Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 40
- Inicio
- Todas las novelas
- Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido)
- Capítulo 40 - 40 Derrotada
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
40: Derrotada 40: Derrotada En la ciudad de Musutafu, una mujer de espeso cabello negro y anteojos caminaba con tranquilidad por las calles, concentrada en su teléfono.
Esta vez iba de civil, desplazándose como Nemuri Kayama y no como Midnight, la heroína profesional.
Su mente vagaba a los últimos acontecimientos en la UA, donde ella presenció de primera mano la calidad de los estudiantes de primer año.
Debido al tipo de pruebas, muchos no pudieron destacar como deberían haberlo hecho, como ese chico de estudios generales.
En esa misma línea, los profesores y el director tuvieron una charla sobre la actuación de todos.
Los nombres de ciertos hermanos destacaron como un pulgar dolorido por muchas razones, algunas buenas, otras cuestionables.
Para empezar, todos estuvieron de acuerdo en que ambos ayudaron y no menospreciaron a sus compañeros durante las rondas de combates uno VS uno.
Tanto Tetsumaru como Mei podrían haber dominado sus combates, en especial Tetsumaru durante las primeras dos rondas.
Aún así, permitieron que sus compañeros demostrasen sus habilidades.
Luego estuvo la jugada de Terumi Mei al ocultar sus capacidades.
Desde la prueba de admisión hasta las prácticas de héroe, la chica se valió de su gran habilidad física para todo.
Se discutió si fue correcto no mantener un mejor control sobre los Quirks de sus estudiantes, e incluso se habló de monitorear a ambos hermanos en busca de más variedades que estén ocultando.
Finalmente, estaba el asunto de las apuestas.
Esa discusión fue incómoda.
Nezu no informó a todos sobre quiénes fueron los perpetradores, pero no era difícil adivinar.
Después de todo, fue Tetsumaru quien desapareció misteriosamente unas cuantas veces, una de ellas incluso en las narices de la propia Midnight.
-¿Hm?
Hablando del diablo…
– murmuró Nemuri al ver al chico de cabello negro, ojos negros y pupila amarilla pasar por la calle contraria, su expresión tan aburrida como siempre, aunque con un brillo diferente.
Entró casualmente a una farmacia y la curiosidad le picó a la mujer.
Con una sonrisa pícara, Nemuri decidió seguirlo y echar un vistazo.
Al entrar, lo encontró esperando en una caja, esperando ser atendido por un trabajador.
Ella se posicionó a un lado, fingiendo buscar algún artículo.
-¿En qué puedo ayudarte, guapo?
– habló una chica coqueta de piel oscurecida y cabello rubio al aparecer de la nada, claramente una trabajadora de este lugar.
Nemuri prestó atención a la reacción del chico ante el acercamiento de la muchacha, no mucho mayor que él.
Para su decepción, no hubo cambios visibles.
¿Era del tipo duro y serio?
-Necesito anticonceptivos de emergencia- dijo tranquilamente, lo que provocó que tanto Nemuri como la chica gal tropezaran por la sorpresa.
-¿¡E-e-e-eso eso es!?
¡Ah, uh, d-déjeme verificar!
– la chica tartamudeó con el rostro enrojecido y desapareció en algún lugar.
Tetsumaru empezó a caminar al mostrador, pero una mano se aferró con fuerza a su hombro, clavándolo en su lugar.
El pelinegro se volvió para ver a una Nemuri con los labios temblorosos, las mejillas sonrojadas y una mirada dura.
Una vista por lo demás extraña, un verdadero conflicto de emociones en su rostro.
-¿¡T-tú, Qué estás haciendo!?
– ella cuestionó, incapaz de encontrar las palabras adecuadas para esta situación.
El rostro plano de Tetsumaru no ayudó en eso.
Durante unos segundos se quedaron en silencio, hasta que el shinobi lo rompió.
-Soy menor, señora.
