Reencarnado como Paladín: Mis Gustos Culposos se Volvieron Reales - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 Resistencia a la Tentación
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5: Resistencia a la Tentación 5: Resistencia a la Tentación La cabaña parecía encogerse con cada minuto que pasaba.
Las velas de llama negra proyectaban sombras que se retorcían como dedos huesudos sobre las paredes cubiertas de enredaderas.
El aire era espeso, cargado con el olor a madera podrida, polvo antiguo y ese perfume embriagador de rosas marchitas y sangre fría que rodeaba a Liliana como un aura.
Yo seguía sentado en la silla vieja, con las manos apretadas sobre mis rodillas y la espada santa apoyada contra mi pierna.
Mi Purity Gauge marcaba 42/100.
Cada vez que Liliana se movía, sentía que bajaba un poco más, como si mi propia luz estuviera siendo succionada lentamente.
Ella se apartó de la ventana y caminó hacia mí con esa gracia lenta y aristocrática que hacía que pareciera deslizarse en vez de caminar.
El vestido negro y rojo se pegaba a su cuerpo con cada paso, marcando la curva de su cintura y el suave balanceo de sus caderas.
Bajo la luz tenue, su piel pálida brillaba como porcelana fina.
—Alex… —susurró mi nombre como si fuera una caricia antigua—.
Sigues luchando.
Es admirable… y terriblemente atractivo.
Me tensé en la silla cuando se detuvo frente a mí.
Estaba demasiado cerca.
Podía sentir el frío que emanaba de su piel, ver el leve movimiento de su pecho al respirar, aunque no lo necesitara.
—Liliana… por favor —dije con voz ronca, juntando las manos como si estuviera rezando de verdad—.
No te acerques más.
Estoy intentando resistir.
De verdad lo estoy intentando.
Ella inclinó la cabeza, y un mechón de cabello negro azabache cayó sobre su hombro pálido.
Sus ojos rojos brillaban con una mezcla de diversión y hambre contenida.
—¿Resistir?
—repitió con voz suave y ronca—.
¿Es eso lo que estás haciendo cuando tu corazón late tan fuerte que puedo oírlo desde aquí?
¿Cuando tu mirada se desvía hacia mi cuello, hacia mis labios, aunque intentes ocultarlo?
[Purity Gauge: 39/100] Tragué saliva con fuerza.
El sistema no me daba tregua.
Liliana se inclinó lentamente, apoyando una mano en el respaldo de la silla, justo al lado de mi cabeza.
Su rostro quedó a solo unos centímetros del mío.
Podía oler su aliento frío, ver el brillo húmedo de sus labios rojos y la forma en que sus colmillos asomaban ligeramente cuando sonreía.
—Eres tan puro… —susurró—.
Tan frágil.
Me dan ganas de romper esa pureza poco a poco, con cuidado, para que dure más.
Para que sientas cada segundo de la caída.
Mi respiración se volvió irregular.
Quería apartarme, pero mi cuerpo no respondía.
Una parte de mí, esa parte oscura que había alimentado durante años con waifus góticas en la madrugada, quería quedarse exactamente donde estaba.
[Purity Gauge: 36/100] De repente, una pantalla azul brillante apareció frente a mis ojos: [¡Alerta!] Resistencia a la Tentación Nivel 1 Activada Por haber resistido activamente la proximidad y las palabras seductoras de una waifu oscura, has desbloqueado la habilidad pasiva “Resistencia a la Tentación Nivel 1”.
Efecto: Durante los próximos 60 minutos, cualquier disminución del Purity Gauge causada por waifus oscuras se reduce en un 50%.
Además, por cada minuto que resistas sin ceder completamente, recuperarás 1 punto automáticamente (máximo +20 puntos).
Un calor dorado intenso recorrió mi cuerpo.
El Purity Gauge subió rápidamente: [Purity Gauge: 36/100 → 62/100 → 68/100 → 75/100] Sentí que una barrera invisible se fortalecía dentro de mí.
