Resumen
“Yo, Maxim, te rechazo a ti, Irina, como mi compañera.”Mi decimoctavo cumpleaños me llevó directamente a mi peor pesadilla: Maxim. Mi torturador. El exnovio de mi hermanastra. El hombre que me rompió en pedazos.Incapaz de tolerarlo, hui y crucé la frontera hacia territorio enemigo. Me arrastraron de vuelta y me golpearon hasta hacerme sangrar en el lodo mientras suplicaba una ayuda que nunca llegó.El vínculo de pareja se hizo añicos. Mi loba aulló de agonía. Me derrumbé.”Has sido vendida a la organización clandestina más grande de la región. Como esclava sexual”, anunció mi padre, sin piedad alguna.”Me perteneces”, susurró Maxim en mi oído. “Cuando te pongan en el escenario de esa subasta de esclavas sexuales, nadie se atreverá a reclamarte. Volverás arrastrándote, y te usaré cuando se me antoje.”No me quería como su compañera. Me quería como su juguete: disponible para su placer, sin que nadie me protegiera.Justo cuando pensaba que mi vida sería un infierno para siempre, ÉL entró.Nicolás. El Rey Loco. El Alfa de los alfas. El hombre más peligroso de nuestro mundo.Una mirada. Un aroma. Una verdad imposible que hizo que mi loba resurgiera con fuerza:**Compañero de segunda oportunidad.**Antes de que pudiera respirar, antes de que pudiera pensar, él estaba en el escenario. Su mano se enroscó en mi garganta; no para asfixiarme, sino para reclamarme.Entonces sus dientes se hundieron en mi cuello. La mordida de marca. Delante de todos. Irreversible. Absoluta.”Ahora es mía”, dijo contra mi piel. “Quien no esté de acuerdo puede vérselas conmigo.”Pensé que había escapado de un monstruo.No tenía idea de que acababa de ser reclamada por uno peor.