Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 35
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- Capítulo 35 - 35 Kazekage VS Mizukage
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35: Kazekage VS Mizukage 35: Kazekage VS Mizukage Nezu observaba con ojos divertidos a dos de sus más enigmáticos estudiantes.
Tetsumaru regresaba de una ausencia sospechosa, de nuevo, y Terumi Mei se dirigía a la arena una vez más.
El combate de Iida y Todoroki ya había terminado, clasificando al hijo de Endeavor como uno de los finalistas.
Ahora se decidiría al otro participante entre los hermanos, pero Nezu ya tenía claro quién iba a ganar.
Después de todo, Tetsumaru se encargó de revelarle el resultado.
Aún así, deseaba aprender más de este curioso dúo y tenía la sospecha de que este combate le permitiría hacer eso mismo.
En las gradas, los estudiantes de la clase 1-A miraban expectantes, pues para todos los demás aparte de Nezu y los propios combatientes, el ganador de esta contienda era incierto.
-Yo creo que Mei tiene la ventaja.
Es más fuerte, más rápida y puede soltar grandes cantidades de agua, como aquella vez en la USJ.
Es como si su Quirk fuera el enemigo natural para Tetsumaru- apuntó Tsuyu.
-Pero si alguien conoce las capacidades de Mei, es Tetsumaru.
No creo que no haya ideado estrategias para lidiar con enemigos que le contrarresten tan directamente como su propia hermana- reflexionó Momo.
-Eso tiene sentido.
¿Qué piensas, Bakugo?
– preguntó Jiro al rubio que se sentaba a su lado con la boca envuelta en vendas y algunos caramelos triturados en sus manos, cortesía de Recovery Girl.
La sonrisa de la chica se profundizó ante la mirada de muerte que le dirigió el chico, su rostro distorsionado como un testimonio de la ira que invadía su corazón.
-¡Ey ey, va a empezar!
– llamó Kirishima y todos prestaron atención a la arena.
Especialmente Todoroki, pues aquí se decidiría su rival para la última ronda.
Con el látigo de Midnight cortando el aire, la pelea entre los hermanos comenzó.
Mei se abalanzó de frente contra Tetsumaru a gran velocidad, su puño bañado en chakra disparado contra la cara inexpresiva del chico.
Una barrera de Satetsu, más gruesa de lo normal, absorbió el impacto y encerró la mano de Mei hasta la muñeca.
Sin inmutarse, la kunoichi envió una patada a las costillas de su oponente, que también fue interceptada por la arena.
Con un tirón fuerte, Mei se deshizo de sus ataduras y comenzó un asalto implacable a su otra mitad.
Una lluvia de puñetazos, antebrazos, rodillas y patadas se desató contra Tetsumaru, quien no se movió en ningún momento y detuvo todos y cada unos de los intentos de Mei por golpearlo.
Una patada a la sien fue bloqueada, un pinchazo a los ojos fue desviado, un talón a las pantorrillas interceptado.
Y no se detuvo allí.
Mei giró alrededor de Tetsumaru, atacando también por la espalda sin un segundo de respiro.
La kunoichi imitaba el golpe de Apnea de cierto condenado a muerte.
Con un control perfecto de su respiración, ella continuó su asalto ininterrumpidamente, lo que dejó a más de un profesional sorprendido.
Pero la defensa impenetrable de Tetsumaru también dio de que hablar.
La Satetsu bloqueó todos los golpes, incluso los dirigidos a su espalda sin que el pelinegro se volviera hacia su hermana.
Un minuto completo fue lo que duró este estado de golpes implacables y defensa absoluta.
Fue Tetsumaru quien rompió el punto muerto con una ola de arena que obligó a la kunoichi a alejarse de un salto.
Construcciones similares a lanzas se formaron de la arena y rodearon la figura del pelinegro, orbitando a su alrededor como lunas a un planeta.
Con un gesto de sus dedos, las lanzas se dispararon contra Mei en rápida sucesión.
