Reborn: Evolucionando de la nada - Capítulo 91
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- Capítulo 91 - 91 Capítulo 91 Ataque Enemigo
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91: Capítulo 91: Ataque Enemigo 91: Capítulo 91: Ataque Enemigo Editor: Adrastea Works —Él fue uno de los guerreros más renombrados al luchar en la batalla entre las sombras y las familias vampiro, hace casi cincuenta años.
Le llamaban “Afortunado Siete”, en honor a su dominio casi completo de la técnica de los siete golpes de suerte —la voz de Bella estaba llena de orgullo, —Logró el rango de capitán en la Alianza de Mercenarios de la Luna Dorada después de alcanzar el máximo de la clase Dominus, casi pseudo-Rex.
Si bien no se podía comparar con los expertos al máximo de la clase Rex o pseudo-Rex que podían luchar con expertos de clase Rex, sus habilidades y técnicas lo convirtieron un poco en leyenda.
Dorian escuchó sus palabras con atención.
Dándole un asentimiento alentador mientras ella hablaba.
«La guerra entre las familias vampiro y las sombras hace cincuenta años, ¿eh?» Helena le había dicho que sus padres murieron cuando ella era joven.
Después explicó, un poco, que habían estado en una gran guerra, y que murieron en una invasión de la Comunidad Sombra.
Eso debe haber sido a lo que ella se refería.
Su corazón estaba con ella.
A pesar de su naturaleza física y su poderosa fuerza, Dorian sentía que ella era demasiado amable para este mundo.
Había sufrido demasiado.
—Suena como un gran hombre —replicó Dorian.
—Lo era —dijo Bella, sonriendo un tanto triste—.
Aún lo es —se corrigió a sí misma—.
Sólo ha perdido un poco de su ventaja.
Las heridas que sufrió finalmente cobraron factura, como te conté antes.
Perdió casi toda su fuerza debido a algún tipo de herida desconocida en el alma, algo que creo está relacionado con magia de la suerte.
—¿Oh?
—Replicó Dorian, frotándose el mentón—.
¿No es curable?
Bella negó con la cabeza y se encogió de hombros, —Sin información sobre por qué está herido, tratarlo es casi imposible.
Créeme Dorian, lo he intentado.
Simplemente no sabemos qué hacer para ayudarlo —suspiró con frustración.
TINC De manera abrupta, una pequeña astilla de madera se resquebrajó bajo los pies de Bella, sorprendiendo tanto a Dorian como a Bella.
Ambos miraron hacia abajo con sorpresa, mirando fijamente el fragmento de madera.
Se había roto de la cubierta de la nada.
La madera en la cubierta, y en el barco entero, estaba mágicamente reforzada y era extremadamente duradera, resistente a los impactos.
Que parte de ella se astillara de la nada era muy extraño.
Bella se inclinó para recogerla, perturbada.
ZUMBIDO Justo cuando se inclinaba para recoger la astilla y mirarla, una espada de metal se desdibujó a través del aire exactamente donde ella había estado de pie.
THUNK La espada dio contra el barco de madera y se hundió en el suelo, resquebrajando la cubierta y arrojando astillas de madera.
Su movimiento fue tan rápido que incluso ante los ojos de Dorian la forma de la espada fue borrosa.
Dorian y Bella se congelaron por una fracción de segundo, mirando fijamente la espada con asombro.
Un instante después, Bella se dio la vuelta en la dirección de dónde venía, gritando fuertemente.
—¡Estamos bajo ataque!
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—¡¿Cómo falló?!
—La mandíbula de Hadron cayó de asombro al ver el resultado de su hechizo, con sus manos extendidas a un lado.
Acababa de lanzar uno de sus hechizos favoritos, magia de colisión: espada de colisión.
La magia de colisión era un derivado de la magia de impacto que se enfocaba en ataques a larga distancia.
Su hechizo: espada de colisión formó y lanzó hacia adelante una espada hecha de acero resistente y duradero a unas 1.500 millas por hora.
La técnica era increíblemente potente en lo que respecta a ataques sorpresa y podía causar una enorme cantidad de daño.
No obstante, en el momento en que había lanzado su hechizo, justo cuando lo envió hacia adelante, su objetivo, por alguna extraña razón, se había agachado.
Haciéndolo fallar debido a la pura suerte.
—Ella estudia algún tipo de rara magia de suerte.
¿Quién sabe?
Hemos quedado al descubierto —la voz de David hizo eco mientras sostenía a Hadron.
—¿Ahora qué?
— preguntó el mago de clase Dominus en apogeo a Hadron, el líder del equipo.
—Lo que sea.
Atacaremos.
