Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 139
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- Capítulo 139 - 139 Burlados
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139: Burlados 139: Burlados El progreso no había sido sencillo, de ninguna forma.
El poder requería un precio, requería trabajo duro.
En su caso, requería voluntad, entendimiento y confianza.
Dark Shadow fue tratado por Tokoyami como un problema durante algún tiempo.
Después se convirtió en un compañero ideal durante el día, y un dolor de cabeza por las noches.
Últimamente la relación entre ambos era más estable.
El Quirk cesó sus violentos impulsos en la oscuridad y el usuario dio más soltura a la manifestación de energía, tendiéndole una mano en señal de confianza y buena voluntad.
Tokoyami dejó de luchar por el dominio y se concentró más en la funcionalidad.
Una parte de ello se logró porque Dark Shadow temía volver a ser brutalizado en la terrorífica caja de arena.
Lo demás fue por el duro acondicionamiento al que el aspirante a Héroe fue sometido a manos de una dulce chica.
Dulce en el exterior, porque en el fondo daba miedo.
Independientemente de los métodos, el hecho es que Tsukuyomi se encontraba en un punto muy avanzado de su crecimiento en términos de poder y capacidades.
El Quirk y el Usuario finalmente podían entenderse y operar en armonía.
¿Qué mejor forma de reforzar los lazos que huir desesperadamente?
Tsukuyomi se convirtió en un borrón sombrío atravesando la terminal de contenedores mientras algunos de éstos salían volando por los aires, desparramando su contenido en todas direcciones.
El crujido del metal doblándose chirrió en los oídos del estudiante licenciado, haciéndole apretar los dientes.
El manto de energía alrededor de su cuerpo se engrosó y se extendió hasta sus piernas, dándoles más potencia bruta para sacar sus traseros del lugar.
A su espalda, un torbellino andante de caos provocaba destrucción a su paso.
Sirenas aullantes comenzaron a sonar y los trabajadores cercanos emprendían una carrera tan desesperada como la del estudiante.
Por suerte, el enemigo se centraba únicamente en la presa más jugosa.
Por desgracia, esa presa resultó ser el propio Tsukuyomi.
—¡Hawks-San, Mei, necesito apoyo por aquí!— gruñó con esfuerzo a través del comunicador, recibiendo estática en lugar de palabras de consuelo.
Dio un enorme salto y aleteó con fuerza, sacudiendo el aire bajo sus alas de energía para ganar más impulso.
Más que un vuelo real, parecía una gallina saltando de un punto a otro.
La situación había dado un giro absurdo en tan sólo unos instantes.
Tsukuyomi se había topado con un trío de pandilleros comunes, uno de ellos sin un Quirk para mostrar.
El segundo tenía uñas duras y el tercero apenas podía desbalancearlo con alguna especie de telequinesis de baja categoría.
Fueron abatidos eficientemente, casi con desdén.
Tsukuyomi estaba entre los mejores de una de las mejores clases de Héroes de Japón.
Meros pandilleros de la calle no lo detendrían.
El problema vino después.
De repente se encontró con que el tipo de las uñas adquirió pelaje felino y una velocidad de movimiento cercana a la de Mei en los entrenamientos.
Y el tipejo que apenas lo empujaba levemente ahora mandaba a volar contenedores que bien podrían pesar unas cinco toneladas.
La única razón por la que Tsukuyomi no fue hecho papilla se debió a la naturaleza del Quirk enemigo.
Según el análisis apresurado del estudiante, el pandillero desquiciado movía las cosas en un patrón espiral con él en el centro.
Lo que sea que le haya pasado, no afectó sus capacidades físicas drásticamente, por lo que era mucho más lento que Tsukuyomi y no logró atraparlo en su torbellino mortal.
Eso no cambiaba el hecho de que un torbellino de destrucción lo perseguía y ponía en riesgo a las personas en los alrededores.
******************************** El calor intenso empapó la piel de Hawks en sudor, mientras la luz incandescente le obligó a entrecerrar los ojos.
Un horno de fundición viviente rugía como un maníaco en el suelo, agitándose en un estado mixto de pánico y salvajismo animal.
Todo en sus cercanías se calentaba al extremo.
El metal de la maquinaria pesada se derretía y el aire se quemaba.