La encarnación de la Quinta Mizukage dio un espectáculo de su agilidad, evadiendo con pura habilidad física todos los intentos de su hermano por apuñalarla.
Las lanzas penetraron el cemento, perdiendo por centímetros a su objetivo, quien se desplazaba de un lado a otro a gran velocidad.
Con un giro lleno de gracia, Mei sostuvo una de las lanzas y la empleó como arma propia para desviar los demás ataques.
Demostrando en el proceso su manejo de armas de asta, la kunoichi cerró la distancia de nuevo apuñaló al estómago de Tetsumaru.
Antes de que la lanza diera en el blanco, la arena que la componía se deshizo de su estado sólido y se desvió a los lados del shinobi como corrientes de agua.
Lo mismo ocurrió con las lanzas orbitando y las que estaban enterradas en el cemento.
Con la arena volviendo a la posición de Tetsumaru, Mei saltó a un lado y volvió a alejarse, ya que se encontraría rodeada por ataques desde el frente y la espalda.
Este desarrollo le permitió a los profesionales menos perspicaces darse cuenta de la debilidad que All For One creía haber notado con respecto a la solidificación de la Satetsu.
-¡¡Qué acción, qué movimientos!!
¡Terumi Mei hace gala de todo su arsenal de combate cuerpo a cuerpo, pero la defensa de su hermano no cede ante nada!
– gritó Present Mic, aturdiendo a Aizawa por un momento.
La intensidad de esta pelea emocionó a la multitud que observaba.
No sólo sorprendió al público y los estudiantes de los otros cursos.
Desde su hogar en Musutafu, Sakura y Sasuke contemplaban boquiabiertos el enfrentamiento entre sus hijos adoptivos.
Ninguno tenía idea de las verdaderas capacidades de los niños y verlos pelear sin duda fue un shock para la pareja, ya que ni Tetsumaru ni Mei habían mostrado semejante habilidad en los encuentros anteriores.
De vuelta en la arena, una sonrisa feroz apareció en el rostro tranquilo de Mei.
Sus manos se alzaron, los dedos formando cañones como los de una pistola.
Por su parte, Tetsumaru creó una plataforma y se elevó en el aire, abriendo sus sellos de almacenamiento para convocar más Satetsu.
Las balas de agua volaron, encontrándose con las barreras de arena sin poder penetrarlas.
Pero los disparos no cesaron.
Mei se convirtió en una ametralladora Gatling, bombardeando a Tetsumaru con una ronda infinita de balas.
Los resultados se hicieron evidentes en cuestión de segundos, cuando pedazos inertes y lodosos de arena cayeron de las barreras, manchando el suelo.
De repente, la Satetsu se endureció y bolas comprimidas de arena cayeron del cielo, su potencia similar a las balas de agua, pero su masa superior logrando dispersar a sus homólogas sin oposición.
Por segunda vez, Mei se vio obligada a correr de un lado a otro.
La batalla parecía perdida para la kunoichi ante la superioridad aérea de Tetsumaru.
Eso hasta que Mei dio vuelta al tablero con una sola movida.
Sorprendiendo a todos, incluidos los que la vieron en la USJ contra el Nomu, Mei desató una ola masiva de sus sellos, creando un pequeño Tsunami de casi diez metros de altura que la envolvió por completo.
Ante el gran volumen de agua, las esferas de Satetsu perdieron su potencia sin siquiera llegar a medio camino y se diluyeron en el líquido.
Una pecera lo suficientemente gruesa puede desviar balas.
Un cuerpo de agua tan grande las inutiliza por completo, y la velocidad a la que dispara Tetsumaru no se acerca a la de una bala real.
-¿¡Q-qué Demonios!?
¿¡Terumi Mei se había guardado esta carta hasta ahora!?
– gritó Present Mic, verbalizando la incredulidad de todos los que observaban.
La expresión de Bakugo sólo se retorció aún más.
Fue derrotado y la maldita chica ni siquiera desplegó todo su poder.
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