Reencarnado como hijo de Nyx en una novela ¿cómo debo salvar el mundo? - Capítulo 27
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Capítulo 27: 27
Effiro abrió los ojos lentamente.
La luz blanca y brillante sobre su cabeza le resultaba molesta, y se vio obligado a parpadear varias veces antes de adaptarse.
¿Qué demonios había pasado? ¿Dónde estaba ahora mismo?
Poco a poco fue recordando lo ocurrido.
Había llegado a tiempo para enfrentarse al humano corrupto más poderoso dentro del plano creado por el monolito cósmico, y le había derrotado tras hacer una demostración de sus habilidades.
Se había excedido tanto al usar sus habilidades sin medición alguna que cayó inconsciente debido al cansancio.
Por suerte, la bendición de Nyx también aumentaba la recuperación de energía divina, por lo que sus reservas estaban completas.
Ahora que se fijaba mejor en su entorno, pudo ver que se encontraba en una de las camillas de la enfermería.
Lo más probable es que hubiera sido llevado hasta ahí por sus compañeros.
Espera, había salido con vida de aquel lugar tan espeluznante.
Eso significaba que la misión impuesta por el sistema había sido completada.
Sin pensárselo dos veces, reclamó las recompensas prometidas por el sistema.
Felicidades, has completado la misión “Completa la misión del monolito cósmico”. Has ganado +200 xp para todas las habilidades y una nueva habilidad especial relacionada con la sangre de Nyx.
De repente, una pantalla de gacha se materializó frente a él.
Un gacha… un escalofrío recorrió su espalda de solo pensarlo.
El gacha es una mala civilización, recordó.
Pero no podía echarse atrás por algo tan pequeño como eso.
Usó la única tirada que le fue otorgada por el sistema, y miró las luces de colores que giraban constantemente mientras un pequeño mareo se instalaba en él.
Por suerte, el constante giro comenzó a ralentizarse, y finalmente apareció un nombre ganador.
Visión espiritual.
El cambio en él fue instantáneo.
Según lo que entendió de la información transmitida a su cabeza, era un poder pasivo relacionado con la vista.
Le permitía ver el alma de las criaturas y sentirlas en un radio de cien metros, además de otorgarle una percepción capaz de seguir incluso una velocidad de mach 100.
Y hablando de almas…
Justo en ese momento la puerta se abrió de golpe, y un grupo de personas entró en la habitación.
Cómo no, eran sus compañeros.
“¿Cómo estáis, chicos?”
“Te quedas inconsciente, ¿y aún tienes el descaro de preguntar cómo estamos nosotros? Deberíamos de ser quienes te hiciéramos esa pregunta” Luke tenía una sonrisa irónica en el rostro.
“Supongo que, si estás de humor para bromas, entonces te encuentras bien”
Lavinia se dejó caer sobre Effiro con todo su peso, sin importarle el pequeño sonido de sorpresa que escapó de sus labios.
Effiro golpeó su espalda un par de veces, pero finalmente se rindió.
No había manera de quitarse de encima a esa mujer.
“Entonces supongo que todos vosotros estáis bien, ¿verdad? Ningún herido ni nada por el estilo”
“No, todos estamos en perfecto estado. Si no hubiera sido por las pociones de regeneración que nos distes, habría sido una historia con un final diferente”
“Ya veo, es bueno saberlo. Después de gastarme todo el presupuesto acumulado en ellas, más valía que sirviesen de algo”
“Me gustaría saber, ¿puedes ver el futuro o algo por el estilo? Porque casi lo parece”
“Supongo que, en cierto modo, se puede decir que sí” Effiro se encogió de hombros ante la pregunta.
Técnicamente no era mentira.
“De todos modos, no hemos venido solo a ver si te encontrabas bien. La directora nos ha citado en su despacho para dentro de una hora”
“Entonces va a negociar las recompensas con nosotros en breve, ¿eh?”
“Eso parece. ¿Ya sabes lo que le vas a pedir a esa mujer?”
“Por supuesto que ya lo sé. Ahora salir de aquí y dejarme espacio para ponerme en pie, porque me estoy sintiendo incómodo con tanta gente en un espacio tan reducido” casi les echó a patadas, antes de salir de la camilla y abandonar la enfermería.
