Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 12
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- Capítulo 12 - 12 Comienza La Trama
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12: Comienza La Trama 12: Comienza La Trama Tetsumaru y Mei ocuparán los lugares de Koda y Sato~ *************************************************************** -Pensamientos puros, pensamientos puros.
Estas no son personajes de anime que puedes profanar en un gang bang interracial.
Son niñas, menores, y tú tienes la edad suficiente para ser su padre- se recordaba Terumi Mei en su mente con reproche.
Sus ojos miraban fijamente un punto en la pared mientras se cambiaba a ropas más deportivas, por orden de Aizawa, ya que iban a hacer alguna especie de pruebas de Quirk.
A su alrededor, varias adolescentes, algunas de ellas con cuerpos que te harían reconsiderar esa idea, se desvestían como si no hubiera un pajero degenerado con conflictos de género y con más de treinta años junto a ellas.
Sin que Mei se diera cuenta, su estado puro de concentración para evitar cometer algún pecado que condenase su alma a una eternidad de penes sobre alimentados y venosos había llenado de tensión los vestuarios.
Algunas chicas se preocuparon por ella, pero dudaron en acercarse al sentir el aura pesada que emanaba de la chica de ojos verdes.
-¿Um…
Terumi-san, verdad?
¿Está todo bien?
– preguntó Momo Yaoyorozu después de armarse de valor.
-Sólo Mei y sí, todo está bien- respondió con tono severo, sin atreverse a mirar a la chica.
Mei sabía que si lo intentaba, sus ojos vagarían al frágil sujetador que emprendía su propia batalla para contener los insultantemente provocativos pechos de la chica.
-Ah, ya veo…
– la voz de Momo se fue apagando hacia el final, incómoda por la situación y algo afligida por el tajante rechazo de la chica.
El ambiente no mejoró mucho hasta que terminaron de cambiarse, momento en el cual la pesada aura de Mei desapareció como si nunca hubiera estado allí.
Tanto ella como el resto de las chicas dieron suspiros de alivio.
-Definitivamente no está bien- pensaron las demás con gotas de sudor en sus frentes.
Una vez que estuvieron afuera, Mei y Tetsumaru dieron todo de sí para mantenerse al margen mientras Aizawa se metía con los estudiantes.
El profesor notó que mientras jugaba con sus alumnos y los asustaba, los hermanos Terumi se mostraron poco impresionados en todo momento.
Incluso Todoroki reaccionó un poco, pero la sonrisa confiada de Mei y la inexpresividad de Tetsumaru nunca flaqueó.
Tras la demostración de Bakugo y de gritarle a una pelota que muriera, comenzaron las pruebas.
En la carrera de 50 metros, Mei compitió contra Aoyama en lugar de Mina, sorprendiendo a Iida cuando llegó a la meta en tan sólo 3,50 segundos.
Por su parte, Tetsumaru compitió con Tusyu, obteniendo la misma marca que su otra mitad mientras montaba una plataforma de su Arena de Hierro.
Las acciones de los hermanos no pasaron desapercibidas para Bakugo, cuya expresión se retorció en confusión e ira.
Por un momento, se olvidó de que confrontar a ambos como hacía con Deku no era la mejor de las ideas.
-¿¡Qué significa esto, bastardo de ojos feos, y tú, pelo de cobre!?
– gritó con los puños apretados mientras pisaba fuerte hacia el pelinegro.
Antes de que su mano sujetara la camiseta de Tetsumaru, su muñeca fue interceptada en un apretón que envió una sacudida de dolor al rubio.
Sus ojos parpadearon al ver la pálida mano que lo sujetaba.
-Dejen de jugar y quítense del camino.
Sus compañeros van a empezar la carrera- amonestó Aizawa perezosamente.
Tras sus palabras, Tetsumaru soltó a Bakugo y caminó a su lado con indiferencia, sin siquiera dirigirle una palabra.
Las venas palpitaron en la frente del chico explosión, la indignación y la ira alcanzando nuevos límites.
Pero no volvió a actuar impulsivamente.
Su muñeca aún tenía la marca de los dedos de Tetsumaru, lo que lo hizo enojar más, pero también le recordó su anterior confrontación con ambos hermanos.
Por su parte, Aizawa entrecerró los ojos ante la mecánica de los hermanos.
Durante el examen práctico, ambos obtuvieron la misma cantidad de puntos al destruir a los robots, siendo la única diferencia la mayor cantidad de participantes que Tetsumaru ayudó.
