Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 158
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- Capítulo 158 - 158 Capítulo 158 Combate
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158: Capítulo 158: Combate 158: Capítulo 158: Combate Editor: Adrastea Works Aparecieron tres orbes negros de energía que salieron disparados, flotando justo por encima del brazo derecho de Dorian.
Al mismo tiempo, Dorian centró su mente no solo en controlar los orbes que cargaba, sino también en manipular el poder de la ley.
Su ley de la valentía fortalecía su físico mientras que su ley de la Avaricia le ayudaba a aliviar la carga que enfrentaba su alma al manipular tanta energía.
La carga puesta en su forma de demonio de equilibrio se alivió enormemente.
La percepción que obtendría de una práctica como esta normalmente sería poca, pero en combate real, a Dorian no le importó ni una pizca de eso.
«¡Ira!
¡Misericordia!
¡Imbúyanse en los orbes!» Dorian optó por no imbuir Fuego dracónico en los Rayos hyperion.
Hacer tantas cosas a la vez ya estaba estirando los límites de su concentración.
Su Demonio de equilibrio apenas podía manejarlo.
Al mismo tiempo que estaba cargando estos ataques, las lesiones que había sufrido en su brazo comenzaron a sanar de manera pasiva a un ritmo lento.
La habilidad pasiva de Cuerpo de equilibrio que poseía su forma de demonio de equilibrio diseminaba el daño que recibía, lo que significa que tomaría bastante tiempo dañarlo gravemente.
No obstante, el ataque que la figura gris había lanzado era uno que dejó restos de alguna Ley corrosiva, la que trataba de fundirse a través de su carne.
Era doloroso, incluso con todo lo que tenía luchando contra eso.
—¡Ojojojo!
¿Vas a lanzarme algo?
Puedo sentir la energía acumulándose en esos orbes — El hombre de gris habló, su voz era fría y relajada cuando terminó de apagar las llamas negras que habían aterrizado en su cuerpo.
Sin embargo, no desapareció esta vez y permaneció completamente a la vista de Dorian.
Se veía muy parecido al de un humano indescriptible y normal.
Tenía dos ojos, una nariz, una boca, cabello corto, y llevaba un conjunto sencillo de ropa gris.
Todo sobre él parecía normal.
Olvidable.
Nada especial en absoluto.
«Pero él no es un humano.
Es un mantor gris», Dorian mantuvo sus ojos en la anomalía mientras manejaba sus habilidades y leyes con habilidad.
—Ausra, ¿qué es un mantor gris?
—Los mantores grises son un tipo extinto de criatura humanoide, claramente relacionada con los shadoir y los vampiros ancestrales de antaño.
El linaje de mantor gris es muy poderoso, un ser de clase Dominus natural que tiene una conexión innata con la ley de la corrupción —la voz de Ausra resonó fríamente en la cabeza de Dorian.
—Debido en parte a eso, a un mantor gris joven le resultará extremadamente difícil sobrevivir, asesinado por su propia sangre mientras aún es joven.
Solo cuando es críado con cuidado y protección, o si nace como un genio supremo, un Mantor gris puede sobrevivir hasta la edad adulta —ella prosiguió—.
Poseen una habilidad única conocida como Desvanecimiento absoluto.
Ningún otro ser en existencia posee esta habilidad.
Esta habilidad le permite al mantor gris “desaparecer” de la realidad por completo, escapando del Destino mismo.
Sin embargo, este “desvanecimiento” tiene un precio.
Mientras se encuentre “desvanecido”, la visión del tiempo y de la realidad de un mantor gris se distorsiona.
Usar los sentidos, ya sea físicamente o con el alma, para sentir sus alrededores mientras está “desvanecido” es imposible.
Si bien les es posible moverse, es esencialmente imposible reconocer hacia dónde se mueve uno con respecto a los 30.000 Mundos.
Los mantores grises se revelarían por un breve momento mientras marcan a su objetivo con algo que pueden sentir de forma innata, usándolo para rastrear y atacar mientras está “desvanecido —la voz de Ausra resonó con firmeza cuando terminó de hablar.
«Revelarse a sí mismos para rastrearme…» los ojos de Dorian se abrieron de par en par.
¡Debe ser por eso que pudo sentir al mantor gris, por una fracción de segundo!
De hecho, ni siquiera había detectado físicamente el mantor gris en absoluto.
