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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 127

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127: Más Allá De La Academia 127: Más Allá De La Academia  Todoroki Enji se encontraba inundado de papeleo en su oficina.

El estrés se acumulaba casi tanto como la pila de porquería administrativa que no podía delegar fácilmente.

El dolor sordo que acariciaba ciertas partes de su cuerpo tampoco ayudaba.

Reincorporado recientemente al servicio activo de nuevo, el Héroe de la Llama tuvo días difíciles y llenos de complicaciones de diferentes naturalezas.

Como Top 2 del Ranking, su desastrosa participación en la batalla de Yokohama sólo hizo descender su popularidad casi tanto como su humor.

Endeavor perdió.

No, no sólo perdió un enfrentamiento contra ese monstruo con piel humana, sino que recibió la paliza de su vida y su propio Quirk fue el desencadenante de muchos accidentes.

El orgullo del hombre fue pisoteado, su reputación descendió un buen par de niveles por el desastre de la lluvia de fuego y su cuerpo magullado aún no se recuperaba de la paliza.

Para empeorar las cosas, Enji estuvo inconsciente un par de días y cuando despertó se encontró con la noticia de que All Might, el maldito Símbolo de la maldita Paz se retiraba.

Eso lo dejaba a él como el único candidato viable para asumir el puesto número 1.

Endeavor no pudo aceptar ese hecho.

No pudo aceptar que All Might, esa montaña insuperable, simplemente se fuera y dejase el puesto para él.

Que se lo cedieran en lugar de otorgárselo por méritos.

¿En dónde lo dejaba eso?

Sería el hazme reír de todo Japón.

El Héroe Número 1 que fue apaleado el mismo día que su predecesor tiró los guantes.

Eso no era una victoria.

No era forma de recibir ese ansiado ascenso, esa meta que persiguió durante años.

Así no.

La gente no lo apreciaba.

Enji era consciente.

Algunos Héroes se burlaban de él a sus espaldas.

Enji se lo imaginaba.

Sus propios subordinados le dirigieron miradas lastimeras.

Enji las notó.

Nadie lo tomaba en serio estos días.

Y eso hacía que su pecho ardiese.

—¡Jefe!— Burnin azotó la puerta sin decoro alguno, entrando con su llameante cabello reducido por la constante actividad en las calles y una pila de documentos en sus brazos.

Enji apretó los dientes y asintió rígidamente, señalando un escritorio secundario donde la montaña de papeles esperaba a ser movida a su escritorio personal.

—¡Cielos!

Esto es una locura Jefe.

¿Seguro que no necesita ayuda con algo más?— preguntó la mujer, su sonrisa dentada que fácilmente podría confundirse con burla reflejando la luz de la oficina.

Enji la conocía bien y esa fue la única razón por la que no pensó nada fuera de lugar.

De todos sus Flaming Sidekickers, Burnin era la única cuyo comportamiento no cambió en su presencia.

Eso no la hacía más tolerable, por supuesto.

—Largo— dijo Endeavor con tono plano, enderezando su postura para verse más digno e imponente de lo que realmente se sentía.

Burnin hizo pucheros por el trato brusco pero aún así salió de la oficina.

Endeavor se quedó solo en el lugar, acompañado por la tonelada de papeleo cuya razón el hombre mismo desconocía y francamente no quería conocer.

Tomó la siguiente hoja y echó una mirada rápida.

Estadísticas, gráficas.

No leyó más que algunas palabras sueltas que no sonaban prometedoras, como índice inferior, reducción, pérdida.

Dio su sello a lo que sea que pidieran y pasó a lo siguiente.

El trabajo se volvió mecánico, aburrido e insoportable.

El estrés aumentó y con él la temperatura alrededor de su cuerpo.

—¿Por qué mierda esto está en hojas de papel?

¿¡No tenemos máquinas avanzadas!?— pensó con desesperación.

Enji recordó la supuesta pelea contra aquel villano y la humillación a la que fue sometido.

Recordó haber despertado con el cuerpo adormecido, un hormigueo que no se iba carcomiéndolo por debajo de la piel.

Lo primero que vio fueron paredes blancas y simples, una habitación vacía.

Lo primero que oyó fue el siseo de las máquinas cuyos cables serpentearon por el lugar y mordían su carne.