La emisión no mostraba indicios de cesar y acercarse era un rotundo no para el Héroe alado.
Hawks maldijo su suerte por obtener un enemigo tan incompatible.
Desearía tener al dolor de culo o a su hermano consigo para arrojarles el problema a la cara y fingir que el asunto nada tenía que ver con él.
Empezaba a encontrarle sentido a la insistencia de la Presidenta de la Comisión con respecto a la inclusión de la niña Terumi en las operaciones.
También sospechó de las intenciones de Eraserhead al disponer tan egoístamente de un elemento valioso como lo era el niño Terumi.
—¡¡UUURRGH!!— gorgoteó el hombre en tierra, ejecutando algún tipo de movimiento que Hawks no pudo identificar debido a la intensa luz.
Lo que sí detectó fue la repentina oleada de calor que salió disparada hacia él.
Un arco apenas visible de luz azotó el aire, como si de una erupción solar en miniatura se tratara.
Hawks cambió su posición rápidamente, poco entusiasmado con la idea de recibir semejante impacto en sus alas.
Voló alrededor de la figura incandescente, disparando sus plumas cerca de los límites seguros para su integridad.
Los proyectiles tejieron intrincados patrones, probando las capacidades del enemigo.
La danza de proyectiles pareció hacerlo enojar, pues dirigió más oleadas de calor contra las plumas.
Las ondas torcieron el aire y quemaron todo lo que encontraron en su camino.
Calentaron planchas de metal en segundos y afectaron los tanques de combustible de los vehículos de carga cercanos.
Fuertes detonaciones se sumaron al entorno, empujando levemente a Hawks.
Sin embargo, también afectaron al responsable visiblemente y por supuesto que el Héroe lo notó.
Más plumas se dispararon y un plan se formuló en la mente de Hawks.
***************************** La criatura descendió casi tan rápido como una bala.
El aire silbó y las garras reflejaron la luz artificial del entorno.
Alas plegadas y trayectoria fijada, se convirtió en un misil monstruoso y babeante que casi se estrelló con Eraserhead.
El Héroe tensó sus músculos y pateó el suelo lo más fuerte que pudo, saliendo del camino por poco.
La mujer enloquecida por la droga se estrelló contra un camión, volcando el vehículo y atravesando el cajón de metal.
Eraserhead rodó por el suelo, incorporándose en un único movimiento y echando a correr para crear distancia.
Uno de sus brazos sangraba profusamente y sus gafas habían sido arrancadas de su rostro en un encuentro anterior, junto con varios mechones de su cabello.
La sangre corría por un costado de su cabeza y la picazón empezaba a fastidiarlo realmente.
—¡Ngh, no me pagan lo suficiente por esta mierda!— se quejó con nadie en particular, aunque en su cabeza el rostro plano y maldito de Tetsumaru lo observaba críticamente.
Por culpa de su llamado imprevisto, Eraserhead no tuvo el tiempo de emboscar y someter eficientemente a los enemigos.
Habría encontrado el contenedor de trigger y no estaría en esta situación.
—¡¡SKREEEE!!— chilló la mujer, apartando el camión volcado de una patada.
Su asqueroso pico de ave formado a partir de dientes arrancados de sus encías se abrió de par en par, dejando salir una sustancia ennegrecida que bien pudo ser sangre mezclada con petróleo.
Abrió sus brazos y extendió las majestuosas plumas salpicadas de sangre.
Ojos en blanco que no miraban a ninguna parte adquirieron un brillo peligroso mientras los músculos se agitaban visiblemente, recolectando poder.
Eraserhead suspiró para sus adentros, acelerando su paso hasta casi perderla de vista entre el laberinto de maquinaria y edificaciones del puerto.
Un instante después sintió el abrupto acercamiento de la criatura.
El aire se agitó violentamente y las garras de las patas se lanzaron a por el cuello del Héroe.
********************************** Deku preparó su puño y tomó una postura ofensiva.
Cargó la extremidad con el 15% del One For All, listo para desatar un ataque mucho más potente que los anteriores.
Esto se encontraba cerca de sus nuevos límites seguros gracias al acondicionamiento de Mei.
Jamás pudo entender cómo ella sabía tanto sobre energía interna y cómo distribuirla eficientemente en el cuerpo.