-¡¡No juegues, sé que sabes que soy yo!!
– ella lo regañó.
Unos momentos de respirar profundamente para calmar sus emociones, volvió a hablar.
-¿Por qué estás comprando eso, Terumi Tetsumaru?
¿Sabes para qué se usan?
-Sí, sensei.
Son para emergencias, y tengo una emergencia- asintió Tetsumaru.
-¿¡Q-qué tipo de emergencia, mocoso!?
-Del tipo que produce bebés, sensei.
…
Nemuri se quedó boquiabierta, sin saber cómo responder a eso.
No pudo hacerlo.
Tetsumaru se despidió de ella y pagó por sus anticonceptivos a la avergonzada gal, dejándola con la mente en blanco durante varios minutos.
En algún momento, Nerumi kayama salió de la farmacia y se fue a su casa, entró a su habitación y se echó sobre su cama, su expresión en blanco por el shock.
Miró su techo un tiempo indefinido, un sentimiento de derrota que no pudo, o no quiso, explicar se cernía sobre su corazón.
-¿Mi propio estudiante tiene más acción que yo?
– pensó abatida.
****************************************************************** -¡Oye, es Terumi Mei, la ganadora del festival deportivo!
-¡Te amo, Mei-Chan, por favor sal conmigo!
-Felicidades por tu victoria, jovencita.
-¡Hmph, qué engreída!
-Su actuación fue ejemplar, jovencita.
Tenga mi tarjeta, por si está interesada en el patrocinio para su carrera, la cual estoy seguro que será brillante.
La multitud se alborotó en el tren que Tetsumaru y Mei tomaron para ir a la escuela.
La chica casi fue rodeada por un mar de estudiantes enamorados a primera vista, adultos entusiastas, perras celosas y otros tipos más sospechosos.
Por suerte, se encontraba aferrada al costado de Tetsumaru, ya que ambos no necesitaban sujetarse a nada gracias al chakra en sus pies, por lo que él pudo rodearla en sus brazos y dejar claro que había límites en cuanto al contacto.
Independientemente de lo que haya entre ambos y la nueva perspectiva de Mei, todavía se sentía incómoda con la cercanía de los hombres.
Al final del día, los humanos son criaturas de hábitos, y los hábitos de haber sido del sexo opuesto no podrán eliminarse tan fácilmente.
-Tch, maldita lluvia.
Hubiera preferido viajar en el techo- se quejó Mei con Tetsumaru.
Ambos sabían que la victoria de Mei captaría demasiada atención, especialmente por parte de muchos chicos, ya que su belleza era algo realmente digno de admirar.
Habían planeado aferrarse con chakra al techo, pero debían proteger la patraña de la debilidad al agua de la Satetsu.
-No se puede evitar.
Es el precio de la fama y la belleza- se burló su otra mitad, pero en lugar de enfadarse, Mei sonrió tontamente al ser llamada hermosa.
Un segundo después agitó la cabeza y pateó a Tetsumaru.
Últimamente era más susceptible a caer en ese estado cuando él le decía palabras halagadoras.
¿Era un efecto secundario por…
Eso?
En cualquier caso, no le hacía gracia volverse tan fácil de manipular por Tetsumaru.
¿O sí?
Con tales reflexiones sobre la naturaleza femenina, un abismo en el que Mei se estaba hundiendo más y más a medida que pasaba el tiempo y que le emocionaba y aterraba explorar a partes iguales, el dúo continuó su viaje a la UA.
Cuando llegaron, muchas miradas significativas se lanzaron contra Mei.
Algunas de admiración, otras de atracción, la mayoría venenosas y que dirigían un desafío tácito.
Ella no prestó atención a ninguna y caminó aferrada al brazo de Tetsumaru, su rostro sonriente y más resplandeciente de lo normal.
Tetsumaru, que notó el brillo particular de Mei después de ese día, sonrió levemente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com