¡Muévanse!
—la voz de Hadron se convirtió en un grito mientras agitaba su mano, comandando la roca gigante en la que estaban volando para que se apresurara hacia adelante.
ZUMBIDO Salieron disparados a través del aire, en un curso de colisión directa hacia el barco flotante de madera al final de la caravana.
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—¡Prepárense para ataque enemigo!
¡Señoritas, es hora de LEVANTARSE Y PREPARAR LAS ARMAS!
Bella se transformó en una persona completamente diferente cuando se hizo cargo de la situación.
El aire a su alrededor temblaba con una luz amarilla, se formó un aura pálida cuando entró en plena disposición.
En simples segundos, todas las guerras y magas que eran parte del grupo de Bella salieron de la parte inferior del barco, vertiéndose sobre la cubierta.
Algunas de ellas estaban en distintos estados de vestimenta, vistiendo nada más que un camisón y una espada.
Al mismo tiempo, aparecieron otros dos magos, junto con una buena docena más o menos de guardias que ya estaban en el barco.
Todos vestían armaduras grises desgastadas y se formaron al frente de la nave.
Miembros de la Alianza de Transporte Tono, guardias contratados para proteger cada barco en la caravana rápida.
—¡Aquí vienen!
—las guerreras y magas de Bella se dividieron en su propia formación al frente de la nave, los tres magos de pie al centro mientras que un grupo de guardias se extendió, protegiéndolos.
Una luz amarilla y cálida los cubría a todos con un brillo reconfortante, algún tipo de hechizo desconocido.
—¡Colócate debajo de la cubierta Dorian!
—Bella reservó un único grito para Dorian cuando volvió su atención hacia el sur, donde un enorme pedazo de roca estaba estrellándose directamente hacia ellos.
Dorian se tropezó hacia atrás hasta que quedó cerca del mástil, con sus ojos abiertos de par en par mientras miraba a su alrededor.
Se centró en la roca que estaba arremetiendo hacia ellos, en un curso de colisión directa.
Su poderosa visión podía distinguir varias figuras en la roca, todas preparadas para el impacto.
—¿Qué demonios?
¿Van… van a colisionar con nosotros?
¡¿En medio del aire?!
—espetó Dorian, olvidándose por un breve momento de que podía transformarse a una forma que pudiera volar en el peor de los casos.
—Oh verdad, estoy bien —dijo después de un segundo, captándose.
«¿Qué debería hacer?
Si peleo, me podría exponer.
Sé que hay personas cazándo a las Anomalías…», pensó.
Estaba atrapado en un dilema.
En los pocos segundos que Dorian tomó para pensar, la roca cruzó la distancia entre ellos y el barco volador.
Y chocó.
¡BUM!
Dorian salió volando desde donde estaba, lanzado hacia atrás cuando la roca gigante chocó contra el barco.
Enormes trozos de astillas de madera salieron disparados en el aire, un crujido espeluznante resonó cuando el bote entero se inclinó peligrosamente hacia la derecha.
El cuerpo de Dorian fue azotado en el aire, y se estrelló en el costado del barco.
Sintió más que escuchó la cubierta de madera crujir bajo su espalda cuando rebotó dolorosamente.
Pasó hacia el borde del bote, a punto de pasar por encima.
Sus ojos se abrieron ampliamente al ver esto, ignorando el dolor en su cuerpo.
Justo cuando estaba a punto de caer del barco, la mano de Dorian se dirigió hacia la barandilla de madera, alcanzando a aferrarse a ella.
Y falló.
—¡Oh vamos!
—gritó Dorian con fuerza, mientras maldecía su suerte en su mente.
Cayó por completo al lado del barco volador.
Su cuerpo cayó libremente por el aire, cayendo en el viento mientras se daba la vuelta.
La velocidad con la que había sido derribado había evitado que se mantuviera firme.
—Bien —dijo Dorian, renunciando a ocultarse.
—¡Transformación!
«¡Ausra, encárgate de mi forma de águila del sol!» El cuerpo de Dorian cambió y se transformó, expandiéndose de tamaño.
Sus brazos humanos se alargaron y transformaron en grandes alas con plumas marrones.
Adquirió un pico afilado, de color negro y amarillo, donde se prolongaron pequeñas llamas amarillas, subiendo por su cabeza hasta toda su columna.
Creció de sus poco menos de dos metros de altura como humano a una gran águila del sol de cuatro metros de altura.
Los bordes de sus alas emitían cálidas llamas amarillas y naranjas, al igual que la parte posterior de su cabeza y columna.
Al igual que con todas las formas que había ganado al combinar linajes completamente desarrollados, no tuvo necesidad de esperar para que su alma se adaptara a ella.