Se dirigió a su habitación, donde se dio un baño y se cambió la ropa por una muda limpia.
Después de eso, se tumbó sobre su cama a esperar.
Podría tratar de absorber energía divina, pero el proceso actualmente no era tan veloz como para que valiera la pena intentarlo en ese momento.
Así que se quedó esperando, mientras las agujas del reloj giraban lentamente, devorando los minutos poco a poco pero de manera inexorable.
Luke e Izan llegaron en algún momento para prepararse también, y acabaron envueltos en un juego de cartas para pasar el rato.
Al final, decidieron que tal vez no había sido la mejor de las ideas.
Los juegos de cartas, sin importar en qué mundo fuera, eran juegos peligrosos.
Lo que tampoco les impediría volver a jugarlo más tarde, cuando hubieran más personas.
Finalmente, tras una larga espera, la alarma programada en el móvil de Effiro sonó, avisándoles de que había llegado el momento de irse.
Tras ponerse de pie y abandonar la habitación, se dirigieron al despacho de la directora.
Por el camino se fueron encontrando con el resto de los compañeros de sus respectivos equipos, y todos juntos se dirigieron a su objetivo.
Una vez allí, llamaron a la puerta un par de veces, y esperaron hasta que recibieron permiso desde el otro lado.
Todos entraron, tomando asiento frente a la directora.
Joan Myller seguía siendo una mujer tan imponente como siempre, con ese aura de poder contenido que tanto la caracterizaba.
Una vez más, todos se dieron cuenta de lo poderosa que en realidad era aquella mujer.
“Bien, ya que estamos todos aquí reunidos, creo que ya sabéis la razón para que os haya llamado aquí: la recompensa por completar la misión del monolito cósmico”
Su mirada recorrió los rostros de todos y, tras ver que no habían dudas, continuó.
“Tal y como se expresó en la descripción de la misión, podéis discutir conmigo sobre vuestra recompensa. Y, en caso de que sea algo que podamos otorgar sin problemas, entonces se os será entregado. Adelante, empezar”
El primero en hablar fue Alexandro, ubicado en el extremo derecho de la habitación.
“A mí me gustaría recibir una técnica” se acercó a Joan y, tras susurrarle su pedido exacto y recibir un asentimiento, se alejó con una sonrisa satisfecha.
Effiro ya sabía lo que quería, y se sintió disgustado. Ese loco estaba dispuesto a sacrificarse por poder, y le resultaba admirable y estúpido a partes iguales.
Luego fue Luke, quien pidió una roca impregnada del elemento de electricidad.
Fue un pedido simple, pero le resultaría útil en el futuro.
Su habilidad de manipulación de la electricidad podría dar un gran salto gracias al poder contenido en ese tipo de roca.
Izan pidió un mejor arco.
En su opinión, no podía seguir adelante sin un arma adecuada que pudiera seguirle el ritmo.
Lira y María pidieron en tandem.
Ambas deseaban algo simple: una fruta llena de poder divino, para poder avanzar más rápidamente en su acumulación de energía divina.
Jeanne, Mark y Phoebe deseaban algo distinto: acceso a la sala se Kronos.
La sala de Kronos era un lugar en el que el tiempo fluía de manera distinta, mucho más lento que en la realidad.
Por supuesto, eso significaba que tenían tiempo de sobra para entrenar en su interior y mejorar más rápido que en el exterior.
Lavinia quería la oportunidad de matar a una bestia poderosa.
Ella recibiría asistencia para poder hacerse cargo de la criatura a la que decidiera enfrentarse, y era probable que sus habilidades recibieran un gran aumento como consecuencia.
Finalmente llegó el turno de Effiro, sobre el cual estaban puestos los ojos de todos los presentes.
Él simplemente se levantó, se acercó a la directora de la misma manera que Alexandro y, inclinándose sobre ella, le susurró su pedido en la oreja.
“Me gustaría hacer un pedido especial, directora: una audiencia con la SERPIENTE”
Los ojos de la directora se abrieron de sorpresa ante el pedido.
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