Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 103
- Inicio
- Todas las novelas
- Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido)
- Capítulo 103 - 103 Finaliza La Operación
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
103: Finaliza La Operación 103: Finaliza La Operación Nezu verificaba la información a través de su tableta, mientras Aizawa le informaba de los detalles al oído usando los comunicadores y el canal privado de UA.
El Director asentía con cada actualización que recibía, su mente organizando y dando vida a las palabras de Aizawa, analizando las repercusiones de lo que sucedió en aquella ciudad, así como las medidas que su Academia tendría que tomar en el futuro inmediato.
Aunque para algunos la sensación de peligro pudo haberse esfumado, la verdad del asunto es que desde el ataque al campamento de las PussyCats la situación ha venido de mal en peor.
Fracaso tras fracaso por parte de los Héroes Profesionales, victorias a medias que acarrean consecuencias mediáticas, y una constante pérdida de confianza hacia instituciones como UA, la policía y el Gobierno en general.
Nezu preveía un corte gradual en la financiación para los Héroes, tanto su mantenimiento como formación, lo que estiraría los recursos de algunas agencias y obligarían a otras a cerrar, siendo sus miembros absorbidos por las más estables.
Y el mayor problema estaba en All Might.
Sin el Símbolo de la Paz y con casi toda la Liga de Villanos suelta, la criminalidad se disparará en los próximos meses, lo que resultará en una mayor presión para los Héroes Profesionales, lo que resultará en más fracasos a ojo del público.
Y entonces empezará un ciclo destructivo de presión, fracaso, descontento y desconfianza.
Los Héroes de esta generación y la que está en formación se encontrarán con duros desafíos.
Nezu sabía que la batalla no sólo se libraría en las calles, sino en la sociedad, el estatus, la popularidad.
Estaban obligados a proporcionar una figura simbólica que inspirase confianza en el Sistema de Héroes.
No tenían ninguna.
En este momento, no tenían ninguna del calibre que necesitarían.
Nezu fue sacado de sus contemplaciones por las intermitentes luces de las patrullas que se colaban a través de su ventana.
El auto se detuvo y Vlad King salió desde el asiento del copiloto, abriendo la puerta de atrás y tomando al Director para montarlo sobre su hombro.
La mirada del Oso, o Rata o Perro se deslizó al entorno chamuscado, los buzones rotos y las marcas que indicaban fuertes explosiones y colisiones de masas líquidas.
Rápidamente centró su atención en una mujer de cabello rosa que discutía acaloradamente con los pobres oficiales, intimidándolos con su intensa aura depredadora mientras algunos rostros familiares se encogían detrás de ella.
—Vlad, ve allí— instó Nezu a su Profesor.
Fingió no escuchar el sonido que el Héroe emitió al tragar profundamente y se sostuvo firmemente mientras se movían.
Cuánto más se acercaban, más escuchaban de la diatriba furiosa de la mujer, a quien Nezu reconoció como la madre adoptiva de Terumi Tetsumaru y Terumi Mei.
—¿¡Me estás diciendo que las malditas escorias sociales atacan mi casa por segunda vez, buscando dañar a mis hijos por segunda vez, involucrando en esta ocasión a otros niños, y tú exiges sus Licencias para usar sus Dones!?
¿¡Te has vuelto loco o quieres recibir una paliza, bastardo incompetente!?— arremetió ella, provocando que los oficiales retrocedieran un par de pasos con expresiones nerviosas.
Incluso Vlad y Nezu se sintieron avergonzados y confundidos.
—Disculpe la interrupción— intervino Nezu al notar que uno de los oficiales estaba a punto de replicar con más dureza de la conveniente, lo que seguramente complicaría la situación.
La mujer de cabello rosado se volvió en su dirección con ojos encendidos y una mueca furiosa, lo que hizo estremecer incluso a Vlad King.
Desde detrás de ella, Midoriya Izuku abrió los ojos de repente.
—¿Vlad-Sensei?— murmuró lo suficientemente alto como para que Nezu lo oyera y, por extensión, la mujer.
Antes de que Nezu pudiera decir otra cosa para calmar los ánimos, Sakura apareció ante ellos y propinó una veloz bofetada que sacudió las mejillas tanto del Director como del Héroe sobre cuyo hombro se sentaba, dejando a todos los presentes atónitos.
