Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 134
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- Capítulo 134 - 134 Capítulo 134 Valentía
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134: Capítulo 134: Valentía 134: Capítulo 134: Valentía Editor: Adrastea Works La ley que Dorian había estudiado, a un nivel básico, era la ley de la Ira.
Una de las siete grandes leyes de la raza Demonica y una poderosa ley que podría aumentar el poder de sus ataques, entre otras cosas.
Era una ley que había sido descubierta hace muchos años, una que era muy bien conocida cuando los Demonios caminaban por los 30,000 Mundos.
A pesar de que ya se encontraba en el olvido y que era una ley que muy pocos reconocerían, seguía siendo una ley muy fuerte.
Mientras Dorian rechazaba a Yukeli, algo había cambiado.
Por primera vez, Dorian se había lanzado intencionalmente fuera del plan que Yukeli había preparado para él.
Dorian había escogido su propio camino en lugar de haber cedido su conciencia y vida para combinarse con Yukeli.
Mientras las metas y sueños de Yukeli eran enormes y el hombre había conseguido increíbles éxitos en su vida, ninguno de ellos se alineaba con quien era Dorian.
Tal vez Dorian no era el verdadero Dorian que pensaba que era.
Las memorias que tenía, si Yukeli era alguien en quien creer, eran solo eso.
Memorias de una vida que nunca vivió.
Aunque para Dorian… nada de eso importaba.
Él era quien él era y se convertiría en quien tenga que convertirse.
No viviría su vida bajo las órdenes de alguien más.
Forjaría su propio camino.
En el momento en el que se dio cuenta de esto y que había rechazado a Yukeli, Dorian sintió una extraña fuente de energía en el aire.
Una sensación de poder que era parte de la naturaleza del universo, algo que había permanecido invisible para el hasta ese mismo momento.
Una sensación que era similar a la sensación que Dorian detectaba cuando se concentraba en la ley de la Ira.
Una mística fuente de energía que fluía de forma invisible, accesible solo para aquellos que la sentían.
Un concepto que existía y solo podía ser utilizado mediante tu propia fuerza de voluntad.
Dorian había descubierto una ley.
Las leyes en los 30,000 Mundos eran conceptos místicos.
Algunas leyes eran bastante conocidas, como la ley del fuego, la ley de fuerza, la ley de corte y muchas otras.
Volverse experto de leyes como esas era más fácil porque ya había guerreros o magos que habían caminado por esos caminos, dejando tras ellos los registros de sus viajes.
Otras leyes eran mucho más obtusas u ocultas, como la de jefe Taemin, la ley de la solidez.
Estos tipos de leyes no eran completamente exploradas y hacer esos viajes podrían resultar ser demasiado difícil.
Sin embargo, el poder que entregaban era tanto como extraño como poderoso, variando ampliamente.
Hay un numero infinito de variaciones de leyes con la mayoría aun permaneciendo desconocidas.
La ley que Dorian había entrado en contacto con era increíblemente única.
Era una de las más difíciles de sentir ya que uno requiere un increíble sentido de fortaleza y poder de voluntad, además de también tener una ferviente negación a rendirse por mas atroz que sea una situación.
También se debe tener un alto nivel de aptitud y un cuerpo extremadamente fuerte físicamente.
La ley de la valentía.
WHOOSH La energía se reunía a su alrededor mientras los sentidos de Dorian eran inundados con sensación de poder místico.
El mundo a su alrededor parecía transformarse, unas partículas de luz parpadeaban.
La energía estaba siendo vertida en el cuerpo de Dorian desde el aire mismo mientras experimentaba el bautismo de una de las leyes del universo.
El bautismo no tomó más de un instante, nada en comparación cuando Dorian experimentó el bautismo con la ley de la Ira.
El entendimiento de esa ley para Dorian aún estaba a un nivel rudimentario.
Sin embargo, ya que había tocado esa ley cuando estaba en la clase Dominus, su alma era capaz de manejar la energía de otra ley con facilidad.
En los 30,000 Mundos, era extremadamente raro encontrar a alguien que practicara mas de una Ley.
Esto era en primer lugar por lo increíblemente difícil que era sentir solo una Ley, mucho menos dos.
Una vez que fueras capaz de sentir una ley, la presencia de la ley se volvería abrumadora en tu cuerpo y alma, lo que volvería extremadamente difícil presentir otra ley de forma directa.
Escoger y decidir que Ley querías estudiar era una decisión muy importante para cualquier ser.
