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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 112

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112: Rechazo 112: Rechazo  —Me alegra ver que retomas tu entrenamiento, Tetsumaru-Kun— saludó Nezu cálidamente.

El shinobi asintió, dedicando un breve saludo a Hawks.

No se molestó en dedicar una segunda mirada a la mujer mayor, pues ya sabía quién era ella.

Lo que no sabía, ni le importaba realmente, era lo que buscaba al venir aquí.

—Quisiera hablar con usted sobre eso, de hecho— sugirió Tetsumaru, centrándose en el Director.

Un brillo curioso destelló en los ojos de la criatura.

—Podemos ir a un lugar más privado entonces.

Así podremos conversar mejor— dijo con esa sonrisa inocente que no lograba engañar a Tetsumaru.

—No, cuando estas personas se vayan hablaremos— respondió el pelinegro tajantemente.

Los párpados de la mujer temblaron levemente.

Durante toda la interacción, permaneció en absoluto silencio, observando tanto a Tetsumaru como a Mei, quien se frotaba la cara furiosamente tras clavarse contra los árboles en su práctica del Shunshin no Jutsu.

—¿Un poco duro, no?— comentó Hawks con una sonrisa.

Después de aquel incómodo intercambio, Mei fue llamada y el grupo se trasladó a la oficina de Nezu.

Como era habitual, Nezu sirvió café a la pareja y todos tomaron asiento, con Mei y Tetsumaru en un lado, mientras Hawks y la Presidenta de la Comisión de Seguridad Pública en el otro.

Tal y como esperaba Tetsumaru, el primer tema a tratar fue su uso ilegal de veneno.

Lo que, de nuevo, no comprendió fue el porqué esto era incumbencia para la anciana.

—¿Puedes producir arena venenosa en tu cuerpo sin lastimarte?— preguntó ella con tono serio y rostro inexpresivo.

El shinobi sabía como jugar del mismo modo.

—Puedo hacer que mi arena sea venenosa, pero también puede afectarme si no tengo cuidado— respondió con tono plano y rostro aburrido.

—¿En tu boca?

¿O viene de tu estómago?— inquirió la mujer.

—Viene de donde necesito que venga— dijo Tetsumaru, dejando salir una pequeña nube de su boca y sus palmas.

—¿Por qué lamiste el ojo de esa criatura entonces?

—Tenía las manos ocupadas.

Escupirla no era opción, pues había interferencia magnética en la zona y perdería el control sobre mi arena si se alejaba demasiado.

Fueron y vinieron con el mismo ritmo, ambos con calma, rostros inexpresivos y tonos tan aburridos que Hawks casi se quedó dormido y Mei empezó a peinarse con un cepillo que sacó Dios sabe de dónde.

La Presidenta estaba interesada en la forma y las aplicaciones de la Satetsu con veneno, mientras Tetsumaru se mantuvo fiel a la patraña de que su habilidad operaba como un Quirk y que el veneno era algo natural que podía producir él mismo.

Al mismo tiempo, Mei y él mantenían una conversación propia a través de su vínculo.

El dúo sospechaba de las intenciones de la mujer, y francamente no sabían si se podía confiar en ella o no.

Gente como Nezu, All Might y Aizawa eran una cosa, pues incluso sin saber mucho de la obra original, Tetsumaru sintió que podría confiar en ellos.

No sabía nada de esta mujer, y no le daba buena vibra.

—Después del incidente en Yokohama y el retiro oficial de All Might, el Sistema de Héroes entró en una etapa muy complicada, jóvenes Terumi— dijo la Presidenta, cambiando el tema abruptamente tras una sesión de casi veinte minutos de preguntas y respuestas sosas.

Hawks se sobresaltó ligeramente y Mei desvió su atención hacia la mujer de nuevo.

—La criminalidad ya empieza a aumentar a medida que la noticia se asienta en las mentes de la población.

Esperamos un índice significativamente mayor al final de este año— continuó ella.

La pareja asintió en comprensión.

Era algo que se veía venir, después de todo.

Lo único de lo que eran conscientes ahora era que habría una especie de guerra en algún momento futuro.

Sospechaban quién la instigaría.

—He seguido su desempeño muy de cerca.

Fuertes más allá de toda expectativa, discretos al punto de que muchos de sus compañeros de primaria pensaron que no poseían Dones, habilidades en combate de primer nivel y un dominio asombroso de sus Quirks, los cuales son bastante letales por sí mismos.

Y soy consciente de lo decisivos que llegan a ser cuando se trata de someter villanos, como ocurrió con los atacantes de la USJ y todos los Nomu que derribaron en solitario.

Una hazaña que muchos Profesionales no pudrían hacer.

—Vaya al grano, Presidenta— interrumpió Mei de repente, ganándose una mirada penetrante de la mujer.

—Lo que intenta decir es que nos gustaría extenderles una invitación a la Comisión, chicos— intervino Hawks, notando la animosidad entre su jefa y los hermanos Terumi.

—Sus habilidades son valiosas, sobre todo cuando se considera su edad.

Y lo más importante, ninguno de ustedes parece ajeno a la crueldad que hay en el mundo— insinuó la Presidenta.

Los ojos de Mei y Tetsumaru se entrecerraron ligeramente.

—¿Tiene algo que opinar en esto, Director?— preguntó la kunoichi, dirigiéndose al silencioso Nezu.

—Podemos proporcionarles las instalaciones y el equipo necesario para su desarrollo— continuó la Presidenta, sin permitirle a la rata responder.

No obstante, esa declaración sólo hizo que la pareja desconfiara más de ella, aunque no lo demostrasen externamente.