—¿¡Dónde está mi hijo!?— preguntó la mujer con rabia, sus ojos humedecidos taladrando al Director que había aparecido en su hogar y le solicitó permiso para llevarse a Tetsumaru durante la operación de rescate.
Nezu se frotó la mejilla con calma, comprendiendo que la mujer se sentía abrumada tras vivir una experiencia de alto riesgo.
Entendía que esa era una reacción natural para los Humanos.
—¡Dos veces!— continuó ella, derramando su miedo y frustración sobre uno de los que ella consideraba reponsables.
—¡Mis hijos fueron atacados dos veces, mi hogar casi destruido dos veces, y ustedes no hicieron nada!
¿¡Y qué sigue ahora, Director Nezu!?
¿¡Mi familia debe seguir tolerando estas agresiones y pagar por los daños que esos bastardos causan!?
—Por favor, Señora Haruno, le doy mi palabra de que UA se encargará de cualquier inconveniente relacionado con este ataque.
Proporcionaremos financiación para los daños a su hogar, así como los gastos médicos para nuestros estudiantes— declaró Nezu con honestidad.
Pero sus palabras no parecieron aliviar en lo absoluto a esta madre.
Sakura parpadeó un par de veces, su rabia esfumándose y siendo reemplazada por decepción.
Ella dirigió una mirada vacía a Nezu, negando levemente con la cabeza.
—¿Usted cree que con dinero todo está arreglado?
¿Qué pasará cuando ataquen de nuevo y mis hijos no puedan detenerlos?
¿Qué hará usted si uno de ellos muere también?
¿O mi esposo, o yo misma?
¿Qué hará su dinero entonces?— concluyó Sakura con un susurro, dándole la espalda a Nezu y a los oficiales, dirigiéndose a los brazos de su esposo en búsqueda de consuelo.
El Director suspiró, dejando en paz a la mujer y llamando a sus alumnos que observaban todo en incómodo silencio.
Aparte de Endeavor, era probable que los padres de los demás chicos reaccionasen de la misma manera.
******************************* De vuelta en Yokohama, Tetsumaru no cesó sus actividades hasta bien entrada la noche.
Con el permiso de Aizawa y la seguridad de Nezu de que sus padres y su otra mitad estaban bien, el shinobi dedicó los restos de su chakra a la asistencia de los Héroes en sus esfuerzos de búsqueda, rescate, transporte y otras tareas menos violentas.
Si bien no podía enviar enormes olas de Arena, aún podía atravesar escombros y levantarlos, mover heridos y usar su velocidad y movilidad superior para llegar a lugares que para otros sería complicado sin equipo de apoyo.
La batalla en los alrededores del Bar apenas provocó daños materiales, y casi ningún herido.
Pero en la otra ubicación la historia era diferente.
En cuanto Endeavor enfrentó a quien Tetsumaru estaba seguro que era el All Might malvado, las cosas escalaron progresivamente: Ondas de choque que sacudieron la tierra, escombros voladores que cruzaron cientos de metros hasta caer sobre algún que otro desafortunado y el torbellino de fuego que fue esparcido sobre una gran área en forma de lluvia ardiente, hiriendo a muchos.
Luego, según le informó Aizawa, vino la pelea entre los pesos pesados.
Si el intercambio de golpes entre All Might y el Nomu de la USJ fue devastador, Tetsumaru ahora se dio cuenta de lo realmente peligroso que era combatir en las calles de una ciudad.
Cosas que no se muestran en la mayoría de las historias por cuestiones del público objetivo, pero que en este mundo ocurrían sin filtros.
Tetsumaru vio restos humanos aplastados bajo pilas de escombros, autos volcados y en llamas con siluetas ennegrecidas dentro, extremidades en plena calle, manchones de sangre decorando algunas paredes, fragmentos de hueso entremezclados con cabello húmedo.
—A esto se refieren con tragedia…— pensó con un suspiro interno.
Aunque no se sintió a gusto con la situación, había una especie de bloqueo en su mente que le impedía derrumbarse y vomitar.
Pudo haber sido el personaje al que encarnó, o tal vez su falta de emociones como consecuencia de ser la mitad de Mei.
Pudo deberse al hecho de que, a pesar de la nueva resolución que lo impulsó a involucrarse tanto en esto, aún se sentía alejado de estas personas…
—Ugh no, eso es muy oscuro— negó Tetsumaru con una mueca, decidiendo dejar de lado pensamientos tan extraños y centrarse en sus deberes.
Más tarde visitaría a Ragdoll.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com