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Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 90

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90: Capítulo 90: Inesperado 90: Capítulo 90: Inesperado Editor: Adrastea Works —¿Como esto?

—Sí, exactamente.

Con un tesoro natural como esta hoja dorada de elemento fuego en tu anillo espacial, además del tesoro de otras hierbas mágicas que tienes, hay una posibilidad mayor a cero de una interacción peligrosa o explosión.

Aquí, tengo una bolsa espacial adicional para que la tengas.

Dorian sonrió cuando el mago de manera amigable, un hombre llamado Quint según supo, le devolvió su anillo espacial, intacto con todas sus pertenencias, así como una hoja de color dorado, teñida de rojo y una pequeña bolsa marrón.

«No es como pensé que pasaría esto».

Mentalmente se encogió de hombros.

Cuando el mago lo rodeó con sus guardaespaldas, prácticamente emboscándolo en el callejón, Dorian se había preparado para aplastarlos sin miramientos.

Él era ahora un poderoso experto de clase Dominus.

Ya no tenía que encogerse o huir.

Sus expectativas iniciales habían sido completamente erróneas.

De regreso a la Tierra, él había leído algunas historias de fantasía donde ladrones emboscaban a alguien en un callejón oscuro, robándole todas sus pertenencias.

Había pensado que se encontraba en una situación similar.

Incluso le había entregado el anillo para ver qué intentaría el mago.

Sacudió su cabeza, sonriendo un poco.

Esta era la vida real, después de todo.

Solo porque hubiera leído sobre situaciones de fantasía como esa en libros en la Tierra, no significaba que las cosas fueran aquí de la misma manera.

—Mis disculpas por la grosera interrupción —dijo el mago, haciendo una leve reverencia a Dorian—.

El peligro presente para ti y para quienes te rodean, era demasiado serio.

Dorian miró hacia abajo a la hoja dorada.

La había recibido antes de parte de Bella.

Era un raro tesoro natural, según Ausra, el que estaba imbuido con energía de fuego, así como con ristras de energía de vida.

Era un ingrediente útil en la formación de píldoras que curaban heridas del alma, y podía ser usado para obtener un sentido temporal de la ley de fuego.

Todavía no sabía que haría con ella.

Con su forma de ifrit, Dorian no sentía como si necesitara una conexión más cercana a la ley de fuego.

Aun cuando había practicado su magia en sus otras formas, todavía mantenía una fuerte conexión que enormemente aceleraba su velocidad de aprendizaje.

Ahora podía conjurar perfectamente el hechizo de magia de fuego: espadas de llamas, un hechizo de clase Terra.

Había adquirido tal dominio para ello que se sentía cómodo empezando un nuevo hechizo más tarde.

Magia de fuego: espada ardiente.

Un complejo hechizo de clase Caelum.

El primer hechizo de clase Caelum que intentaría, saltándose otros hechizos de clase Terra.

Era muy similar a sus espadas de llamas en cuanto estaba formando una espada hecha de fuego.

Solo que, era espada sería mucho más grande, de casi cinco metros de longitud.

Un hechizo poderoso y destructivo.

La brecha en la dificultad y complejidad entre cada hechizo era significativa.

No obstante, la forma ifrit de Dorian era esencialmente un atajo cuando se trataba de magia de fuego, una de la que trataba de sacar total ventaja de ella.

Después de todo, no fueron llamados los gobernantes del fuego por nada.

—No, está bien.

Es raro conocer a alguien con intenciones honestas y reales —Dorian habló en voz alta con su atención volviendo al mago de clase Magnus Magister de la túnica azul.

Estaba honestamente sorprendido por la preocupación genuina que mostró el mago.

Después de vivir en los 30.000 mundos durante tanto tiempo como él había vivido, había llegado a esperar la deshonestidad y la traición.

Si eso era real, eso era.

Dorian no podía evitar mantener una pequeña semilla de duda.