Fue solo la conexión innata que tenía con todas las anomalías lo que le indicó su presencia.
También debe ser el motivo por el que no pudo afectar al mantor gris usando su voluntad para torcer al Destino.
¡Parecía que el Destino mismo no podía detectar la presencia del mantor gris!
Una habilidad bastante única que sería adecuada para evitar magos del Destino, aunque el movimiento mientras estuviera “desvanecido” parecía que podría ser difícil.
—¡¿Qué quieres?!
¿Por qué me atacas?
—dijo Dorian en voz alta con enojo, mirando al mantor gris.
Un aura valerosa estalló a su alrededor al recurrir a la ley de la valentía, reforzando su defensa.
—Ambos somos anomalías, ¿qué razón hay para que luchemos?
—trató de razonar con eso.
—Jajaja, tienes un buen punto.
No tengo ninguna venganza personal contra ti —comenzó la otra anomalía, asintiendo con la cabeza.
Hablaba de manera perezosa y relajada.
—Sí, ¿no es su punto bueno?
Después de todo, solo me pidieron que investigara —la anomalía parecía estar hablando consigo mismo en lugar de a Dorian, como si estuviera manteniendo una conversación completa.
—Mi nombre es Quince y estoy en el decimoquinto puesto entre los nuestros, hermano.
¿Qué número eres?
—de repente, la anomalía parecía concentrarse en Dorian, su naturaleza indiferente parecía desvanecerse.
Un aura oscura parecía acumularse a su alrededor, la cual se sentía peligrosa y corrupta.
Cuando Dorian miró la anomalía llamada Quince, se dio cuenta de que el ser presentaba una amenaza muy real.
En términos de energía, Dorian estaba cansado tras varias horas de práctica continua.
Si bien no había gastado toda su fuerza, le quedaba poco más de la mitad de su energía.
Necesitaba presentar una apariencia externamente segura.
—Hmph.
Los números no tienen sentido.
El poder es lo único que importa —la voz de Dorian era áspera mientras miraba con furia a Quince, con sus ojos fríos.
—Jajaja, ¡ohh, no te equivocas!
—¿A quién le importan nuestros números?
Todos somos miembros del rebaño, ¿verdad?
—Supongo que me importa, dado que tomé el nombre de Quince.
—Al menos no me llamé Zero a mí mismo si nací en segundo lugar.
—Punto válido, punto válido.
Quince soltó una ráfaga de conversación, fuego rápido mientras hablaba, línea tras línea de ida y vuelta.
Era inquietante e increíblemente extraño.
La anomalía claramente parecía ser mentalmente inestable.
—Pero… —los ojos de Quince volvieron a enfocarse mientras se concentraba en Dorian—.
¿Por qué te estoy atacando…?
—se encogió de hombros.
—Porque puedo.
ZUMBIDO El cuerpo de la anomalía se volvió borroso, de forma abrupta, al transformarse.
Su cuerpo se estiró y se volvió gigante, transformándose completamente en el de un imponente ser demoníaco de treinta metros de altura.
Era gigantesco, cubierto de enormes músculos y escamas verdes.
El aire a su alrededor palpitaba con un aura demoniaca, dándole una apariencia aterradora.
También le pareció extrañamente familiar a Dorian, el aura que emitía le recordaba su forma de demonio menor del trono.
«Ausra, ¿ahora qué pasa?» farfulló, en la fracción de segundo antes de que la anomalía atacara.
La mayoría de las anomalías con las que había luchado antes se habían apegado a una forma, asimilando lentamente otros linajes como Yukeli parecía haber planeado, pero eso no significaba que todas seguirían esa ruta.
Como anomalía, todos poseían la capacidad de absorber linajes y cambiar de formas.
«Se ha transformado en un demonio mayor del trono, un linaje demoníaco de clase Dominus con una conexión innata con la ley de la vida.
Sin embargo, no parece estar utilizando esa conexión».
—¡SOY UN FAAAN DE LAS RUIIINASSS DEMONIACAS!
—Quince se lanzó hacia adelante con un fuerte grito y arremetiendo, renunciando esconderse para atacar directamente.
ZUMBIDO BUM BUM BUM En el instante en que se movió, Dorian lanzó los tres Rayos hyperion que había estado cargando.