Pero en algún rincón de su mente o quizás su corazón, lo que esperaba ver al despertar era a su hijo Shoto.

Rodeado por la montaña de trabajo completamente solo, Todoroki Enji se sintió igual de vacío que cuando escuchó la noticia del retiro de All Might, o cuando despertó en aquel hospital sin nadie para recibirlo.

—Pero…

Soy el Número 1…

¿Cierto?— murmuró a la nada, a nadie.

**********************************************  —Nuestras perspectivas son prometedoras— comentó Hawks mientras sus ojos recorrían los perfiles que la Presidenta le entregó.

—Hubiera preferido tenerlos a ambos, pero el chico se muestra obtuso y desafiante— replicó la mujer mayor con tono plano, aunque el brillo en sus ojos denotaba fastidio.

Hawks sonrió ligeramente, recordando la contundencia de los Hermanos Terumi a la hora de rechazar la oferta de la HPSC.

Eso no hizo que se sorprendiera cuando la hermana pidió reunirse una vez más.

—Su historial habla por sí solo.

Están hechos para la HPSC, no las cámaras ni las masas— asintió el Héroe alado.

—Pero al final del día, no deja de ser su decisión.

¿Verdad?

La Presidenta guardó silencio, su mirada aguda visualizando algo más que Hawks no podía ver.

El hombre se sintió incómodo.

—Sí— confirmó la mujer con un tono que indicaba su desacuerdo total.

Hawks asintió torpemente, tomando los documentos y saliendo de la oficina sin nada más que añadir a la conversación.

La Presidenta solía ser pesada en ocasiones.

Desde la perspectiva del Héroe, tales adiciones al personal de la HPSC ciertamente habrían sido una bendición, pero las cosas eran lo que eran.

Terumi Mei probablemente tendría muchas confrontaciones con la Presidenta, pues la niña claramente no pretende compartir nada de sus habilidades.

Sólo esperaba genuinamente que él no se viera involucrado en medio de ese choque.

—Eso sería pedir demasiado— pensó con un suspiro.

De vuelta en la oficina de la Presidenta, la mujer misma observaba la ventana mientras dejaba pasar la tensión anterior.

Ella era consciente de lo mal que la hacían ver sus palabras a ojos de su subordinado, pero este trabajo no se llevaba a cabo con sentimientos positivos y pensamientos ingenuos.

Hawks lo sabía muy bien.

Para Kageyama Akari, su principal problema no estaba en el comportamiento infantil de la niña Terumi, sino en la verdadera situación de Japón en este momento.

Gracias al impacto del retiro de All Might, las masas pasaron por alto el hecho de que muchos de sus Profesionales del Top 10 fueron totalmente inútiles en la batalla contra All For One.

La Presidenta no pudo darse semejante lujo.

Gracias a los escándalos mediáticos que provocó la Liga de Villanos al asesinar a los niños de UA, los medios se centraron mucho menos en las pérdidas que sufrió el Sistema de Héroes en las calles.

Muy pocos cuestionaron el hecho de que la saturación de Héroes inútiles provocase más inseguridad que seguridad.

Pero eso tampoco duraría para siempre.

Los grandes titulares pronto serían reemplazados y aquellas fallas que ahora se ocultan a plena luz del día se harán más conocidas.

La posición del próximo Top 1 se va a tambalear, y eso motivará aún más a las ratas criminales que esperan y observan.

La Liga sigue sin ser atrapada y no saben cómo demonios crean a los Nomu, o dónde lo hacen.

Kageyama Akari no habría tolerado la actitud de la niña Terumi si no necesitara desesperadamente su fuerza.

La mujer soltó un leve, casi imperceptible suspiro.

Los tiempos cambiaban y era ella quien tendría que lidiar con el mal rato.

En ese momento, una alerta encendió su teléfono y la Presidenta regresó a su actitud estoica y calmada, fría y analítica.

Tomó el teléfono y revisó la notificación.

Sin pensarlo demasiado, llamó al detective Tsukauchi y pasó la información personalmente.

La Liga de Villanos había aparecido de nuevo.

**************************************** Perdonen el retraso, mi Mascota murió y me deprimí.

Amaba a ese hijo de perra.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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