Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 20
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20: Nomu 20: Nomu Tetsumaru, al igual que su otra mitad, estaba dando un espectáculo digno de un estudiante prometedor, pero no lo suficiente como para representar una amenaza.
No había desatado tanta Arena de Hierro como era capaz de controlar, apenas usando la suficiente como para casi duplicar la que controlaba Sasori con la marioneta del Tercer Kazekage.
Tampoco demostró sus trucos a la hora de mover la Satetsu en formas específicas e intrincadas, limitándose a púas y el resto manteniéndola como una ola de arena en movimiento.
Sólo estaba asistiendo a Aizawa.
Una sensación extraña alteró el campo magnético que le permitía mover su arena.
Tetsumaru se movió rápidamente, evadiendo la niebla que estaba a punto de tragárselo y enviarlo quién sabe a dónde.
-¡Tetsumaru-Kun, regresa ahora!- exclamó Trece con el corazón acelerado.
Por muy capaz que parezca, era un estudiante.
Un estudiante que se puso en riesgo en lugar de ella, un profesional.
¿Qué clase de héroe sería si simplemente se quedase ahí, sin hacer nada?
-Sólo Tetsumaru, Sensei- replicó el pelinegro, desconcertando a la heroína por un momento.
Antes de que Trece pudiera saltar para apoyar a su alumno, la plataforma de arena que los mantenía suspendidos se movió a gran velocidad, zarcillos de la misma sujetando los pies de los ocupantes para evitar accidentes.
Apenas un segundo después, otro portal de Kurogiri se formó en el lugar donde un segundo antes estaban posicionados.
-Esto es inesperado, pero bienvenido…
Puedo sentir cuando el tipo distorsiona el espacio, gracias a mi elemento imán.
Pero sólo funciona en las inmediaciones de mi cuerpo o mi arena- pensó Tetsumaru mientras formaba una cúpula a su alrededor para protegerse de los rayos y proyectiles que le disparaban los villanos en el suelo.
A pesar de su ataque furtivo, aún había algunos que lograron evadir su arena y que Aizawa no había sometido.
Lo único que lamentaba Tetsumaru era no poder emplear todos los jutsus que el Kazekage original conocía.
A cambio de no recibir técnicas específicas, Tetsumaru recibió un talento innato para manipular la arena de formas que sólo Shukaku podría imitar, sin emplear un solo sello.
Pero aunque suene fantástico, esto tiene un gran inconveniente: Tetsumaru no era Shukaku y, lo más importante, no tenía sus reservas de chakra.
Así que, en teoría, no necesita Ninjutsu para hacer un movimiento específico con su arena, ya que podría replicar el efecto con su mera manipulación.
El contrapeso de este beneficio es que la pura manipulación consume mucho chakra.
Los jutsus existen porque es una forma eficiente de generar un fenómeno con tu chakra.
Por ejemplo, levantar una pared de agua con los sellos correspondientes y la movilización adecuada del chakra, cuesta mucho menos que simplemente manipular agua de un río y formar esa misma pared.
Afortunadamente, Tetsumaru tenía las reservas de un Kage, reservas dedicadas únicamente a mover la arena de hierro, por lo que encontró cierto equilibrio.
Con eso en mente, fijó su mirada en el tipo raro con las manos por todo el cuerpo.
El hombre también lo evaluaba con los ojos entrecerrados, pero Tetsumaru lo ignoró.
Desvió su atención al pollo gigante que permaneció inmóvil a su lado.
Shigaraki estaba a punto de ordenar algo al Nomu, pero EraserHead apareció a su lado y le propinó un puñetazo en el pecho.
Al mismo tiempo, Tetsumaru envió toda la arena que había estado persiguiendo a los villanos comunes y aprisionó al Nomu.
Fuera de la vista para todos, menos él, la arena intentó colarse entre su cerebro y sus ojos, con la intención de paralizar al monstruo desde adentro.
-¡Nomu!
– gritó Shigaraki antes de que Tetsumaru pudiese actuar.
Con un gesto de su mano, la cúpula de Arena explotó.
Tetsumaru decidió que no valía la pena sacrificar a su Sensei y movió su último haz bajo la manga.