Deku teorizó que esto involucraba su Quirk de vapor y explicaría el porqué de sus capacidades físicas aumentadas.
Independientemente de eso, agradeció la ayuda y la nueva perspectiva para mejorar sus propias habilidades.
Hoy las puso en práctica realmente y encontró novedoso el estilo de combate.
Extensiones de carne musculosas y sinuosas se lanzaron contra su posición.
Había visto esas cosas sacudir una grúa enorme y no tenía deseos de recibir tal impacto.
Pulsó energía a sus piernas y saltó, pasando por encima de los apéndices.
Puso toda su concentración en el puño y lo azotó violentamente hacia abajo, conectándolo con la mutación descontrolada del pandillero.
La fuerza hundió los apéndices en el pavimento y el efecto de latigazo recorrió las extremidades hasta sacudir los intestinos del propietario.
El hombre se paralizó en el acto.
El aire se le escapó de los pulmones y la energía reverberó a lo largo de su cavidad abdominal, de donde emergían los apéndices.
Deku aprovechó el momento y corrió hacia el aturdido oponente.
Estampó una poderosa patada a su mandíbula, mandándolo a volar con todo y tentáculos hacia una pila de chatarra.
La energía dejó de circular poco a poco.
Deku permitió que sus músculos tensos tomaran un respiro, a la vez que exhalaba pesadamente el aire contenido en sus pulmones.
Miró detenidamente al hombre inconsciente, atento a cualquier señal de movimiento para abalanzarse sobre él una vez más.
Ya había cometido el error de asumir una victoria temprana y Bubble Girl pagó el precio con sus costillas.
Soltó un suspiro, incorporándose y encendiendo el One For All en sus piernas.
Su Senpai necesitaba asistencia médica y confiaba en que Lemillion se las arreglaría solo.
*********************************** —Esto no me gusta— dijo Endeavor con una expresión irritada, examinando la información que recibían en las pantallas de su oficina.
—Hmmm, sí…
¿Quién demonios se queda hasta tan tarde en el trabajo un viernes?— asintió Mera Yokumiru débilmente.
Endeavor le dedicó una mirada poco divertida durante un segundo, retractándose de cualquier reprimenda al ver el estado del hombre.
Los pobres desgraciados de la HPSC merecían un poco de soltura, incluso de su parte.
Eso no cambiaba el hecho de que se sentía disconforme con la operación en la que se le negó participar, a pesar de lo mucho que le afectaba el resultado.
Sentado en su propio escritorio en un rincón, Sir Nighteye observaba con ojo crítico cada actualización que recibían de los agentes desplegados fuera del área de interferencia.
Si bien perdieron la comunicación con los Héroes enviados y, más importante aún, con los inexpertos estudiantes, nadie se molestó en enviar refuerzos inmediatamente.
La HPSC no tenía más personal disponible, Endeavor no podía dirigir toda su agencia hacia Chiba y el propio Nighteye no vio la necesidad de tal escándalo.
Para él, la investigación que tan cuidadosamente llevaba a cabo empezaba a desmoronarse con la presencia no muy bienvenida de elementos imprevisibles.
Pero más que su aversión hacia Endeavor y la imponente autoridad de la HPSC, a Nighteye le molestaban los sospechosos eventos que llevaron a este despliegue de fuerzas.
Días atrás, antes incluso de la irrupción sin sentido del Héroe de la Llama en los asuntos del Shie Hassaikai, Sir Nighteye había detectado extraños movimientos de la organización Yakuza.
La adquisición de almacenes en el Puerto de Chiba estaba relacionado con tales patrones.
De pronto, sus miembros principales iban y venían a diferentes locaciones.
El propio Overhaul empezó a hacer viajes inesperados a ubicaciones que Nighteye no lograba precisar, en ocasiones llegando más allá de su jurisdicción.
Algo no le cuadraba al Héroe.
Algo no cuadraba y no sabía qué había cambiado, ni por qué.
Pero sí estaba seguro de una cosa: Sea lo que sea, financió a la Yakuza y estaba haciéndolos bailar a su ritmo.
No tenía pruebas sin embargo.
Era más un presentimiento conjeturado con la información que tenía disponible.
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