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Reconquistar el Corazón de la Luna Rechazada - Capítulo 138

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138: Capítulo 138 138: Capítulo 138 Lyra
Mientras Liam y la marioneta discutían, yo trabajaba en silencio.

En medio del caos, recordé la cuchilla que siempre llevaba conmigo.

Había estado en mi bolsillo, e incluso la había usado antes en el coche.

¿Cómo la había olvidado?

Conseguí sacarla del bolsillo y empecé a cortar las cuerdas.

Nadie, ni siquiera Evelyn, se había dado cuenta porque estaban demasiado absortos en el toma y daca entre Liam y la marioneta.

Un toma y daca que yo misma avivé cuando noté que la marioneta se asustó después de que Liam se apuñalara.

Me alegré por ese breve instante y, mientras observaba a Liam, con el pecho desgarrado por sus palabras y su confesión, seguí cortando las cuerdas que ataban mis muñecas.

Pero entonces la marioneta se me acercó, me apretó la cuchilla contra la garganta y le dijo a Liam: «Si te matas, la mato».

En ese mismo instante, mi mano dejó de moverse.

Mi corazón también se detuvo.

Mierda.

La marioneta apretó más la cuchilla, haciéndome sangrar.

«Suelta esa cuchilla.

O morirá».

Mierda.

Volví a maldecir.

Tenía que hacer algo.

—Tengo algo que decir —solté de sopetón.

La marioneta me miró como si estuviera loca.

—¿Qué te da derecho a hablar?

—Me debes una última conversación.

Si voy a morir, concédeme esto.

Se rio y pensé que se negaría.

—Adelante.

Tienes razón.

Sí que te lo debo.

Se apartó de mí y se cruzó de brazos.

Ahí fue donde cometió su primer error.

Me giré hacia la pantalla gigante que mostraba a todos en la boda.

Mis ojos se posaron primero en mi madre.

No me estaba mirando.

Solo tenía la cabeza gacha… ¿arrepentida?

No tenía derecho a sentir nada de eso cuando eligió a la hija de otra persona por encima de la suya.

—Mamá… —la llamé, y ella levantó la vista—.

Te devuelvo la vida que me diste.

En esta vida, considera saldada nuestra deuda.

Cada mal y cada herida que me has infligido, lo dejo atrás.

Todo termina aquí.

Se llevó las manos a la cara, pero no escapó ninguna palabra.

Sus ojos se movían con nerviosismo y, por un instante, casi pensé que quería decir algo, pero su mirada decayó y la desvió.

No me sorprendió.

Luego me giré hacia Liam.

Su rostro en la pantalla estaba contraído por el horror, su mano temblaba sobre el cuchillo incrustado en su pecho.

La sangre manaba entre sus dedos, empapando su camisa y, sin embargo, no se había movido, no se había inmutado; solo esperaba a escuchar lo que tenía que decir.

—Ya he tenido suficiente, Liam —dije, con los labios temblorosos, al igual que los suyos.

Él estaba confundido—.

Tu deuda conmigo… nunca podría ser saldada, ni siquiera con tu vida.

—Lyra…

—Y ya no estoy enfadada porque me dejaras ahogarme ese día.

Nunca sabrás lo agradecida que estoy de que lo dijeras.

Todos los días pensaba que lo habías hecho, pero oírlo ahora me ha dado un poco de paz.

Tragué saliva para aliviar el peso en mi pecho.

—Gracias, Liam —susurré—.

Pero es demasiado tarde.

—¿Q-qué quieres decir?

Lyra, ¿de qué estás hablando?

Nuevas lágrimas rodaron por mis mejillas.

—Como ya he dicho, tu deuda conmigo no puede saldarse con tu vida.

Así que, por favor…

—hice una pausa—.

Vive.

Y ya que estás, véngame.

—¿Qué?

—¿Quieres callarte de una vez?

¿Qué estás haciendo?

—terció Evelyn de la nada, pero la ignoré.

—Y Elena.

—Ya es suficiente —dijo la marioneta.

Justo en ese momento, sentí que las cuerdas de mis muñecas se rompían.

Antes de que la marioneta supiera lo que estaba pasando, caí al suelo y eché a correr.

El océano ya no estaba lejos.

Un disparo rasgó el aire.

Y otro.

Y otro.

Seguí corriendo sin mirar atrás.

—¡Atrápenla!

—gritó la marioneta.

Era demasiado tarde.

Ya estaba cerca del océano.

—Adiós, Liam —dije, aunque ya no pudiera oírme, y abrí los brazos, cayendo hacia delante, libre al fin, en el océano.

El agua fría me dio la bienvenida.

Lo último que oí fue el profundo zumbido vibrante del océano y luego todo se volvió negro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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