—Ah, bueno —comenzó el mago, dándole palmadas en los hombros como si fuera a levantarse—.

Como miembro de la Escuela Libre del Trueno, es mi obligación advertir a los demás de los peligros en los que se encuentran —dijo grandiosamente.

O bueno, intentó decirlo de manera grandiosa, puesto que su tono no llegó a ser lo suficientemente solemne, a pesar de que lo intentó.

No tenía una voz lo bastante profunda como para que funcionara.

El nombre resultó familiar en la mente de Dorian.

Cuando había investigado los poderes en los 30.000 mundos, había leído algunas notas al margen acerca de los grupos que eran poderosos, pero no tan poderosamente significativos como, decía, la Autarquía Borrel.

La Escuela Libre del Trueno era una de ellas, si lo recordaba correctamente, pero no estaba muy seguro.

La información que había leído había dicho poco acerca de ellos.

—Te recomiendo encontrarle un uso a ese tesoro natural tan pronto como sea posible.

El aire distintivo que emite es reconocible para cualquiera que haya pasado tiempo con tesoros naturales antes.

Almas menos generosas que yo podrían intentar tomar ventaja de tu poca fuerza —asintió Quint, aconsejándolo.

Dorian sonrió internamente.

Su forma humana, de hecho, no emitía un aura particularmente poderosa.

No obstante, su verdadera fuerza, estaba lejos de ser débil.

Aun así.

Apreciaba la amabilidad de Quint.

—Bueno, gracias de todos modos.

Tomaré en serio tus palabras —Dorian estrechó la mano del extraño mago.

—Sí, también lo haré.

Fueron buenas palabras —Quint asintió, completamente serio—.

Bueno, debo irme.

Tengo un largo viaje por hacer, a una tierra de peligro y riesgos, llena de un gran tesoro y maravilla.

¡A un conjunto de ruinas que son legendarias!

— comenzó el mago, con un brillo en sus ojos.

Los ojos de Dorian se entrecerraron ligeramente al escuchar esto.

—¿Estás, acaso, viajando a las Ruinas de la Ascensión en Magmor?

—preguntó.

Quint le dio a Dorian una sonrisa de triunfo.

—No, por supuesto que no.

¿Por qué querría ir allí?

Obviamente estoy yendo a Blizzaria, a una de las muchas ruinas antiguas allí.

¿Por qué más estaría en esta ciudad?

—Em…no…cierto, sí.

Ah.

Por supuesto —Dorian tartamudeó, tropezando con sus palabras sorprendido ante la abrupta respuesta.

Mentalmente se reprendió.

Todos los que conocía no iban a ir al mismo lugar que él.

El mundo no giraba en torno a él.

—Está bien, joven hombre.

Sólo mantén tu práctica.

Estoy seguro de que obtendrás la fuerza para leventarte sobre tus pies con orgullo algún día, al igual que yo —Quint le dio unas palmaditas a Dorian en el hombro, ignorando el hecho de que el propio Quint era casi seguramente más joven que Dorian y luego hizo un gesto hacia sus dos guerreros.

En grupo se dieron la vuelta y dejaron el callejón, dejando a Dorian con una amistosa despedida con la mano.

Dorian los observó irse, con sus manos extendidas ligeramente a un lado con consternación.

Guardó el tesoro natural en la Bolsa espacial, después de inspeccionarla para asegurarse de que era solo una bolsa normal.

Lo era.

Luego sacudió su cabeza.

—Qué tipo tan extraño.

Me pregunto si su escuela entera es así —se encogió de hombros—.

Bueno, hora de ir a prepararse para partir.

..

..

..

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..

..

Al día siguiente… —Magia de fuego: espada ardiente.

Dorian apretó sus manos juntas mientras se concentraba, mirando al aire arriba de él.

Una gran cantidad de símbolos mágicos pasaron rápidamente por su cabeza, brillando con color, luz y energía.

Guio el poder de su alma en un patrón extenso, en el que se enfocó por completo.

