preocupación apareciera en su rostro.

Sus ojos draconicos escanearon el área enfrente de la embarcación antes de girarse a mirar los dos seres que habían conseguido hacerlo enfadar mucho.

Las últimas horas habían sido increíblemente molestas para él.

Desde la batalla contra ese humano-cucaracha anormalmente duro, observar como como el otro humano lo ignoraba para pagar por la destrucción del enfrentamiento de Aiden, hasta todo lo que había pasado antes y después de aquello.

El estaba en la misión de ayudar con la escolta para que Mira pudiera buscar a su abuela, pero no había podido evitar enfadarse.

Estos humanos eran increíblemente atrevidos, tanto como el que era capaz de cambiar constantemente de forma, así como el otro contra el que había practicado.

Líder, contra quien había peleado, era duro y fuerte, y Aiden presentía que mantenía escondida gran parte de su fuerza cuando pelearon dentro y fuera de la ciudad.

Ninguno de ellos había tomado la pelea en serio, ambos estaban probando de que era capaz el otro.

Líder era increíblemente orgulloso, negándose a doblegarse en lo más mínimo contra un feroz y poderoso dragón de llamas doradas como él.

Sin embargo, lo que más le causaba más confusión era el inconmensurable respeto y adoración en el que bañaba al otro humano, el que Mira había dicho tenía una conexión con su abuela y que era uno de sus herederos.

El humano llamado Dorian.

Aiden no podía sentir nada que emanara el hombre pudiera hacer que fuera considerado como amenazador.

Muy ligeramente podía ser percibido poder de ley en el y la poca magia que podía detectar en el era de bajo nivel.

Aiden encontró eso increíblemente preocupante.

«¿Qué tan fuerte es?

¿Qué tan débil soy yo que el es capaz de esconder su fuerza tan bien?

No puedo sentir nada» No había forma de que el orgulloso humano tratara a alguien más débil que el con tanta adoración y respeto.

Y por ende se encontraba en medio de un dilema.

No podía tolerar la desenfrenada arrogancia de un humano orgulloso, pero no podía actuar sin tener que enfrentarse con el jefe de los dos humanos.

La fuerza del humano jefe era, sin dudas, desconocida.

Toda la adoración con la que lo trataba el humano inferior, combinada con la fuerza de ese humano menor, eran algo que hacia que Aiden se sintiera cauteloso.

«¿Podría ser el que el estuviera en la clase Rex avanzada?

¿en la clase pseudo-Angelus?

¿O que se tratara de alguien que practicara varias leyes?» Un diluvio de posibilidades corría a través de su mente.

Después de pensarlo por un rato, había logrado llegar a una decisión.

El humano inferior que era heredero de Lady Ausra no era alguien quien pudiera matar o dañar, pero eso no significaba que no pudiera retarlo a un duelo de habilidad.

Si el humano era verdaderamente tan poderoso como parecía, un duelo como este revelaría su verdadera identidad.

Así que decidió desafiar al humano.

Y el humano no había dudado ni por una fracción de segundo antes de asentir en silencio, aceptando el desafío con lo que parecía ser una mirada de aburrimiento.

Tan solo eso había bastado para convencerlo de su fuerza.

Aiden apretó sus puños fuertemente mientras se concentraba su mirada en el humano cambiante de forma.

«¡No perderé ante ti!

¡El orgullo de un dragón no puede ser derrotado!

¡No me rendiré!

¡No hay forma de que seas mejor que yo!» ..

..

..

..

..

..

..

..

Dorian tomó un pequeño respiro, negándose a mostrar, aunque fuera un poco, su preocupación en su rostro.

Después movió su mirada hacia el frente de la embarcación, mientras se generaban mariposas en su estómago.

Enormes pedazos de piedra flotaban en el aire, muchos de los cuales tenían el tamaño suficiente como para tener arboles y pequeños cuerpos de agua en ellos.

Enredaderas colgaban de las orillas de varias islas, algunas cubiertas con pasto y otras totalmente desoladas.

La embarcación magina volaba a través del aire a través de un camino casi completamente recto, solo haciendo pequeños ajustes a la trayectoria para esquivar a las islas flotantes.

—Estos son cuchillos de hierro de alta calidad.

Regresaran a mi después de haber alcanzado una distancia de un kilómetro desde mi posición —explicaba Aiden mientras le entregaba sus veintiún cuchillos a Dorian.