Y ahora, ambos llegaron a la meta en el mismo tiempo.
-La niña no está usando su Quirk de agua en lo absoluto.
Esto fue realizado con pura fuerza física.
Y el chico…
Pudo acelerar en un instante, así como detenerse en cuanto cruzó la meta y su equilibrio no flaqueó en ningún momento- pensó analíticamente.
En la prueba de fuerza de presión, el dúo volvió a obtener la misma puntuación, estableciéndose en unos modestos 400 kilogramos de fuerza.
Ocurrió lo mismo en el salto de longitud y en los saltos laterales e incluso en el lanzamiento de pelota.
-500 metros- anunció Aizawa, su tono aburrido mezclado con un toque de irritación.
Miró durante un segundo a Tetsumaru y dijo con voz más fría de lo normal.
-Tómate esto en serio, Terumi.
No estás aquí para jugar.
-¿Quiere que lance de nuevo, sensei?
– preguntó Tetsumaru casualmente.
Aizawa consideró en ese momento que, de hecho, había tomado la decisión correcta al solicitar al chico en su clase.
Tetsumaru era arrogante.
No del tipo bocón como Bakugo, ni siquiera indiferente como Todoroki.
Había algo diferente, pues al menos los otros dos sí se esforzaban.
-No es necesario.
Sólo recuerda mis palabras- Aizawa desechó la propuesta de su estudiante.
Mientras tanto, Bakugo no hacía más que rechinar los dientes y maldecir por lo bajo, pues él también se había dado cuenta de que Tetsumaru no había hecho ningún esfuerzo en el lanzamiento de pelota.
Simplemente movió su arena y la mandó a volar, su mano en ningún momento tocó la maldita bola.
Por alguna razón, Bakugo centró sus miradas afiladas en Tetsumaru, ignorando inconscientemente la presencia de Mei.
En comparación con ser derribado, la patada en la ingle que recibió en aquel entonces aún lo persigue hasta el día de hoy.
******************************************************************* A diferencia de lo que esperaban Tetsumaru y Mei, el primer día no fue nada especial.
Aparte de la divertida mirada de exasperación de Aizawa, y la genial actuación de tipo frío e indiferente pero cool que Tetsumaru interpretó con Bakugo (en su opinión personal), el resto fue tan repugnantemente similar a la escuela que casi mueren de aburrimiento en las clases de inglés, idioma que hablaban incluso antes de morir.
El dúo yacía en el metro, Mei sentada en las piernas de su otra mitad debido a la cantidad de personas, después de finalizar el día de clases.
Algunas personas no pudieron evitar echarles una segunda mirada.
A pesar de que sus papeles dicen que son hermanos, eso es producto de una confusión, ya que no tienen ningún rasgo en común.
A ojos de otras personas, parecían una linda pareja.
-¡Puaj!
Tetsumaru, esas chicas te están haciendo ojitos- informó Mei a su otra mitad por medio de su vínculo.
-¿Hm?
No, no lo hacen.
-Te lo digo, te están viendo mientras murmuran entre ellas y se sonrojan.
Malditas perras- se quejó ella, cruzándose de brazos y lanzándoles miradas de superioridad.
-¿Es eso intuición femenina o algo así?
– preguntó Tetsumaru, aún poco acostumbrado al comportamiento más femenino que su otra mitad suele tener más a menudo que antes.
Con el paso de los años y a medida que su relación se volvió más extraña, Tetsumaru notó una mayor disposición a actuar como una chica por parte de Mei.
Donde antes usaba shorts o pantalones, ahora usa faldas y mallas.
Donde antes era indiferente y algo irascible, ahora se expresaba y comportaba como una chica.
Especialmente cuando otras féminas le prestaban atención a él.
-Hmph, no digas mariconadas.
Es bastante obvio cuando prestas atención- dijo Mei, ignorando el hecho de que sus nalgas presionaban el miembro de Tetsumaru en este mismo instante, al a vez que se retorcía de vez en cuando, buscando la mejor posición.
En un rincón de su mente, totalmente alejado de su vínculo con Mei, Tetsumaru sonrió con una mezcla de diversión, aceptación y comprensión.
Ya sabía que su otra mitad terminaría convirtiéndose en una mujer al 100%.
Estaban a un largo período de abstinencia de cruzar la última línea.
Y si sus memorias de los acontecimientos de la historia, que no eran demasiadas, eran un punto de referencia, entonces el día en que Tetsumaru la haga suya no estaba tan lejos.
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