De debajo de Shigaraki, una lanza de Satetsu emergió, dejando un gran corte en su pierna que le hizo doblarse por el dolor, y formando un pequeño escudo que se amoldó al costado de Aizawa justo a tiempo para amortiguar parte del golpe de Nomu.
Aizawa gruñó por el impacto, pero gracias a la arena no recibió toda la energía que lo habría dejado sin aliento en el mejor de los casos.
Más Satetsu se movió en forma de bolas condensadas, apretándose en las extremidades inferiores del Nomu, intentando restringir sus movimientos y formando pequeñas púas a fin de desestabilizarlo.
-¡Hnggh!
Maldito mocoso…
Nomu, mátalo ahora- escupió Shigaraki con irritación.
A su orden, el Nomu cambió de objetivo.
Tetsumaru no lo pensó dos veces antes de saltar de su plataforma flotante, la cual fue desmantelada cuando el Nomu saltó hasta alcanzarlo y la abofeteó.
No había Shinobi, a Exepción Gai y algún otro con el Modo Seis Caminos que pueda competir en fuerza bruta con esa cosa.
Simplemente no funcionaban de ese modo, y ciertamente Tetsumaru no se atrevió a probar suerte.
Formó otra nube de arena y se mantuvo lo más alejado posible del Nomu, siempre en movimiento para evitar sus cargas en línea recta.
Ni siquiera se molestó en intentar arrojarle una montaña de Satetsu.
Si incluso Sakura tuvo la fuerza para enviar a volar las construcciones de la Marioneta de Sasori, ¿Qué no haría este bicho feo?
Por el rabillo del ojo, notó a Midoriya, Tsuyu y Mineta observar el encuentro entre Aizawa y Shigaraki.
Si no le fallaba la memoria, el tipo de las manos casi mató a la ranita, pero con un Aizawa que no recibió una paliza de Nomu, Tetsumaru dudaba que se repitiera la escena.
Por su parte, Aizawa estaba agitándose más de lo que dejaba ver.
Después de todo, ese monstruo pudo haberle roto los huesos con un solo golpe, y eso después de que él borrara su Don.
Si no fuera por la arena de su estudiante, habría salido muy mal parado de ese ataque.
Y ahora ese maldito Monstruo tenía como objetivo a Tetsumaru.
-¿Qué diablos está haciendo Trece?
– se preguntó Aizawa.
Mientras tanto, Trece mantenía a raya a Kurogiri, quien continuaba su persecución.
Tetsumaru había hecho descender la plataforma que mantenía a sus compañeros y la heroína fuera del peligro.
No podía concentrarse en tantas cosas mientras tuviera al Nomu pegado en su culo.
Otra ráfaga de viento provocada por el puñetazo de Nomu casi alcanzó a Tetsumaru.
La encarnación del Tercer Kazekage gruñó y se permitió bajar al suelo.
Aizawa, que vio esto, se alarmó mucho más que antes.
-¡No te quedes ahí!
– gritó a su estudiante.
¿Se había quedado sin energía?
De ser así, estaba en grave peligro.
El Nomu pateó el suelo y salió disparado en una explosión de escombros y polvo, apenas un borrón dada la velocidad que manejaba.
-Ese maldito, es como si usara Liberación Veloz- se quejó Tetsumaru, pero no se movió de su lugar.
-Entonces quitémosle tracción- respondió Terumi Mei a través de su vínculo.
A escasos metros del pelinegro, el Nomu fue repentinamente sacudido por una corriente masiva de agua, cortesía de Mei, quien se había escabullido rápidamente desde un lado.
Aunque fuerte, el repentino flujo de agua logró entorpecer su carga, dándole la oportunidad a Tetsumaru de enviar una corriente de arena que tomó sus extremidades inferiores de nuevo.
Pero el objetivo ya no era inmovilizar o perforar.
Aunque la criatura era fuerte, no tenía ninguna habilidad para aumentar su peso.
Peso que Tetsumaru podía levantar con su arena.
Los pies del Nomu intercambiaron lugar con su cabeza, dejando al monstruo colgado.
En ese instante, Mei apareció en frente de la criatura, sus manos moviéndose rápidamente mientras más arena engullía los brazos de Nomu.
Con las enseñanzas de Danzo en el corazón, Terumi Mei arrancó los ojos de Nomu y salió disparada en la dirección contraria.
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