Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 43
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- Capítulo 43 - 43 Pasantías 2
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43: Pasantías 2 43: Pasantías 2 Trece contemplaba con una sonrisa satisfecha cómo su estudiante hacía a la perfección los ejercicios que ella preparó para él.
Montones de arena negra se movían entre los edificios a punto de colapsar, reforzando los lugares adecuados, salvaguardando a los maniquíes que hacían el papel de personas atrapadas y formando escudos para interceptar escombros.
En verdad, la versatilidad de la Satetsu la hace muy valiosa para estos trabajos de rescate.
Trece se sorprendió mucho cuando Tetsumaru se le acercó y le pidió que lo aceptara para sus pasantías.
Ella vio el potencial de combate de su estudiante.
Pensó que, al igual que otros, se concentraría en ello, ya que era lo que más atraía a los jóvenes.
Pero el niño de cabello negro insistió en que Trece le guiara.
Tetsumaru estudió diligentemente y poseía un buen conocimiento sobre cómo usar su arena en entornos urbanos, bajo tierra, en incluso le reveló a Trece algunos de sus secretos.
Por ejemplo, le contó sobre su capacidad de usar los campos magnéticos que lo rodeaban tanto a él como a su arena para detectar vida en su entorno inmediato.
No tenía gran alcance, pero la propia arena podía moverse a gran distancia.
También le confesó que el agua no lo entorpecía tanto como hizo parecer en el festival deportivo, pero sugirió que se mantuviera eso en secreto, para tomar desprevenidos a futuros villanos.
Trece estuvo de acuerdo con ese enfoque.
-Hmm, es un control verdaderamente fino- murmuró el director, quien observaba junto a ella en la sala de control.
En las pantallas, vieron cómo la Satetsu desprendía secciones enteras de edificios, rellenando los espacios y convirtiéndose en pilares de apoyo donde era necesario.
Incluso llegó a reemplazar secciones enteras de pavimento, solidificándose cuando era necesario.
-Aún así, es bastante inteligente el haber engañado a todos con su supuesta debilidad de solidificación- dijo Trece con entusiasmo.
Eso fue otro secreto que el niño le reveló.
Otra patraña para engañar a posibles villanos.
-Sí, pero no es bueno que guarde tantos secretos a todos.
Necesitamos conocer sus capacidades para ayudarlos a mejorar.
Ocultarnos cosas sólo entorpecería nuestro trabajo- afirmó Midnight desde atrás.
Nezu y Trece se volvieron con miradas curiosas a la heroína para adultos, no esperando que ella apareciera aquí.
-¿Necesitas algo?
– preguntó Nezu.
-Así es- asintió la mujer y señaló a las pantallas, donde la figura impasible de Tetsumaru observaba desde una plataforma de arena las ruinas donde estaban los civiles ficticios atrapados.
-Necesito hablar con Terumi Tetsumaru.
Envíalo a mi oficina cuando termine.
Trece parpadeó ante el tono decidido de Midnight.
¿Por qué quería ella hablar con su pasante?
-¿Hizo algo?
– preguntó Trece, dando un paso adelante y encarando a la mujer.
-Eso es algo que debo conversar con él- dijo Midnight, negándose a dar más detalles.
Trece no lo aceptó.
-Midnight, si tienes algo que discutir con mi pasante, tengo el derecho de saberlo.
-No no, es un asunto no relacionado con la academia- aclaró la mujer con un leve rubor en sus mejillas.
La mirada de Trece se agudizó.
-Entonces puede esperar.
Todavía hay algunas cosas que tengo que enseñarle hoy y tomará algún tiempo- declaró la heroína experta en rescates.
Midnight se cruzó de brazos y arrugó la cara.
No le gustaba el tono con que Trece le habló, como si sospechara de sus intenciones.
-Como sea.
Sólo dile que visite mi oficina- dijo antes de retirarse con un resoplido.
Nezu fingió no escuchar nada mientras bebía una taza de te.
Tras completar el ejercicio con una puntuación perfecta, Trece salió al encuentro de Tetsumaru, con un mar de preguntas en su cabeza.
-¡Tetsumaru-Kun, lo hiciste genial!
– felicitó a su alumno con una cálida sonrisa.
-Gracias, sensei- reconoció el chico.
Ella platicó con él sobre su desempeño, hizo algunas sugerencias con respecto a sus métodos de mover la arena, preguntó sobre sus límites de peso, de volumen y todo lo que necesitaba saber para darle la mejor guía posible.
Después de un rato de intercambiar información, Trece se puso visiblemente incómoda.
Ella le lanzó miradas furtivas a su alumno mientras tomaba notas para estudiar ciertos temas que ella le propuso.
Finalmente no pudo aguantar más y preguntó.
-Tetsumaru-Kun…
Midnight me pidió que te avisara sobre una visita a su oficina…
¿Hay algún problema?
