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Rechazada y Embarazada: Reclamada por el Príncipe Alfa Oscuro - Capítulo 755

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  3. Capítulo 755 - Capítulo 755: Eres un gamma, Denzel
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Capítulo 755: Eres un gamma, Denzel

—Pero sigue siendo confuso. ¿Por qué estabas siquiera allí, Director? —preguntó Juniper, con un hilo de voz—. Podrías haber llamado a una ambulancia para mí.

—No había tiempo para esperar a una ambulancia. Te traje yo mismo —dijo Denzel, con un tono cortante y eficiente—. Además, tenía la intención de hablar contigo sobre el clima laboral. Soy consciente de que el gerente ha estado ocultando cosas que no debería.

Juniper negó ligeramente con la cabeza, mientras una mueca de dolor cruzaba su rostro. —Pero eso lo empeora. No deberías preguntarme a mí sobre el clima de la empresa. Ya les caigo bastante mal a mis compañeros como para añadir más.

—Pronto encontraremos a la persona que hizo esto —afirmó Denzel, ignorando su protesta—. Esta es la segunda vez que te hieren. El primer incidente podría haber sido un accidente, ¿pero esto? Esto fue intencionado.

Juniper le escudriñó el rostro, y su mirada se detuvo en él por un largo momento. —¿Por qué eres tan amable conmigo? —susurró.

Denzel no parpadeó. —Habría hecho lo mismo por cualquier otra persona en tu situación —respondió.

—No entiendes lo que quiero decir —comentó Juniper, con la voz apenas como un susurro—. Estás siendo amable conmigo de una forma que la gente simplemente… no lo es. Ni siquiera mi propia familia fue tan buena conmigo.

Denzel permaneció en silencio durante un largo momento, con el zumbido clínico del hospital llenando el vacío entre ellos.

—Quizá es que ya no quiero ver que te traten de esa manera —respondió finalmente.

—De todos modos, gracias por ayudarme. Lo digo de verdad —dijo Juniper, con la mirada perdida en la bolsa del suero—. Pero deberías irte. Yo me iré en cuanto esto termine.

—June, no me voy a ir —replicó Denzel, en un tono que no admitía discusión—. Te llevaré a casa personalmente. —Se levantó de su asiento y corrió las cortinas de privacidad alrededor de la cama, creando un pequeño santuario con paredes de tela.

A solas con sus pensamientos, Juniper se miró la mano, fuertemente vendada, y suspiró.

«¿Quién haría algo así?», se preguntó. Se sentía como un ataque dirigido, preciso. Su mente derivó instintivamente hacia una posibilidad peligrosa. «¿Debería pedirle protección a Nick? Quizá él…».

Se detuvo a mitad del pensamiento, con un sabor amargo en la boca. Dominick la odiaba. Lo había dejado bastante claro. Se negaba a volver a él, a suplicar una ayuda que solo vendría acompañada de más desprecio.

Denzel regresó con una pequeña bolsa de recetas y un par de bebidas energéticas que había comprado en el quiosco del hospital. Mientras caminaba por el silencioso pasillo, su mente iba a toda velocidad.

«Estos ataques no son aleatorios», pensó. «La obsesión del público con el palacio es tóxica. No importa cuánto intenten las relaciones públicas de la realeza enterrar el escándalo, los rumores sobre el divorcio se han filtrado. La gente la ve como la mujer que intentó manipular al Príncipe Dominick para que tomara el trono como el próximo Rey Alfa. La han convertido en la villana de la historia».

Llegó al lado de la cama y descorrió las cortinas de privacidad. Su expresión se suavizó en el momento en que la vio, tan pequeña entre las sábanas blancas.

Denzel la ayudó a sentarse y apoyarse en la almohada de la cama del hospital.

—Toma, bebe esto. Te ayudará con el mareo —dijo, abriendo la anilla de una lata y dándosela.

Juniper tomó un sorbo lento, agradecida. El líquido frío pareció devolverla a la realidad. —Gracias —murmuró, y luego lo miró con seriedad—. Deberías decirme el total de las facturas. Necesito devolverte el dinero del tratamiento y de las medicinas.

—No te preocupes —dijo Denzel—. Lo cargaré a la cuenta de la empresa a través de tu gerente.

Juniper se quedó en silencio y se terminó la bebida. Él se la quitó de las manos y la tiró a la papelera.

—June, ¿quieres que hable con el palacio sobre lo que te ha pasado? —preguntó Denzel, con voz firme.

—¿Qué? No —se negó ella de inmediato, con los ojos muy abiertos—. Ya no tengo ninguna relación con ellos.

—Puede que tú no, pero lo que sea que haya ocurrido entre tú y el Príncipe Dominick solo te está perjudicando a ti ahora —replicó Denzel—. Veo cómo te trata la gente en la empresa. Un matrimonio fallido nunca es la carga de una sola persona, y sin embargo, eres la única que está pagando el precio. Dominick necesita saber lo que estás soportando, porque él es el único con el poder para detener el acoso.

—Me odia, Denzel. La última vez que hablamos, solo… —la voz de Juniper se apagó. No fue capaz de terminar la frase.

Denzel la observó atentamente, notando cómo su ánimo parecía decaer ante la mera mención del Príncipe. —Hablaré con él yo mismo —se ofreció.

Juniper soltó una risa seca, aunque sin rastro de humor. —Eso sería más que extraño. ¿Por qué demonios ibas a hablar con él? ¿Qué le dirías siquiera?

—Solo me baso en lo que he observado hasta ahora —respondió Denzel, con la mirada firme.

—Sí que cometí errores —admitió Juniper, y su voz se redujo a un frágil susurro—. Fui egoísta y arrogante cuando me convertí en la esposa de Dominick. Pensé que era intocable. No solo le hice daño a él, sino a muchos en la familia Sinclair, Denzel. Quizá esto solo sea el universo equilibrando la balanza. Quizá merezco sufrir así.

—Los errores que cometieras no deberían ser una licencia para que la gente te persiga —afirmó Denzel con firmeza.

—Eso es un delito, no karma. Si el palacio quisiera castigarte, lo habría hecho a su manera. Tu vida privada no está destinada a ser una fuente de entretenimiento público o violencia. ¿Cuánto tiempo crees que puedes sobrevivir a esto? Tienes que defenderte, June. Hablar con la única persona que puede ponerle fin a esto no es una debilidad. Y te aseguro que Dominick no permitiría que esto continuara si supiera la verdad.

Juniper soltó una risa aguda y escéptica. —Eres un gamma, Denzel. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Nick ocupa un puesto muy por encima del tuyo. ¿Por qué un Príncipe iba a escuchar una sola palabra de lo que dices?

Un destello de orgullo cruzó el rostro de Denzel mientras enderezaba la postura. —Creo que la Familia Real escucha la verdad cuando se presenta correctamente. Además, tengo el respaldo del Príncipe Gabriel. Hablaré con el Príncipe Dominick yo mismo. No te preocupes por la jerarquía; solo céntrate en recuperarte.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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