El peso en mi pecho se aligeró y pude respirar con más facilidad.
Liliana entrecerró los ojos, claramente sintiendo el cambio en mi aura.
—Oh… —murmuró con una sonrisa peligrosa—.
Tu diosa te ha dado un regalo.
Qué conveniente.
¿Ahora te sientes más fuerte, pequeño paladín?
Asentí, aún con el corazón desbocado.
—Sí… Resistencia a la Tentación.
Me está ayudando a resistirte.
Liliana no se alejó.
Al contrario, se acercó aún más, hasta que sus labios quedaron a solo un suspiro de los míos.
Su cabello negro rozó mi mejilla.
—Qué adorable —dijo con voz baja y posesiva—.
El sistema te da herramientas para resistirme… y tú las usas con tanta determinación.
Pero dime la verdad, Alex.
¿Realmente quieres que me aleje?
¿O solo estás retrasando lo inevitable porque te aterra admitir cuánto deseas que me quede?
[Purity Gauge: 72/100] (la habilidad estaba funcionando, pero aún bajaba lentamente) Cerré los ojos con fuerza y empecé a murmurar una oración.
Las palabras salían temblorosas, pero las repetía una y otra vez como un escudo.
Liliana esperó en silencio.
Cuando abrí los ojos, ella seguía allí, mirándome con una intensidad que me atravesaba.
—Has resistido más de lo que esperaba —dijo finalmente—.
La mayoría de los hombres se habrían rendido hace rato.
Pero tú… tú luchas.
Y eso me hace desearte aún más.
Se enderezó un poco, pero su mano siguió acariciando suavemente mi mejilla con el dorso de sus dedos fríos.
—Escúchame bien, Alex de la Luz Eterna.
No quiero que seas mi esclavo.
Quiero que seas mi paladín.
Mi luz en medio de la oscuridad eterna.
Por eso te invito a venir conmigo al Castillo Nacht.
Allí es donde vivo, oculta entre las montañas negras.
Allí podré protegerte de los cazadores y tú podrás protegerme de aquellos que quieren destruirme solo por lo que soy.
Me quedé en silencio, procesando sus palabras.
¿Ir a un castillo de vampiros?
¿Convertirme en la “propiedad” de una vampira ancestral?
Eso sonaba como traicionar todo lo que la diosa me había dado.
—Liliana… eso significaría dejar atrás mi camino como paladín —dije con voz baja—.
Significaría elegir la oscuridad.
Ella sonrió con una mezcla de ternura y peligro.
—La luz y la oscuridad no siempre tienen que destruirse, Alex.
A veces… pueden bailar juntas.
Ven conmigo.
Dame esta oportunidad de mostrarte que no soy solo un monstruo.
Y yo te daré la oportunidad de ser algo más que un paladín virgen asustado.
[Purity Gauge: 68/100] La habilidad seguía dándome puntos lentamente, pero sentía que mi resistencia se estaba agotando.
La idea de seguirla al castillo era aterradora… y extrañamente tentadora.
Después de varios minutos de silencio pesado, finalmente hablé: —Está bien… Iré contigo.
Pero solo por esta noche.
Solo para encontrar un lugar seguro.
Mañana decidiré qué hacer realmente.
Liliana sonrió satisfecha, con un brillo posesivo en sus ojos rojos.
—Buen chico —susurró—.
Sabía que tomarías la decisión correcta.
Se apartó finalmente y caminó hacia la puerta de la cabaña.
Antes de salir, se giró y me extendió una mano pálida.
—Ven, Alex.
La noche nos espera.
Tomé su mano.
Estaba fría como el mármol, pero su agarre era sorprendentemente firme y gentil al mismo tiempo.
Mientras salíamos de la cabaña hacia la oscuridad del bosque, con la luna roja iluminando nuestro camino, solo pude pensar una cosa: Mi Purity Gauge estaba en 70/100 gracias a la habilidad… pero sentía que acababa de dar el primer paso real hacia mi propia corrupción.
Y lo más peligroso era que… una parte de mí no quería detenerse.
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