Se sentía poderoso.
Ágil.
El mundo a su alrededor parecía transformarse, ya no era un desastre incoherente cayendo por el aire.
Pero, en lugar de eso, un mundo en el que podía planear y volar libremente, en el que tenía completo control.
Podía sentir el viento a su alrededor, los diversos caminos que podía tomar.
«Guau.
Esta forma es otra cosa», pensó, sintiendo la increíble agilidad.
Agitó sus alas una vez, notando la estela de fuego que dejaba en el aire.
ZUMBIDO La cabeza de Dorian giró hacia arriba al sentir el movimiento.
Un enorme pedazo de madera rota y roca destrozada estaban cayendo directamente sobre él, a solo una docena de metros de distancia.
Los escombros pesados y peligrosos habían caído del barco aun flotante, cayendo al suelo.
El barco mismo en sí estaba avanzando, alejándose rápidamente de Dorian a pesar de la peligrosa inclinación que había adquirido.
—Nop —Dorian se dio la vuelta y retrocedió furiosamente, agitando sus alas.
De inmediato, su cuerpo salió disparado hacia el norte, avanzando a una velocidad extremadamente rápida.
Casi tropezó, de alguna manera, en medio del aire, mientras recuperaba el control de sí mismo, logrando esquivar los objetos que caían.
Su forma de águila del sol tenía un sentido natural del control y del vuelo.
Sin embargo, incluso con eso, naturalmente, no seguía siendo un ave.
Le tomó unos momentos adaptarse mientras tomaba control de sí mismo.
Su habilidad pasiva de alas firmes aumentaba enormemente este control.
«Soy bueno», pensó, mientras se enderezaba y luego aleteó con fuerza, impulsándose hacia arriba.
Su cuerpo se desdibujó mientras se elevaba, cortando a través del aire.
No obstante, cuando estaba a punto de apresurarse hacia el barco, se percató de una figura que caía por el aire.
Una de las “guerreras” de Bella, específicamente una de sus luchadoras y no una maga, estaba cayendo solo con un camisón desgarrado y destrozado parcialmente, sujetando una espada ancha en su mano.
También notó que estaba descalza.
– Especie: Humano Clase – clase Magnus Magister (pseudo-Dominus) Nivel máximo de energía: 2.822 – Era casi tan fuerte como su forma de demonio menor del trono había sido, al menos en términos de energía.
Debió haber sido arrojada por la borda por el impacto al igual que Dorian, sin poder encontrar una base sólida en su ropa de dormir.
Tan pronto como Dorian la vio, la voz en la cabeza de Dorian resonó.
Una voz que había estado en silencio por un breve periodo, la que esperaba que se hubiera ido.
«Mátala», susurró esa voz silenciosamente, haciendo eco en sus pensamientos.
Al hacer eso, las líneas oscuras en el alma y mente de Dorian se retorcieron ligeramente, líneas de las cuales no tenía idea.
«Vuelve a quedarte en silencio.
¡A nadie le interesa tu opinión!», acalló Dorian brutalmente el pensamiento.
Su cara de águila se distorsionó en un gruñido.
Mientras ignoraba por la fuerza el pensamiento, notó que era más difícil alejarlo que antes.
Sin un segundo de duda, se zambulló hacia la figura cayendo de la guerrera.
En su forma de águila del sol, cubrió la distancia en solo segundos.
A medida que se acercaban, pudo ver con claridad el rostro de la guerrera.
Era un poco mayor, tenía unos treinta y tantos años con líneas de expresión en sus mejillas.
Una pequeña cicatriz bajaba por su cuello bronceado, y si bien Dorian no la llamaría atractiva, ciertamente no era fea, con su cabello corto marrón y tranquilos ojos verdes.
A pesar de empezar a caer miles de metros hacia una muerte casi segura, la luchadora tenía una mirada tranquila en su cara.
Estaba intentando maniobrar su cuerpo para desacelerar su descenso, estirando sus brazos y piernas ampliamente.
«Mejor de lo que yo sería», pensó Dorian, encogiéndose de hombros.
Al menos habría tenido el artefacto de una Nube embotellada para usarlo en su Anillo espacial.
La mujer no parecía tener nada más que su espada con ella.
En un solo suave movimiento, Dorian se deslizó hacia abajo y sujetó a la mujer, colocándola en la parte inferior de su espalda, un poco desplazada al costado para que las llamas que ardían en su columna no la lastimaran.
—¡Sujétate!
—gritó en voz alta.
Su voz era apenas entendible en su forma de águila del sol.
Luego se torció y se elevó hacia arriba, de regreso al mencionado barco.