Inmediatamente, los tres láseres de energía negra, imbuidos con el poder de la ley, salieron disparados hacia el altísimo objetivo.
Tres explosiones resonaron cuando los Rayos hyperion aterrizaron.
Los tres fallaron.
«¡¿Qué?!» En el momento en que disparó, Dorian se dio cuenta de inmediato de que no darían en el blanco.
Los ataques eran poderosos, y la práctica de Dorian de las últimas horas lo había hecho capaz de dispararlos en una dirección general.
Pero cuando los disparó, Dorian sintió que los tres parecían disparar por coincidencia de una manera ligeramente desviada, una maquinación del Destino.
«¡Maldita sea!
Es una anomalía como yo, su alma está torciendo el Destino, ya sea intencionalmente o no», maldijo al darse cuenta de esto.
¡Necesitaría estar perfectamente en el blanco para que los ataques acertaran!
RUIDO SORDO La anomalía aterrizó justo en frente de Dorian, golpeando con uno de sus enormes puños justo en su cabeza.
«Bien, juguemos de esta manera», pensó Dorian, con los ojos fríos al ver el ataque que se estaba creando sobre él.
«Cuerpo perfecto, actívate».
«¡Dragón de furia de escamas negras, transformación!» BUUUUUUUM Una explosión masiva sacudió el aire cuando el demonio mayor del trono golpeó con su puño derecho contra el tórax de un imponente dragón de furia de escamas negras.
El aura valerosa que cubría al dragón se estremeció con energía eléctrica, combinándose con la habilidad de Cuerpo blindado místico para protegerlo del impacto.
La energía de la ley de la Corrupción que ejercía la anomalía no pudo penetrar las defensas de Dorian.
No obstante, la fuerza del ataque, en su conjunto, amenazaba con destruir a Dorian.
La pura fuerza de la anomalía era extraordinaria, especialmente en su forma actual.
Estaba muy claro que era físicamente más fuerte que él, incluso con sus habilidades de Cuerpo perfecto, Cuerpo blindado místico, Gran fuerza pasiva y varias otras habilidades activas.
Dorian clavó sus garras traseras en el suelo para forzarse a sí mismo a permanecer quieto.
«¡LLAMAS NEGRAS!» ZUMBIDO —¡Arrrrgh, eso otra vez!
—El demonio mayor del trono fue derribado hacia atrás mientras estaba cubierto de fuego negro, calcinando su piel.
El enorme e imponente demonio se transformó abruptamente de nuevo, esta vez convirtiéndose en un pequeño pájaro que revoloteaba, el que Ausra definió como un águila del borde del cielo.
El cuerpo del ave tenía solo unos pocos metros de ancho, lo que le permitía esquivar las Llamas negras que habían estado quemando al demonio, que tenía un cuerpo mucho más grande.
Su cuerpo se difuminó mientras volaba hacia atrás a una velocidad increíble, deslizándose a través de los espacios en el fuego.
Una fracción de segundo después, la anomalía volvió a la apariencia de un mantor gris.
Se sacudió el polvo, mirando a Dorian con una mirada de reconocimiento.
—¿Ni siquiera te has impresionado?
Eres alguien duro, ¿eh?
Dorian le devolvió la mirada a la anomalía, su Dragón de furia de escamas negras estaba rebosante de poder.
ZUMBIDO Se transformó nuevamente en su forma de demonio de equilibrio, sus ojos eran fríos.
Detrás de esa frialdad, no obstante, existía una enorme cubierta de conmoción.
«¡¿Cómo mantuvo su ropa tan lisa y sin daños sin guardarla mientras cambiaba de formas?!
Necesito hablar con su sastre».
Dorian miró a la otra anomalía, incapaz de darle sentido.
La ropa gris que llevaba la anomalía en su forma de mantor gris parecía aparecer mágicamente mientras se transformaba.
Cuando cambiaba a una forma enorme, Dorian tenía que guardar su ropa, incluso las mágicas que podían cambiar de forma, o de lo contrario las rasgaría.
Sin embargo, Dorian hizo un lado ese pensamiento perdido, mientras se concentraba en lo que la anomalía decía a continuación, mientras también verificaba su estado.
– Dorian – Estado del alma Etapa del alma: clase Dominus (pseudo-Rex) Salud: Buena Energía: 61.195/170.602 – «Mi energía está aguantando un golpe…» Los ojos de Dorian eran fríos mientras daba un paso adelante, apretando los puños.
