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Rechazada hasta que huyó con sus gemelos - Capítulo 56

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  3. Capítulo 56 - 56 Capítulo 56 Enfócate en el ahora
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56: Capítulo 56: Enfócate en el ahora 56: Capítulo 56: Enfócate en el ahora POV de Riley
Zoey y yo paseamos por la tienda de artículos para fiestas, buscando cosas de última hora para la fiesta de cumpleaños de Jace de mañana.

Los pasillos están repletos de adornos de colores y matasuegras que, sin duda, molestarán a los adultos más tarde.

—A ver, Riley, ¿qué pasa en realidad?

—Zoey se detiene de repente en medio de la sección de serpentinas.

Miro a mi alrededor, confundida por su repentina pregunta.

—¿De qué estás hablando?

—pregunto, realmente perdida.

Pone los ojos en blanco de forma dramática.

—Tú y Caleb.

¿Por qué no habéis cerrado el trato todavía?

Me quedo con la boca abierta cuando entiendo lo que quiere decir.

El calor me sube a las mejillas y cojo rápidamente una trompetilla de plástico de la estantería, necesitando algo que hacer con las manos.

—Es complicado —mascullo, mientras compruebo que Mason sigue mirando al otro lado de la tienda—.

En realidad, hay varias razones.

Zoey se cruza de brazos y levanta una ceja, dejando claro que no acepta esa evasiva.

Suspiro profundamente.

—Para empezar, cada vez que nos acercamos a ese punto, él se echa para atrás.

Estoy empezando a pensar que quizá en realidad no quiere.

—Riley, es un adolescente con las hormonas a flor de piel.

Créeme, quiere hacerlo —dice Zoey con rotundidad.

La cara me arde aún más.

—¿Y?

—Estoy aterrorizada, ¿vale?

—Las palabras se me escapan antes de poder detenerlas—.

Él tiene una compañera destinada en alguna parte.

Cuando pienso en nosotros, no lo veo como algo casual.

Si llegamos hasta el final y luego aparece ella, no sé cómo sobreviviría.

Además, de todos modos, nunca podré ser su Luna.

Soy humana.

Siento que con todo esto solo me estoy preparando para el peor desamor de mi vida.

Quizá si no cruzamos esa línea, no me destrozará por completo cuando se acabe.

Siento que se me llenan los ojos de lágrimas y parpadeo rápidamente para evitar que caigan.

Zoey se me queda mirando un buen rato y luego me da un fuerte abrazo.

—Ay, cariño.

Me abraza con fuerza antes de apartarse para mirarme a la cara.

—Entiendo que tengas miedo, pero piénsalo de otra manera.

Te estarías entregando a alguien que te quiere desde la infancia y al que tú quieres desde hace el mismo tiempo.

El futuro nunca está garantizado.

Podría atropellaros un autobús mañana y morirías virgen.

La aparto de un empujón, riéndome a pesar de mi estado de ánimo.

—Qué tétrico.

—Pero es verdad —dice ella con una sonrisa—.

Quizá deberías dejar de pensar en el final y centrarte en el ahora.

Sus palabras calman algo dentro de mi pecho.

Quizá tenga razón.

Tal vez debería pensar en ello como estar con el chico al que siempre he querido, en lugar de obsesionarme con el inevitable adiós.

Mason aparece con los brazos cargados de botes de serpentina en espray y una amplia sonrisa.

—¿Crees que podremos mantener este arsenal oculto hasta mañana?

Sonrío, sabiendo que a Jace le encantará que le tiendan una emboscada con todo este caos.

—Espero que no sospeche nada.

El día siguiente pasa volando entre los preparativos de la fiesta.

Mamá me deja saltarme la mayoría de las tareas del instituto para que pueda ayudar a Elena a transformar la casa.

Mis músculos gritan de dolor por la brutal sesión de entrenamiento de ayer.

Las flexiones casi me matan, y la práctica de combate posterior fue aún peor.

Sin embargo, estoy decidida a volverme más fuerte, aunque nunca pueda igualar a los futuros líderes de la manada.

Elena me encuentra colgando serpentinas en el salón.

—Tú y Caleb estáis muy unidos últimamente —dice con naturalidad, pero su sonrisa cómplice delata su verdadero interés.

—Sí —admito, sin saber muy bien adónde quiere llegar.

—Estoy encantada de que hayáis resuelto vuestros problemas.

—Coloca los platos en la mesa del comedor, sin dejar de sonreír.

Se me hace un nudo en el estómago.

Hemos resuelto nuestro pasado y las cosas entre nosotros están mejor que nunca.

Pero persiste esa molesta sensación de que todo está a punto de desmoronarse.

Su compañera destinada sigue ahí fuera, en alguna parte, esperando para destrozar lo que sea que estemos construyendo.

—Yo también —digo sin más, sin estar preparada para expresar mis miedos más profundos.

Elena nota mi cambio de humor al instante.

—Oye, la vida es impredecible.

Disfruta de lo que tienes ahora.

Ambos merecéis la felicidad.

Tiene razón.

Tengo que dejar de preocuparme por el mañana.

Esa noche, todo el mundo se agolpa en la casa esperando a que Caleb traiga a Jace.

Estamos armados con confeti, serpentina en espray y esas molestas trompetillas que compré ayer.

La puerta principal se abre y Jace entra.

Desatamos todo nuestro arsenal a la vez.

Su cara es un poema.

La sorpresa absoluta se transforma en risas mientras se agacha y esquiva el colorido asalto.

Sus ojos me encuentran entre la multitud y al instante sabe que soy la autora intelectual de este caos.

Atraviesa el grupo corriendo y me levanta en brazos, usándome como escudo humano contra el ataque.

Chillo de la risa mientras el confeti llueve sobre nosotros dos.

Caleb aparece a nuestro lado, a quien claramente no le hacen ninguna gracia las tácticas de Jace.

Aparta a Jace de un empujón y me atrae de forma protectora contra su pecho.

—Quita las manos de encima —gruñe Caleb en tono juguetón, pero hay un toque posesivo que hace que mi corazón se acelere.

Me apoya con suavidad contra la pared de la cocina, examinándome con preocupación.

Sus dedos encuentran un hilo de serpentina en espray enredado en mi pelo y lo retira con cuidado.

—Limpiar todo esto va a ser divertido —anuncio a todos, mientras le quito serpentinas de colores del pelo a Zoey.

Mason aparece a mi lado con una sonrisa traviesa.

—¿Cuál es tu veneno de esta noche?

Le devuelvo la sonrisa.

—Sabes que no tengo ni idea de bebidas.

Prepárame algo que no sepa a veneno de verdad.

Hace un saludo militar de forma dramática y se dirige a su barra improvisada.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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