-Sólo Tetsumaru, Sensei.
Y no, no es un problema.
Gracias por informarme- dijo el chico sin emoción alguna en su voz, pero eso no calmó a Trece.
Ella notó que Tetsumaru parecía ser más abierto con ella que con cualquier otro profesor de UA.
Después de todo, se animó a contarle cosas que había estado ocultando anteriormente y eso, por alguna razón, le hizo sentir como si hubiera ganado algo.
Claro, ella era consciente de que este fue parte del castigo que Nezu y Aizawa le aplicaron al joven por desobedecer las órdenes de dos Héroes durante la emergencia de la USJ.
Aún así, le alegró que Tetsumaru quisiera compartirlo con ella primero.
Se sacudió esos pensamientos y volvió al tema central.
-Puedes contar conmigo para lo que sea, Tetsumaru.
Eres mi estudiante, así que si tienes algún problema, no dudes en compartirlo.
Puedo ayudarte si está en mis manos- insistió ella.
-No es nada grave, Sensei.
Probablemente la señorita Midnight sólo quiere darme una charla de educación sexual- respondió Tetsumaru con un suspiro.
Trece se quedó paralizada en su lugar, incapaz de responder.
-Supongo que finalmente se armó de valor, ya que es obvio que debió haberme llamado antes- comentó por lo bajo el chico, lo que sólo aumentó el malestar en Trece.
El corazón de Trece se saltó un latido, su estómago se revolvió y sus mejillas ardían debajo del casco de su traje.
¿Qué significaba esto?
¿Midnight, una profesora, llamaba a un estudiante a solas a su oficina para hablar de S-s-s-sexo?
¿Y debió haberlo hecho antes?
¿¡Y se armó de valor primero!?
Trece no había interactuado mucho con la mujer, pero podía afirmar que desde el inicio, no le pareció adecuado que alguien como ella mantuviera contacto con jóvenes adolescentes hormonales.
Ella sabía que Midnight era una profesional y nunca se involucraría con un alumno, pero jugar de la manera en que ella lo hace con estos chicos no es nada apropiado.
Y además, llamó a su pasante, su estudiante, y se lo dijo a Trece en la cara.
¿Qué tan descarada es esa mujer?
Trece apretó los puños y se quitó el casco, mirando a Tetsumaru con el ceño fruncido y los dientes apretados por la indignación.
-Iré contigo- le dijo antes de darse la vuelta y empezar a caminar.
Tetsumaru parpadeó confundido pero no le dio importancia.
Siguió a su sensei como un patito a mamá pato.
******************************************** Midnight esperaba con nerviosismo en su oficina.
Estaba leyendo algunos trozos de papel donde había escrito una charla profesional y convincente para darle al mocoso que entraba en terreno peligroso a tan temprana edad.
No le correspondía a ella juzgar las actividades del muchacho fuera de la escuela, pero fracasaría como adulta y profesora si ni siquiera tenía la decencia de orientar a su alumno sobre la salud sexual y las formas de proteger su cuerpo.
Después de todo, ir a comprar un anticonceptivo de emergencia fue señal clara de que se dejó llevar con alguna jovencita por ahí.
No podía permitir que ese error se repitiese.
Miró con las mejillas sonrojadas el paquete de preservativos que tenía sobre su escritorio, un pequeño regalo para el joven curioso.
-Mocoso descarado, más vale que no embaraces a alguna jovencita por ahí, o yo misma te daré una paliza- murmuró para sus adentros.
De repente, oyó pasos fuera de su oficina y rápidamente tomó su posición dominante, con una sonrisa descarada para intentar incomodar al chico.
Necesitaba mostrarse como la adulta aquí y rebozar confianza.
Se sentó sobre su escritorio, con las piernas cruzadas, las manos cruzadas debajo de su pecho, reafirmándolos con orgullo, y el paquete de preservativos sostenido en una mano.
Sí, en su mente, era la mejor forma de hacer que el mocoso la escuchase.
¿Quién prestaría atención a una adulta tímida?
Tenía que hablar con seguridad y firmeza para que él entendiese.
Mientras la puerta se abría, Midnight sonrió y habló con sorna.
-¿De verdad me hiciste esperar tanto?
Sí que sabes como impacientar a una muj- Sus palabras se cortaron al notar la expresión fría de Trece, sus ojos marrones destellando desaprobación y un toque de ira.
Ambas mujeres se miraron la una a la otra.
Entonces Trece dejó caer su casco y se abalanzó contra Midnight.
-¡¡Tú, Pervertida!!
– gritó al notar el paquete de preservativos en las manos de la mujer.
Midnight se quedó en shock por el arrebato de Trece y no pudo esquivar la tacleada que las derribó a ambas por encima del escritorio.
Mientras esta escena se desarrollaba, Tetsumaru reflexionó sobre cómo mejorar su vocabulario para evitar este tipo de situaciones.
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