Ni un momento después, la imagen de una gran espada de fuego de cinco metros de largo comenzó a aparecer en el aire.

La espada tenía aproximadamente un metro de grosor, con la forma de una pesada espada ancha.

Las chispas y brasas revolotearon de ella, cayendo en cascada en el aire.

ZUMBIDO La espada colapsó sobre sí misma, lanzando una pequeña explosión de llamas cuando flaqueó la concentración de Dorian, al faltar un solo símbolo en la cadena que estaba formando.

—Maldición.

Dorian observó las llamas destellar en el aire y brillar, desvaneciéndose rápidamente detrás de él mientras avanzaba.

En ese momento estaba sentado al borde de un gran barco flotante.

Esta embarcación estaba hecha completamente de madera, un barco muy similar al que William era capaz de conjurar.

Un hechizo de magia de madera.

Los barcos eran formados mediante magia de madera además de un tipo especial de artefacto mágico que permitía su uso por largo plazo.

Esta embarcación estaba surcando a través del cielo, siguiendo un grupo de otras ocho naves frente a ellas.

Cada barco abarcaba casi cien metros de largo, con grandes y ondeantes velas de energía mágica que las impulsaban hacia adelante.

Según Bella, esta era una “caravana rápida” arrendada a la que se habían unido.

Un servicio de transporte mágico que era operado por un grupo de transporte, La Alianza de Transporte Tono.

Eran en realidad un equipo de mercenarios de calificación B+ que ofrecían transporte con protección hacia cualquier lugar en Paxital, y a muchos otros planetas dentro del alcance.

Incluyendo incluso ciertas regiones de Blizzaria.

Paxital no era controlado por ninguna única gran potencia, en parte como resultado de su ubicación cerca de los límites de la Comunidad Sombra; una de las pequeñas, pero aun así influyentes familias vampiro y la Autarquía Borrel.

Como resultado de eso, grupos mercenarios o potencias más pequeñas tenían una influencia mucho mayor.

Si bien los recursos de Paxital no eran vastos, como se trataba de un mundo menor, su función como conector de mundos, y su cercanía a escondites de tesoros como Blizzaria lo hacían una ubicación lucrativa.

—Guau.

El viento azotó a Dorian cuando se reclinó sobre la barandilla, observando las chispas de la llama apagarse.

Su cabello en su forma humana revoloteó.

Había una capa invisible de energía que protegía el barco de cualquier viento discordante mientras se elevaba a través del continente, volando a una rápida velocidad.

Con esto, podrían llegar al borde del continente en tan solo dos días, viajando cientos y miles de millas con facilidad y comodidad.

—No había detectado que fueras un mago de fuego.

Una voz tranquila captó la atención de Dorian cuando se alejó del borde.

Dorian se volteó para enfrentar a quien hablaba.

Era Bella, la maga de la suerte.

Él se encogió de hombros.

—Soy muchas cosas.

Una tranquilidad pacífica se instaló mientras los ecos del viento rugiente se desvanecían en los oídos de Dorian.

Este barco entero había sido alquilado y reservado para su equipo.

Los otros barcos fueron alquilados por diferentes grupos o personas.

Excelsior era una de las principales ciudades del continente y tenía una gran concentración de figuras poderosas.

Blizzaria era considerada en gran medida como una tierra peligrosa de tesoros y aventuras, por lo que no era una sorpresa.

Como resultado, regularmente tenía caravanas como esta, yendo y viniendo entre diferentes áreas populares.

—Quería preguntarte algo, Bella —siguió Dorian, volviendo toda su atención hacia ella.

Bella lo miró con curiosidad, y luego le indicó que siguiera con la mano.

—¿Te importaría contarme un poco sobre tu magia de la suerte?

Nunca había oído de ella antes y tenía curiosidad sobre cómo funciona.

¡Suena increíble!

—uso su mejor impresión de alguien inexperto—.