—¡Oye, oye, oye!
Espera un momento —Quince levantó las manos y negó con la cabeza—.
Creo que estabas en lo correcto, amigo.
No tiene sentido que peleemos.
Está claro que no podré vencerte en combate directo, así que ¿por qué deberíamos perder nuestro tiempo inútilmente?
Dorian echó un vistazo una última vez a la figura gris.
La sinceridad en la voz del hombre parecía genuina y sincera, aunque todavía un poco enloquecida.
También era cierto que Dorian parecía tener la ventaja.
Eso era principalmente porque estaba gastando su energía a un ritmo rápido que solo duraría un breve tiempo, pero la otra anomalía no lo sabía.
Después de todo, la portada que Dorian estaba levantando era una de suprema confianza y fuerza.
Especialmente sus habilidades de Cuerpo perfecto y Cuerpo blindado místico.
Hicieron que su forma draconiana fuera lo suficientemente fuerte como para intercambiar golpes y aparentemente salir ileso del ataque de la otra anomalía.
Eso parecía haber dejado una gran impresión.
—Muy bien —asintió.
Muchas de las anomalías que había conocido se habían convertido en aliados o al menos en algo que no consideraría un enemigo.
A pesar del hecho de que el hombre de gris había tratado de matarlo, Dorian estaba dispuesto a ignorarlo como un malentendido y dejarlos seguir sus propios caminos.
No había razón para luchar hasta la muerte por esto y arriesgarse a sufrir heridas o cualquier cosa que pudiera hacer que curar a Helena fuera algo más arriesgado, aun cuando las habilidades que tenía la anomalía eran extremadamente interesantes para Dorian.
—Sí, sí.
Claramente fue mi culpa por atacarte —comenzó Quince, asintiendo con la cabeza bruscamente mientras daba unos pasos hacia adelante.
—Como miembro del Consejo Demoníaco, ¡mis deseos obtuvieron lo mejor de mí!
Ha pasado mucho tiempo desde que era capaz de caminar y luchar con libertad.
—Fui traicionado hace un tiempo, verás, por uno de los nuestros —la voz de la anomalía cambió de tono y timbre en dos ocasiones mientras hablaba, mirando a Dorian con tristeza.
Se detuvo a una docena de metros frente a Dorian, donde permaneció de forma pasiva.
«Eh, ¿no está hablando demasiado?
No avanza para atacar, solo está hablando».
Dorian le devolvió la mirada, con los brazos cruzados, sin permitir que la confusión que sentía se manifestara.
Mientras la anomalía divagaba, Dorian se sintió vagamente inquieto.
No bajó su guardia.
No sería tan tonto como para creer en su oferta de una tregua, no por un ser que acababa de conocer y que también acababa de atacarlo.
«Siento que va a atacarme por detrás».
Los instintos de Dorian se dispararon mientras miraba la anomalía.
«Siento que me está distrayendo para poder atacarme por detrás…
Pero ¿cómo?
Solo está ahí, de pie», pensó Dorian, incapaz de descifrarlo.
La inquietante sensación crecía a medida que se volvió más y más confiado.
La divagación de la anomalía lo había desencadenado, al igual que su propia experiencia en los 30.000 Mundos.
Ya no era el cachorro nuevo que estaba aprendiendo su camino en este mundo.
—¡Hop!
—Dorian no esperó para averiguarlo.
En su lugar, pisoteó el suelo, desatando una vez más las Llamas negras que cubrían su cuerpo.
El ataque se extendió, cubriendo un área del tamaño de unos cinco metros.
En el instante en que hizo esto, la imagen de la anomalía frente a él se disipó en el aire.
Al mismo tiempo, se materializó otra figura, a solo un par de metros de Dorian.
Un segundo ser de aspecto demoníaco cubierto de brillantes escamas blancas con patrones de franjas en ellas.
Esta figura estaba lanzando un puño hacia adelante, atravesando las Llamas negras de Dorian.
—Se ha convertido en la forma de un demonio de ilusión blanca —le informó Ausra servicialmente.
—Hoy no — Dorian sonrió con una sonrisa que no pudo llegar a sus ojos cuando esquivó el puño, su poderosa velocidad de reacción le dio una ventaja y se aferró al brazo de la figura demoníaca.