WHOOSH La inundación de energía se desvaneció tan pronto como llegó.
Al mismo tiempo, era capaz de sentir con firmeza dos fuentes de energía fluyendo a su alrededor.
Una era de enojo y furia, llena de un poder fortalecedor y fuerza sin límites.
Esa era la Ley de la Ira.
La otra era una energía calmada y estable, llena de un poder solido y una fortaleza inalterable.
La ley de la valentía.
Dorian supo el nombre de la ley instintivamente al sentir su energía correr a través de él.
– Dorian – Estado del Alma Etapa del alma: Dominus (avanzada) Salud: Perfecta Energía: 92,213/108,221 – «¡Oh por Dios!» exclamó Dorian mientras se apresuraba a revisar su estado, sus ojos se abrieron de par en par por la sorpresa.
«Mi nivel de energía… básicamente se incrementó al doble.
¡¿Cómo es posible?!» Cuando Dorian experimentó el bautismo de la ley de la Ira, su alma se había adaptado lentamente a energía de la ley y gradualmente incrementado su fuerza.
En términos de energía bruta, se había vuelto considerablemente más fuerte, pero solo había cambiado de la clase inicial de Dominus a Dominus intermedia en términos de poder.
Con haber obtenido un entendimiento rudimentario, solo el bautismo de la ley de la valentía, su fuerza había aumentado increíblemente hasta llegar hasta la etapa avanzada de la clase Dominus.
La diferencia yacía en las leyes, así como en el alma de Dorian.
La ley de la Ira era una ley que estaba enfocada casi completamente en poder de ataque y fuerza abrumadora.
El entendimiento de Dorian de esta Ley era considerablemente bajo, pero se las había arreglado para obtener al menos eso de ella.
En cambio, la ley de la valentía se centraba en la durabilidad y fuerza.
En construir un ser para que alcance un nivel de poder inmortal al punto de que nada sea capaz de hacerlo caer.
La energía que corría por el alma de Dorian llenándola hasta el borde de lo que su alma podía aceptar, llenándola mientras que al mismo tiempo la fortalecía con las propiedades de la ley de la valentía.
El alma de Dorian había estado pasando por un constante crecimiento gracias su matriz de hechizos del alma especial.
La evolución constante de formas, crecer volviéndose más y más fuerte, había llevado su forma física a fortalecerse considerablemente y, poco a poco, hacer que su matriz de hechizos del alma y su alma crecieran.
Esto significaba que su alma podía manejar una cantidad de energía mucho mayor y la ley de la valentía permitía que esa energía corriera a través de él fortaleciéndolo de una forma en la que la violenta ley de la Ira no podía.
Era similar al caso de la ley de solidez del subjefer Taemin y al anormal alto nivel de fuerza del subjefe.
Él tenía un cuerpo extremadamente fuerte físicamente, en parte por el constante entrenamiento, pero también por el hecho de que la otra mitad estaba hecha de una red de diamante aether.
Esto le permitía retrasar su entrada a la clase Rex mientras buscaba obtener un mejor entendimiento de la ley de la solidez al mismo tiempo que también incrementaba su poder.
—¡Hup!
—Dorian dejó salir un pequeño respiro mientras sentía que su fuerza incrementaba.
Al mismo tiempo, volvió al presente, observando la situación que yacía frente a sus ojos.
—¡Ah, mis hermanos!
¡Regocíjense ya que yo traigo conmigo la verdad!
Yo, Veritas la compartiré con ustedes.
Una mujer encapuchada flotaba a un medio metro del suelo mientras hablaba.
Sus ojos brillaban con un ligero color blanco y un aura casi santa parecía envolverla.
En lugar de tener un par regular de piernas, su mitad de abajo era inexistente y parecía estar hecha solo de nubes de color gris con una pequeña brisa de humo yendo y viniendo a su alrededor.
– Especie: Veritas Clase: Rex (inicial) Nivel de energía máximo: 275,112 – «¿Veritas?
No conozco esa especie.
¿Tiene el mismo nombre al de su especie?» Dorian la miró en confusión sin ser capaz de entender sus palabras.
Ella era una anomalía como el, sin embargo, parecía que era más fuerte que él.
Después de reunirse con los monstruosamente poderosos seres como el jefe del Departamento de Diamante, Aiden, o incluso Líder, encontrarse con un ser con un nivel en los 200,000 no parecía asustarlo en lo más mínimo.