El dragon de llamas doradas lo observaba con sus ojos llenos de lo que parecía ser una furia descontrolada contra Dorian.

Cada uno de los cuchillos era delgado, mucho mas delgado que la hoja de espada o que cualquier otro cuchillo.

Dorian sostuvo la colección de cuchillos en su mano, organizándolos lentamente.

Por lo delgados que eran esos cuchillos, él podía sostener los veintiún de ellos en una sola mano.

Cada cuchillo, a pesar de su mínimo grosor, debió haber pesado cerca de diez libras, (4,4 kg).

Si Dorian hubiera sido un humano normal, no hubiera habido forma de que pudiera sostener casualmente veintiún de esos cuchillos con su mano izquierda.

—Iré yo primero.

Veremos si eres tan buen guerrero como dicen tus subordinados.

—Hmm.

Veremos quien es el que ríe de ultimo, dragón —interrumpió Líder con una contestación típica de él.

Su voz derrochaba confianza, como si supiera que Dorian ya había ganado.

Dorian simplemente se dedico a parpadear sin inmutarse mientras por dentro cundía el pánico.

«¡Maldición!

¿Cómo se supone se hace esto?

¡No se nada acerca de arrojar cuchillos, mucho menos se como golpear un cuchillo en el ángulo correcto con otro cuchillo para que se mantenga en el aire, en especial con estos vientos!» La brisa en Lansc era tan caótica como lo había sido desde el momento en que la observo por primera vez, un peligro propio del aleatorio arreglo de islas flotantes de este Planeta Exótico.

La embarcación en la que viajaban estaba blindada de las corrientes de viento, pero cualquier cosa que se alejara por más de dos metros de la embarcación estaría a merced las caóticas corrientes de aire.

—Observa bien, a menos que quieras perderte el amanecer de la grandeza — El dragon de llamas doradas los miró a ambos de reojo antes de voltearse a ver el frente de la embarcación, su voz estaba llena de confianza imparable.

WHOOSH Aiden arrojó hacia delante el primero de los cuchillos, su brazo derecho se volvió un borrón mientras arrojaba perfectamente su cuchillo hacia el frente de ellos.

Dorian observo como se alejaba, tenia la capacidad de verlo volar gracias a sus ojos demoníacos y al hecho de que su forma de vampiro de la Ira tenia sentidos increíblemente sensibles, así como la mayoría de los vampiros.

Optó por no entrometerse con sus lanzamientos usando su alma para torcer el Destino, en especial con el dragón de llamas doradas observando cada uno de sus movimientos.

El costo de energía por manipular el Destino de la precisión de un muy habilidoso guerrero de la clase Rex seria exorbitantemente cara, energía que podría resultarle útil más adelante.

El cuchillo de hierro voló hacia lo alto del cielo y lentamente comenzó a caer creando una trayectoria de arco casi perfecta, siendo apenas interrumpido por los violentos aires que lo rodeaban.

TINK Un ruido metálico hizo eco mientras que un segundo cuchillo chocaba perfectamente contra el primero, redirigiéndolo en trayectoria de otro arco.

Aiden había arrojado el segundo cuchillo silenciosamente, pasando completamente desapercibido por Dorian.

Él ni siquiera había visto que Aiden moviera su brazo ya que estaba demasiado enfocado en no perder de vista al primer cuchillo.

TINK TINK TINK Aiden arrojo tres cuchillos mas en sucesión, cada uno de ellos sincronizado perfectamente para redirigir el primer cuchillo mas arriba en el aire.

«¡¿Cómo hace eso?!», los ojos de Dorian se abrieron un poco como señal de impacto y respeto.

El dragón estaba apuntando con tanta precisión y habilidad que cada impacto transfería la fuerza necesaria, enviando el primer cuchillo exactamente hacia donde el pretendía.

Líder, quien había estado parado al costado de Dorian, no hacia mas que gruñir y asentir, como si fuera algo seguro de esperar.

«¿Qué tan alto es el nivel de estos dos?» Era hasta este momento en el que Dorian se dio cuenta de cuan ridículamente habilidosos son sus compañeros de viaje.

El poder y capacidades que uno necesita para alcanzar la clase Rex eran absolutamente algo que una persona común nunca podría alcanzar o dominar.

