Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 110

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido)
  4. Capítulo 110 - 110 Dormitorios III
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

110: Dormitorios III 110: Dormitorios III Tetsumaru sufría genuinamente.

Estaba desnudo, entrelazado con una belleza de clase Mundial que lo montó como si su vida dependiera de ello por horas.

Y aún así seguía sufriendo.

Su resistencia sobre humana no cubría algunos aspectos más mundanos, como la incomodidad que precede a muchas eyaculaciones consecutivas.

Incapaz de conciliar el sueño nuevamente, Tetsumaru intentó despegarse a la chica aferrada a él, sin mucho éxito.

—Hngh, no fastidies— se quejó Mei con un murmullo somnoliento, apretando más su agarre y hundiendo su rostro en el cuello del pobre Tetsumaru.

No fue hasta casi dos horas después que la kunoichi despertó por completo, frotándose con diversión y alegría contra su otra mitad.

—Fufu, buenos días lindura.

¿Dormiste bien?— se burló Mei, consciente de la cantidad de semilla que invadía su interior en este momento y, en consecuencia, del estado actual del shinobi.

—…¿Te gustaría averiguarlo?— sugirió Tetsumaru, su tono ligeramente gruñón.

—Hmm~ No, estoy bien así— ronroneó ella.

Ambos se levantaron y se avergonzaron al notar el desastre que había en la cama, principalmente aquél que chorreaba de entre las piernas de Mei.

Rápidamente limpiaron tanto la habitación como el baño, así como sus propios cuerpos.

Tetsumaru advirtió sobre sus hijos navegando dentro de Mei, pero ella lo tranquilizó recordándole que era una fecha segura, y que ya tenía contramedidas.

Resuelto el asunto, la pareja se preparó el desayuno y empezaron a discutir el siguiente paso de sus vidas.

Tetsumaru sorprendió a Mei al formar una pequeña ráfaga de viento desde sus dedos, explicando su descubrimiento el día que se pelearon.

—Creo que, como mínimo, podemos usar individualmente los Elementos de los que disponemos.

Mi Liberación Imán consta de Viento y Tierra, y estoy muy seguro que hay rayo también.

Tú tienes agua, y definitivamente fuego.

Sólo falta la Tierra— dijo usando el vínculo para mantener las cosas privadas.

Le mostró a Mei un diagrama del cuerpo humano en el que estaban todos sus puntos Tenketsu.

—Ya no tenemos que perder el tiempo con esto.

Sólo necesitamos un método seguro para desarrollar y recrear el Ninjutsu tradicional.

Mei escaneó el diagrama y frunció el ceño, mirando a Tetsumaru con celos destellando en sus ojos.

—Así viste a las gatas de nuevo.

¿Desde cuándo tienes esto en tus manos, y cuándo pensabas compartirlo conmigo?— cuestionó ella.

—Lo obtuve durante la búsqueda.

Y cuando regresé estaba realmente cansado y ayer no me dejaste hacer nada más— se excusó Tetsumaru.

A regañadientes, Mei aceptó su culpa.

—Esto es un paso, pero nunca he podido usar fuego sin lastimar mis vías de chakra.

Saber dónde están es una cosa, pero saber cuáles usar es otra muy diferente— comentó con expresión pensativa.

—Tengo una idea sobre ese asunto…

Pero requerirá sacrificar algo a cambio— insinuó Tetsumaru.

Mei lo miró fijamente durante un rato.

La mesa del comedor quedó en silencio y las tostadas a medio comer se hicieron a un lado, ignoradas ante la magnitud del problema.

—Geez…

¿Qué sugieres?— preguntó Mei con un suspiro.

No se le ocurría nada y escuchar la propuesta de su otra mitad no haría daño.

—No tenemos guía, ni un maestro.

No tenemos pergaminos con Ninjutsu ni somos invulnerables a las consecuencias de experimentar con chakra.

En el mundo de Naruto, muy pocos shinobi saldrían de ese estancamiento— comenzó Tetsumaru.

Mei asintió en acuerdo.

Incluso los genios del calibre de Orochimaru y Minato recibieron instrucción en la niñez.

—Pero la cosa es que no estamos en el mundo de Naruto— Tetsumaru liberó chakra y atrajo su traje con los conductos llenos de arena.

—La tecnología Mei, la tecnología es nuestra ventaja.