—Tú… —farfulló Quince.
No obstante, antes de que pudiera decir algo más, Dorian apretó con su puño.
CRUJIDO —¡Arrrrrgh!
—la energía oscura y corrupta fluyó sobre Dorian mientras el hombre gritaba, estrellándose contra el físico potenciado de Dorian y el Cuerpo blindado místico, atravesándolo.
El dolor era insoportable e increíblemente dañino.
Si aguantaba incluso un segundo más, sufriría heridas permanentes.
Con un lanzamiento casi casual, Dorian arrojó el cuerpo de la anomalía lejos de él, mandándolo a volar por los aires.
Lo enfrentó como si no hubiera sentido dolor, como si no estuviera herido en lo más mínimo por el ataque.
La energía negra parecía estar relacionada con la ley de la corrupción, una especie de mecánica de autodefensa de última hora en respuesta al ataque de Dorian.
RUIDO SORDO El cuerpo de la anomalía cayó con fuerza, a unos quince metros de distancia, dentro de uno de los cráteres formados por la práctica del Rayo Hyperion de Dorian.
Quince saltó del cráter, meciendo su brazo derecho.
—Tú…
jajaja…
eres bueno, sí, lo eres…
—espetó la anomalía, mientras todo su cuerpo temblaba.
La sangre negra se filtró de su brazo derecho destrozado, los huesos en éste estaban realmente destrozados.
Dorian había imbuido la ley de la Ira y la ley de la misericordia en ese golpe, yendo con todo.
Se habría sorprendido si la anomalía no hubiera sufrido una lesión grave.
—No deberías bajar la guardia simplemente porque estás intentando atacar por sorpresa —las palabras de Dorian estaban llenas de autoridad y poder, resonando en el aire.
El aura de Quince fluctuó, pero seguía siendo tan opresiva y poderosa como antes.
A pesar de sus heridas, seguía siendo una amenaza peligrosa.
Estaba lleno de energía, mucho más que la cantidad máxima de Dorian actualmente.
Quince estaba, después de todo, en la clase Rex intermedia.
Y para Dorian, que estaba casi sin energía y herido, enfrentarse a Quince en su estado actual sería un suicidio.
Todavía tenía una última carta de triunfo.
El hechizo de absorción impreso en su matriz de hechizos de alma.
Si bien no tenía idea de cómo funcionaba, podía decir que el hechizo le permitiría absorber fácilmente cualquier cosa bajo el nivel pseudo-Angelus, en su estado actual.
El hechizo y su alma no podrían manejar nada más fuerte.
Pero no pensó que necesitaría usar eso.
En su lugar… Sonrió.
Dorian había pasado por muchas cosas en los 30.000 Mundos.
En ese tiempo, había aprendido una poderosa lección.
A veces no se necesitaba ser fuerte para ganar una batalla.
Simplemente tener la apariencia de fortaleza era más que suficiente.
Dorian parpadeó lentamente.
No habló ni respondió.
Su cuerpo estaba atormentado por el dolor, la energía eléctrica que lo cubría aún le abrasaba la piel.
Lo ignoró por completo, actuando como si no le afectara.
En su lugar… Dio un solo paso lento hacia adelante.
—¡HOP!
—Quince se lanzó hacia atrás, saltando más de una docena de metros mientras ponía distancia entre él y Dorian.
Cada acción que Dorian había tomado en esta batalla daba una impresión de poder y fuerza abrumadores.
Sus movimientos, sus ataques, incluso su discurso.
Todo era increíblemente convincente.
Especialmente cuando se trataba de Quince, uno de sus compañeros anomalías, uno que esperaba enfrentarse a un miembro más fuerte del rebaño.
Quince creó una imagen de Dorian en su mente como un monstruo que estaba absolutamente clasificado dentro de las primeras diez anomalías.
Y, técnicamente, Dorian era el Primogénito.
No estaba del todo equivocado en su suposición.
—¿Quieres vencer a la raza demonio y destruir las ruinas en Moria?
¡Hipócrita!
¡Al igual que Yukeli, no eres más que un hipócrita, destruyendo aquello que consideras malvado!
—Quince se alejó rápidamente de Dorian, su cuerpo se transformó una vez más en su forma de Águila del borde del cielo.
Sus palabras estaban llenas de ira irracional mientras seguía enfurecido con Dorian.