La mujer miró hacia el águila que acababa de rescatarla con absoluto asombro.
Un instante después, se aferró firmemente de las plumas de Dorian mientras él se impulsaba hacia arriba, con sus ojos abiertos de par en par.
No pareció cuestionar el extraño hecho de una gigantesca ave llameante que la rescataba de la nada, sin sorprender a nadie, pensó Dorian.
«Ouuu», pensó.
Ella tiraba de sus plumas con brusquedad.
Mentalmente se quejó, pero se rehusó a decir nada en voz alta, conservando su dignidad.
En solo una fracción de segundo, un rastro de fuego ardió en el aire mientras se elevaba, llegando al barco de madera dañado.
Su forma de águila del sol debía ser al menos tres veces más rápida que su águila negra ambian.
Su musculatura y estructura ósea era densa y fuerte, impulsada en parte por la energía elemental de fuego que estaba presente en el interior del águila.
Incluso con un pasajero, podía maniobrar hábilmente y moverse a una rápida velocidad.
La escena en la cubierta era caótica: la colisión con la roca había arrojado al suelo a muchos de los defensores.
Las formaciones de los dos grupos apenas se mantuvieron, aunque la mayoría de ellos había logrado permanecer en el barco.
Los atacantes estaban un poco mejor a la hora del abordaje, ya que estaban preparados para la colisión.
Aunque solo habían transcurrido unos segundos, la batalla ya estaba en marcha.
BUM ZUMBIDO ZUMBIDO Destellos brillantes de luz iluminaron la cubierta cuando los hechizos chocaban.
Un brillante fuego rojo arrasó con el aire amarillo que cubría al equipo de Bella, tratando de incinerarlos.
Los choques de espadas y hachas resonaban mientras los guerreros atacantes arremetían, chocando contra quienes defendían.
La fuerza física y el poder de los atacantes eran muy claros al superar fácilmente a los guardias proporcionados por la empresa de transporte, derribándolos.
En realidad, no mataron a ninguno de los guardias, no obstante, solo los lanzaron a un lado.
Los magos que protegían el barco vieron esto y, de todas las cosas, de hecho, se retiraron, retrocediendo sus fuerzas.
En lugar de combatir valientemente contra los atacantes, o al menos intentarlo, retrocedieron y se replegaron hacia la popa del barco.
En la distancia, Dorian pudo ver a los otros barcos de madera girándose y empezando a acercarse rápidamente a ellos.
Los refuerzos del escuadrón completo de magos y luchadores que los protegían.
«No será suficiente», pensó Dorian, mientras sus ojos captaban toda la situación, aterrizando en el borde del barco.
La miembro del equipo de mujeres guerreras en su espalda saltó en el segundo en que Dorian echó un vistazo para inspeccionar las cosas, apresurándose hacia sus aliados.
Un brillante destello de luz verde cortó el aire cuando un puño gigante apareció de la nada, golpeando el centro de la cubierta.
Dos destellos verdes de luz más salieron disparados desde el puño, enormes y temblorosas enredaderas cubiertas de espinas que se estrellaron contra varias de las defensoras.
Una luz cálida y blanca formó un escudo, bloqueando las enredaderas temporalmente cuando uno de los magos del lado de Bella entró en la contienda.
No obstante, este escudo se estremeció, agrietándose inmediatamente bajo la presión.
Se rompería en uno o dos segundos.
Un mago enmascarado comenzó a caminar hacia las mujeres en la defensa, levantando su mano.
Una espada de metal negra apareció en ella, la que apuntaba directamente hacia Bella.
– Especie: Humano Clase – clase Dominus (máximo) Nivel máximo de energía: 87.112 – Era una escena clásica.
Los atacantes eran abrumadoramente más fuertes que quienes defendían.
Había muchos más guerreros y muchos de ellos eran mucho más fuertes.
No había una posibilidad realista de victoria para Bella, Estaban destinados a morir aquí.
«Mátalos», susurró una voz «¡Mátalos!» «¡MÁTALOS!» La oscuridad en el alma de Dorian se retorció mientras miraba a los atacantes, la furia llenaba su corazón.
No era justo.
Nunca era justo.
Pero quizás él podía cambiar eso.
—Trata de meterte con alguien con tu misma fuerza.
Dorian se lanzó hacia el mago de clase Dominus máxima, con sus ojos destellando con rabia.
«¡Transformación!
¡Vamos, forma de dragón de furia de escamas negras!» REFLEXIONES DE LOS CREADORES K1tZu N.
del Autor (en lo referente a la forma del águila del sol): Imagen – https://i.imgur.com/VwEqVCx.jpg (no abre en la App).
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com