Habiendo dicho eso, mientras Dorian observaba a la criatura, tuvo una sensación de que el nivel de Energía de la criatura no era lo que la volvía peligrosa.
Estaba a punto de buscar la descripción de la especie Veritas cuando su tren de pensamientos fuer interrumpido cuando la segunda Anomalidad habló.
—¡Mis compañeras anomalías!
¡Ah!
¡Que dicha conocer más de mis hermanos!
—una baja, pero potente voz provino de por debajo de la capucha de la anomalía mientras se la quitaba, revelando un hermoso humanoide de piel dorada con orejas ligeramente puntiagudas y largas, además de un encantador pelo dorado.
El rostro del ser apenas parecía tener detalles masculinos, pero era uno de total y completa belleza.
– Especie: Vampiro ancestral Clase: Dominus (pseudo-Rex) Nivel de energía máximo: 156,221 – «Otro bastante poderoso, aunque él es más débil que la chica.
Su especie es una que obtuve, aunque nunca la evolucioné».
Dorian había obtenido el linaje de los vampiros ancestrales, pero había decidido ir con el vampiro de la Ira en su lugar.
Tal vez si el revisitara al vampiro ancestral para ver que combinaciones podía obtener a partir de él.
Parecía ser una forma poderosa.
—¿Desean compartir la verdad conmigo, hermanos míos?
—el vampiro ancestral se giró para ver a Veritas con una sonrisa cálida.
Sus ojos contenían una luz amigable, como si en verdad estuviera encantado de estar hablando con otra Anomalía a pesar de la situación.
—Sí.
El camino, la Verdad y la Luz.
—afirmó Veritas.
Una sonrisa apareció en su rostro.
Sus ojos eran fríos y casi inhumanos.
—Bueno, veras, en realidad estoy formando un grupo de anomalías.
¡Tenemos que mantenernos juntos en este cruel universo!
—el vampiro ancestral comenzó a hablar asintiendo con felicidad.
«Uh… Eso me suena… vagamente familiar…», pensó Dorian mientras entrecerraba los ojos.
—¡Si están dispuestos a unirse a mi grupo, yo sería mas que feliz de escuchar cualquier verdad que deseen compartir conmigo!
—el apuesto vampiro puso una sonrisa encantadora mientras terminaba de hablar mientras observaba a Veritas con expectación.
Dorian se mantuvo silencioso a través de todo su intercambio, lentamente tomando algunos pasos hacia atrás hasta que estuviera en la puerta de la habitación, no había quitado los ojos de las dos anomalías.
Ambas estaban ignorándolo por el momento sin dejar de enfocarse uno en el otro.
—¿Unirme a un equipo…?
—la voz de Veritas parecía contener confusión en sus palabras mientras miraba al vampiro ancestral.
—Sí… una unión que sucederá.
Tú te unirás a mí con la verdad —Veritas sacudió su cabeza.
Una calidez y cariño llenó su voz cuando habló.
Al mismo tiempo, una pura y santa aura comenzó a emanar de ella.
—Ah —los ojos del vampiro ancestral se entrecerraron mientras miraba a Veritas.
Una expresión de decepción aparecía en su rostro.
—Con que eres como esos dos ¿eh?
Primero ese ridículo poeta del Undécimo y después ese irritante y necio que se negó a ver la realidad de los 30,000 Mundos… —dijo con con una nota de genuina tristeza e ira que llenaron su voz al hablar.
Al mismo tiempo, un aura empezó a formarse alrededor del vampiro.
Una que parecía multiplicarse exponencialmente mientras era desatada.
Una extraña e inquietante sensación de fuerza que aprecia provenir de diferentes fuentes.
—Si es verdad lo que quieres, verdad será lo que encuentres —el vampiro ancestral sonrió mientras sus ojos tomaban una apariencia feroz.
—Yo, Mello, golpeare algo de sentido en su cabeza, hermana mía.
WHOOSH Las dos auras colisionaron, energía corría descontrolada dentro del pequeño estudio.
Dorian le dio un vistazo a lo que pasaba y tomó una sabia decisión.
El poder de la ley de la valentía llenaba su cuerpo con una fuerza interna.
La valiente energía dentro de él corría mientras la reunía, preparándose para entrar en acción.
—¡Hup!
—dejó escapar una pequeña exhalación mientras concentraba su cuerpo, tensándolo con cada segundo.
Con coraje y sin una pizca de indecisión, Dorian dio media vuelta y comenzó a escapar.
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