También parecía haber despertado una parte de los recuerdos de Yukeli en su alma, notó Dorian, con los ojos brillantes.
Parecía que en realidad no estaba solo en ser una anomalía con parte de los recuerdos de Yukeli.
—¡No soporto a los hipócritas!
¡Nos volveremos a encontrar en esas ruinas sagradas, hermano tonto!
¡No podrás sobrevivir entonces, si te atreves!
¡Un ejército de las profundidades del caos mismo estará para darte la bienvenida!
—continuó la anomalía con su extraño hábito de hablar consigo mismo mientras escapaba, su tono de ira cambió de forma abrupta a uno de autorreflexión—.
Por supuesto, con esto dicho, también soy un hipócrita.
Pero, de nuevo, nunca me agradé a mí mismo en primer lugar.
Así que supongo que eso tiene sentido…
—La voz de Quince divagaba.
ZUMBIDO El cuerpo de la anomalía se volvió borroso y desapareció al retirarse a una velocidad extremadamente rápida, dejando atrás a Dorian, un poco incrédulo.
—Bueno, eso funcionó.
Chorro La sangre chorreó de los labios de Dorian mientras tomaba varias respiraciones profundas, liberando la tensión del momento cuando sintió que la anomalía realmente se iba.
No temía que la anomalía intentara escabullirse y atacar de nuevo, al saber que la impresión que le dejó le haría ganar algo de tiempo.
—Ugh.
Estoy bien.
Inhaló profundamente varias otras veces, sacudiéndose las heridas.
Su cuerpo de demonio de equilibrio había ayudado a resistir un montón del daño, al igual que su forma de Cuerpo blindado místico.
Su cuerpo lentamente comenzó a regenerarse, expulsando cualquier energía remanente de la ley de la Corrupción que el demonio había ejercido.
Su mayor pérdida fue la gran cantidad de energía que gastó, pero eso era solo temporalmente.
—Lo hice.
Me las arreglé para luchar usando mi propio poder.
Además…
—sus ojos brillaron oscuramente mientras miraba en la dirección en que la otra anomalía había huido—.
Tuviste suerte de encontrarme ahora, cuando todavía estaba en medio de la práctica.
La experiencia y la práctica que Dorian había obtenido de esta pelea y sus horas de práctica le habían transmitido una gran cantidad de información sobre el uso de múltiples versiones de su habilidad Rayo hyperion al mismo tiempo, así como el uso de sus habilidades de forma rápida en general.
Su mente repasó estas ideas cuando comenzó a regresar hacia la ciudad propiamente dicha, con la luz temprana del amanecer.
Ya estaba medio agotado cuando la anomalía atacó.
Ahora, sin embargo, con todos los conocimientos que había obtenido, Dorian no tenía dudas de que sería capaz de ser mucho más preciso y hábil en el uso de múltiples Rayos hyperion.
—Me esperarás en Moria, ¿eh?
¿Con un ejército de las profundidades del Caos para darme la bienvenida?
—dijo en voz alta, con sus ojos fríos.
En los 30.000 Mundos, el concepto de “Caos” era similar a la idea del “Infierno” de la Tierra.
Un lugar de condenación eterna donde nada bueno existía.
—Eso está bien.
Iré a saludarte —sonrió cuando se le vino una idea a la cabeza—.
Pero, ¿por qué debería arriesgarme yendo solo?
No puedo poner en peligro la salud de Helena…
—asintió, su sonrisa se ensanchó.
—Tengo el plan perfecto.
..
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..
Dos días después.
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..
—¡Tengo nueva información para usted, gobernante Hallow!
Se trata del supremo gran señor Iñigo.
—¿Supremo gran señor?
¿Qué…?
¿Cuándo él se…?
no importa.
Solo dame el informe.
—…
—¡¿Qué?!
—¡¿Está formando un ejército de magos de clase Dominus y practicantes de artes marciales místicas?!
¡¿Ya tiene cien miembros fuertes?!
¡¿Incluso tres artistas marciales místicos de clase Rex se unieron a él, comprometiendo su lealtad a su causa?!
¡¿Ya se dirigie hacia Moria para destruir las ruinas del emperador demonio y está tan solo a un mundo normal y un mundo exótico de distancia?!
—¡¡¡¡¿¿¿¿???!!!!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com