¡Suena como que puedes cambiar el Destino de cualquiera a voluntad!

Bella parpadeó por un momento, perdida en sus pensamientos, antes de responder, —Bien, claro.

Como vienes con nosotros, no me importa —asintió—.

Mi magia de la suerte, y la ley de suerte que estudio, no son tan grandiosas como te las imaginas.

Sólo me permite afectar las probabilidades de que algo suceda, siempre que esté relacionado conmigo.

Cuanta menos relación tenga conmigo, más difícil será afectarlo.

Internamente, Dorian entrecerró los ojos.

Sonaba muy similar a su propia alma única cuando torcía el destino.

—Es difícil de usar, incluso para mí.

Irrumpir en la clase Dominus fue una de las cosas más difíciles que he hecho y mi logro más grande en la vida.

Mi poder me hace una perfecta compañera de equipo de soporte, y es parte de por qué forme mi equipo mercenario de “Luchadoras” —prosiguió—.

Mi padre tiene su propio equipo, llamado los “Chicos audaces”.

Un nombre ridículo, lo sé, pero él era un poco ridículo en su momento —sonrió mientras hablaba, su mirada se hacía distante cuando hablaba de su padre.

Dorian asintió, escuchando con atención, Mientras tanto… A varios miles de metros de distancia, estaba llevándose a cabo una conversación muy diferente.

—¿Está listo, Lord Hadrion?

—una voz cínica le llamó.

—Para de llamarme así.

Ya te dije que no tengo nada que ver con ese mago prodigio del Rayo Negro —respondió una voz ronca y mayor, llena de iritación.

—Ustedes comparten el mismo nombre… —Es Hadron, maldición.

No Hadrion.

Es completamente diferente.

Una gran roca flotante se encontraba a unos dos mil metros en el aire, a la deriva entre algunas nubes bajas.

Esta roca era de casi cincuenta metros de ancho, con la parte de arriba en gran medida plana.

Parecía estar hecha de algún tipo de roca marrón oscuro, y emitía débiles partículas de energía.

Una creación de Magia.

En esta roca, paseaba un gran equipo de guerreros y magos, esperando pacientemente.

Todos vestían túnicas negras o armaduras negras, además de máscaras y capuchas negras, que ocultaban sus apariencias por completo.

Dos magos estaban de pie al frente del grupo, hablando entre ellos.

Parecían ser iguales en gran medida a los otros cuatro magos del grupo.

Usando simples túnicas y máscaras negras, ocultando su apariencia.

Hadron suspiró, mirando a su compañero.

—Mi magia de colisión es muy superior a la suya, de todas formas, David.

Estoy a solo un paso de distancia de ingresar en la clase Rex, y dominarla por mi cuenta —su voz estaba llena de ruda confianza.

—Seguro, seguro —respondió David, el otro mago, agitando las manos en rendición.

David hizo una pausa por un momento, mirando alrededor de la roca flotante.

—¿No crees que nuestras fuerzas son un poco excesivas?

¿Veintidós guerreros de clase Dominus y seis magos de clase Dominus, incluyéndonos tú y yo al máximo?

Es sólo un pequeño equipo de clasificación B-.

Casi no vale la pena un esfuerzo tan grande.

Hadron se encogió de hombros.

—Es lo que es.

El líder no quiere ningún margen para el error o equivocaciones.

Ya sabes cómo es acerca de las cosas pequeñas.

Debemos estar acercándonos a tomar en control de Paxital.

—Ahora… —los ojos de Hadron destellaron bajo su máscara mientras miraba hacia adelante, en la distancia, hacia una caravana de barcos de madera que estaban surcando el cielo, pasando cerca de ellos justo en ese momento.

—Sigamos adelante con eso entonces —aplaudió ruidosamente, girándose para enfrentar a los otros guerreros y magos enmascarados.

—¡Todo el mundo, prepárense para atacar!

¡Es la última advertencia!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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