Tetsumaru analizó rápidamente la situación y decidió que los juegos no tenían sentido.

—A penas confiamos en el Director Nezu y Aizawa-Sensei.

Hay muchas cosas que no vamos a compartir con nadie, ni siquiera nuestros padres.

Tú estás muy abajo en esa lista, por no decir al fondo.

Ir contigo significaría expandir el número de individuos con información sobre nuestras habilidades, y eso me temo, es algo que no estamos dispuestos a permitir.

¿O estás dispuesta a permanecer en la oscuridad sobre el funcionamiento de tus…

Agentes?— expuso Tetsumaru, con una nota dudosa al final.

La Presidenta miró detenidamente al shinobi, luego a la kunoichi.

—¿Se negarían a servir a su Nación por algo tan mezquino?

¿O debo preocuparme por aquello que esconden tan celosamente?— inquirió la mujer, su tono gélido y amenazante.

—En espíritu, somos occidentales— Mei se encogió de hombros.

—Y lo otro no es asunto tuyo.

***********************************************  El automóvil lujoso dejó a Todoroki Shoto a las puertas de UA.

El sol se ocultaba en la distancia, bañando el amplio terreno en una suave luz anaranjada.

El viento era cálido y el bullicio de la ciudad quedó atrás.

El joven de expresión seria llevó sus pertenencias a las nuevas instalaciones que le fueron asignadas a él y su clase, su mente ocupada con la conversación incómoda que tuvo con su progenitor horas antes de venir.

Todavía le sorprendía el patético estado en que se encontraba.

Endeavor recibió una paliza por parte de All For One tal y como le sucedió a Best Jeanist, Edgeshot, Gran Torino y Hawks.

Moretones en todo su cuerpo, huesos adoloridos, vendajes de pies a cabeza y un brazo roto envuelto en yeso.

Shoto nunca imaginó verlo en tal malas condiciones.

Eso le hizo cuestionar qué clase de enemigos se escondían allí afuera.

Si este absoluto desconocido, desde la perspectiva de Shoto, salido de la maldita nada pudo barrer el piso con los Profesionales del Top 10…

¿Qué más había en las sombras?

Sus propios compañeros, Midoriya Izuku, Terumi Mei y Terumi Tetsumaru eran individuos de los que nunca oyó hablar antes de UA.

Al menos, no había información destacada de ellos como sí ocurría con Iida Tenya o Yaoyorozu Momo.

—¡Debes esforzarte más, Shoto!— había dicho su padre con un gruñido.

Esas palabras golpearon al joven más que nunca.

No por el hombre que las dijo, sino porque eran ciertas.

Él no podía estancarse, no debía quedarse atrás.

No toleraría otra situación como la vivida durante la Operación de Rescate de Sero.

No estaría satisfecho con estar a la espalda de otros debido a su incapacidad.

Tetsumaru le demostró que no había excusas por edad o condición de Estudiante.

Todo se reducía a si eras útil o no, capaz o no.

Y Shoto era capaz.

Él sabía que era jodidamente capaz.

Su mirada determinada tembló levemente al encontrar a otro individuo familiar doblando una esquina, dirigiéndose en la misma dirección que él.

Su cabello rubio en puntas lo hacía destacar casi tanto como sus ojos afilados y su ceño fruncido.

Una mueca de fingido desdén retorció sus labios al notar la presencia de Shoto.

—¿Qué haces aquí, mitad-mitad?— cuestionó con tono cortante.

—Me instalo, al igual que tú— fue la breve respuesta de Shoto.

Bakugo resopló y continuó su camino.

Shoto lo siguió de cerca, ambos acercándose a la entrada en silencio.

Fue el chico de cabello blanco y rojo quien lo rompió primero.

—¿Cómo lo tomaron tus padres?— preguntó.

Bakugo le dedicó una breve mirada de reojo, ordenando sus pensamientos antes de dar una respuesta.

—Mamá me gritó y le gritó a Aizawa-Sensei, pero ella comprende que mi potencial se desarrollará mejor aquí— admitió el rubio.

Estuvo a un segundo de preguntar por la situación de Shoto, pero luego recordó sus circunstancias familiares.

Aizawa ni siquiera tuvo que visitar a Endeavor en persona.

El hombre mismo apoyó la idea de los dormitorios incluso antes de ir a Yokohama a recibir una paliza.

Cayendo de nuevo en el incómodo silencio, el dúo finalmente alcanzó las puertas del complejo y entró, escaneando los alrededores mientras se dirigían a la sala.

Un olor a comida asaltó sus fosas nasales, y marcas húmedas con forma de pies trazaron un camino por el piso que conducía a la cocina.

Al doblar una esquina del pasillo, se toparon con una empapada Mei, cubierta únicamente por una toalla blanca y con un plato de comida en las manos, ya devorando su contenido mientras caminaba de regreso, muy probablemente, a su habitación.

—Que onda perros— saludó ella casualmente, pasando junto al dúo sin preocupación alguna.

El olor a jabón reemplazó el de la comida y la vista dejó atónitos a los dos adolescentes.

Un leve rubor coloró sus mejillas y una sensación de triunfo invadió sus corazones.

Shoto incluso dio un sincero agradecimiento a su padre en su corazón.

El hombre a veces acertaba en sus decisiones.

***************************************************  Disculpen la tardanza.

Pudo haber sido el período sin escribir, pero me he estancado demasiado estos días weyes.

Tengo el camino general de lo que quiero hacer, pero no me salen los párrafos como los quiero ni los diálogos.

He hecho como cuatro borradores para poder continuar desde donde lo dejé.

Maldita sequía de inspiración.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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