«Y pensar que Yukeli fue capaz de destruir con suma facilidad a Líder…» TINK TINK El dragon de llamas doradas había golpeado dos veces mas al primer cuchillo.

Sin embargo, en cuanto había acabado de ocurrir ese segundo golpe el ceño del dragón había comenzado a fruncirse.

Una inesperada corriente de aire había movido una de las islas cercanas en un ángulo extraño, redirigiendo el ángulo del primer cuchillo de Aiden.

El dragón solo tenía una fracción de segundo para reaccionar ante el cambio arrojando otro cuchillo más hacia delante.

TINK Este cuchillo apenas se las había arreglado para redirigir la trayectoria del cuchillo.

No obstante, el primer cuchillo estaba comenzando a agitarse, dejando de ser capaz de mantener su poder de movimiento.

TINK TINK TINK Aiden realizo tres lanzamientos más, cada uno de ellos haciendo lo posible por enderezar al primero de los cuchillos.

Sus lanzamientos cargaban una enorme cantidad de fuerza y precisión, además de que cada lanzamiento estaba diseñado para golpear al cuchillo justo en el punto adecuado para formar su trayectoria.

TINK Finalmente, Aiden había hecho su último lanzamiento antes de que el cuchillo se desviara hacia un costado, incapaz de lograr un buen ángulo.

—Uff… —el dragon de llamas doradas estaba ligeramente corto de aliento.

La concentración extrema que necesitaba para ser capaz de calcular y predecir las posiciones de los cuchillos mientras que también tomaba en cuenta los cambios de corrientes era algo de nivel astronómico.

El duelo por si mismo era una actividad de agotamiento.

—Once cuchillos.

Apenas lograste llegar a la mitad.

Mi gran señor podrá destruir con facilidad tal récord —dijo Líder en voz alta cuando el dragón de llamas doradas había terminado, con su voz llena de orgullo y confianza—.

Patético.

«¡Demonios, Líder!

¡Deja de atacarlo!» Dorian maldijo mentalmente a su subordinado, haciendo la promesa mental de nunca tomar otro subordinado que fuera tan orgulloso como él.

Aiden se giró, dándole una mirada de fuego a Líder.

El estaba apunto de contestar cuando otra voz interrumpió.

—Aiden… ¿Qué es lo que estas haciendo con el heredero?

Mira camino hacia la cubierta superior del barco, dándole una mirada de curiosidad al trio.

Aiden esquivo la mirada esquivo su mirada por una fracción de segundo, una pizca de culpa apareció en sus ojos antes de ser completamente destruida.

—Solo una pequeña competencia amistosa, Mira —se encogió de hombros y agito una de sus manos intentando quitarle importancia al asunto—.

¿Y bien ‘gran señor’?

Deberías ser capaz de sobrepasar eso con suma facilidad, ¿no es así?

Por favor, concédanos observar su grandiosidad en acción —su voz estaba llena de calidez fingida.

Mira lo miró, podía percibirse en su mirada una nota de desaprobación en sus ojos.

Líder hizo una petulante sonrisa mientras observaba la escena, como si estuviera esperando para regodearse en la derrota de Aiden.

Dorian dio un respiro profundo, sintiéndose como si estuviera a punto de quemarse un hoyo a través de su estómago.

Parpadeo lentamente, concentrándose en el aire frente a él.

Sin ninguna duda, tomó uno de los veintiún cuchillos que sostenía en su mano y lo arrojo al aire.

Se agito cuando dejó el campo protector de la embarcación aérea, cortando a través del aire de Lansc con facilidad, por el momento.

Se giró lentamente, mirando rápida y fijamente a Aiden mientras gritaba con una ruidosa voz, llena de una confianza absoluta.

—¡No cuestionen a este dios vampiro!

Dorian tomó los otros veinte cuchillos y los arrojó todos al mismo tiempo.

A Aiden casi se le disloca la mandíbula.

Líder se quedó boquiabierto.

La boca de mira, de la misma forma, se abrió de par en par, a pesar de que ella no entendía completamente qué era lo que estaba sucediendo.

Dorian sonrió misteriosamente y cerró sus ojos, era la imagen en vivo de total seguridad y confianza.

Internamente el se concentraba con todo su poder en su alma, poniendo cada gota de poder de voluntad que tenia en torcer el Destino.

«¡Por favor, por favor, por favor funciona!»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo