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Reclamada por el Motero: La colección Primal Howlers MC - Capítulo 131

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131: CAPÍTULO 131 131: CAPÍTULO 131 Mateo regresó con el vino, sirvió un poco para la cata.

Papá lo aprobó, así que Mateo nos sirvió una copa a cada uno y luego se marchó de nuevo.

—Por esto no me preocupo por ti —dijo Papá.

—¿Qué?

—El hecho de que seas tan consciente de ti misma.

Confías en tu instinto, cariño, y este nunca se equivoca.

Sonreí.

—Gracias, Papá.

—Pero lo quiero en la cena del domingo.

Puse los ojos en blanco.

—Me doras la píldora y luego me sueltas el martillazo.

Ya veo cómo va esto.

Sonrió.

—Que confíe en ti no significa que no debas tener refuerzos.

—Es justo —dije, y levanté mi copa.

Brindamos y entonces llegó la comida, así que nos centramos en los platos que teníamos delante, hablando de nada de verdadera importancia, solo riendo y disfrutando de la compañía del otro.

Quería a mi papá.

Era el mejor.

* * *
Papá me dejó en casa justo antes de las nueve, me di una ducha rápida y luego llamé a Stoney.

—Hola, nena —dijo, respondiendo al instante.

—Hola.

Ya estoy en casa, por si quieres venir antes.

—Sí, estaré allí en veinte minutos.

—Vale, nos vemos entonces.

—Colgué y me apresuré a limpiar la casa por encima.

Stoney llegó menos de veinte minutos después, y abrí la puerta, momento en el cual me atrajo contra su duro pecho y me besó profundamente.

—Hola —dijo tras romper el beso.

—Hola.

—Hueles bien.

Me reí.

—He comido un montón de ajo en la cena, así que pensé que agradecerías que me duchara.

—Preferiría ducharme contigo, pero sí…, no hueles a ajo, así que lo agradezco —replicó—.

¿Qué tal la cena?

—Ha estado genial.

Papá quiere que vengas el domingo.

Frunció el ceño.

—¿A la cena familiar?

Caminé hacia la cocina.

—Sí.

¿Por qué?

¿Es un problema?

—Nunca he ido a una cena familiar, Sabrina.

Me giré para mirarlo.

—Lo harás genial.

Sé tú mismo.

Ya les gustas tal y como eres, no tienes por qué estar nervioso.

—Sí, pero si supieran que planeo follarte hasta dejarte sin sentido más pronto que tarde, puede que cambiaran de opinión.

Me estremecí.

—Eso nos lo guardaremos para nosotros.

Enarcó una ceja.

—¿Qué?

—pregunté.

—No has dicho que no vaya a pasar, así que tengo esperanzas para esta noche.

Me reí.

—Oh, no va a pasar esta noche.

—¿Estás segura?

—preguntó, tomándome de la mano y atrayéndome hacia él.

—No, quiero decir, sí.

—Fruncí el ceño cuando se inclinó—.

Deja de confundirme.

—No —susurró, cubriendo mi boca con la suya.

Deslicé las manos por su pecho, pasé los brazos por detrás de su cuello y entrelacé los dedos en su pelo.

Cuando sus manos se deslizaron hasta mi culo, me obligué a romper el beso, apoyando la frente en su barbilla.

—No podemos.

Me dio una palmadita en el culo y me besó la frente.

—Vale.

—Quiero —me apresuré a decir.

—No tienes que justificarlo, Breezy.

Un «no» es una respuesta aceptable.

Me relajé.

—Vale.

Sonrió, acariciándome la mejilla.

—¿Tienes cerveza?

—Sí, te traigo una.

Me apretó la mano.

—Ya llegará nuestro momento, nena.

Soy paciente.

—Siendo totalmente sincera, no me acuesto con nadie con quien no tenga una relación seria.

—¿Y…?

—Y eso me asusta.

—¿Por qué?

—insistió.

—Porque has admitido que no sales con nadie en serio, y yo no sé cómo tener un «rollo», así que no estoy segura de en qué punto nos deja eso.

—Bueno, estoy aquí —dijo—.

Un martes por la noche, después de que hayas tenido una cita para cenar con otro hombre.

Sonreí con suficiencia.

—Es bastante encantador.

—Me gustas, Sabrina.

Me gustas más que nadie que haya conocido, la verdad.

Quiero conocerte mejor, y de verdad, de verdad quiero follarte.

Estoy dispuesto a esperar lo que haga falta, así que supongo que eso significa que estamos en una relación seria —dijo—.

O, al menos, yo lo estoy.

—¿En serio?

—¿Por qué te sorprende?

—Porque eres…

—me encogí de hombros—.

Bueno, tú.

Ladeó la cabeza.

—¿Lo que significa…?

—Guapísimo, alfa, deseable…, deseado.

—Tú también eres todas esas cosas, Breezy.

—Es diferente para las mujeres —repliqué—.

Más emocional.

—A veces —asintió.

—Tengo más que perder.

—Eso no es verdad.

—Probablemente tengas razón.

—Cerré los ojos—.

Lo siento.

Me sujetó la barbilla con delicadeza y volví a encontrarme con su mirada.

—Eres preciosa, Sabrina.

Por dentro y por fuera.

Me gustaría estar en esto.

¿Y tú?

—¿Seremos exclusivos?

—No me estoy follando a nadie más.

¿Tú?

Negué con la cabeza.

—Entonces, sí, exclusivos —dijo.

—¿Dices esto porque quieres meterte en mis bragas?

Se rio.

—No.

Estoy resignado a esperar, nena.

Me puse de puntillas y lo besé.

—Vale.

Sonrió.

—Vale.

—Voy a por tu cerveza.

—Gracias.

—¿Cuánto tiempo ha pasado para ti?

—preguntó.

—¿Desde que estuve con alguien?

—Sí.

—Tres años.

—¿En serio?

Asentí.

—Fue una mala ruptura.

En realidad, toda la relación fue mala.

Estaba poniendo en marcha mi empresa y a él no le gustaba no ser mi único centro de atención, así que rompimos.

Me concentré en el trabajo, luego murió Ria y ya sabes el resto.

—¿En qué sentido fue mala?

—Era simplemente mezquino.

Decía cosas sobre mi cuerpo…, cosas que quería que cambiara.

—¿Como qué?

—Una vez me regaló una tarjeta de cumpleaños con un cheque de diez mil dólares y un folleto de aumento de pecho.

—Joder.

Vaya gilipollas.

—Ya lo creo.

—Sonreí—.

Pero lo dejé, y ahora te he encontrado a ti.

Se rio entre dientes.

—Nunca te haré ponerte tetas falsas, nena.

—Lo agradezco.

—Me apoyé en él—.

¿Cuánto tiempo ha pasado para ti?

—No voy a responder a eso.

—¿Qué?

¿Por qué?

Yo he respondido.

Tienes que responder.

—La noche antes de que aparecieras en el club.

Lo miré a los ojos.

—¿Tuviste…

intimidad con alguien la noche antes de conocerme?

—Sí.

—¿Por qué no después?

—Porque no podía sacarte de mi cabeza —dijo—.

Has sido tú desde el segundo en que me diste un codazo en el esternón y me dijiste que no te llamara zorra.

—Cállate.

Se rio entre dientes.

—Causaste una buena impresión.

Sonreí, besándolo de nuevo.

—Me gusta eso, señor Stonewell.

—A mí también, señorita Moretti.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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