Mei guardó silencio un rato, considerando las palabras de Tetsumaru mientras observaba la pieza de apoyo.

Era cierto que este mundo tenía muchos elementos de ciencia ficción, y sin duda UA estaría entre los lugares con más conocimiento y recursos avanzados.

Sin embargo, era imposible acceder a tales recursos sin ofrecer nada a cambio, en incluso si lo permite Nezu, no podrían ser ayudados si no compartían información.

Tal y como ocurrió con Ragdoll.

—Estaríamos exponiendo casi todas nuestras cartas, Tetsumaru.

¿Confiarías a ese nivel en estas personas?— cuestionó Mei con expresión dudosa.

Como transmigrante, la necesidad de ocultar la mayor cantidad de información era algo básico, y como encarnación de una kunoichi, la idea de exponer sus habilidades era repulsiva.

Su propio cuerpo rechazó tal posibilidad.

—Mei, eres consciente de que ahora puedo usar Shunshin no Jutsu.

¿Sabes cómo ocurrió eso?— preguntó Tetsumaru y Mei sintió que no le gustaría la respuesta.

—¡No me salgas con alguna mierda My Little Pony de la amistad, por favor!— gimió la niña con fastidio.

Tetsumaru se levantó de su silla y rodeó la mesa, abrazando a Mei desde atrás y dándole un beso en la mejilla.

A su pesar, Mei sintió como el desdén desaparecía sin explicación lógica.

—Ni yo mismo puedo explicarlo.

Sólo sentí que podía hacer mucho más, sin importar las palabras de Vlad o Aizawa.

Fui contra mi naturaleza, contra mi propio desinterés en todo.

No por ti, no por mí, no por la amenaza de un infierno esperando nuestros orificios o por un sentimiento de deber fuera de lugar.

Fue simplemente porque podía, porque quería— Tetsumaru retiró la silla con Mei sentada en ella, dándole la vuelta y obligándola a mirarlo a los ojos.

El shinobi se hincó sobre una rodilla, sonriendo tiernamente a su otra mitad.

El corazón de Mei latió más rápido que antes, un brillo fugaz iluminando sus ojos.

—No te pido que renuncies a tu vida por el bienestar de un extraño.

Te pido que tomes mi mano, me acompañes, me aconsejes, me regañes, me cuides y me ayudes.

Te pido que confíes en mí.

Mei se pellizcó el brazo discretamente, sacándose a sí misma del embelesamiento en el que había caído.

—¿¡Me estás pidiendo un favor o proponiendo matrimonio!?

— se quejó ella, agitando las manos con exasperación.

Aún así, Tetsumaru continuó sonriendo, esperando por una respuesta que él ya conocía.

Mei se enfurruñó ante la condescendencia de su otra mitad, pero poco podía hacer.

—Tch, como sea.

¡Pero no hagas estos dramas si no vas en serio!— advirtió ella.

Tetsumaru se rio entre dientes y la atrajo a un abrazo, derritiendo a la temperamental kunoichi.

Su sonrisa petulante desapareció cuando ella lo tiró sobre la mesa y exigió acción.

************************************** Esa misma tarde, Mei se centró en estudiar y memorizar el diagrama que le dio Tetsumaru, así como practicar el Shunshin no Jutsu.

Aunque Tetsumaru usaba viento para su técnica, el funcionamiento interno era el mismo y Mei pudo lanzarse a altas velocidades a lo largo del enorme campo.

Dados los acontecimientos actuales, ellos seguían siendo los únicos de la clase 1-A en incorporarse a los dormitorios.

Todoroki llegaría hoy, pero Aizawa debía tener incómodas charlas con las familias de los demás.

Tetsumaru le deseó suerte.

Así que para aprovechar el tiempo y darle descanso a sus pelotas, Tetsumaru instó a Mei a dominar el Shunshin mientras él experimentaba con la Liberación de Viento.

No tuvo el tiempo para hacerlo antes, pues cada brizna de chakra era valiosa.

Aún no se recuperaba del todo, y los constantes asaltos de Mei no ayudaban.

Pero mientras el shinobi intentaba contener una cuchilla de Viento sobre su palma y Mei se estrellaba contra las ramas de un árbol, dos figuras y media se acercaban a su posición.

Tetsumaru se volvió en cuanto entraron en su rango de percepción, mirando a un vendado Hawks, a Nezu sobre su hombro, y una señora vestida con traje formal que lo estudiaba atentamente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo