Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 113
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- Capítulo 113 - 113 Tecnología
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113: Tecnología 113: Tecnología En algunas obras de ficción, la Ciencia y la Tecnología le dieron a individuos más “comunes” la capacidad de enfrentar amenazas de naturaleza incomprensible.
Es común en las historietas norteamericanas que máquinas imposibles dobleguen las leyes de la realidad de formas que sólo le son permitidas a entidades superiores.
En otras obras, es común que lo sobrenatural se combata con lo tecnológicamente avanzado, como es el caso de aquel Universo sumido en la Guerra por el dominio de la Galaxia.
Entidades ancestrales a las que los mortales sólo pueden concebir como Dioses, desafiadas y estudiadas por mentes brillantes cuya única limitante suele ser tiempo y recursos.
El Mundo de Naruto no era la excepción.
Lleno de misticismo y un sistema de poder basado en lo fantástico, lo imposible y lo sobrenatural, el Mundo Shinobi no estuvo exento de estas mentes brillantes.
Tómese al extinto País del Cielo.
Un elemento no canónico, pero interesante por lo avanzado de sus métodos.
Maquinaria genuina, operando bajo principios mecánicos y místicos en una armonía única.
Tómese al Investigador y creador de la Técnica Prohibida Quimera, Hiruko de Konohagakure.
Un genetista como ningún otro, capaz de hacer aquello por lo que las Aldeas, en su barbarie, sólo podrían haber conseguido al raptar shinobi portadores de Kekkei Genkai y obligarlos a tener descendencia.
Tómese a Orochimaru, el máximo exponente de la Ciencia y lo Místico que sí es parte del Canon.
Sus hazañas para con el estudio del Chakra y sus muchos misterios no tiene igual en el Mundo Ninja.
Mucho es lo que habría logrado si hubiese contado con equipo de mayor calidad.
Y si bien Tetsumaru y Mei no tenían el genio de aquel enigmático personaje, sí contaban con tecnología muchísimo más avanzada y apoyo en su búsqueda del poder.
—¡Pero esto es innecesario, Tetsumaru!— se quejó Mei a través del vínculo mientras su cuerpo era objeto de estudio por un selecto grupo de investigadores.
Nezu y Tetsumaru observaban desde un costado, con el Director sentado sobre una plataforma de Satetsu flotante mientras ejecutaba algunos comandos en su tableta.
—Es por el bien de la Ciencia, Mei— respondió Tetsumaru, filtrando un poco de las sensaciones que tenía al mirar a la kunoichi en ropa interior atada a una mesa fría de metal con correas mientras su piel era cubierta por un sin número de sensores unidos a cables.
Una enorme pantalla en el centro dibujaba un holograma del cuerpo de Mei.
Al lado del mismo, una imagen digital representaba el esquema con los puntos Tenketsu que Ragdoll proporcionó al shinobi.
Los sensores analizaban la firma energética de Mei, específicamente el aspecto Yang del chakra.
Tetsumaru pensó que, al originarse en las células, esa parte del chakra debería ser medible.
No estaba del todo equivocado.
Nezu ya había desarrollado un método para preservar el chakra puro en contenedores.
Lo estudió detalladamente, fascinándose más por el aspecto Yin que otra cosa, pues aún con todo el equipo a su disposición, no pudo cuantificar esa otra mitad del chakra.
Pero la mitad Yang era suficiente.
—Ya puede comenzar— llamó Nezu de repente.
Tetsumaru asintió y envió el mensaje a Mei, quien permanecía dentro de una cámara de cristal para asegurarse que los sensores no se vieran interferidos por agentes externos.
La kunoichi procedió a movilizar lentamente la energía en su cuerpo, acumulándola en grandes cantidades y manteniéndola por debajo del punto de estrés de sus Tenteksu.
Los sensores trabajaron, buscando cualquier anomalía presente en el Sistema Nervioso, el cual era el medio por el que las vías de chakra dispersaban esa energía a todo el cuerpo.
—Aumento térmico en la sección del esófago— alertó uno de los investigadores, sus ojos pegados a la pantalla donde una lluvia de datos descendía rápidamente.
Nezu recibió los datos y los analizó.
Tetsumaru intentó echar un vistazo, pero no entendió una mierda y se resignó a confiar en la rata/oso/perro.
Para él, las cosas eran mucho más simples.
—Inicien Tomografía de Resonancia Bio-Cuántica— ordenó el Director.
Tetsumaru puso los ojos en blanco por los términos cliché, pero guardó silencio, comunicándose con Mei en su lugar.
—Acelera la producción en todo el cuerpo.
—Si alguno de estos pervertidos me mira más de un segundo, arráncales los ojos— replicó ella, incómoda por la exposición de tanta carne ante los muchos hombres adultos del lugar.
El chakra se encendió y Mei apretó los dientes, obligándolo a fluir intensamente a lo largo y ancho de su cuerpo.
Era diferente a inundar sus brazos y espalda para golpear, o sus piernas y columna para moverse a altas velocidades.
Cubrir todo el cuerpo con chakra de ese modo sólo lo hacen unos pocos individuos.
Poco a poco, el diagrama vacío que representaba el cuerpo de Mei en tiempo real se llenaba con pequeños puntos y canales diminutos que se asemejaban al ya mencionado sistema nervioso.
Encontrada la frecuencia correcta y sabiendo qué buscar, los Sensores fueron reprogramados y, con el esfuerzo de Mei, pudieron rastrear cada firma de calor anormal en su cuerpo.
En dos minutos, todo el camino que el chakra usaba para circular el cuerpo de la kunoichi fue mapeado con éxito.
Tras un rato de análisis y miradas mortales por parte de Mei, fue el turno de Tetsumaru de entrar a la sala y ser mapeado.
Esta era la primera fase de su próximo plan de entrenamiento.
Para asegurarse de no explotar o sufrir un ataque al corazón, Tetsumaru se encargó de explicar más detalladamente el proceso por el que podían ejecutar sus técnicas, así como los peligros de la experimentación.
Con la información otorgada, Nezu usó su poderosa mente para encontrar una solución.
Lo que hacían ahora era poner a prueba esa idea.
Primero, mapearían las llamadas vías de chakra y Nezu desarrollaría un programa para ejecutar simulaciones confiables sobre los efectos del movimiento de la energía, las ondas, la intensidad, la resistencia de los puntos, etc.
Con este programa a su disposición, Tetsumaru y Mei procederían a moldear chakra con el uso de los sellos en patrones diferentes, provocando los movimientos específicos en las zonas específicas que cada sello desencadena.
De este modo, según el Director, el programa ejecutaría las simulaciones y buscaría los patrones más seguros, descartando todo aquello que produjera tensión a sus Tenketsu o directamente hiciera estallar las vías u órganos cercanos.
No era perfecto, y había información con la que Nezu no contaba: La influencia del aspecto Yin en todo el proceso.
Como energía más esotérica, Nezu no pudo detectarla y ni Tetsumaru ni Mei tenían la suficiente habilidad para jugar con ambas mitades por separado.
No se atrevieron a hacerlo tampoco.
Así que debían actuar con cuidado de todas formas.
Pero esto significó un avance enorme en el desarrollo del Ninjutsu.
Y algo de lo que Nezu no era consciente era que la condición de la pareja como encarnaciones les daba cierto instinto, o tal vez memoria muscular, a la hora de tejer sellos para desatar una técnica.
En el caso de Tetsumaru, casi todas las técnicas del Tercer Kazekage le eran desconocidas ya que Sasori ni de chiste dominó el Elemento Imán y la Satetsu del mismo modo que el hombre.
Mei lo tuvo un poco más fácil en este sentido, ya que la mujer que encarnó tuvo más participación en pantalla/página, y no fue la única usuaria de agua, vapor y lava de la historia.
Orochimaru pudo haber tenido una mente única.
Hiruko pudo haber perseverado en su campo.
Los shinobi del País del Cielo pudieron haber contado con conocimientos mecánicos adelantados a su época.
Pero Tetsumaru y Mei tenían el poder de una sociedad moderna respaldándolos, así como el apoyo de una de las criaturas más inteligentes del mundo, sino la mayor.
********************************* Ah, para quien pregunte y no se haya dado cuenta: Soy consciente que el Yōton de Terumi Mei (la Original) no es magma puro como el de Roshi/Son Goku.
Según la traducción, incluso le dicen Elemento Disolución y todo eso (Yōton también es como le dice Roshi a sus técnicas de Lava).
Sin embargo, por motivos cinematográficos he decidido darle Lava desde el principio y no ese moco verde y feo.
Mina ya tiene un ácido, no necesitamos otro.
Nomás aclaro porque la Lava vendrá pronto y no quero al Kabuto ajustándose los lentes y diciéndome: “huh, Mei Terumi no posee Lava, eso es cosa del anime”.
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